Nuevas de Gran Gozo para todo Pueblo

Capítulo 23
EL REINO SE ENCUENTRA
EN MEDIO DE LA MALDAD

«Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega, yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi alfolí.» (Mateo 13:30)

Cuando Jesús comenzó su ministerio, sus discípulos se admiraron de la rapidez con que en seguida se hizo popular. «Y como descendió del monte, le seguían muchas gentes.» (Mat. 8: 1) En aquellos primeros meses, parecía que a los discípulos tenía mucho mayor importancia la cantidad que la calidad de aquellos que seguían a Jesús. Pero inevitablemente, al cabo de poco tiempo, empezaron a retirarse de las filas de sus oyentes todos aquellos que habían venido por curiosidad solamente, para conocer un nuevo movimiento más y no porque sinceramente buscaban la verdad; y hasta el pequeño grupo de sus íntimos discípulos empezó a maravillarse de tan patente defección. Jesús hizo comprender entonces a los apóstoles que lo que importaba era la calidad de aquellos pocos a los que podía considerar como fieles. Habiendo entendido y aceptado esto, era natural que en los apóstoles surgiera la tendencia de insistir demasiado en la calidad, y formar una especie de fraternidad exclusiva a la que únicamente a unos pocos escogidos se podría admitir. En parte para corregir este exclusivismo, Jesús refirió la parábola de la red, y finalmente la parábola de la cizaña. Los verdaderos discípulos se verían sin duda obligados a dar todo lo que poseían por los tesoros del reino pero, ¿quién podía atreverse a separar lo malo de lo bueno, basándose en un juicio sin reflexión? Este era el nuevo punto de vista que Jesús deseaba inculcar en sus apóstoles, Para ello les narró la parábola de la cizaña.

El Trigo v la Cizaña. ― Jesús tomó esta alegoría de la vida cotidiana. El padre de familia era un buen agricultor, Su campo estaba bien situado, y el suelo era profundo y fértil. Desde hacía años había procurado no dejar crecer en el terreno las malas hierbas; siempre escogía la semilla cuidadosamente y la garbillaba muy bien. Vino la época de la siembra. El suelo estaba preparado y se sembró el trigo. Cuando el grano germinó y los tallos brotaron por encima del suelo, todos estuvieron de acuerdo en que aquel año la cosecha prometía ser buena. El padre de familia y sus siervos se regocijaron; no iba a faltarles el trigo.

A su debido tiempo un siervo diligente que había vigilado atentamente el campo de trigo creyó que había descubierto cizaña en el campo, Examinó con mucho esmero, porque al principio, sobre todo cuando empieza a crecer, el joyo (lolium temulentum), una especié de trigo falso, es muy difícil distinguirlo del verdadero; y es preciso entonces separarlos cuidadosamente porque la harina del trigo falso es venenosa y produce efectos que narcotizan, ¿Cómo había podido crecer la cizaña después de tanto cuidado como habían tenido? Se lo dijo a los otros siervos, y todos juntos corrieron a su señor diciendo: «Señor, ¿no sembraste buena simiente en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?» (Mat. 13:27) Con todo el cuidado que habían tenido en el terreno y la semilla, sólo podía haber una respuesta: «Un hombre enemigo ha hecho esto.»

Los siervos se miraron el uno al otro con sorpresa, y asintieron. Sabían muy bien que esa suerte de malas jugadas no eran desconocidas entre enemigos, pero ¿quién sería el enemigo de su señor? Queriendo ayudar a su amo, le propusieron en seguida: «¿Quieres, pues, que vayamos y la cojamos? Y él dijo: No; porque cogiendo la cizaña, no arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Coged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; más recoged el trigo en mi alfolí.» (Mat. 13:28-30)

Jesús Interpreta la Parábola. ― «Llegándose a Jesús sus discípulos, le dijeron; Decláranos la parábola de la cizaña del campo, Y respondiendo, él les dijo: El que siembra la buena simiente es el Hijo del hombre; y el campo es el mundo; y la buena simiente son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo; y el enemigo que la sembró, es el diablo; y la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.» De modo que en esta parábola, la semilla no representa la palabra de Dios, como en la parábola de los terrenos, sino los hijos del reino. La cizaña, por otra parte, representa «las almas de aquellos que se han entregado a la maldad, y son considerados como hijos del malo. (Jesús the Christ”, de Talmage, p. 287) Con esta interpretación hecha por Jesús mismo, es evidente que desea hacer saber a sus discípulos que los miembros del reino de Dios no deben asombrarse de estar en medio de la maldad, hasta el fin del mundo. Pero, aún más, no tienen que sorprenderse si se encuentran entre miembros de su propio grupo que resultan ser cizaña; la prueba llegará al tiempo de la cosecha. Aunque Jesús no lo dice en su interpretación, sin duda se nos permite aplicar esta parábola al reino de nuestras propias almas, en donde es difícil también hacerla separación del trigo y de la cizaña.

La solución del problema, como lo indica la parábola, no consiste en un juicio precipitado para separar el trigo de la cizaña por la fuerza. Si se quemaba la mala hierba antes de la cosecha, podría perderse con ella mucho grano; podría recogerse mucha cizaña en el alfolí junto con el trigo. «Por sus frutos los conoceréis», pero para esto es preciso esperar hasta que «el grano esté en sazón». Hay que esperar, pues, y no juzgar aún. (D. y C. sec. 86; léase la sección entera)

El Problema del Mal. ― En la parábola de la cizaña, Jesús acepta la presencia del mal. No es que lo apruebe, pero explica que su eliminación no puede llevarse a cabo sino lentamente, ya que es una operación que exigirá mucha paciencia aun hasta el fin del mundo. Ni siquiera sugiere que el mal va a ser exterminado por la intervención de un Dios Todopoderoso. Da a entender que los miembros del reino pueden ayudar a desterrar el mal de entre ellos y de sí mismos, si preservan celosamente la más mínima partícula de bien, aun cuando fuera necesario dejarla vivir en medio del mal hasta el fin del mundo. Este bien, así preservado, dará al madurar, la fuerza suficiente para la separación y destrucción final de la maldad. De esto podemos deducir que el problema de destruir el mal consiste no tanto en lo que hacemos con el mal, como en lo que hacemos con el bien. Luego la eliminación del mal parece depender, del mismo método que se emplea para establecer la rectitud. Ambas operaciones se llevarán a cabo por el lento pero seguro procedimiento que Jesús ha recomendado para la edificación de una vida virtuosa. ¿Acaso no quiere esto decir que el mal es el polo opuesto del bien, y que ambos son el resultado de la manera en que el hombre hace uso de su libertad?

Básicamente, las personas cometen lo malo, en primer lugar, porque son libres, y en segundo, porque cuando tienen la oportunidad de escoger, hacen mal uso de su libertad.

Una de las razones del mal empleo de la libertad es la inexperiencia, La experiencia se adquiere, no se hereda. Por esta razón, aquellos que aún no la poseen precisan ser dirigidos y protegidos, para que puedan adquirir la experiencia que necesitan sin descarriarse y cometer lamentables equivocaciones.

El mal empleo de la libertad y las consiguientes malas acciones pueden tener su origen en la ignorancia. No podemos hacer responsable a una persona de una ignorancia que no pudo evitar, aunque esto no disminuye el mal que la ignorancia pueda originar. Tal vez por no ser nosotros maestros competentes, seamos causantes de muchas malas acciones. ¿Haremos responsable a Dios del mal que nosotros mismos podemos eliminar si servimos con mayor diligencia?

El mal obrar y el mal empleo de la libertad que inseparablemente lo acompaña, pueden haber sido causados por la falta de dominio de sí mismo. No es fácil llegar a dominarse uno mismo, A menudo nos sentimos invadidos de improvisto por emociones que no esperábamos y que nos desconciertan, Es posible que estos sentimientos provengan de emociones que en otro tiempo experimentamos, y que mucho la relegamos al olvido; pero todas las circunstancias que concurren en el presente estado emotivo son similares a la experiencia anterior, Así, a pesar nuestro, pueden surgir en nosotros con sorprendente intensidad sentimientos de celos, cólera, temor, concupiscencia, avaricia o cobardía. Pero por medio de una firme educación y el roce social, es posible desarrollar un sentimiento de confianza personal para poder hacer frente a las responsabilidades de la vida de una manera digna, y adquirir así la necesaria confianza en sí mismo.

Y finalmente, uno puede cometer el mal por culpa de la presión del ambiente social. Las costumbres sociales, los hábitos colectivos, los prejuicios raciales y las tradiciones y los gustos de un grupo pueden oponerse a los deberes de una vida cristiana. Tengamos presente que el grupo con quien uno se junta podrá conducirlo a cometer el robo, pero también puede llevarlo a la Escuela Dominical, De modo que esta presión del ambiente social puede también tener buenas consecuencias.

De ninguna manera pretendemos que estas cuatro categorías constituyen todas las posibles causas del mal obrar, No olvidemos los insidiosos ataques de Satanás hechos en la forma de adulación, que halagan al yo personal y le impiden juzgar sanamente las cosas de la vida. Recordemos de qué modo intentó Satanás alejar a Jesús del cumplimiento de su misión, y cómo ha habido hombres en nuestra época que han intentado exaltarse a sí mismos por la fuerza y do minar el mundo poniéndolo bajo su gobierno dictatorial.

Todas las personas son, por su naturaleza, racionales, libres y eternas. Dios no es un dictador absolutista; nunca se permitirá abrogar la libertad del hombre. El mal que nace del mal empleo de la libertad del hombre. El mal que nace del mal empleo de la libertad, por lo tanto, podrá tan sólo eliminarse mediante el poder espiritual del amor, la justicia y la misericordia, gracias al plan de la redención, que consiste en la muerte y la resurrección de Jesucristo, fe en su manera de vivir, el arrepentimiento personal del mal obrar y el convenio mutuo del bautismo. Este plan, en todas sus fases, es una operación relativamente lenta. Así, para eliminar el mal, Dios no anula nuestra libertad, obligándonos a obrar; sin que, al contrario, protege nuestro libre albedrío, y con el poder de su justicia, compasión y amor, (y con nuestra cooperación) lleva a cabo el triunfo del bien, aunque sea preciso esperar hasta el fin del mundo para que la cizaña sea atada en manojos y quemada, y el trigo sea recogido en el alfolí.

Preservemos el Bien para acabar con el Mal. ― Hablando en nombre del Padre, Jesús hizo saber a sus apóstoles y a toda la humanidad que los principios del bien son demasiado preciosos para que corramos el riesgo de destruirlos intentando descuidadamente eliminar el mal de una manera brusca y violenta. Quiere que sepamos que es preciso esperar hasta el fin del mundo, si necesario fuere, para poder juzgar; y que tiene que ser así, a menos que queramos correr el riesgo de perder el bien que existe escondido entre el mal. Si Dios interviniese para eliminar el mal, este simple acto del Todopoderoso acabaría con el libre albedrío del hombre, y Dios no haría esto. Por último, Jesús quiere amonestar a todos a dedicar todos sus talentos y tiempo a buscar el bien, y preservarlo para que cuando madure, sea esto la fuerza natural, así en el mundo como dentro del alma humana, que permitirá que sea atada la cizaña en manojos para quemarla, y Satanás sea atado.

¿Quién se atreverá, en el estado de progreso en que nos encontramos, a decir: «Yo soy el trigo»? ¿Quién confesará: «Yo soy la cizaña»? Esperemos, pues, hasta el fin del mundo para emitir nuestro juicio.

Referencias:
Parábola de la cizaña: Mateo 13:24-30, 36-43.

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6 Responses to Nuevas de Gran Gozo para todo Pueblo

  1. Avatar de Victor Rubén Rosales Sánchez Victor Rubén Rosales Sánchez dice:

    Hermosa enseñanza, me hace meditar muchas cosas

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  2. Avatar de Desconocido Anónimo dice:

    Buenísimo los discurso

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  3. Avatar de Maria Montes Maria Montes dice:

    Gracias bendiciones muy interesante es muy buen esquema y buena orientación para una mejor orientación de inteligencia espiritual gracias bendiciones saludos

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  4. Avatar de Desconocido Anónimo dice:

    Esta bien gracias

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  5. Avatar de Norma milar Norma milar dice:

    Me encanta que haya material para descubrir todo lo que se aprende acerca de esta frase. Está publicado el libro y acceciba para Uruguay?

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