27 julio – 2 agosto:
“Yo estoy ocupado en una gran obra”
Esdras 1; 3–7; Nehemías 2; 4–6; 8
El relato de Esdras y Nehemías constituye una de las grandes narrativas de restauración espiritual del Antiguo Testamento. Más allá de la reconstrucción física de Jerusalén y del templo, estos capítulos muestran el proceso mediante el cual Dios restaura convenios, identidad espiritual y esperanza en un pueblo que había vivido décadas de cautiverio y dispersión. La expresión de Nehemías: “Yo estoy ocupado en una gran obra” (Nehemías 6:3) simboliza la prioridad absoluta de la obra del Señor sobre las distracciones, la oposición y el desaliento del mundo. Los enemigos intentaron detener la reconstrucción mediante amenazas, burlas y compromisos políticos, pero Nehemías comprendió que abandonar la obra sagrada significaba debilitar espiritualmente al pueblo. De manera semejante, los discípulos modernos son llamados a permanecer firmes en la edificación del reino de Dios, especialmente en la adoración en el templo, la obediencia a los convenios y la protección espiritual del hogar y de la fe. El templo reconstruido bajo Zorobabel representaba más que un edificio: era el símbolo de la presencia divina renovada entre el pueblo del convenio (Esdras 3:10–13). Así, la “gran obra” siempre está conectada con acercar a las personas nuevamente a Dios. Seguir leyendo





































