Inculcad la autosuficiencia en la mujer Mormona

C. G. Abril 1976logo pdf
Inculcad la autosuficiencia en la mujer mormona
Por Barbara B. Smith
Presidenta General de la Sociedad de Socorro

Barbara B. SmithMis queridos hermanos, tanto esta mañana como en nuestra reunión similar de octubre próximo pasado, nuestro Obispo Presidente, Victor L. Brown, mencionó las escrituras de Doctrinas y Convenios, sección 78, versículos 13 y 14, en las que el Señor dice que nos está preparando para soportar las tribulaciones que nos sobrevendrán, para que «la Iglesia se sostenga independiente de todas las otras criaturas bajo el mundo celestial» (D. y C. 78:14).

Se nos ha dicho que el logro de esa independencia se conseguirá en proporción directa a la obediencia que los miembros de la Iglesia demuestren a la palabra del Señor, con respecto a este asunto. El resultado de la obediencia es la seguridad y la autosuficiencia; esto engendra la confianza y una actitud pacífica. Las oficiales de la Sociedad de Socorro se encuentran en la posición adecuada para asistir materialmente a las mujeres de la Iglesia para que respondan obedientemente al consejo de nuestros líderes con respecto a la producción y almacenamiento en el hogar, de tal modo que cada familia pueda prepararse para abastecer sus necesidades básicas durante un mínimo de un año. Las mujeres Santos de los Últimos Días deben involucrarse en forma activa en el cultivo, la producción y la conservación de alimentos, de acuerdo a sus capacidades. La Sociedad de Socorro debe ayudarles a utilizar sabiamente los recursos disponibles, sean éstos grandes o pequeños. A1 decir sabiamente, quiero decir en forma frugal y prudente, y tomando las medidas necesarias para el futuro, mientras se atiende a las necesidades inmediatas.

La Sociedad de Socorro puede también ayudar a las mujeres de la Iglesia con instrucciones expertas y la aplicación de adecuadas experiencias prácticas. El mejor lugar para llevar a cabo estas enseñanzas es en las reuniones de Ciencia de Hogar de los barrios, en otras lecciones y en miniclases. Del mismo modo se puede impartir instrucciones en ferias de Ciencia del Hogar, seminarios y actividades de trabajo patrocinados por la Sociedad de Socorro en estacas y distritos. El almacenamiento en el hogar puede ser tema de los mensajes de las maestras visitantes durante el verano y podría sugerirse también como tema para los discursos de los barrios y las reuniones de estaca. Las maestras de la Sociedad de Socorro de estaca y distrito podrían hacer una planificación activa con este asunto y solicitar para su ejecución, la cooperación de las Sociedades de Socorro de los barrios.

Cada presidencia de Sociedad de Socorro de barrio o rama debe hacer una evaluación de las circunstancias generales de las hermanas que viven dentro de su zona de jurisdicción, y preparar un plan anual de instrucciones que se presentará en la reunión de Ciencia del Hogar, relacionad con la producción y el almacenamiento en el hogar, de acuerdo a las necesidades y condiciones de las hermanas. Esas clases podrían incluir las siguientes guías:

  1. Cómo ahorrar en forma sistemática para el almacenamiento en el hogar y las emergencias.
  2. Cómo almacenar, qué almacenar y dónde hacerlo.
  3. Cómo almacenar semillas, preparar el suelo y adquirir las herramientas adecuadas para el cultivo.
  4. Cómo cultivar vegetales.
  5. Cómo envasar y disecar alimentos.
  6. Cómo enseñar y ayudar a la familia a comer los alimentos indispensables para la salud.
  7. Cómo llevar a cabo trabajos básicos de costura, remiendos y arreglos de ropa.
  8. Cómo preparar comidas nutritivas y apetitosas utilizando los recursos y los alimentos disponibles.

Se debe utilizar al máximo todo recurso técnico disponible en bibliotecas, dependencias técnicas y agencias gubernamentales. Deben impartirse las instrucciones necesarias que le ayuden a cada hermana a preparar un buen plan de almacenamiento en el hogar, en cooperación con su esposo que es quien dirige la familia.

Quisiera sugerir a las presidencias de la Sociedad de Socorro la utilización de la siguiente lista cuando hagan planes de esa naturaleza:

  1. Como oficiales de la Sociedad de Socorro, ¿motivamos y entrenamos a las hermanas en las habilidades necesarias de la preparación familiar, para luego ayudarles a poner en práctica esas habilidades?
  2. ¿Consultamos entre nosotras, así como con nuestros líderes del sacerdocio, para que se desarrollen y lleven a cabo planes adecuados y realistas de almacenamiento y producción en el hogar?
  3. Los planes de las miniclases de Ciencia del Hogar ¿se adaptan a las varias necesidades de las hermanas de nuestro barrio?
  4. ¿Estamos ayudando a nuestras hermanas a saber cómo calcular las necesidades de su familia y la restitución de los productos que se hayan usado?

Si ponemos en práctica estas cosas, cuando tengamos problemas nos sucederá como a una familia que conozco, que pasó por la experiencia de problemas financieros durante el año pasado. El padre enfermó de gravedad y se encontró en forma temporaria sin empleo. Después que fueron utilizados los vegetales frescos almacenados en el refrigerador, la familia comenzó a usar los alimentos que tenía almacenados. Después de su recuperación, el padre tuvo que buscar trabajo en otra comunidad; mientras se encontraba ausente, hubo un desperfecto en el sistema de abastecimiento de, agua del pueblo, que les privó de la utilización de agua corriente; pero la familia pudo disponer de los muchos litros de agua que tenía almacenada, durante los varios días que se demoró en reparar las cañerías.

A través de todas estas experiencias, ninguno de ellos experimentó pánico ni se sintió abatido, porque en realidad estaban preparados para todo tipo de emergencia; habían previsto en forma anticipada, lo que incluía también una cantidad de dinero ahorrado como reserva. Las cuentas se pagaron y la familia fue capaz de proseguir funcionando normal e independientemente.

Los principios de la preparación familiar y el papel que en el mismo juega la mujer, no fueron dados solamente para su aplicación en nuestros tiempos. Considero que la mujer descrita en el capítulo vigésimo primero del libro de Proverbios era sumamente precavida; se notan su sabiduría, prudencia, frugalidad y preparación, cuando leemos:

«Busca lana y lino, y con voluntad trabaja con sus manos . . .

Y planta viña del fruto de sus manos…

Aplica su mano al huso, y sus manos a la rueca . . .

Considera los caminos de su casa, y no come el pan de balde.» (Véase Proverbios 31: 13-31.)

Desde él comienzo de los tiempos se aceptó que los reveses y las pruebas fueran parte integral de nuestra experiencia terrena; pero el Señor en su misericordia proveyó las formas por las cuales podamos soportar estos problemas, si somos obedientes a su verdad revelada.

Las guías y normas que las hermanas de la Sociedad de Socorro deben seguir en la actualidad, son las mismas que las de los días bíblicos: obedecer, planificar, organizar, enseñar y actuar.

Las hermanas de la Sociedad de Socorro han sido siempre conocidas por actuar en todo aquello que por dirección divina se les mandara, y hacerlo con excelencia, dedicación y la visión que les hace posible cosechar la recompensa y los gozos del trabajo justo y honesto.

Ruego porque todas podamos llegar a ser dueñas de casa previsoras y que podamos ayudarnos mutuamente a llevar a cabo con eficacia nuestras respectivas responsabilidades en la preparación familiar. Sé que este es el deseo de nuestro Padre Celestial para nosotros, sus hijos, a quienes El ama. Y lo digo en el nombre de Jesucristo. Amén.

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