Firmes testimonios acera de Cristo

Liahona Mayo 1962

Firmes testimonios acera de Cristo

(Tomado de the Improvement Era)

¿Quién dicen los hombres que es el hijo del hombre? (MATEO 16:13.)

Y ahora, después de los muchos testimonios que se han dado de él, este testimonio, el último de todos, es el que nosotros damos de él: ¡Que vive!
Porque lo vimos, aun a la diestra de Dios; y oímos la voz testificar que él es el Unigénito del Padre—
Que por él, y mediante él, y de él los mundos son y fueron creados, y los habitantes de ellos son engendrados hijos e hijas para Dios.

El profeta José Smith y Sidney Rigdon


Yo testifico que Jesús es el Cristo, el Salvador y Redentor del mundo; he obedecido sus palabras y comprendido sus promesas, y el conocimiento que dé El tengo no puede serme dado ni quitado por la sabiduría de este mundo.

El presidente Brigham Young


El Jesucristo] tiene el poder para restaurar la vida de aquellos que la pierdan; por tanto, Él es la Resurrección y la Vida, cuyo poder otro hombre no tiene.
Por consiguiente, siendo el Mediador entre Dios y el hombre, le asiste el derecho de ser guía y director de vivos y muertos tanto en la tierra como en los cielos, y en el pasado, presente y futuro de los hombres.

El presidente John Taylor


Siempre he visto en la vida de nuestro Salvador, todo un ejemplo para sus seguidores. Y aun, en cierto sentido, me resulta extraño que el Hijo de Dios, el Primogénito de Dios en los mundos eternos, el Unigénito en la carne, haya tenido que descender a la tierra y soportar lo que soportó-nacido en un establo, acunado en un pesebre, perseguido, afligido, despreciado, siendo objeto de calumnia y oprobio para casi todo el mundo, especialmente para los habitantes de Jerusalén y la Judea.
Todo esto causa cierta sensación de pena; pero parece haber sido necesario que el Salvador descendiera por debajo de todas las cosas, para poder ascender luego y superar todas las cosas.

El presidente Wilford Woodruff


Cuando Jesús vino, lo hizo no simplemente para sacrificarse por los intereses de Israel. . . sino por el interés de la entera familia humana, para que por él todos los hombres pudieran ser bendecidos, para que por él todos los hombres puedan ser salvos; su misión fué proveer a la humanidad de los medios por los cuales pueda gozar de los beneficios del evangelio sempiterno… no sólo a los que moran sobre la tierra, sino también a los que habitan el mundo espiritual.

El presidente Lorenzo Snow


Jesucristo es el Hijo de Elohim, Su descendiente tanto espiritual como corporal; es decir, Elohim es literalmente el Padre del espíritu de Jesucristo y también del cuerpo con el cual Jesús llevó a cabo su misión en la carne, cuyo cuerpo murió en la cruz y fué luego levantado mediante el divino proceso de la resurrección, siendo ahora el tabernáculo inmortal del espíritu de nuestro Señor y Salvador.

El presidente José F. Smith


Es notable el hecho de que no podamos leer u oír de las obras que nuestro Señor y Salvador Jesucristo realizara sin que sintamos gozo cada vez que lo hagamos, mientras que por otro lado no hay otro hombre de cuya vida e historia no nos sintamos cansados después de leerlas u oírlas un par de veces. La historia de Jesucristo es siempre nueva. Cuanto más leo de su vida y obras, más grandes son el gozo, la paz, la felicidad y la satisfacción que llenan mi alma. Siempre hallo un nuevo encanto al contemplar sus palabras y el plan de vida y salvación que enseñara a los hombres durante su ministerio sobre la tierra.

El presidente Heber J. Grant


Se nos ha dicho que no seremos juzgados por el pecado de Adán, sino que seremos responsables por nuestros propios pecados. La expiación de Jesucristo nos libró del pecado do nuestro padre Adán, gracias a quien nos ha sido posible vivir sobre la tierra; y en el propio y debido tiempo, si aprovechamos nuestras oportunidades, estaremos preparados para resucitar de la muerte.

El presidente Jorge Alberto Smith


No hay principio enseñado por el Salvador que no sea aplicable al crecimiento, evolución y felicidad de la humanidad. Cada una de sus enseñanzas está conectada con la verdadera filosofía de la vida. Yo las acepto de todo corazón. Me gusta estudiarlas. Gran gozo produce el tratar de vivir en base a ellas.

El presidente David O. McKay

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