Capítulo 14
COMO EVALUAR A LAS PERSONAS
Y LOS PRINCIPIOS
«…Por sus frutos los conoceréis.» (Mateo 7:20)
No cabe duda que muchos de los oyentes de Jesús dudaron de la veracidad de la nueva y extraña doctrina que El enseñó en el Sermón del Monte. Ciertamente «les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas»; ¿pero era suficiente aquello? Percibiendo su incredulidad, Jesús dio esta respuesta: «Poned a prueba los principios en vuestras vidas personales y observad cuidadosamente los resultados. Si impugnáis mi autoridad, si no habéis desarrollado la fe en mi discernimiento, si lo que yo digo no parece razonable, entonces haced el experimento en la vida personal y esperad los resultados prácticos.» «Por sus frutos los conoceréis, ¿Se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen» árbol lleva buen fruto; más el árbol maleado, lleva malos frutos. No puede el buen árbol llevar malos frutos ni el árbol maleado llevar buenos. Todo árbol que no lleva buen fruto, cortado y echado en el fuego.» (Mat. 7:16-19)
En Busca de las Cosas que Son de Valor Verdadero. ― La obra de construir una vida buena siempre debe continuar: el hábito de ser dóciles en cuanto a las cosas del Espíritu debe ser duradero; debe siempre sentirse la necesidad de hacer completa la vida buena; el fuego refinador de la adoración debe purificar continuamente el alma; la fundación de la vida sobre las consideraciones espirituales siempre debe dar orientación, y la consagración (sin la idea de ser recompensados por ello) de la vida buena a la causa de la salvación humana debe siempre ser una aspiración sagrada y eterna. Todas estas aspiraciones exigen un procedimiento común, el procedimiento de evaluación para hallar y poner a prueba las cosas que son de valor en la vida. Pueden utilizarse cinco maneras distintas, solas o combinadas, para llevar a cabo dicha evaluación: (1) Por aceptar el testimonio de otros: la autoridad; (2) Por depender de un sentimiento interior de inspiración, (3) Por utilizar el discernimiento de la razón; (4) Por experimentar; (5) Por buscar los resultados prácticos: «Por sus frutos los conoceréis.»
Por Medio de la Autoridad. ― Hay que tener confianza en otros individuos si no quiere uno limitarse a su propia experiencia. Por supuesto, una persona no puede estar en todo lugar al mismo tiempo o en un mismo lugar más del tiempo que ha de vivir. De manera que no le es posible, por sus propios experimentos, adquirir toda la experiencia que desea. La vida sería demasiado triste y mezquina si no se tuviera confianza en la información que se ha transmitido de lo pasado y de otras partes del mundo en la actualidad. Hay también experiencias por las cuales a una persona no le gustaría pasar, experiencias que serían perjudiciales para el cuerpo y el alma, pero experiencias que se precisa conocer a fin de evitarlas. Por otra parte, hay generalidades que nacen de la experiencia de la raza, las cuales convendría aceptar; discernimiento profético y prudencia paternal que sería conveniente recibir. No cabe duda que se puede hacer cierta evaluación, sin peligro, sobre la base de la autoridad.
Por Medio de la Intuición y la Inspiración. ― Uno no descubre a un amigo o novio sólo porque ha aceptado la autoridad de otros, ni por la lógica, ni por el experimento ni por la consideración de su utilidad práctica. Se descubre el amigo o novio por medio de un discernimiento intuitivo, a veces difícil de describir o explicar, sin embargo, tan convincente como los otros métodos que se usan para evaluar las cosas.
En la adoración verdadera, uno tiene la esperanza de recibir inspiración. Frecuentemente viene después que los otros métodos de evaluar han fracasado, pero nunca se hace sentir sino hasta que el espíritu está contrito y la mente preparada para recibir el mensaje. Este método de evaluar es sumamente exacto y sagrado, y no se debe confundir con el presentimiento que las personas descuidadas, crédulas e indolentes a veces toman por inspiración. La inspiración se puede usar sin peligros, si se le pone a prueba en el fuego de la adoración verdadera. (Véase el capítulo 10)
Por medio de la Razón. ― El intento de explicar las cosas equivale al intento de razonar. Sería muy útil poder hallar una sola explicación suficientemente extensa para contener todas las explicaciones menores. Entonces podría hallarse la explicación de todos los detalles por medio de lo que se conoce como razonamiento deductivo, Si esta amplia explicación tiene una base que ha sido probada por medio de la experiencia humana, entonces en el razonamiento deductivo no hay peligro. Sin embargo, si se dice que dicha base de sí es evidente, que satisface la mente y por tanto no necesita la prueba de la experiencia humana, entonces el razonamiento deductivo no es muy seguro.
Cuando Galileo observó la luna con su telescopio y vio, por primera vez en la historia, la aspereza de la superficie del planeta, causada por grandes montañas y cráteres, el razonamiento deductivo de los eclesiásticos de su tiempo les hizo decir: «Galileo, debe haber una imperfección en tu telescopio, porque la luna debe ser una esfera llana y perfecta.» El argumento de estos eclesiásticos se basaba en la siguiente falsedad: Todos los cuerpos celestiales son cuerpos perfectos, y los cuerpos perfectos son esferas perfectas.
La luna es un astro celestial, por consiguiente, la luna es una esfera perfecta, Era falso el argumento, porque la explicación generad de que todos los cuerpos celestiales son cuerpos perfectos, y los cuerpos perfectos son esferas perfectas, jamás se ha sabido que sea cierta.
En la ciencia se usa con mucha frecuencia el razonamiento de ductivo sin peligro, como en este ejemplo: Todo cuerpo flotante tiene un peso igual al del líquido desalojado. Este barco es un cuerpo que flota, por consiguiente, si se calcula el peso del agua desalojada, esta cantidad será la del peso del barco. En este caso la explicación general, de que todo peso flotante tiene un peso igual que el del líquido desalojado, se ha sometido a una prueba cuidadosa. De acuerdo con este principio, decimos que el desplazamiento de un barco es cierto número de toneladas, que significa el peso del agua que desaloja. Esta explicación general, llamada principio científico, nació del razonamiento inductivo después de muchos experimentos científicos.
Por último, la vía de la razón puede ser útil en la evaluación, si la búsqueda de la, explicación no estorba la búsqueda de informes experimentales.
Por Medio de la Ciencia: ― La ciencia progresa por medio de los experimentos. Por decirlo así constituye el experimento poner a prueba una cosa y tomar nota de los resultados. La obra de la ciencia ha resultado en un medio muy adecuado para determinar los hechos. Como manera de buscar la verdad en el universo físico y para determinar lo que es, ha logrado mucho éxito, Hallaremos otro medio, el medio del pragmatismo, que utilizaremos cuando nos pongamos a buscar aquello que debería de ser. Vamos a dar al término pragmatismo la siguiente definición que hallamos en el diccionario: «Método filosófico, divulgado principalmente por el psicólogo norteamericano, William James, según el cual el único criterio válido para juzgar de la verdad de toda doctrina científica, moral o religiosa se ha de fundar en sus efectos prácticos.»
La autoridad, la intuición y la razón, cuando se usan para evaluar alguna cosa, jamás deben someterse por completo a la ciencia, pero conviene que ésta los oriente. Hay lugar para todos ellos.
Por Medio del Pragmatismo. ― En el campo de los hechos humanos, el pragmatismo tiene valor especial. Fue en este campo que Jesús estableció la norma para poder juzgar: «Por sus frutos los conoceréis.» Es de particular valor esta prueba de examinar sus frutos, cuando se busca lo bueno; porque mientras el que busca la verdad debe hacer saber lo que ha encontrado, el que busca lo bueno debe decidir lo que ha de ser. Por ejemplo, para describir el ambiente, no sólo describirá el ambiente tal como es, sino como debería de ser. La prueba de lo que debería ser constituye la prueba de los frutos, los resultados, la utilidad práctica.
El método generalmente aceptado de evaluar los varios grados o categorías de la conducta humana «es por aprobar o desaprobar cualquiera de estos grados, basándose en las consecuencias que usualmente resultan de ello. De manera que se aprueba la veracidad porque engendra la confianza entre los individuos en todas sus relaciones sociales. Se condena la mentira porque tiende a destruir esta confianza, La honradez en cuanto a la propiedad es aprobada, porque engendra la confianza en todo trato comercial y, de hecho, hace posible estos tratos. Se condena el robo, porque tiende a destruir todos los derechos de propiedad; también constituye la violación de la ley por cuanto el derecho de la propiedad es garantizado por la ley. Se aprueba la buena voluntad hacia el prójimo, porque de esta manera se aumenta la armonía social, la actividad cooperativa en causas benéficas y de una manera general, la disposición de ayudar en lo que se pueda. El odio es condenado, porque produce efectos opuestos; y además, produce una reacción contraria en la personalidad de aquel que abriga tal actitud». (Ibid., págs. 76-77)
El Principio de la Moralidad y el Carácter Moral. ― Parece que la manera más eficaz de determinar los principios morales es por medio del pragmatismo, es decir, determinar su valor por sus efectos prácticos. ¿Se puede aplicar éste mismo método de experimentar el carácter moral?
«El carácter moral de un hombre se determina principalmente por sus motivos. Esto sin embargo, no quiere decir que dos hombres que tienen iguales intenciones buenas son capaces, consiguientemente, de alcanzar el mismo nivel moral. La formación de un carácter fuerte exige mucho más que los buenos motivos; estos deben ir acompañados de la inteligencia y la eficiencia sociales. Ni tampoco los buenos motivos, de sí solos, producen un hecho bueno. Mu chas personas ignorantes o descuidadas se portan de una manera muy mala, pero con buenos motivos. De manera que surge la doble base del juicio moral, por medio del cual es condenado el acto, mientras que el autor es absuelto, salvo en aquellas cosas en que obró sin reflexionar, o ignorantemente debido a la negligencia. La tendencia del concepto moderno educacional y ético es hacer a la gente responsable de sus hechos cuando son inconsiderados o los han cometido en la ignorancia y razonablemente pudieron haberlos evitado. Según la gente vaya recibiendo instrucción y alumbramiento en todas las cosas que tienen que ver con el bienestar humano, también poco a poco irá desapareciendo la posibilidad de hacer lo malo, esto quiere decir que su previsión de las consecuencias y su estimación por lo que representan para el bienestar humano, avanzará al mismo paso que los buenos motivos.
«En vista de que todas estas cosas tienen que ver con el desarrollo del individuo o de la comunidad, es propio que ambos sean conocidos por sus frutos. Es inevitable este juicio en el fin.» (Ibid., págs. 76-78)
Juzgando a Otros. ― Las maneras de valuar y poner a prueba que se describen en esta lección no se ofrecen con objeto de que uno se constituya juez de otros. Más bien se presenta para ayudar a uno a evaluarse a sí mismo y poner a prueba los principios que todos podrán utilizar. Jesús ha dicho: «No juzguéis, para que no seáis juzgados. . . Y ¿porque miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu ojo?» (Mateo 7: 3)

























Hermosa enseñanza, me hace meditar muchas cosas
Me gustaMe gusta
Gracias por mandar discusos que ayudan en momentos difíciles GRACIAS
Me gustaMe gusta
Buenísimo los discurso
Me gustaMe gusta
Gracias bendiciones muy interesante es muy buen esquema y buena orientación para una mejor orientación de inteligencia espiritual gracias bendiciones saludos
Me gustaMe gusta
Esta bien gracias
Me gustaMe gusta
Me encanta que haya material para descubrir todo lo que se aprende acerca de esta frase. Está publicado el libro y acceciba para Uruguay?
Me gustaMe gusta