Capítulo 10
EL ESPIRITU DE LA ADORACION VERDADERA
“Y al orar, uséis vanas repeticiones, como los , que piensan que por su palabrería serán oídos.” (Mateo 6:7)
Jesús, durante el Sermón del Monte, no se refirió a la oración, sino hasta después que indicó en las Bienaventuranzas el plan de acción para lograr la vida buena, hizo hincapié en la responsabilidad que acompaña el desarrollo espiritual, subrayó la necesidad de la acción sincera y la integración de la vida buena, e indicó que la libertad que no se manifiesta en la primera milla se puede hallar en la segunda. Para Jesús la oración habría de ser diferente, y siendo diferente, la multitud necesitaba estar preparada, necesitaba entender que el elemento básico de la oración es la actitud, la disposición mental, no lo que se logra físicamente, El deseo, la devoción y la confianza son partes integrantes de la oración cristiana. Una manera aparatosa, el hablar en voz alta y las vanas repeticiones son elementos de la oración pagana. Ni por lisonjear, persuadir o importunar a Dios va a nacer en El, el deseo de contestar la oración, Es necesario allegarse a Él con humildad y con fe, «Y cuando oras, no seas como los hipócritas, porque ellos aman el orar en las sinagogas, y en los cantones de las calles en pie, para ser vistos de los hombres. . . Y orando, no seáis prolijos como los Gentiles, que piensan que por su parlería serán oídos.» (Mateo 6:5-7)
La Oración del Señor. ― Esta, oración es sencilla y hermosa. Es extraordinariamente breve, y sin embargo, en ella se encierran todas las necesidades humanas básicas. No contiene vanas repeticiones, y ciertamente es inadecuada para el hipócrita.
Jesús enseñó a la multitud a dirigirse al Padre, y la barrera natural que existe entre el humilde súbdito y el Rey y Señor y Soberano, desaparece en el acto, En esta íntima relación de Padre e hijo, Dios parece estar mucho más cerca. Es como si uno estuviese hablando con su padre terrenal, sin embargo, la comunicación es mucho más gloriosa porque el Padre Celestial posee mayor amor y entendimiento. Santificado sea tu nombre ― el acercamiento aumenta la reverencia, Sea hecha tu voluntad ― la disposición de confiar reemplaza el espíritu pagano de regatear. Entonces en unas cuantas palabras sencillas de agradecimiento y petición, que realmente son para reconocer que todo depende del Padre, se mencionan las necesidades de la vida: el pan cotidiano, en representación de la vida espiritual, ¿Qué necesidad de una expresión más detallada de las necesidades humanas? Jesús también dijo: «No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.» (Mateo 5:7)
«Es bueno saber que la oración no se compone de palabras, palabras que quizá no expresan lo que uno desea decir, palabras que ocultan contrariedades, palabras que no tienen más fundamento que los órganos que las pronuncian, palabras expresadas quizá para causar buena impresión en los que las escuchan. Los mudos pueden orar, y con la elocuencia que prevalece en los cielos. La oración se compone de los deseos del corazón, de los justos anhelos del alma y la súplica que se basa en la necesidad, la contrición y el deseo puro. Si acaso existe un hombre que nunca jamás ha orado verdadera» mente, tal hombre no pertenece al orden de lo divino en la naturaleza humana, es un extranjero en la familia de los hijos de Dios. La oración es para dar ánimo al que suplica. Dios, sin nuestra oración, todavía sería Dios; pero nosotros, sin orar, no podemos ser admitidos en el reino de Dios. Por tanto, Cristo enseñó: «Vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que las pidáis.» (Jesús the Christ, por James E. Talmage, pág. 238)
La Adoración Genuina. ― Por tanto, Jesús quiere que nosotros invitemos a nuestro Padre a que nos ayude a hacer completa la vida buena. Se necesita el fuego regenerador de la adoración genuina para depurar la vida de su escoria y fundir los elementos refinados en un todo unificado. Para ser genuina, la adoración debe ser voluntaria y sincera. Si se obliga a una persona a adorar, no hará más que repetir como el loro; sí la persona no es sincera, sus hechos serán fingidos.
La adoración comprende tres pasos: El primero: uno debe buscar a Dios. Para esto se requiere una actitud mental piadosa y libre de prejuicios. Puede lograrse esta actitud por medio de pequeños hechos de amor y servicio, por leer las Escrituras, por la meditación durante los servicios, por tomar parte con otros en los himnos y las oraciones y por orar privadamente. En todas estas situaciones el alma, mediante el poder activo de la fe, se eleva sobre las cosas pequeñas de la vida, sobre las influencias que no nos permiten pensar sino en lo que es puramente físico.
Antes que esta actitud entrara en nuestras almas, pensábamos en nuestras tierras, nuestras propiedades, casas, ropa y apariencia; pero ahora bajo su influencia vemos las cosas físicas tal como verdaderamente son. Antes de pasar por el fuego de la adoración, nuestros deseos egoístas ofuscaban nuestros pensamientos ahora vemos diferentes maneras de servir. Y donde más antes nos justificábamos en nuestras debilidades, ahora vemos nuestras faltas con una visión más despejada.
El segundo paso consiste en hallar a Dios, Al ambiente de fe, sinceridad y humildad que se acaba de describir, se pueden añadir ciertas experiencias nuevas para estimar su valor verdadero. El problema por considerar podría ser el pago de los diezmos el compartir las utilidades con los empleados, aceptar un llamamiento para cumplir una misión o ser maestro en la Escuela Dominical u otra organización, Pero no importa cuál sea el problema, lo más probable es que se resolverá en una manera más adecuada por medio de la adoración genuina que cualquier ‘otro medio. Durante la consideración del problema, se deseará la ayuda de otra persona. Pero tan despojada se hallará el alma del fingimiento y la simulación, tan sincera, tan genuina y honrada será esta actitud, que quizá ni aun el amigo más íntimo nos comprenderá, «El Padre tales oradores busca que le adoren», Dios acude en ayuda del alma arrepentida, En la presencia de Su Espíritu y mediante el íntimo compañerismo del Espíritu Santo, que se confiere al que se bautiza, se recibe la ayuda deseada. De manera que durante la Oración genuina, como en ninguna otra experiencia, uno puede sentir la presencia misma de Dios; uno puede conocerlo de un modo muy real. Esta experiencia genuina viene al alma cuyas emociones son estables. No debe confundirse con el arrobamiento emocional que a veces se ve entre los ignorantes y los de emociones instables.
Se necesita tener valor para pasar por esta prueba de una auto crítica genuina y honrada, a fin de considerar todas las cosas debidamente y hacer juicio de acuerdo con lo que honradamente se ha descubierto. Es mucho más fácil hablar acerca de Dios y sus atributos, que conocerlo por la experiencia personal de la adoración genuina. Con razón hay tantos que no pueden vivir de acuerdo con los ideales de Jesucristo con la facilidad que pueden presentar un tratado sobre sus enseñanzas. No es difícil pronunciar palabras, «Se acercan a mí con sus labios, pero sus corazones está lejos de mí.» Las influencias refinadoras de la adoración genuina dan nueva orientación a los fundamentos básicos de la vida. Los resultados se revelan mejor en los hechos, pensamientos y actitud mental de la vi da diaria.
El tercer paso consiste en ajustarse a la nueva «visión». Como ejemplos, considérense los problemas que acabamos de sugerir. La reconstrucción, el tercer paso de la adoración, genuina, conduce al fiel pago de los diezmos, o la determinación de compartir las utilidades con los empleados, o la decisión de aceptar un llamamiento a la misión después de poner en orden los asuntos personales de tal manera que se pueda uno sostener, o la resolución de aceptar la posición de maestro en una de las organizaciones auxiliares después de hacer el esfuerzo en prepararse para esa posición importante. De manera que vemos que la adoración genuina es más que solamente pensamientos y sentimientos: se expresa en hechos mejores.

























Hermosa enseñanza, me hace meditar muchas cosas
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Gracias por mandar discusos que ayudan en momentos difíciles GRACIAS
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Buenísimo los discurso
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Gracias bendiciones muy interesante es muy buen esquema y buena orientación para una mejor orientación de inteligencia espiritual gracias bendiciones saludos
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Esta bien gracias
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Me encanta que haya material para descubrir todo lo que se aprende acerca de esta frase. Está publicado el libro y acceciba para Uruguay?
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