“Para esta hora tú has llegado”
Ester
El libro de Ester enseña una de las doctrinas más profundas de las Escrituras: la providencia de Dios obra aun cuando Su presencia no sea evidente. A diferencia de otros libros del Antiguo Testamento, el nombre de Dios no aparece explícitamente; sin embargo, Su mano se percibe en el desarrollo de cada acontecimiento. Lo que parece una serie de coincidencias —la elección de Ester como reina, el descubrimiento del complot contra el rey por parte de Mardoqueo, el insomnio del rey y el cambio inesperado de circunstancias— revela que el Señor dirige la historia con sabiduría para preservar a Su pueblo del convenio. El relato demuestra que la revelación divina no siempre se manifiesta mediante milagros visibles; muchas veces actúa por medio de circunstancias, decisiones y oportunidades preparadas con anticipación.
Doctrinalmente, Ester representa el principio de que cada discípulo puede ser preparado por Dios para cumplir una misión específica en el momento oportuno. La declaración de Mardoqueo: “¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?” (Ester 4:14) enseña que el llamamiento y las responsabilidades de los hijos de Dios forman parte de un propósito mayor. Ester tuvo que ejercer su albedrío, vencer el temor y arriesgar su propia vida para salvar a su pueblo. De esta manera, el libro resalta que la fe verdadera exige valentía, sacrificio y disposición para actuar cuando el Señor abre el camino. Seguir leyendo



































