Isaías 58–66
“Vendrá el Redentor a Sion”
Los capítulos 58–66 de Isaías constituyen una poderosa invitación a prepararnos para la venida del Redentor. En ellos, el profeta contempla a un pueblo que necesita ser sanado, liberado, recogido y restaurado. Aunque abundan el pecado, la injusticia y el sufrimiento, Isaías anuncia una promesa llena de esperanza: “Vendrá el Redentor a Sion” (Isaías 59:20). Jesucristo no viene solamente para juzgar al mundo, sino también para rescatar a quienes se arrepienten, vendar a los quebrantados de corazón y conducirlos nuevamente a la presencia de Dios.
Esta profecía comenzó a cumplirse de manera visible cuando Jesucristo inició Su ministerio terrenal. En la sinagoga de Nazaret, el Salvador leyó las palabras de Isaías: “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová” (Isaías 61:1). Después declaró que aquella Escritura se había cumplido en presencia de quienes lo escuchaban. Con esas palabras, Jesús se identificó como el Mesías prometido: el Ungido enviado para anunciar buenas nuevas, sanar corazones heridos, liberar a los cautivos y consolar a los que lloran. Seguir leyendo


































