Conferencia General Octubre 1965
Las Bendiciones de la Gloria Eterna
por el Presidente Joseph Fielding Smith
Del Consejo de los Doce Apóstoles
Mis queridos hermanos y hermanas: Espero y ruego que lo que voy a decir sea edificante para todos. Muchas cartas llegan a mi escritorio sobre el tema que discutiré: las bendiciones de la gloria eterna.
Nada debería considerarse con mayor sacralidad y honor que el convenio por el cual los espíritus de los hombres, descendencia de Dios en espíritu, tienen el privilegio de venir a este mundo en tabernáculos mortales. Es a través de este principio que se hace posible la bendición de la gloria inmortal. El mayor castigo jamás dado fue proclamado contra Lucifer y sus ángeles. Ser privados del privilegio de cuerpos mortales para siempre es la mayor maldición de todas. Estos espíritus no tienen progresión, ni esperanza de resurrección y vida eterna. ¡Están condenados a la miseria eterna por su rebelión! Y luego pensar que nosotros no solo tenemos el privilegio, sino el mandato de ayudar a nuestro Padre en la gran obra de redención al dar a sus hijos, como nosotros mismos hemos obtenido estas bendiciones, el derecho a la vida y a continuar para siempre en perfección. Ninguna alma inocente debe ser condenada a venir a este mundo bajo el estigma de la ilegitimidad. Todo niño tiene derecho a nacer de forma legítima. Toda persona que niega este derecho a un niño es culpable de un pecado mortal. Seguir leyendo





































