Capítulo 2
¿Cuántos ángeles hay?
[Lehi] vio a Dios sentado sobre su trono, rodeado de innumerables concilios de ángeles.
— 1 Nefi 1:8
Las Escrituras indican que el Señor tiene un gran número de ángeles. Lehi “vio los cielos abiertos, y pensó que veía a Dios sentado en su trono, rodeado de innumerables concilios de ángeles, en actitud de cantar y alabar a su Dios” (1 Nefi 1:8). Obsérvese que Lehi dijo “innumerables concilios de ángeles”. Un concilio puede significar una asamblea o una multitud; e innumerables significa demasiado numerosos para ser contados. Por lo tanto, Lehi contempló innumerables asambleas o grupos de ángeles que alababan a Dios.
Alma se presenta como otro testigo de lo que vio Lehi. De hecho, Alma cita parte del registro de Nefi sobre la visión de Lehi (1 Nefi 1:8). En Alma 36, Alma relata su historia de conversión a su hijo Helamán y testifica: “Sí, pensé que veía, así como nuestro padre Lehi vio, a Dios sentado en su trono, rodeado de innumerables concilios de ángeles, en actitud de cantar y alabar a su Dios; sí, y mi alma anhelaba estar allí” (Alma 36:22).
Juan el Revelador añade evidencia adicional acerca del gran número de ángeles: “Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes y de los ancianos; y su número era millones de millones y millares de millares” (Apocalipsis 5:11). Juan vio cien millones (diez mil por diez mil equivale a cien millones), y “millares de millares” de ángeles cerca del trono de Dios. El número puede tomarse literalmente, pero más probablemente significa un número indefinido. En cualquier caso, Juan testifica de un inmenso número de ángeles que alababan al Cordero. Joseph Smith declaró que Juan el Revelador “contempló las glorias del mundo eterno, vio una innumerable compañía de ángeles y oyó la voz de Dios”.
Dos pasajes de las Escrituras, uno antiguo y uno moderno, utilizan la expresión “una innumerable compañía de ángeles”. Pablo escribió en su carta a los Hebreos: “Sino que os habéis acercado al monte Sion, a la ciudad del Dios vivo, la Jerusalén celestial, y a la compañía de muchos millares de ángeles” (Hebreos 12:22). Y Doctrina y Convenios 76:67 declara: “Estos son los que han llegado a una innumerable compañía de ángeles, a la asamblea general e iglesia de Enoc, y de los Primogénitos”.
Un texto de las Escrituras del ministerio mortal de Jesucristo presenta el gran número de ángeles del Señor. Después de que Jesús salió del Jardín de Getsemaní, se encontró con Judas, quien se acercó con “una gran multitud con espadas y palos”. Durante este acontecimiento, “uno de los que estaban con Jesús extendió la mano, sacó su espada, e hirió a un siervo del sumo sacerdote y le cortó la oreja. Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar…”.
“¿Acaso piensas que no puedo orar a mi Padre, y que él no me daría ahora mismo más de doce legiones de ángeles?” (Mateo 26:47, 51–53). Una legión consiste de 3.000 a 6.000 personas; doce legiones serían de 36.000 a 72.000 personas. Pero, al igual que en la expresión de Juan en Apocalipsis, la expresión de Jesús quizá denota una cifra simbólica más que un número específico. De manera similar, el élder Erastus Snow utilizó la expresión “doce legiones” cuando describió el número de ángeles que visitaron a los santos que asistieron a la dedicación del Templo de Kirtland.
Otras autoridades también se refieren a grandes números de ángeles. El presidente Heber C. Kimball enseñó que “el Señor ha dicho que hay más [ángeles] a favor de nosotros que los que pueden estar en contra de nosotros”. Y finalmente, el élder John A. Widtsoe escribió acerca de “innumerables” huestes de ángeles: “Un examen de la historia sagrada deja claro que, bajo la definición más general, los ángeles son personajes del mundo de los espíritus enviados a la tierra como mensajeros del Señor. Esto está plenamente en armonía con la doctrina del evangelio. El mundo espiritual e invisible del cual el hombre viene y al cual regresa está lleno de incontables huestes de tales personajes”.
























