Capítulo 6
Localización de los tres grados de gloria
COROLARIO 4:
LOCALIZACIÓN DE LOS TRES GRADOS DE GLORIA
Los reinos terrestre y telestial están localizados en anillos concéntricos sucesivos en forma de “donut,” alrededor del reino celestial o del núcleo de la galaxia; nuestro sol y la tierra actualmente están localizados en el anillo telestial exterior de la Vía Láctea.
LOS PRINCIPIOS DEL EVANGELIO EN LOS CUALES SE BASA ESTE CAPÍTULO
Hay tres grados de gloria en la resurrección descritos con maravilloso detalle (D&C 76). Ya hemos estudiado el reino celestial; aquí consideraremos los reinos terrestre y telestial. Pablo identificó estas glorias en la resurrección siendo similares al sol, la luna y las estrellas (ICor. 15:40-42). Cada uno de estos tres lugares será la residencia final de una parte de la humanidad después del juicio y la resurrección con base en sus obras y en su fe mientras estaban en la tierra. Vamos a considerar la localización de estos reinos de gloria.
ESTRUCTURA DEL UNIVERSO DE DIOS
En 1832, mientras que Joseph Smith y Sidney Rigdon estaban trabajando en la traducción de la Biblia, le preguntaron al Señor el significado de Juan 5:29, con respecto a la resurrección
de los justos y los injustos. La respuesta del Señor está registrada en Doctrina y Convenios Sección 76, como la visión de los tres grados de gloria. Este majestuoso documento explica la estructura del reino de Dios, del cual previamente el Apóstol Pablo dio vagos indicios (1 Corintios 15:40-41).
Diez meses después, le fue dada otra revelación al profeta, expandiendo aun más nuestro entendimiento de estos tres reinos. Esta revelación es conocida como “la ‘hoja de olivo’… tomada del Árbol del Paraíso” (D&C 88).
LA VIA LACTEA EN EL TEOREMA DE KÓLOB
DIVIDIDA EN LOS TRES GRADOS DE GLORIA Y LAS TINIEBLAS DE AFUERA

DESCRIPCIÓN DEL REINO CELESTIAL
Todos nosotros nacimos en una vida premortal y vivimos con nuestro Padre en su reino celestial. Después de esta vida mortal los santos esperan retomar a Él en el reino celestial. El Teorema de Kólob sostiene que este lugar es el ardiente núcleo de nuestra Galaxia.
Aquellos que se levanten en la resurrección de los justos serán puros y fieles y morarán en la presencia de Dios y su Cristo para siempre. “Éstos son aquellos cuyos cuerpos son celestiales, cuya gloria es la del sol, sí, la gloria de Dios, el más alto de todos, de cuya gloria está escrito que tiene como símbolo el sol del firmamento” (D&C 76:70). Este reino “sobresale a todas las cosas donde Dios, el Padre, reina en Su trono… Y el los hace [a los justos! iguales en poder, en fuerza y en dominio” (D&C 76:92,95).
La tierra debe “ser santificada de toda injusticia, a fin de estar preparada para la gloria celestial; porque después de haber cumplido la medida de su creación, ella [la tierra] será coronada de gloria, aún, con la presencia de Dios el Padre” (88:18-19). Dentro de “la gloria celestial hay tres cielos o grados; y para alcanzar el más alto, el hombre tiene que entrar en esta orden del sacerdocio [es decir, al nuevo y sempiterno pacto del matrimonio]; y si no lo hace, no puede alcanzarlo. Podrá entrar en el otro, pero ese es el fin de su reino” (D&C 131:1 -4). Estas escrituras nos dan algún entendimiento del hogar de Dios o del reino celestial.
EL REINO CELESTIAL DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL TEOREMA DE KÓLOB
El Teorema de Kólob reclama de divisiones dentro de la gran Vía Láctea, y quizá, en todas las galaxias. En fotografías de la Galaxia de Andrómeda, el núcleo aparece blanco brillante. La zona celestial tiene un grosor de cerca de 16.000 años-luz y quizá, tiene un diámetro similar. La forma del reino celestial, por lo tanto, puede asemejarse a una esfera. El reino celestial probablemente está localizado en este núcleo abultado de la galaxia y se compone de millones de orbes celestiales.
DESCRIPCIÓN DEL REINO TERRESTRE
Entonces Joseph Smith y Sidney Rigdon
Vieron el mundo terrestre, y he aquí, éstos son ellos, los que son de lo terrestre, cuya gloria se distingue de la gloria de los de la iglesia del Primogénito que han recibido la plenitud del Padre, así como la de la luna difiere del sol en el firmamento.
…son los que murieron sin ley;
…son los hombres honorables de la tierra que fueron cegados por las artimañas de los hombres.
Son los que reciben de la presencia del Hijo, mas no de la plenitud del Padre.
… son cuerpos terrestres
…son aquellos que no son valientes en el testimonio de Jesús [D&C 76:71, 72, 75, 77-79],
El reino terrestre “sobresale en todas las cosas a la gloria de lo telestial, aún en gloria, y en fuerza, y en poder y en dominio” (D&C 76:91). “Porque el que no es capaz de obedecer la ley de un reino celestial, no puede soportar una gloria celestial.. . [y] deberán heredar otro reino, ya sea un reino terrestre” (D&C 88:21,22).
También entendemos que los seres trasladados, el Jardín del Edén y el Milenio son de este orden Terrestre.
EL REINO TERRESTRE DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL TEOREMA DE KÓLOB
El Teorema de Kólob ubica el reino terrestre en un anillo en forma de “donut,” alrededor del núcleo celestial, más grueso en su borde interno que en su borde externo. En la foto a color de Andrómeda esta zona brilla con un color rojo (véase la foto No. 1 en el prefacio).
En esta zona terrestre, Cristo y ángeles ministeriales visitan a los habitantes de estos mundos cara a cara. La tierra durante el período del Jardín del Edén y durante el Milenio es de este orden. El Padre Celestial visitó a Adán en el Jardín del Edén basado en el principio de que aquellos que viven en el reino terrestre reciben ministración del reino celestial (D&C 76:87). El Teorema de Kólob también ubicaría la Sión de Enoc en esta parte de la galaxia.
Joseph Smith explicó que los seres trasladados son de un orden terrestre y son preparados para ser ángeles ministeriales:
Muchos pueden haber supuesto que la doctrina de la traslación era una doctrina por la cual los hombres eran llevados inmediatamente a la presencia de Dios, y a una plenitud eterna, pero ésta es una idea errónea. Su lugar de habitación es del orden terrestre,… porque estos personajes… [son] mantenidos en reserva para ser ángeles ministeriales en muchos planetas y… todavía no han entrado en la gran plenitud que aquellos que han resucitado de los muertos.36
El presidente Joseph Fielding Smith habló de la zona terrestre de la siguiente manera:
Aquellos que han vivido una ley terrestre serán asignados a un reino terrestre en algún otro globo. Aquellos que han vivido una ley telestial tendrán que ir a una esfera telestial adaptada para su condición. Dónde están estos mundos, el Señor no nos lo ha revelado, sin embargo, hay esferas que ahora están siendo preparadas para ellos.37
Parecería que hay dos tipos de mundos terrestres: Primero, los temporales, como la Ciudad de Enoc, o la tierra en el período del Jardín del Edén y durante el Milenio. Segundo, debe haber algunos planetas permanentes idóneos para ser el hogar eterno de aquellos que hereden esa gloria en la eternidad.
Ciertamente muchos de los soles que componen el anillo terrestre de la galaxia tienen planetas y lunas en órbita alrededor de ellos. Quizá uno de estos planetas del orden terrestre está preparado o en el proceso de preparación para recibir a los hijos e hijas de la tierra, a cada uno individualmente, quienes han mantenido solo una ley terrestre. Estos pronto se levantarán en la resurrección de la gloria terrestre y encontrarán “dominios” eternos esperándolos brillando sólo con el esplendor de la luna. Estos serán siervos del Altísimo. Según nuestro teorema su habitación es remotamente lejos de Kólob, y están aislados por un velo de su anterior hogar celestial. Así permanecerán durante toda la eternidad porque en donde Dios y Cristo moran no pueden ir.
DESCRIPCIÓN DEL REINO TELESTIAL
Una visión del tercer reino fue entonces mostrada a Joseph y a Sidney:
Vimos la gloria de lo telestial, la gloria de lo menor, así como la gloria de las estrellas difiere de la gloria de la luna…
Son aquellos que son arrojados al infierno [temporalmente].
Son éstos los que no serán redimidos del diablo sino hasta la última resurrección. [D&C 76:81,84-85]
[Aquellos] que no recibieron el evangelio, ni el testimonio de Jesús, ni a los profetas…
Estos son los mentirosos y los hechiceros, los adúlteros y los fornicadores [D&C 76:101,103].
Los habitantes del mundo telestial… [son] tan innumerables como las estrellas en el firmamento del cielo, o como las arenas en las playas del mar;
Porque serán juzgados de acuerdo con sus obras, y cada hombre recibirá, conforme a sus propias obras su dominio correspondiente en las mansiones que están preparadas;
Y serán siervos del Altísimo; mas a donde Dios y Cristo moran no podrán venir, por los siglos de los siglos [D&C 76:109,111-112].
El reino telestial recibe la ministración del Espíritu Santo y de ángeles ministeriales del reino terrestre. La gloria de lo telestial “supera toda comprensión” (D&C 76:89). “El que no puede obedecer la ley de un reino terrestre, no puede soportar una gloria terrestre… [y] deberá heredar…un reino telestial” (D&C 88:21,23).
EL REINO TELESTIAL COMO LO VE EL TEOREMA DE KÓLOB
La región telestial de la galaxia es un anillo en forma de “donut” alrededor del reino terrestre. El reino telestial es más grueso en su región interna que en su borde externo. En Andrómeda, esta área muestra un color azul pálido.
El reino telestial es la presente localización de la tierra. En el debido tiempo, la tierra dejará esta región de la galaxia hacia un reino más alto. Como la zona terrestre, la cual contiene dos tipos de mundos, de la misma manera el reino telestial debe contener dos tipos de planetas habitados. Los planetas del primer tipo están localizados solo temporalmente aquí como la tierra mientras está en una probación mortal. Los del segundo tipo son mundos telestiales permanentes para los hijos del Padre Celestial que hereden ese reino para siempre.
CONCLUSIÓN
Cuando observamos una galaxia externa vemos que puede estar dividida en tres áreas, cada una brillando con un color diferente de luz. El Teorema de Kólob identifica el núcleo abultado de cada galaxia como la localización de un reino celestial, con anillos externos sucesivamente como reinos terrestres y telestiales. Las líneas de polvo o velos que vemos en muchas galaxias pueden estar marcando los límites entre estos reinos de gloria.
36 Franklin D. Richards y James A. Little, Compendium ofthe Doctrine ofthe Cospel (Compendio de la Doctrina del Evangelio), Salt Lake City, Deseret Book Company, 1925, página 272.
37 Joseph Fielding Smith, Man: His Origin and Destiny( Hombre: Ss Origen y Destino), 1954, página 539.
























