Nuevas de Gran Gozo para todo Pueblo

Capítulo 8
INTEGRACION, LA PERSONA COMPLETA

«Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti;… si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala y échala de ti;…» (Mateo 5:29-30)

Según ciertos pensadores, particularmente Nietzche, Jesús invirtió el valor de las cosas importantes de la vida, ¿Acaso no son la fuerza, el dominio y el éxito las metas de la vida? ¿No debe uno buscar propiedades? ¿No debe uno aprender 3, depender de sí mismo? En el estudio de las Bienaventuranzas hallamos que Jesús da una nueva orientación a lo que es de valor o importancia de la vida. El honra, no al que tiene bienes, no al que se siente satisfecho con lo que ha logrado, no al que siente desahogo porque no tiene que depender de otros; el Maestro prefiere al que no tiene, al que no está satisfecho y particularmente al que tiene hambre y sed de justicia. En las Bienaventuranzas, nos presenta el plan de acción que conduce a la vida buena, La humildad, el deseo, el arrepentimiento y la fe constituyen, según El, la actitud mental que impulsan al hombre a la vida buena, y no la arrogancia y una confianza desmedida en la propia habilidad de uno. El plan de acción se ha trazado; se especifican las fuerzas mediante las cuales se puede lograr el éxito, Jesús pregunta: ¿Estáis listos para construir la mansión de la vida buena?

El Llamamiento. ― Jesús nos extiende la misma invitación que hizo a sus discípulos: «Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.» Simón Pedro y Andrés dejaron sus redes y lo siguieron. El cariñoso, tierno y paciente Maestro exigía la lealtad. No aceptaba una devoción a medias; las redes tendrían que ser abandonadas, debería aceptarse la vida nueva con un solo propósito. Cierto hombre dijo a Jesús: «Señor, te seguiré donde quiera que fueres, Y le dijo Jesús: Las zorras tienen cuevas, y las aves de los cielos ni dos; más el Hijo del hombre no tiene donde recline la cabeza, Y dijo a otro: Sígueme, Y él dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre, Y Jesús le dijo: Deja los muertos que entierren a sus muertos; y tú, ve y anuncia el reino de Dios. Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor, más déjame que me despida primero de los que están en mi casa, Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano al arado mira atrás, es apto para el reino de Dios.» (Luc. 9:57-62)

Respondiendo al Llamado. ― La determinación de servir a Jesús debe ser definitiva y final: «Ninguno puede servir a dos señores: porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o se llegará al uno y menospreciará al otro: no podréis servir a Dios y a Mammón.» (Mat. 6: 24)

Los planos y especificaciones del edificio de la vida buena son muy preciosos: «porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.» (Mat. 7: 14) Jesús pedía una elección sincera, un testimonio ardiente. El Maestro de maestros sabía que para efectuarse un renacimiento, para formar un nuevo hábito, era necesario hacer una resolución con toda la fuerza del alma. (Véase el capítulo 5)

La Persona Completa. ― Una vez que se ha determinado andar por el «angosto camino» ¿qué hay que hacer? De allí sigue un programa de integración, la obra de constituir o componer la persona completa. También este programa debe aceptarse de todo corazón. Debe ser absoluta la decisión de hacer que la vida buena sea completa. «Si tu ojo derecho te fuere ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti: que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. Y si tu mano derecha te fuere ocasión de caer, córtala, y échala de ti: que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.»

De manera que Jesús quiere que en nosotros haya valor y determinación: valor suficiente para reconocer nuestras faltas y amplia determinación de hacer algo a fin de eliminarlas. Él quiere que comprendamos que una pequeña falta puede crecer al grado de corromper la vida entera; que una indulgencia pequeña, al parecer inofensiva, puede por último echar a perder la vida buena. Sería mejor que la vida fuese menos interesante por haber amputado una indulgencia pequeña, que perder una vida buena. Jesús quiere advertirnos contra la imprudente actitud de pensar que hay tiempo suficiente para ser buenos; que uno puede disfrutar de su juventud, no cometiendo pecados graves por supuesto, pero sí gustar las cosas buenas del mundo. No sólo es imprudente esta actitud, sino que puede ser fatal. Como ya se dijo en el capítulo 5, los hábitos no siempre desaparecen cuando deseamos dejarlos; hablando estrictamente, nada de lo que hacemos jamás desaparecerá por completo. Los malos hábitos que se adquieren en los salones públicos de baile, en las cantinas y otros lugares semejantes no desaparecerán automáticamente con la decisión de casarse y formar un hogar. Jesús da este consejo: «Concíliate con tu adversario presto, entretanto que estás con él en el camino»; en otras palabras, reconocer el peligro de vivir descuidadamente, mirar de frente el problema, entonces llegar a una determinación y dar un paso decisivo, aun cuando sea necesario eliminar y descartar la vida descuidada que se confunde con la libertad.

No se debe pensar que la obra de construir la vida buena es un problema que atañe solamente a la juventud, Para la juventud, la vida es una serie de aventuras; y con justa razón. Esto significa que existe la posibilidad de emplear la libertad indebidamente en muchos casos, muchas veces en que se añadirán falsas estructuras a la mansión de la vida buena. Habrá mucho que edificar y mucho que derribar durante el tiempo en que la juventud está tratando de hacer completa la vida buena. Más cuando la audacia creadora de la juventud se transforma en la arraigada tendencia conservadora del anciano, éste podrá hallarse en una condición peor que el joven errante, y sin embargo, ignorarlo. No obstante, el anciano ha logrado el éxito: ha servido bien a su familia, la iglesia y la comunidad. Pero si el impulso de lograr una vida nueva disminuye con la edad y por último es reemplazado por un sentimiento de holganza por lo que se ha efectuado, este anciano se está alejando del reino del Maestro precisamente cuando esperaba que Jesús le dijera; «Entra en el gozo de tu Señor». Si uno quiere ser conocido siempre como discípulo de Jesús, el hábito de ser dócil en las cosas del Espíritu debe ser permanente. Lo que el anciano ha realizado es como nada, cuando se considera desde el punto de vista de la eternidad; ha fracasado porque perdió la preciosa actitud que le habría dado el desarrollo eternamente.

El Plan de la Integración. ― Ciertamente, el primer paso en el esfuerzo por hacer que la vida buena sea completa, es dedicarse a la aventura de todo corazón, y con valor y convicción. Todo hábito debe empezar de esta manera.

El siguiente paso sería hallar alguna fase de la vida buena que necesite integración, y entonces ponerse a trabajar. Por ejemplo, una persona tal vez se dará cuenta de que asiste a la reunión del Sacerdocio regularmente, pero que raras veces se queda para la Escuela Dominical y sólo de cuando en cuando va a la reunión sacramental. Podría el preguntarse: ¿Por qué asisto solamente a una reunión? ¿Porque voy tan regularmente a las reuniones de Sacerdocio? ¿Lo hago solamente porque siento que es mi deber? Por último, esta persona podrá llegar a la conclusión de que si va a ser completa la vida buena, él debe utilizar todos los servicios que le ofrece la rama. Ha encontrado donde le hace falta la integración, y el siguiente paso será formar el habito de asistir a todas las reuniones. (Véanse en el capítulo 5 los pasos necesarios para formar un hábito.)

Si la obra de la integración se ha de convertir en hábito, la persona debe aprovechar cuanta oportunidad se le presente para descubrir las falsas estructuras en la vida buena, derribarlas si se hace necesario, y reconstruir lo que fuere de valor a fin de integrarlo en la vida. Debe cultivarse la habilidad para separar lo bueno de lo malo, lo temporal de lo eterno.

Jesús dijo: «Y ahora os digo esto, una parábola concerniente a vuestros pecados; por consiguiente, echadlos de vosotros para que no seáis talados y echados en el fuego» (Mat. 5: 30, según la Versión Inspirada de José Smith)

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6 Responses to Nuevas de Gran Gozo para todo Pueblo

  1. Avatar de Victor Rubén Rosales Sánchez Victor Rubén Rosales Sánchez dice:

    Hermosa enseñanza, me hace meditar muchas cosas

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  2. Avatar de Desconocido Anónimo dice:

    Buenísimo los discurso

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  3. Avatar de Maria Montes Maria Montes dice:

    Gracias bendiciones muy interesante es muy buen esquema y buena orientación para una mejor orientación de inteligencia espiritual gracias bendiciones saludos

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  4. Avatar de Desconocido Anónimo dice:

    Esta bien gracias

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  5. Avatar de Norma milar Norma milar dice:

    Me encanta que haya material para descubrir todo lo que se aprende acerca de esta frase. Está publicado el libro y acceciba para Uruguay?

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