La Redención Continua
en Vida y Muerte
El Evangelio de Salvación—Una Visión—Redención de la Tierra y Todo lo que le Pertenece
Por el presidente Brigham Young
Discurso pronunciado en el Tabernáculo,
Gran Ciudad del Lago Salado, el 8 de agosto de 1852.
Voy a leer una revelación dada a José Smith, hijo, y Sidney Rigdon. Pero antes de hacerlo, y de comenzar con el tema que espero presentar al pueblo esta mañana, les diré lo que entiendo acerca de la predicación del Evangelio de Salvación: solo hay un discurso que debe ser predicado a todos los hijos de Adán, y ese discurso debe ser creído por ellos y vivido. Empezar, continuar y terminar este sermón del Evangelio requerirá todo el tiempo asignado al hombre, a la tierra y a todas las cosas que están en ella en su estado mortal. Esa es mi concepción de la predicación. Ningún hombre es capaz de presentar ante una congregación todos los aspectos del Evangelio en esta vida y continuar con esos aspectos hasta su culminación, porque la vida mortal es demasiado breve.
Cada doctrina revelada al hombre está inseparablemente conectada, de modo que forman un todo con el Evangelio. Lo que hoy se conoce como las diferentes doctrinas del cristianismo son partes de una verdad mayor. Cada profesor de religión cree en parte de ella, pero individualmente rechazan, o desean rechazar, otras partes de la verdad. Cada secta o individuo toma para sí las porciones de la Biblia y de la doctrina de salvación que más les agradan, rechazando lo demás y mezclando estas doctrinas con principios de invención humana. Seguir leyendo






















































