Satanás acomete a la juventud

Conferencia General  Octubre 1971

Satanás acomete a la juventud

Ezra Taft BensonPor le élder Ezra Taft Benson
Del Consejo de los Doce


Bien se ha dicho que “llega un momento en que la corrupción general de la sociedad es tal, que la generación en desarrollo queda expuesta a excesivas presiones y no se puede decir que tenga muchas posibilidades de elección entre el camino de luz y el de las tinieblas” (Hugh Nibley, An Approach to the Book of Mormon, 1957).

Vivimos en un mundo corrompido, en el cual las fuerzas de la maldad jamás han estado mejor ataviadas y ordenadas para la batalla; Satanás está bien organizado, Y nunca había tenido tantos emisarios trabajando a sus órdenes.  A través de sus muchos agentes, su maldad satánica ha proclamado sus intenciones de destruir toda una generación de nuestra escogida juventud.

Las muestras del miserable trabajo de las fuerzas del mal se hacen cada día más evidentes.  En todos lados podemos ver los tristes resultados de su obra.

Las destructores fuerzas de diabólica inspiración se encuentran presentes en nuestra literatura, el arte, las películas, la radio, la moda, los bailes, la televisión, y hasta en nuestra música moderna, llamada música “pop”.  Satanás utiliza muchas herramientas para debilitar y destruir el hogar y la familia, y especialmente a nuestros jóvenes; hoy más que nunca, se hace evidente que su acometida está especialmente dirigida hacia la juventud.

La carta de un preocupado padre, acerca de los malignos afectos de la música popular, constituye un buen ejemplo; deseo mencionar algunas palabras de este bien informado maestro de la juventud:

“La música crea la atmósfera, la atmósfera crea el medio ambiente; el medio ambiente ejerce una poderosa influencia en la personalidad y la conducta. ¿Cuál es la mecánica de este proceso?

“El ritmo constituye el elemento más físico de la música, y es el único, que puede existir en el movimiento corporal aun sin gozar del beneficio del sonido.  Hasta una mente embotada por las drogas o el alcohol, puede responder a los efectos de la percusión y el ritmo.

“El alto volumen de la música también contribuye al aturdimiento mental.  El sonido, aumentado hasta llegar a los umbrales del dolor, produce un violento efecto físico que interfiere con el más alto proceso del pensamiento y la razón. (Y bajar el volumen de esta destructiva música no elimina los otros elementos maléficos…)

“La repetición hasta el cansancio constituye otro de los primitivos artificios de la música rock…

“Las contorsiones, similares al ritmo de la música rock, son de tal categoría que aun los de pensamiento más puro no pueden dejar de interpretar sus sensuales insinuaciones.

“La penumbra, (y las luces tenues) es otra de las facetas de la escena que rodea a la música rock.  Es una masa oscura que amortigua la conciencia dentro de la máscara del anonimato.  La identidad perdida en la oscuridad, se escabulle de los sentimientos normales de la responsabilidad.

“Los reflectores de luz intermitente interrumpen la oscuridad en destellos enceguecedores que reducen la resistencia, tal como podría hacerlo la luz de un interrogador o el balanceo del péndulo del hipnotizador que desea controlar nuestra personalidad y conducta…

“Todo el diseño psicodélico” —continúa este padre— “es una puerta abierta hacia las drogas, el sexo, la rebelión y la profanación; y combinado con los obscenos gritos de los intérpretes, esta hipnótico música engendra la inmundicia.  Los líderes de la sociedad rock, proclaman abiertamente su degeneración. . .

“Y la más diabólica de las falsedades de esta infamia, es que niega que la maldad sea absoluta.  Nuestra religión es también absoluta y no puede excusar la filosofía relativista de los ‘mormones liberales’.  No podemos ser liberales con la justicia sin pagar las consecuencias.

“¿Qué podría ser más erróneo que el temor de que si la música rock no contara con el apoyo de nuestros líderes, podríamos perder a muchos jóvenes”? (Comité de Música de la AMM).  Aun ahora los estamos perdiendo a los satánicos compases de las drogas, el sexo, las revueltas y la apostasía.  Podríamos recordar que: ‘Moroni sabía que no se puede transigir con la maldad, porque ésta siempre gana’ ” (Richard Nibley, extractos de una carta).

Esta carta procede de un padre, maestro de la juventud y miembro del departamento de música de una universidad, aun cuando algo analítica, expresa la preocupación de muchos padres y directores juveniles.

La Iglesia no debe contemporizar sus normas en beneficio de las demandas populares.  Con seguridad, los consumidores de tabaco, café y alcohol, fueron enajenados por normas estrictas tal como ahora sucede con las sugestivas minifaldas.

Jamás ha tenido la Iglesia tan superior grupo de jóvenes.  Son espíritus escogidos enviados a la tierra en ésta, la más peligrosa e importante de las épocas del mundo; y llevando sobre sí la gran responsabilidad de edificar el reino de Dios sobre la tierra; se enfrenta a un imponente desafío.

Esa grande y trascendental responsabilidad, se presenta en una época muy difícil.  Jamás fueron las fuerzas del mal tan insidiosas, propagadas y tentadoras.  Dondequiera que sea, parecería que todo aquello que es bueno y edificante, se estuviera debilitando y degradando, especialmente en lo que se refiere a jóvenes, mientras muchos de sus padres se engañan a sí mismos rodeados de una falsa seguridad que les proporciona el disfrutar de su confortable complacencia.

No todo está bien en Sión.  Los inspirados profetas del Libro de Mormón vieron este día, y, como vigías en las torres, hicieron las siguientes advertencias:

“Porque he aquí, en aquel día él enfurecerá los corazones de los hijos de los hombres, y los agitará a la ira contra lo que es bueno.

“Y a otros pacificará y los adormecerá con seguridad carnal, de modo que dirán: Todo va bien en Sión; sí, Sión prospera, todo va bien.  Y así el diablo engaña a sus almas, y los conduce astutamente al infierno.

“Y he aquí, a otros los lisonjea y les cuenta que no hay infierno; y les dice: Yo no soy el diablo, porque no hay; y así les susurra al oído, hasta que los prende con sus terribles cadenas de las que no hay rescate.  “Por tanto, ¡ay del holgado en Sión!  “Sí, ¡ay de aquel que exclama: todo está bien!

“Sí, ¡ay de aquel que escucha los preceptos de los hombres, y niega el poder de Dios y el don del Espíritu Santo!” (2 Nefi 28:20-22,24,26).

El Señor nos ha encomendado solemnemente a través de un profeta moderno:

“De cierto os digo a todos: levantaos, y brillad, para que vuestra luz sea un estandarte a las naciones” (D. y C. 115:5).

“Porque Sión tiene que aumentar en belleza y santidad; sus fronteras se han de extender; deben fortalecerse sus estacas; sí, de cierto os digo, Sión ha de levantarse y ponerse sus bellas ropas” (D. y C. 82:14).

“Por lo tanto, alzad vuestros corazones y regocijaos, y ceñid vuestros lomos, y tomad sobre vosotros toda mi armadura, para que podáis resistir el día malo, habiéndole hecho todo para que podáis permanecer” (D. y C. 27:15).

Amamos a la juventud de la Iglesia y sabemos que el Señor también la ama.  No hay nada bueno que la Iglesia no haga, para ayudar a salvar a nuestros jóvenes; son nuestro futuro y tenemos fe en ellos.  Queremos que sean felices, que triunfen en la vida; queremos que logren la exaltación en el reino celestial.

Les decimos que son seres eternos, que la vida es eterna; que no pueden actuar mal y sentirse bien.  Vale la pena vivir una vida buena, saludable y llena de gozo.  Vivid de tal modo que no tengáis que arrepentimos.  Vivid de tal modo que podáis alcanzar ese Poder invisible, sin el cual nadie puede lograr el máximo.

Es necesario que haya oposición en todas las cosas; el libre albedrío es un eterno principio divino; escapar a los lazos y trampas de Satanás siguiendo al Señor, constituye nuestra primera asignación.  Pero no es fácil.

Al utilizar la vida como si fuera un laboratorio, podemos observar y estudiar la vida de otros, tal como podríamos hacerlo a través de un microscopio.  Observamos que el hombre de Dios es feliz.  El hedonista, que proclama el placer de la vida y que vive para el pecado, nunca es feliz.  Detrás de su máscara de burlona alegría acecha la inevitable tragedia de la muerte eterna.  Perseguido por su negra sombra, él cambia la vida fructífera y feliz, por el sombrío olvido de las drogas, el alcohol, el sexo y la música rock.

Un estudio de los métodos de Satanás puede ponernos en estado de alerta con respecto a sus seducciones.  En su astucia, él sabe dónde y cómo asestar el golpe; durante la juventud es cuando sus víctimas son más vulnerables.  La juventud es la primavera de la vida, cuando todas las cosas son nuevas; la juventud es el espíritu de aventura y e1 despertar; es el tiempo del desarrollo físico, cuando el cuerpo puede obtener el vigor y la buena salud que desprecia las advertencias de la temperancia.

La juventud es la época sin tiempo, cuando los horizontes de la edad a menudo se ven muy distantes como para ser percatados.  Por lo tanto, la generación actual olvida que el presente pronto se convertirá en el pasado que mira una vida desperdiciada o un pasado rico en realizaciones.  Estos son los ingredientes de la juventud que hace tan irresistible el plan de Satanás de: “disfrute y pague después.” Sí, el diablo utiliza muchas herramientas.

“La confusión constituye un medio ambiente muy eficaz para Satanás.  En la actualidad hay mucha confusión, y él emplea muchos métodos para crearla.  Uno de ellos lo constituye la distorsión de las definiciones.  Para describir la experiencia que se obtiene al ingerir drogas, él usa el termino ‘expansión mental’ en lugar de la descripción más certera de ‘evasión de la realidad’.

“Libertad, esa palabra de noble tradición, constituye uno de los elementos favoritos de confusión.

Disturbios, bombas, incendios y matanzas, son llevados a cabo en nombre de la libertad.  Las obscenidades ponen a prueba la libertad de palabra; la pornografía, las drogas y la inmoralidad, dicen ser manifestaciones de libertad personal, junto con las minifaldas y la desnudez.  El libertinaje y la anarquía son productos de estas falsas libertades.

“La confusión de definiciones incluye la pornografía.  Aun cuando hasta un niño puede identificar lo que es pornografía, algunas de las supuestas grandes mentalidades legales de nuestros tiempos no pueden hacerlo.

“La tolerancia es una palabra de nuevo valor que se encuentra al servicio de Satanás.

La ridiculez trabaja muy estrechamente con la confusión para confundir a la juventud durante sus años de desarrollo, el cínico defiende su degeneración ridiculizando a sus críticos con confusas metáforas.

“Este tipo de burla puede proporcionar la risa fácil y la reafirmación de que todo va bien en Sión, pero es diabólicamente deshonesta.

“La filosofía del relativismo ataca los eternos principios de verdad.  El relativista dice: ‘Si alguien detecta inmundas insinuaciones en una canción popular, eso significa que esa persona tiene una mente inmunda’.  La lógica de esta filosofía falla en la palabra ‘insinuaciones’.  En la mayoría de las canciones la inmundicia no se insinúa, sino que es abiertamente proclamada.

“Si existen algunas dudas acerca de la insidiosa maldad de la música rock, la misma puede ser juzgada por sus frutos.  Las bien conocidas perversiones de los que las practican, constituye ese fenómeno moderno llamado “festival gigante de música rock”.  A medida que estas enfermizas celebraciones se propagan por centenares, también infectan a la juventud por cientos de miles.  Y allí donde se lleva a cabo un festival de música rock, también se presencia un festival de drogas, un festival sexual y de rebelión” (Richard Nibley).

El Espíritu del Señor bendice todo aquello que es edificante, y guía a los hombres hacia Cristo. ¿Bendeciría su espíritu por presenciar esos ulcerantes festivales de degradación humana, impregnados de LSD, marihuana y otras drogas? ¿Le agradaría al Señor la vulgar demostración de desnudeces e inmoralidades?  La forma de expresarse de los festivales de música rock, es obscena, Su música, destruyendo la sensibilidad en un estruendo de primitiva idolatría, glorifica lo físico en detrimento de lo espiritual.  En el largo panorama de la historia humana, estos festivales musicales juveniles, se encuentran entre los éxitos más grandes logrados por Satanás.  Las legendarias orgías de Grecia y Roma no se pueden comparar con las monumentales obscenidades que se llevan a cabo en estos “pozos sépticos” de drogas, inmoralidad, rebelión y sonido pornográficos.  El famoso festival de Woodstock, fue la gigante manifestación de un país enfermo.  Aún así, la ardiente película y las grabaciones de música rock de dicho festival, constituyeron uno de los negocios más grandes que tuvieron lugar en nuestra región de Utah.

El Señor dijo: “Porque mi alma se deleita en el canto del corazón; sí, la canción de los justos es una oración para mí. . . ” (D. y C. 25:12).  Era un placer para el Señor cuando en Tercer Nefi, en el gran Libro de Mormón, leemos: que prorrumpieron unánimes en cantos y alabanzas a su Dios, . . .” (3 Nefi 4:31).  Fue placentero para Satanás cuando en Primer Nefi, los hijos de Lehi y los “hijos de Ismael, con sus esposas, empezaron a holgarse, de tal manera que se pusieron a bailar y cantar, y a hablar groseramente. . . ” (1 Nefi 18:9).

Y ahora, un experto musical señala “una nueva dirección en la cultura de las drogas y la música rock, aclamada por muchos ministros religiosos y por la industria musical, como una nueva esperanza que trae un río de oro.  La música rock religiosa está ganando los primeros puestos en popularidad.  La creciente resistencia al ambiente de las drogas y la música rock, ha sido desviada por la aparente retirada de la nueva moralidad.  Pero una cuidadosa revisión del material de música rock religiosa desenmascara a un insidiosamente disfrazado anticristo.  Al reducir la revelada religión a la mitología, el rock asume el manto de rectitud rechazando al mismo tiempo la realidad del pecado.  Sin pecado, la nueva moralidad puede continuar en su rebeldía, escudada en la pretensión de sus ropas religiosas.  Al invertir los papeles de Jesús y Judas, un disco de larga duración de mucho éxito encaja perfectamente en la advertencia de Isaías 5:20, que dice: ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas; y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!” (Richard Nibley).

No es de extrañar que las autoridades de la Iglesia hayan sentido la necesidad de hablar en contra de este engaño apóstata y sacrílego, advirtiendo a los miembros de la Iglesia sobre estas iniquidades, en el número especial del Boletín del sacerdocio de agosto de 1971.

Sí, vivimos en la mejor de las épocas, cuando el evangelio restaurado de Jesucristo brinda esperanzas a todo el mundo.  Y en la peor de las épocas, porque Satanás está de moda, y se dedica a la tarea de la cosecha con implacable vigor.

¿Cómo podemos frustrar sus designios?  El Artículo de Fe número trece de la Iglesia, contiene una importante llave para lograr ese fin: “. . . si hay algo virtuoso, bello, o de buena reputación o digno de alabanza, a esto aspiramos”.

¿Pero es que de verdad aspiramos a estas cosas?  El hacerlo requiere esfuerzo.

El magnetismo que ejercen, tanto la televisión como la radio, radica en su mediocridad.  Hermoso, no es precisamente el adjetivo que describiría a la mayoría de sus productos.  Los inventos de esta maravilla fueron inspirados por Dios, pero una vez que el producto de su buen trabajo, fue introducido en el mundo, los poderes de la oscuridad comenzaron a emplearlo para nuestra propia destrucción.  En cada caso, el del fonógrafo, las películas, la radio y la televisión, la evolución de la declinación de las intenciones del inventor, puede ser fácilmente trazada.

Quisiera hacer mención de las palabras de un músico que durante muchos años ha observado la influencia de la música en el carácter:

“Satanás sabe que la música posee el hechizo de calmar o excitar a las bestias salvajes.  El hecho de que la música tiene el poder de crear una atmósfera determinada, se conocía aun antes de la existencia de Hollywood; la atmósfera crea el medio ambiente y éste ejerce una gran influencia sobre la conducta; la conducta de Babilonia o la de Enoc.

Los padres que se quejan de la radio y de los discos de los hijos porque representan la revolución psicodélica, harían bien en hacer un inventario de su propia discoteca antes de protestar.  Las semillas de la cultura se siembran mejor en la fértil tierra de la imitación infantil; la crítica en la adolescencia no puede substituir los largos años de infancia que se perdieron por la ausencia del ejemplo.  El padre que perdió su oportunidad de convertirse en la viva imagen del héroe durante la niñez, es el único responsable por su separación del hijo adolescente, y porque él mismo no lo consideró con el respeto debido” (Richard Nibley).

La mayoría de aquellos héroes que eran inmortalizados por la juventud, en la actualidad no reúnen las cualidades de nobleza, grandes logros, humildad y rectitud.  En la actualidad tanto los libros como las revistas y los diarios —especialmente en las secciones dedicadas a la juventud— son lujuriosos, obscenos, inmorales, avaros y en algunos casos hasta crueles.  Es el mismo estilo de vida que tratamos de evitar, que desfila entre la admiración de nuestros jóvenes; para desviar su admiración de estos indeseables ejemplos de vida debemos comenzar cuando sean niños.  El cuidado y alimento de los niños deben incluir una similar preocupación por su vida emocional, tanto física como espiritual e intelectual.

Nunca ha sido más difícil que ahora para los jóvenes el vivir en el mundo pero no ser del mundo.  Pero esta dificultad tiene que ser compartida por sus padres.  La noche de hogar constituye una poderosa barrera en contra de las obras de Satanás.  El programa de la AMM debe proteger a nuestros jóvenes de toda influencia maligna y debería llenar el vacío dejado por el rechazo de las atracciones mundanas.  Y por supuesto, la gran panacea para todos los problemas y dudas personales, la oración; oración familiar y privada, tanto por la mañana como por la noche.

Los padres que se quejan y critican son menos eficaces que aquellos que se interesan y comprenden los problemas de sus hijos.  El amor y la comprensión al mismo tiempo, son eficaces sólo cuando son sinceros.  Y para serlo deben ser motivados por el amor.  Debemos amar a nuestros jóvenes, ya sea que se encuentren en la rectitud de discernir y aprender; darles así una buena oportunidad.  En la actualidad, muchos de nuestros jóvenes están fracasando.

Sí, “llega un momento en que la corrupción general de la sociedad es tal, que la generación en desarrollo queda expuesta a excesivas presiones, y no se puede decir que tenga muchas posibilidades de elección entre el camino de luz y el de las tinieblas”.

Dios nos permita que como padres y directores de la juventud tengamos el poder y el sentido común de brindarles una “buena oportunidad”, lo ruego humildemente en el nombre de Jesucristo.  Amén.

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