Jeremías 1–3; 7; 16–18; 20
“Antes que te formase en el vientre, te conocí”
Bienvenidos a este nuevo encuentro de estudio, análisis y reflexión de las Escrituras. Hoy comenzamos nuestro recorrido por algunos capítulos del libro de Jeremías, bajo una declaración que nos invita a reconocer cuánto nos conoce nuestro Padre Celestial: “Antes que te formase en el vientre, te conocí”.
Estas palabras adquieren un significado especial cuando pensamos en las ocasiones en que nos hemos sentido insuficientes para cumplir una responsabilidad. Tal vez hemos tenido el deseo de servir, pero también el temor de equivocarnos. Quizás hemos pensado que nos faltan conocimiento, experiencia o facilidad para expresar lo que creemos. Jeremías experimentó esa inseguridad. Ante su llamamiento como profeta, respondió: “He aquí, no sé hablar”. Él veía su juventud y sus limitaciones; el Señor conocía su preparación y lo que podía llegar a hacer con Su ayuda. Seguir leyendo


























