El Libro de Jacob

Tu estudio de — El Libro De Mormón
Primera Parte:
1 Nefi Hasta Palabras de Mormón


Jacob Capítulo 3


Ahora Jacob les dará ánimos a aquellos de entre su pueblo que no han incumplido los mandamientos de Dios.

1   MAS he aquí que yo, Jacob, quisiera dirigirme a vosotros, los que sois puros de corazón. Confiad en Dios con mentes firmes, y orad a él con suma fe, y él os consolará en vuestras aflicciones, y abogará por vuestra causa, y hará que la justicia descienda sobre los que buscan vuestra destrucción.

2   ¡Oh todos vosotros que sois de corazón puro, levantad vuestra cabeza y recibid la placentera palabra de Dios, y deleitaos en su amor!; pues podéis hacerlo para siempre, si vuestras mentes son firmes.

Uno de los mensajes más importantes del evangelio es la efectividad de la expiación de Cristo. Jacob ahora advertirá, invitará y recordará a los inicuos de entre su pueblo que deben arrepentirse. Todavía no es demasiado tarde.

3   ¡Pero ay, ay de vosotros que no sois puros de corazón, que hoy os halláis inmundos ante Dios!, porque a menos que os arrepintáis, la tierra será maldecida por causa vuestra (si no os arrepentís, seréis destruidos); y los lamanitas, que no son inmundos como vosotros, aunque maldecidos con severa maldición (ya que se han alejado del evangelio), os castigarán aun hasta la destrucción.

4   Y el tiempo velozmente viene en que, a menos que (vosotros los nefitas) os arrepintáis, ellos (los lamanitas) poseerán la tierra de vuestra herencia, y el Señor Dios apartará a los justos de entre vosotros. (El Señor, por medio de Mosíah I, dirigió a los justos a Zarahemla, fuera de la tierra de Nefi; véase Omni 1:12-15).

5   He aquí que los lamanitas, vuestros hermanos, a quienes aborrecéis por su inmundicia y la maldición que les ha venido sobre la piel, son más justos que vosotros; porque no han olvidado el mandamiento del Señor que fue dado a nuestro padre, de no tener sino una esposa y ninguna concubina, y que no se cometieran fornicaciones entre ellos.

6   Y se esfuerzan por guardar este mandamiento; por tanto, a causa de esta observancia en cumplir con este mandamiento, el Señor Dios no los destruirá, sino que será misericordioso para con ellos, y algún día llegarán a ser un pueblo bendito. (Estamos siendo testigos del cumplimiento de esta profecía en nuestros días).

7   He aquí, sus maridos aman a sus esposas, y sus esposas aman a sus maridos, y sus esposos y esposas aman a sus hijos; y su incredulidad y su odio contra vosotros se deben a la iniquidad de sus padres; por tanto, ¿cuánto mejores sois vosotros que ellos a la vista de vuestro gran Creador?

8   ¡Oh hermanos míos, temo que a no ser que os arrepintáis de vuestros pecados, su piel será más blanca que vuestra piel, cuando seáis llevados con ellos ante el trono de Dios! (Ellos serán más puros y limpios en el Día del Juicio que vosotros).

La práctica ilícita del matrimonio plural por el hecho de satisfacer los deseos de lujuria entre los nefitas al tiempo del discurso de Jacob era una forma de hipocresía muy seria, pues los nefitas se veían a si mismos superiores a los lamanitas. Sin embargo eran culpables de un pecado más grave que los lamanitas. A continuación, Jacob explicará esto.

9   Por tanto, os doy un mandamiento, el cual es la palabra de Dios, que no los injuriéis más a causa del color obscuro de su piel, ni tampoco debéis ultrajarlos por su inmundicia; antes bien, debéis recordar vuestra propia inmundicia y recordar que la de ellos vino por causa de sus padres (tradiciones inicuas).

10   Por tanto, debéis recordar a vuestros hijos, cómo habéis afligido sus corazones a causa del ejemplo que les habéis dado; y recordad también que por motivo de vuestra inmundicia podéis llevar a vuestros hijos a la destrucción, y sus pecados serán acumulados sobre vuestra cabeza en el postrer día.

Tomemos un instante para comentar la frase “llevar a vuestros hijos a la destrucción”, la cual aparece arriba en el versículo 10. Recuerda que Dios es completamente justo con todas las personas, incluyendo a los niños que han recibido malos ejemplos. Si dichos niños no llegan a tener una oportunidad justa en esta vida, la tendrán en el mundo de los espíritus (véase DyC 137:7-8). Además, en DyC 50:7 el Señor nos dice que aquellos que son engañados por hipócritas “serán rescatados”. Esta doctrina es muy reconfortante.

A continuación, Jacob hará una de las llamadas al arrepentimiento más elocuentes que se puedan encontrar en las escrituras.

11   ¡Oh hermanos míos, escuchad mis palabras; estimulad las facultades de vuestras almas (¡despertaos y pensad!); sacudíos para que despertéis del sueño de la muerte (la muerte de vuestra espiritualidad); y libraos de los sufrimientos del infierno para que no lleguéis a ser ángeles del diablo, para ser echados en ese lago de fuego y azufre que es la segunda muerte (al quedarse fuera de la presencia de Dios para siempre)!

12   Ahora bien, yo, Jacob, hablé muchas cosas más al pueblo de Nefi, amonestándolo contra la fornicación y la lascivia (todas las formas de inmoralidad sexual), y toda clase de pecados, declarándole las terribles consecuencias de estas cosas.

13   Y ni la centésima parte de los actos de este pueblo, que empezaba ya a ser numeroso, se puede escribir sobre estas planchas (las Planchas Menores de Nefi); pero muchos de sus hechos están escritos sobre las planchas mayores, y sus guerras, y sus contenciones, y los reinados de sus reyes.

14   Estas planchas (esta porción de las Planchas Menores de Nefi) se llaman las planchas de Jacob, y fueron hechas por la mano de Nefi. Y doy fin a estas palabras.

Jacob Capítulo 4