Nuevas de Gran Gozo para todo Pueblo

Capítulo 22
LOS MIEMBROS DEL REINO DEBEN CONVERTIRSE
DE OIDORES EN HACEDORES

«A cualquiera, pues, que me oye estas palabras y las hace, le compararé a un hombre prudente que edificó su casa sobre la roca.» (Mateo 7:24)

Como Jesús tan claramente lo ha descrito en la Parábola de los Terrenos, el problema principal de un maestro es obtener buenos oyentes; en igual manera, la responsabilidad primera del discípulo es de estar dispuesto a prestar atención a las palabras del maestro. No puede haber una enseñanza fecunda si el circuito de comunicación no está completo, Sin embargo, no tenemos garantía ninguna de que el mensaje será puesto por obra simplemente porque llega a oídos de los discípulos. Los miembros del reino deben estar dispuestos, no sólo a escuchar el mensaje, sino también a ponerlo en práctica, Evidentemente Jesús encontró a mucha gente dispuesta a escuchar su mensaje, pero pocos querían hacer el esfuerzo de convertirse de oidores en hacedores.

Como Niños que Juegan. ― Todos hemos sentido alguna vez la influencia de un conferenciante que nos impulsó a hacer proyectos imaginarios en contra de algún enemigo común, y todos recordaremos que después de haber salido de la sala de conferencias, no olvidamos de nuestras buenas resoluciones y volvimos de nuevo a un estado semiletárgico. Cuando así ha pasado, ¿no nos hemos conducido como niños que juegan? En el mundo de la imaginación, ¿acaso no hemos luchado contra el vicio y el pecado con fusiles de madera? Durante una hora, bajo la influencia del conferenciante, hemos librado a la humanidad de todas sus aflicciones: sus problemas raciales, sus crisis económicas y sus disputas territoriales, Durante unos pocos minutos de éxtasis emotivo hemos sido soldados resueltos y decididos a luchar por el bien, Salimos de la conferencia haciendo esta observación: «Qué buen discurso y qué buen orador. Me gustó mucho», Y entonces volvemos a nuestras casas, tomamos nuestro periódico o nos ponemos a escuchar la radio, finalmente nos acostamos, y nos levantamos a la mañana siguiente y ya no pensamos más en hacer algo por la causa que la noche anterior resolvíamos con tanto placer en el juego infantil e imaginario. De esta manera, como niños que juegan, resolvemos los problemas del mundo; no como personas adultas lo harían realmente, sino en la imaginación donde en medio de ensueños nos convertimos de oidores en hacedores por el hechizo de la varita mágica de las hadas.

Sin duda que Jesús descubrió esta actitud infantil en algunos de sus oyentes. Parecían estar interesados en Él; era parte del juego; sonreían con Él, indicaban su aprobación ― esto también formaba parte del juego. Venían a menudo para escucharle hablar, siempre parecían satisfechos, pero nunca realizaban lo que les decía, ¿Por qué hacerlo, si de pensamiento podían imaginarse que ejecutaban las más grandes realizaciones con el mínimo esfuerzo?

Indiferentes Como Niños que Juegan. ― La mayoría de los adultos toman la vida como un juego, en un cierto sentido, y no faltan quienes se den a este juego con la misma indiferencia con que un niño se entretiene jugando. Jesús dijo una vez: «Mas ¿a quién compararé esta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces a sus compañeros, y dicen: Os tocamos la flauta, y no bailasteis; os entonamos canciones de duelo, y no os lamentasteis.» (Mat. 11:16-17)

Como los niños que juegan en las plazas, el predicador nos toca una pieza con la flauta, nos gusta, puede que incluso nos sintamos emocionados, pero no bailamos. El predicador se lamenta y nos habla de las necesidades de la comunidad; nosotros nos ponemos tristes, pero no hacemos nada. Aunque seamos indiferentes, irresponsables, quisquillosos e inconstantes, deseamos jugar el juego porque nos da gozo, aunque parecemos no tener interés. Los sermones son siempre malos; sin embargo, no quisiéramos perdernos una sola reunión. Las lecciones de la Escuela Dominical, por lo menos así lo decimos, están siempre muy mal escritas; no obstante, cuando nos toca dar estas lecciones, las seguimos al pie de la letra; afirmamos que nuestra ciudad natal, o aquella en que vivimos, no vale nada; a pesar de ello ningún otro lugar nos gusta tanto como aquél en el que tenemos nuestro hogar. Siempre insistimos en poder formar parte del juego, pero nuestra actitud quejumbrosa nos impide poner por obra todas las buenas cosas que podríamos hacer.

Los que Siempre Encuentran Defectos en los Demás. ― Los fariseos, que siempre parecían estar jugando el juego de la religión y en la realidad nunca se molestaban en hacer bien a su prójimo, no solamente dejaban de cumplir sus obligaciones morales, sino que siempre estaban criticando a los demás, y buscaban sus defectos como si esto fuese un deber de los más sagrados para ellos. Jesús dijo de ellos: «Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: Demonio tiene. Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publícanos y de pecadores. Más la sabiduría es justificada por sus hijos.» (Mat. 11: 18-19)

Porque no tenían una verdadera vida religiosa, sino que sólo jugaban a ser religiosos, los fariseos podían intentar destruir a Juan y a Jesús con calumnias; podían tratar de terminar con ellos porque eran veraces y sinceros y no querían jugar con ellos el juego de ser religiosos. No les importaba jugar con las almas de los hombres pero a Juan y a Jesús sí les importaba, porque para ellos un alma era una cosa sagrada de la cual teman la custodia. En vano podían llamar demonio a Juan, y decir que Jesús era comilón; pero éste no tenía más que con responderles: «La sabiduría es justificada por sus hijos (obras).»

La Casa Edificada Sobre la Peña. ― Repetidas veces Jesús suplicó que se juzgase a sus preceptos poniéndolos por obra. Sentía inquietud por la gente de su época porque vivían la religión como si se tratara de un juego de niños, obrando únicamente de pensamiento, llenos de indiferencia y enojadizos como niños malcriados. ¿No podían los hombres conservar el espíritu inocente de un niño, y a pesar de ello madurar en experiencia como lo exige la ley de la vida? ¿Sería que quizás no podían consagrarse enteramente al servicio de los demás, en lugar de calumniar a su prójimo? ¿No les sería posible poner la mano en el arado sin volver la vista atrás? Sin duda alguna había varios que podían hacerlo y que podían edificarse una vida virtuosa fundándola sobre la peña de la realidad, la rectitud, la obediencia y la caridad.

«Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente que edificó su casa sobre la peña; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y combatieron aquella casa; y no cayó; porque estaba fundada sobre la peña.» (Mat. 7:24-25)

Esta hermosa parábola la dio Jesús al terminar el Sermón del Monte, es decir, después que los planos y las especificaciones para el edificio de la vida buena habían sido claramente trazados, para que todo el mundo pudiera comprenderlos. En el capítulo 17 hemos intentado ya hacer un breve resumen del método mediante el cual es posible construir sobre la peña la casa de la rectitud.

Para hacer resaltar la superioridad de un edificio tan bien fundado, Jesús trazo como contraste otra casa totalmente diferente:

«Y cualquiera queme oye estas palabras, y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, e hicieron ímpetu en aquella casa; y cayó y fue grande su ruina. » (Mat. 7:26-27)

En la vida, después de la tempestad de la ruina económica, la inundación de las aflicciones y los crueles huracanes de la calumnia, ¿qué es lo que vemos? Que hay edificios que han resistido todos estos combates, y aún siguen en pie porque estaban edificados sobre la peña.

Referencias:
Parábola de los niños que juegan: Lucas 7: 31-35; Mateo 11: 16-19.
Parábola del hombre prudente y del hombre insensato: Mateo 7:24-27; Lucas 6:46-49.

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6 Responses to Nuevas de Gran Gozo para todo Pueblo

  1. Avatar de Victor Rubén Rosales Sánchez Victor Rubén Rosales Sánchez dice:

    Hermosa enseñanza, me hace meditar muchas cosas

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  2. Avatar de Desconocido Anónimo dice:

    Buenísimo los discurso

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  3. Avatar de Maria Montes Maria Montes dice:

    Gracias bendiciones muy interesante es muy buen esquema y buena orientación para una mejor orientación de inteligencia espiritual gracias bendiciones saludos

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  4. Avatar de Desconocido Anónimo dice:

    Esta bien gracias

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  5. Avatar de Norma milar Norma milar dice:

    Me encanta que haya material para descubrir todo lo que se aprende acerca de esta frase. Está publicado el libro y acceciba para Uruguay?

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