Capítulo 29
CUMPLIENDO CON LOS
PRIVILEGIOS Y RESPONSABILIDADES
« Por tanto, os digo que el reino de Dios será quitado de vosotros y
será dado a gente que produzca los frutos de él.» (Mateo 21:43)
En la parábola de los dos hijos, Jesús había dicho a los príncipes de los sacerdotes y a los ancianos «Que los publícanos y las rameras os van delante al reino de Dios.» (Mateo 21: 31) Los discípulos se quedaron estupefactos, y la mojigatería jerárquica a duras penas pudo contener su cólera. Jesús les daba a entender que eran todos vinos hipócritas, como el hijo que prometió ir a la viña y no fue. Cuando Juan el Bautista vino, lo rechazaron; y aun cuando los publícanos y pecadores se convirtieron y creyeron en él, estos hipócritas no se dejaron convencer de la divinidad de la misión que Juan estaba cumpliendo. ¿Pero por qué razón iban a precederlos los pecadores en el reino de Dios, aun cuando no habían aceptado a Juan como profeta, ni lo habían tratado como a tal? Al fin y al cabo, siempre habían vivido estrictamente de acuerdo con la ley y la habían cumplido hasta el más mínimo detalle. Era preciso, pues, que Jesús les hablara más claro; sin vacilar les propuso la parábola de los labradores malvados. (Mateo 21: 33-41)
La Viña. ― «La viña, generalmente hablando, era toda la raza humana, pero hablando más exactamente, representaba a Israel, el pueblo de la alianza; el suelo era bueno, y capaz de dar fruto en abundancia; las vides eran de buena calidad y habían sido escogidas cuidadosamente; la viña entera estaba protegida por un seto, y ampliamente provista con un lagar en una torre.» Todo estaba preparado para que los labradores pudiesen sacar el máximo partido de la viña. ¿Estarían a la altura de sus privilegios y responsabilidades?
Los Labradores. ― Cuando el propietario de la viña se marchó para un país lejano, la confió a vinos labradores. No les impuso ninguna regla especial, ni les obligó a abstenerse de cosa alguna; tenían libertad de cultivar y de podar como bien les pareciera, con tal que compartieran la cosecha con él. Esta era la responsabilidad que tenían como consecuencia de su libertad y de sus ventajas. Y así fue que los labradores tomaron posesión de la viña, es decir, los sacerdotes, los doctores de la ley, y los jefes eclesiásticos se encargaron de administrar las necesidades religiosas de Israel. La viña produjo fruto en abundancia, y los labradores se apropiaron la parte que en justicia pertenecía al señor de la viña.
Los Siervos. ― El señor de la viña envió a sus siervos para hablar en su nombre, autorizándolos para recibir la porción de él. Pero «Los labradores, tomando a los siervos, al uno hirieron, y al otro mataron, y al otro apedrearon. Envió de nuevo a otros siervos, más que los primeros; e hicieron con ellos de la misma manera.» (Mateo 21: 35, 36)
«Estos malvados habían aprovechado la viña, del Señor para sus ganancias personales y no habían querido entregarle su parte legitima. Cuando el Señor envió a otros mensajeros, «más que los primeros», o en otras palabras, mayores que los primeros, el más reciente de los cuales había sido Juan el Bautista, los labradores los rechazaron y los trataron con mayor brutalidad.» (Jesús The Christ, pág. 534)
Es Enviado el Hijo. ― «Por fin vino el hijo en persona; tuvieron miedo de su autoridad porque era el heredero legítimos y con malicia casi increíble, se convinieron en matarle, para continuar poseyendo inicuamente la viña, y entonces, quedarse con ella como si fuese suya,
«De esta manera Jesús, sin interrumpir su ilustración, unió lo pasado criminal con lo futuro, más trágico y terrible aún, y que sólo tres días después se verificó con toda calma como si estuviera ya sucediendo, fue relatando en palabras proféticas como estos malvados echaron fuera de la viña al hijo bien amado, y le mataron, Como no podían evitar el responder a la pregunta de Jesús acerca de qué haría el Señor de la viña a estos labradores malvados, los príncipes judíos le dieron la única respuesta pertinente: que sin duda destruiría miserablemente a aquellos viles pecadores, y arrendaría su viña a otros más dignos y honrados. (Jesús the Christ, págs. 534, 535)
«Y oyendo los príncipes de los sacerdotes y los fariseos sus parábolas, entendieron que hablaba de ellos (Mateo 21:45)
La Piedra Desechada. ― Jesús rápida y deliberadamente se sirvió de otra figura, que tomó de los salmos (Salmo 118:22), Les dijo: «Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los que edificaban, ésta fue hecha por cabeza de esquina: por el Señor es hecho esto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos? Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que haga los frutos de él, Y el que cayere le desmenuzará.» (Mateo 21: 42-44)
Todos comprendieron lo que Jesús quería decir. El la piedra desechada, iba a ser «la cabeza de esquina», la piedra angular del edificio, el Mesías; El, la piedra, iba a ser el ejemplo viviente y el juez de toda rectitud, contra la cual todo hombre arrojaría la estructura de su vida buena para probar si eran buenas o no, algunas serían quebrantadas y otras quedarían reducidas a polvo.
En estos momentos estaba juzgando a los dirigentes de Israel, Estos príncipes de los sacerdotes, estos fariseos habían dado contra la «piedra angular» con sus críticas, esperando sin duda hacerla pedazos, pero en lugar de ello la piedra «cayó aquel día sobre ellos, y los desmenuzó». No habían podido cumplir con sus privilegios y responsabilidades; no supieron estar a su altura, Hubieran podido ser los dirigentes de un pueblo escogido; pero aquellos que pudieron haber sido profetas no eran nada más que simples sacerdotes; y aquellos que habrían podido tener visiones propias, vivían escudriñando las experiencias de los que vivieron en lo pasado; y los que hubieran podido penetrar de las almas de los hombres tomaban en cuenta únicamente los signos exteriores; ellos, que hubieran podido «perder» su vida al servicio de los demás, se contentaron con imponer al pueblo cargas pesadas¡, difíciles de llevar. «Por tanto, os digo que el reino de Dios será quitado de vosotros., y será dado a gente que haga los frutos de él.» (Mateo 21:43) y se hubieran apoderado de Él, si no hubieran temido a la muchedumbre que le «tenía por profeta».
Viviendo a la Altura de Sus Privilegios y Responsabilidades. ― Por medio de las parábolas de los labradores malvados y de la piedra desechada, Jesús se sirvió para refutar las críticas de los príncipes de los sacerdotes y de los fariseos, valiéndose al mismo tiempo de ellas para condenarlos, Pero éstas parábolas que El empleó en un sentido particular poseen también una aplicación más universal, porque las enseñanzas de Jesús estuvieron siempre basadas en principios fundamentales, ¿Cuál es, pues la lección que estas parábolas encierran? Que los dirigentes religiosos de Israel no supieron cumplir con sus privilegios y responsabilidades. Esta parece la deducción lógica.
De modo que comprenderemos mucho mejor la utilidad de estas parábolas si consideramos nuestros propios privilegios y responsabilidades, Esta parece ser la deducción lógica.
De modo que comprenderemos mucho mejor la utilidad de estas parábolas si consideramos nuestros propios privilegios y valoramos nuestras propias responsabilidades. Por ejemplo, tenemos el privilegio de ser miembros de la Iglesia, y la responsabilidad correspondiente de llevar una vida ejemplar. En igual manera con el privilegio de ser ciudadanos de nuestro país, tenemos la responsabilidad de edificar esta vida según el modelo establecido por Jesús.
Referencias:
Parábola de los labradores malvados: Mateo 21:33-41; Marcos 12:1-9; Lucas 20:9-16.
Parábola de la piedra angular desechada: Mateo 21:42-45; Marcos 12: 10-11; Lucas 20: 17-18.

























Hermosa enseñanza, me hace meditar muchas cosas
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Gracias por mandar discusos que ayudan en momentos difíciles GRACIAS
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Buenísimo los discurso
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Gracias bendiciones muy interesante es muy buen esquema y buena orientación para una mejor orientación de inteligencia espiritual gracias bendiciones saludos
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Esta bien gracias
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Me encanta que haya material para descubrir todo lo que se aprende acerca de esta frase. Está publicado el libro y acceciba para Uruguay?
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