En enero de 1879, Mary Ann Burnham Freeze (1845–1912) habló en una reunión combinada de Mujeres Jóvenes y Hombres Jóvenes del Barrio Once de Salt Lake City con un mensaje concreto: Cada persona es de valor y tiene un propósito. La experiencia ayudó a Freeze a componer su propia misión en la vida. Su padre, James Burnham, murió solo cuatro días antes de que ella naciera en Nauvoo, Illinois. Su tenaz madre, Mary A. Huntly Burnham, trabajó seis años para financiar el viaje a través de las planicies, y luego llevó a sus hijos a Bountiful, Territorio de Utah. Freeze escribió sobre su juventud: “Por causa de la extrema pobreza, los días de mi juventud no fueron tan felices como podrían haber sido, pero desde entonces he pensado muchas veces que haberme criado en la necesidad y la soledad fue absolutamente para mi bien; que fue un medio para mantenerme humilde, de modo que el espíritu bueno hallase un receptáculo en mi corazón, y despertase mi deseo de buscar la verdad y de aprender las cosas de Dios”1.
A lo largo de su vida, Freeze trabajó con los jóvenes en el ámbito familiar, profesional y eclesiástico2. Fue maestra de escuela en Richmond, Territorio de Utah, y se casó con el director, James Freeze, en 1863, a los diecisiete años de edad. La Asociación de Mejoramiento Mutuo de las Mujeres Jóvenes (YLMIA, por sus siglas en inglés) del Barrio Once se organizó bajo la dirección de Zina D. H. Young el 18 de octubre de 1871, con la intención de promover la actividad en la Iglesia entre los jóvenes Santos de los Últimos Días. A los veintiséis años, Freeze fue nombrada presidenta. En la primera reunión confesó: “Esto es algo nuevo para mí; sin embargo deseo avanzar y aceptar todo llamado. Al hablar, adquirimos confianza y mejoramos nuestro léxico; también surgen nuevas ideas cuando hablamos. Esforcémonos por traer a más jovencitas a nuestras reuniones. Como dice la hermana Eliza R. Snow, reduzcamos nuestra ignorancia y ayudémonos unas a otras a vencer nuestras faltas. Al consolar a otras personas, no solo les hacemos bien, sino que también nosotros recibimos consuelo, y este principio nos parecerá más hermoso y sencillo3. Susa Young Gates más adelante describió la YLMIA del Barrio Once como “una de las mejores organizaciones de la ciudad, y de las más fuertes”4.
En 1878, Freeze fue nombrada presidenta de la primera YLMIA de estaca5. Ella comentó que, junto con sus consejeras, “hemos visitado las asociaciones siempre que nos ha sido posible, hemos disfrutado del espíritu de nuestra misión y sentimos la seguridad de haber sido instrumentos en las manos de Dios para hacer mucho bien”6. Para cuando dio el siguiente discurso en enero de 1879, había ganado confianza en su función de líder de la juventud. Años más tarde, Freeze prestó servicio en la Mesa Directiva General de la YLMIA. Elmina S. Taylor, Presidenta General de la YLMIA, dijo de Freeze: “Cuando ella visita [a las mujeres jóvenes], lleva consigo el Espíritu de Dios, y el espíritu de humildad, y el espíritu de amor. Ella habla a las muchachas de sus deberes, inspira en ellas el deseo de servir a Dios y, como Sus siervas, de tratar de mejorar día a día”7.
Notas al pie de página
- [1] James Burnham extrajo piedra para el templo de Nauvoo y murió como resultado de un sangrado pulmonar. La familia permaneció en Nauvoo hasta el otoño de 1846, mucho después de que la mayoría de los santos habían partido. Estando en Winter Quarters, Mary Burnham envió a sus dos hijos al Valle del Lago Salado con otra familia, porque ella era incapaz de proveer para ellos. El resto de la familia llegó en octubre de 1852. (Augusta Joyce Crocheron, Representative Women of Deseret, a Book of Biographical Sketches to Accompany the Picture Bearing the Same Title, Salt Lake City: J. C. Graham, 1884, págs. 51–53).
- [2] En el funeral de Freeze, en 1912, Joseph F. Smith la llamó “ministra de amor entre las mujeres jóvenes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”. Y continuó diciendo: “Ella ha trabajado diligente y seriamente para tratar de persuadir a las hijas de Sion a adquirir un conocimiento de la verdad como el que ella poseía, y sobre el que ella parecía estar firmemente fundada”. (“Address of President Joseph F. Smith Delivered at the Funeral Services of Sister Mary A. Freeze”, Young Woman’s Journal, tomo XXIII, nro. 3, marzo de 1912, pág. 129).
- [3] Susa Young Gates, History of the Young Ladies’ Mutual Improvement Association of the Church of Jesus Christ of Latter-day Saints, Salt Lake City: Deseret News, 1911, pág. 66.
- [4] Gates, History of the Young Ladies’ Mutual Improvement Association, pág. 65.
- [5] La primera que tuvo una organización YLMIA de estaca fue la Estaca Salt Lake. (Mary E. Connelly, “Mary A. Freeze”, Young Woman’s Journal, tomo XXIII, nro. 3, marzo de 1912, pág. 125).
- [6] Crocheron, Representative Women of Deseret, pág. 55.
- [7] Connelly, “Mary A. Freeze”, pág. 126.
- [8] Véase Abraham 3:22–23.
- [9] Freeze asistió a varias reuniones de la Sociedad de Moderación para Mayores y registró que, el 8 de enero de 1875, el grupo habló de la importancia de “alentar a las jóvenes en la gran obra que ellas habían comenzado”. (Mary Ann B. Freeze, “Diaries”, 1875–1899, 8 de enero de 1875, Universidad Brigham Young).
- [10] Freeze escribía con frecuencia acerca de la importancia de la diligencia: “Me estoy esforzando por purificarme a mí misma y por guardar todos los mandamientos de Dios, por ser diligente en el desempeño de todo deber que ayude a hacer rodar la gran obra que nuestro Padre ha establecido en los últimos días, para que pueda ser digna de recibir las bendiciones que han sido pronunciadas sobre mi cabeza; porque son grandes y muchas, y sé que las recibiré si soy hallada digna”. (Crocheron, Representative Women of Deseret, pág. 55).
- [11] Véanse 2 Corintios 6:7; y 2 Nefi 1:23.
























