La Profecía – Llave al Futuro

Capítulo 9

Plagas y el Libro de Apocalipsis


La Importancia Cronológica del Escogimiento de los 144.000 Sumo Sacerdotes

En la opinión de los Santos de los Últimos Días, el libro de Apocalip­sis contiene un relato profético de muchos acontecimientos importantes que culminan en la venida de Cristo en gloria. De interés singular en cuanto a estas profecías es lo contenido en los capítulos seis hasta once de ese libro.1 Una serie de preguntas y contestaciones registrada por José Smith y conocida como Sección Setenta y Siete de la Doctrina y Convenios provee una detallada llave a esta parte de la obra profética de Juan y constituye la base para el entendimiento de muchos acontecimientos futuros para los Santos de los Últimos Días.

En sección setenta y siete el Profeta registra que la tierra pasará por siete mil años de existencia temporal.2 Es intepretado que el tiempo presente es cerca del fin del sexto mil años desde el tiempo de Adán, quien se piensa fue puesto sobre la tierra alrededor de 4.000 A.C. Un acontecimiento importante o una característica de cada uno de los períodos de mil años se describe en el Libro de Apocalipsis por cada época desde el tiempo de Adán hasta el fin del milenio. Estas épocas son marcadas por el abrimiento de sellos—un sello para cada período de mil años.

El sexto sello habla de dos acontecimientos importantes que acaecerán sobre la tierra durante el actual período de mil años. El primero de los dos acontecimientos es un gran terremoto, mientras el segundo es la asignación de 144.000 hombres quienes serán sellados en contra de las grandes plagas que se derramarán. Puesto que se cree que el sexto período de mil años está llegando a su fin, y puesto que estos dos acaecimientos aun no han ocurrido, aparentemente ocurrirán en cercana proximidad el uno al otro. La anticipada proximidad del terremoto al otro acontecimiento parece identificar el terremoto como aquel que ocurrirá cuando las Diez Tribus vienen del Norte.3

En el relato de Apocalipsis se abre el séptimo sello, que significa el séptimo mil años, después del llamamiento de los 144.000. Evidentemente ocurre solo un corto tiempo después de su llamamiento, porque las plagas en contra de las cuales serán sellados ocurren durante la primera parte de esa era Milenial. Puesto que el Libro de Apocalipsis detalla cuidadosa­mente los acontecimientos durante una porción extensiva del séptimo mil años, hace del llamamiento de los 144.000 un eslabón importante entre esos acontecimientos y aquellos ya tratados.

El llamamiento de los 144.000 marca un punto clave entre dos clases de profecía. El lector probablemente ha notado que la mayor parte de las profecías citadas han sido declaraciones de las Autoridades Generales modernas de los Santos de los Últimos Días en vez de declaraciones encontradas en las antiguas escrituras. El llamamiento de los 144.000 es el punto en donde habrá una transición a los temas que serán tratados más extensivamente en las escrituras mismas. Es en este punto en que la profecía cambia su vista desde las Américas hasta el mundo en general, con particular énfasis en los acontecimientos futuros en Palestina.

El Comienzo del Séptimo Período de Mil Años

Se anticipa que la mayor parte del próximo, o el séptimo período de mil años, será ocupada por el reino milenio de Cristo como el Rey y Gobernador sobre la tierra. Siguiendo su explicación en la Doctrina y Convenios de los acontecimientos que ocurrirán en el sexto período de mil años, José Smith se refiere a los acontecimientos que ocurrirán inmediatamente después del empiezo del séptimo mil años en contestar la pregunta “¿Qué hemos de entender por el son de trompetas que se menciona en el capítulo 8 del Apocalipsis?” Dijo él,

Que así como Dios hizo el mundo en seis días, y en el séptimo día acabó su obra y la santificó, y también formó al hombre del polvo de la tierra, de igual manera, al principiar el séptimo milenio, el Señor Dios santificará la tierra, consumará la salvación del hombre y juzgará y redimirá todas las cosas, salvo lo que no haya puesto en su poder, cuando él haya sellado todo hasta el fin de todas las cosas; y el son de las trompetas de los siete ángeles es la preparación y terminación de su obra al comenzar el séptimo milenio, la preparación de la vía antes de la hora de su venida.4

En cuanto a esta declaración es aparente que José Smith mantuvo que los actos culminantes inaugurando el reino milenio de Cristo no pasarían hasta después del comienzo del séptimo mil años de la existencia temporal de la tierra. La revelación de Juan indica que en ese tiempo gran destrucción será derramada sobre la tierra.5 El Profeta también detalló por inspiración que las cosas tratadas en capítulo nueve de Apocalipsis “se cumplirán después que sea abierto el séptimo sello, antes de la venida de Cristo.”6 Parece, entonces, que la serie de siete trompetas que Juan bosqueja en capítulos ocho a once, abarca un período del futuro que comienza después que los 144.000 son llamados y sellados en Sión, y continua hasta después de la Batalla de Armagedón. Culminarán cuando “el Señor Dios santificará la tierra, consumará la salvación del hombre y juzgará y redimirá todas las cosas, salvo lo que no haya puesto en su poder,”7 al tiempo de su venida en gloria.

Trompetas y Plagas Tienen Interpretaciones Literales

Es el entendimiento de los Santos de los Últimos Días que las varias trompetas, plagas, voces de tormenta, etcétera, que son mencionadas en las escrituras, deben ser interpretadas como cumpliéndose literalmente. Se puede encontrar una llave para tales cosas en un relato encontrado en la Doctrina y Convenios, tocando la resurrección de los rectos. En este libro una revelación declara que “sonará una trompeta larga y fuertemen­te, así como en el monte de Sinaí, y toda la tierra temblará.”8 Esta declaración obviamente es una alusión al relato bíblico en donde Dios habló a los Hijos de Israel sobre el Monte de Sinaí por medio de Moisés y les dió los Diez Mandamientos. Los Hijos de Israel fueron instruidos que “cuando suene largamente la bocina, subirán al monte.” Tres días después, cuando hubieron truenos y relámpagos y una espesa nube sobre el monte, las personas oyeron el “sonido de bocina muy fuerte; y se estremeció todo el pueblo que estaba en el campamento.” Esta bocina sirvió como señal a Moisés para que juntara al pueblo, cuando “el sonido de la bocina iba aumentando en extremo,”9 Moisés habló y comunicó con el Señor. Estas bocinas o trompetas no fueron fabricadas por los hombres, sino fueron de una naturaleza sobrenatural, y tan fuertes que causaron que las personas temblaran. Así también será la trompeta que levantará a los rectos muertos.

Orson Pratt fue muy enfático en insistir que el son de las trompetas y las plagas de Apocalipsis deben interpretarse literalmente. Dijo él:

Vendrá el tiempo cuando los siete ángeles que tienen las últimas siete trompetas sonarán sus trompetas literalmente, y el sonido de ellas será oído entre las naciones, justo antes de la venida del Hijo del Hombre; y todos los juicios predichos por Juan, que seguirán el son de cada una de las siete trompetas, serán cumplidos literalmente sobre la tierra en sus tiempos y estaciones.”10

El tiempo de plagas durante el ministerio de los 144.000 parece ser el tiempo en que el Señor testificará a las personas de la tierra por medio de terremotos, relámpagos y tempestades, los cuales hablarán con verdaderas voces. Una revelación a José Smith pregunta que dirán los hombres cuando
venga el día en que los truenos hagan oír sus voces desde los extremos de la tierra, hablando a los oídos de todos los vivientes, diciendo: Arrepentios y preparaos para el gran día del Señor?

Sí, ¿y cuando los relámpagos resplandezcan desde el este hasta el oeste, y llegue el clamor de sus voces a todos los vivientes, haciendo zumbar los oídos de todos los que oigan, diciendo: Arrepentios, porque el gran día del Señor ha llegado?
Y además, el Señor emitirá su voz desde los cielos, diciendo ¡Escuchad, oh naciones de la tierra, y oíd las palabras del Dios que os hizo!11

Élder Pratt mantuvo que estas tormentas hablarán palabras literalmente, llamando a los hombres a arrepentirse:
Es verdad que hasta el momento el Señor no ha hablado por la voz de truenos, llamando a todas las personas desde los confines de la tierra, diciendo, “Arrepentios y preparaos para el gran día del Señor,” pero tal día vendrá; y cuando venga no será solo una tormenta ordinaria y común, tal como experimentamos nosotros de cuando en cuando, extendiéndose solamente sobre una pequeña parte del campo, sino el Señor causará que los truenos suenen sus voces desde los cabos de la tierra hasta que suenen en los oídos de todos los que viven, y estos truenos usarán las mismas palabras que aquí están predichas—”Arrepentios oh vosotros habitantes de la tierra, y preparad el camino del Señor, preparaos para el gran día del Señor.” Cada alma que vive oirá distintamente estas palabras, así sea si está en América, en Asia, en África, en Europa o sobre las islas del mar. Y no solamente los truenos, sino también los relámpagos proclamarán sus voces en los oídos de todos los que viven, diciendo “Arrepentios, porque el gran día del Señor ha llegado.” Además de las voces de truenos y relámpagos, el Señor mismo, antes de que venga en su gloria, hablará desde los cielos por su propia voz en los oídos de todos los que viven, mandándoles a arrepentirse y a prepararse para su venida.12

Los truenos, los relámpagos y las tempestades previamente citados en la Doctrina y Convenios parecen estar de acuerdo con el horario de Apocalipsis inmediatamente antes que la serie de siete ángeles suenen sus trompetas para traer las plagas y la destrucción:
Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto. Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas se dispusieron a tocarlas.13

Puede haber una continuación de estos mensajes del cielo en la hora del terremoto que interrumpirá la Batalla de Armagedón:
Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra.14

Se anticipan estos mensajes también a la hora de la venida de Cristo en su gloria:
Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo.15

Las Plagas

La plagas que acompañarán las voces de las primeras cinco trompetas (profetizado en Apocalipsis capítulos ocho a once) caen en la cronología profética de Juan después de la selección de los 144.000.

La primera plaga causará que se queme todo el pasto de la tierra, como también la tercera parte de los árboles. Así es caracterizado por gran calor, aunque no se ha revelado si es de fuego, o de sequía o de los efectos abrazantes del sol.

La segunda plaga cambiará la tercera parte del mar en sangre, y matará la tercera parte de las criaturas del mar. En la tercera plaga un cambio en el agua la amargará y matará a muchos hombres.

El sonar de la cuarta trompeta no revela ningún daño a la tierra, pero sí revela que se obscurecerá la tercera parte del sol, de la luna y de las estrellas. (Se debe notar que en ambos de los otros dos casos en que las profecías dicen que el sol será obscurecido, ocurre un terremoto. Estos son los terremotos que aparentemente precederán o acompañarán la venida de las Diez Tribus del norte y el terremoto que interrumpirá la Batalla de Armagedón.)16

La quinta plaga será compuesto de langostas, que no dañarán el pasto, ni los árboles, ni ninguna otra cosa verde, sino atacarán solamente a aquellos hombres que no tienen el sello de Dios en sus frentes. Atormentarán a los hombres cinco meses. Juan los pinta como un ejército marchando a la batalla, y está declarado que el diablo es su líder.
Estas, entonces, son las plagas que la tierra sufrirá después que los Santos han establecido la Nueva Jerusalén y han sido escogidos los 144.000.17

Parece que la Doctrina y Convenios alude a estas mismas plagas, en cuanto dice que cierto tiempo antes de la venida del Señor en gloria
El sol se obscurecerá y la luna se tornará en sangre; las estrellas caerán del cielo
y habrá señales mayores arriba en el cielo y abajo en la tierra; y habrá lloro y lamentos entre las huestes de los hombres; Y se enviará una fuerte tormenta de granizo para destruir las cosechas de la tierra.

Y acontecerá que a causa de la iniquidad del mundo, me vengaré de los malvados, por cuanto no se arrepienten, porque la copa de mi indignación está llena; pues he aquí, mi sangre no los limpiará si no me escuchan.

Por lo tanto, yo, Dios el Señor, enviaré moscas sobre la faz de la tierra, las cuales se prenderán de sus habitantes, y comerán su carne y harán que se crían gusanos en ellos; y serán atadas sus lenguas a fin de que no hablen contra mí, y la carne se les caerá de los huesos, y los ojos de las cuencas; y acontecerá que las bestias del monte y las aves del aire los devorarán.18

Una Comparación Con Otra Serie de Siete Angeles en el Libro de Apocalipsis

Juan, el Revelador, profetiza un segundo relato de siete ángeles también derramando ampollas de destrucción, pero el tiempo del cumplimiento de sus misiones no es claro. Se puede fijar que su obra terminará con la Batalla de Armagedón, pero el tiempo en que empieza no es cierto. Parece que la obra de estos siete ángeles es o (1) una declaración repetida de las plagas tratadas en la sección arriba citada (aunque en diferente orden), o (2) comienza después de la sexta plaga y ocurre entre la sexta plaga y la batalla de Armagedón. Está presentado abajo la evidencia para cada interpretación. Para mostrar que pueden considerarse idénticos con las plagas enApocalipsis capítulos ocho a once, son presentadas en columnas paralelas. Nótese que el orden sufre el mayor cambio a la venida de los ángeles sexto y séptimo. La columna sobre la mano derecha no está en orden cronológico, como está en la Revelación de Juan, sino está ajustada para mostrar una comparación con los acontecimientos presentados en la columna sobre lamano izquierda.

Apocalipsis 8-11
La Primera Trompeta
El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde. (8:7)

Apocalipsis 16 
La Cuarta Plaga
El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol, al cual fue dado quemar a los hombres con fuego.
Y los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria. (16:8-9)

La Segunda Trompeta
El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre.Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruida. (8:8-9)

La Segunda Plaga
El segundo ángel derramó su copa sobre el mar, y éste se convirtió en sangre como de muerto; y murió todo ser vivo que había en el mar. (16:3)

La Tercera Trompeta
El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas.Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas. (8:10-11)

La Tercera Plaga
El tercer ángel derramó su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre. (16:4)

La Cuarta Trompeta
El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche. (8:12)

La Cuarta Plaga
El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se cubrió de tinieblas, y mordían de dolor sus lenguas,Y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras. (16:10-11)

La Quinta Trompeta
El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo.
Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo.
Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra.
Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes.
Y les fue dado, no que los matasen, sino que los atormentasen cinco meses; y su tormento era como tormento de escorpión cuando hiere al hombre.
Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos.
El aspecto de las langostas era semejante a caballos preparados para la guerra; en las cabezas tenían como coronas de oro; sus caras eran como caras humanas;
tenían cabello como cabello de mujer; sus dientes eran como de leones; tenían corazas como corazas de hierro; el ruido de sus alas era como el estruendo de muchos carros de caballos corriendo a la batalla;
tenían colas como de escorpiones, y también aguijones, y en sus colas tenían poder para dañar a los hombres durante cinco meses.
Y tienen por rey sobre ellos al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión. (9:1-11)

La Quinta Plaga
Fue el primero, y derramó su copa sobre la tierra, y vino una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia, y que adoraban su imagen. (16:2)

La Sexta Trompeta
El sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios, diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta: Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Eufrates.
Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, día, mes y año, a fin de matar a la tercera parte de los hombres.
Y el número de los ejércitos de los jinetes era doscientos millones. Yo oí su número.
Así vi en visión los caballos y a sus jinetes, los cuales tenían corazas de fuego, de zafiro y de azufre. Y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones; y de su boca salían fuego, humo y azufre.
Por estas tres plagas fue muerta la tercera parte de los hombres; por el fuego, el humo y el azufre que salían de su boca. (9:13-18)

La Sexta Plaga
El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Eufrates; y el agua de éste se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente. (16:12)

El Primer Acto Intermediario Entre la
Sexta y la Séptima Trompeta
La voz que oí del cielo habló otra vez conmigo, y dijo: Ve y toma el librito que está abierto en la mano del ángel que está en pie sobre el mar y sobre la tierra.
Y fui al ángel, diciéndole que me diese el librito. Y él me dijo: Toma, y cómelo; y te amargará el vientre, pero en tu boca será dulce como la miel.
Entonces tomé el librito de la mano del ángel, y lo comí; y era dulce en mi boca como la miel, pero cuando lo hube comido, amargó mi vientre.
Y él me dijo: Es necesario que profetices otra vez sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes. (10:8-11)

Primer Acto Intermediario
Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas;
pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunidos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso.
He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza.
los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón. (16:13-16)

E1 Segundo Acto Intermediario Entre
la Sexta y la Séptima Trompeta
Entonces me fue dada una caña semejante a una vara de medir, y se me dijo: Levántate, y mide el templo de Dios, y el altar, y a los que adoran en él.
Pero el patio que está fuera del templo déjalo aparte, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles; y ellos hollarán la ciudad santa cuarenta y dos meses.
daré a mis dos testigos que
profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio.
Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra.
Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera.
Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran.
Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá y los matará.
sus cadáveres estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado.
los de los pueblos, tribus, lenguas y naciones verán sus cadáveres por tres días y medio, y no permitirán que sean sepultados.
Y los moradores de la tierra se regocijarán sobre ellos y se alegrarán, y se enviarán regalos unos a otros; porque estos dos profetas habían atormentado a los moradores de la tierra.
Pero después de tres días y medio entró en ellos el espíritu de vida enviado por Dios, y se levantaron sobre sus pies, y cayó gran temor sobre los que los vieron.
Y oyeron una gran voz del cielo, que les decía: Subid acá. Y subieron al cielo en una nube; y sus enemigos los vieron.
En aquella hora hubo un gran terremoto, y la décima parte de la ciudad se derrumbó, y por el terremoto murieron en número de siete mil hombres; y los demás se aterrorizaron, y dieron gloria al Dios del cielo. (11:1-13)

La Séptima Plaga
El séptimo ángel derramó su copa por el aire; y salió una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Hecho está.
Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra.
Y la gran ciudad fue dividida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron; y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira.
Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados.
Y cayó del cielo sobre los hombres un enorme granizo como del peso de un talento; y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fue sobremanera grande. (16:17-21)

La Séptima Trompeta
El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios, diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado.
Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra.
Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo. (11:15-19)

 

La interpretación que las plagas de Apocalipsis diesiseis vendrán después del son de la sexta trompeta, que anunciará un período de inmensa devastación, resultaría en que la secuencia temporal se arreglase en la siguiente manera:

Apocalipsis 8 a 11

Apocalipsis 16

La Primera Trompeta (8:7)
La Segunda Trompeta (8:8-9)
La Tercera Trompeta (8:10-11)
La Cuarta Trompeta (8:12)
La Quinta Trompeta (9:1-11)
La Sexta Trompeta (9:13-18)

 
 

La Primera Plaga (16:2)
La Segunda Plaga (16:3)
La Tercera Plaga (16:4)
La Cuarta Plaga (16:8-9)
La Quinta Plaga (16:10-11)
La Sexta Plaga (16:12)

Recogimiento de las Tribus a Israel (10:8-11)
Batalla de Armagedón (11:1-13)
La Séptima Trompeta (11:15-19)

Reunirse para la Batalla de Armagedón (16:13-16)
La Séptima Plaga (16:17-21)

Se puede ver que no es posible hacer una decisión conclusiva del orden cronológico de la venida de estos dos grupos de ángeles. Sin embargo, se puede generalizar el mensaje de Apocalipsis por decir que una serie de terribles plagas vendrá sobre la tierra después de la selección de los 144.000 y antes de la Batalla de Armagedón.

Una Comparación Con Angeles Con Trompetas en la Doctrina y Convenios

Se habla en la Doctrina y Convenios 88:95-119 de otro informe de siete ángeles. En este capítulo los ángeles suenan sus trompetas y después las suenan por segunda vez en el mismo orden. Aunque se tratará su mensaje más luego en esta obra, se tratará aquí la hora de su venida. Comienzan a funcionar a la venida final del Salvador—después que se despliega la cortina del cielo, y habrá sido revelada la faz del Señor, los Santos vivientes se habrán arrebatados, y los rectos muertos se habrán levantado.

Y habrá silencio en el cielo por espacio de media hora; e inmediatamente después se desplegará el velo del cielo, como un rollo que se desenvuelve después de haber sido arrollado, y la faz del Señor será descubierta.

Y los santos que se hallen sobre la tierra, que estén vivos, serán vivificados y arrebatados para recibirlo.

Y los que hayan dormido en sus sepulcros saldrán, porque serán abiertos sus sepulcros; y también ellos serán arrebatados para recibirlo en medio del pilar del cielo.

Ellos son de Cristo, las primicias, los que descenderán con él primero, y los que se encuentran en la tierra y en sus sepulcros, que son los primeros en ser arrebatados para recibirlo; y todo esto por la voz del son de la trompeta del ángel de Dios.

Y después de esto, otro ángel tocará, y será la segunda trompeta; y entonces viene la redención de los que son de Cristo a su venida, los que han recibido su parte en aquella prisión preparada para ellos, a fin de que recibiesen el evangelio y fuesen juzgados según los hombres en la carne.19

Orson Pratt pensaba que las primeras siete trompetas en la sección ochenta y ocho de la Doctrina y Convenios fueron las mismas trompetas como aquellas de Apocalipsis ocho a once. Al explicar la resurrección como se relata en la Doctrina y Convenios sección ochenta y ocho, mantuvo que debe haber un período extendido de meses o aun años entre la hora cuando los Santos serían levantados de sus sepulcros y la misma venida del Salvador. Entonces describió lo que acontecería durante el intervalo:

También podemos levantar el tema de la declaración de Juan tocante los dos testigos que profetizarán en cuanto a este período. Profetizarán por tres años y medio, y su asignación será Jerusalén, después que habrá sido reconstruida por los judíos. Por razón de sus profecías y el poder de Dios que les acompañará, las naciones que están unidas en contra de Jerusalén serán detenidas en sus tentativas ofensivas. Estos profetas las restringirán por medio de su fe y poder. Al fin estas naciones sobrevendrán a los dos testigos y ellos, sus misiones ya terminadas, sufrirán la muerte, y sus cuerpos yacerán tres días y medio en las calles de la ciudad. Entonces acaecerá un gran terremoto, y estos dos testigos serán arrebatados al cielo.

Todo ésto ocurre después que comienzan a sonar esas trompetas [Doctrina y Convenios 88:95-110]; y si estos dos testigos han de cumplir una misión de tres años y medio, muestra que el tocar de las trompetas no ocurrirá, como muchos suponen, en rápida sucesión, sino que ciertas ocurrencias tendrán que cumplirse entre los varios sonidos de las trompetas. Por fin, todas las siete habrán sonido, y entonces comienzan a sonar por segunda vez. Según la revelación de la cual acabo de leer, el segundo sonar de las trompetas no es para producir destrucción entre las naciones, sino el sonar de la primera trompeta revelará los actos secretos de Dios, sus propósitos y acontecimientos sobre la tierra durante los primeros mil años; el sonar de la segunda revelará los acontecimientos y los propósitos del Gran Jehová durante los segundo mil años, y así y así, hasta que el séptimo habrá sonido por segunda vez, y pronuncia que la obra de Dios está terminada, en cuanto a la gran preparación requerida para su segunda venida.

Nótese, pues, que es al son de la primera de estas siete trompetas [Doctrina y Convenios 88:95-110] que la primera resurrección ocurre; y todas estas grandes obras se llevarán a cabo sobre la tierra, y pasan años antes de que Cristo desciende con todos sus Santos; es decir, si entendemos correctamente estas cosas, por lo poco que está revelado sobre el tema.20

Su interpretación aparentemente fue basada en la suposición que el silencio en el cielo por media hora en la Doctrina y Convenios 88:95 es el mismo tiempo que la media hora de silencio mencionada en Apocalipsis 8:1. Pero esta interpretación probablemente no es aceptable debido a la gran diferencia en los mensajes y las misiones de los varios ángeles en el relato en la Doctrina y Convenios, en comparación con la tarea cumplida por los ángeles en Apocalipsis capítulos ocho a once. Si es que la serie de ángeles con trompetas en la Doctrina y Convenios es diferente que los ángeles de que se habla en Apocalipsis, entonces la correlación entre los dos relatos sería como lo siguiente:

Apocalipsis 8-11

Doctrina y Convenios 88:95-110

Media Hora de Silencio en el Cielo (intermedio entre la selección de los 144.000 y el comienzo de las plagas.) (8:1)
La Primera Trompeta (8:7)
La Segunda Trompeta (8:8-9)
La Tercera Trompeta (8:10-11)
La Cuarta Trompeta (8:12)
La Quinta Trompeta (9:1-11)
La Sexta Trompeta (9:13-18)
La Batalla de Armagedón (11:1-13)
La Séptima Trompeta (11:15-19)

 
 

Media Hora de Silencio en el Cielo (intermedio entre la Batalla de Armagedón y la Venida de Cristo en Gloria.) (88:95)
El Velo del Cielo Desplegado (88:95)
La Faz del Señor Descubierta (88:95)
Los Santos Vivos Arrebatados al Cielo. (88:96)
Los Muertos Arrebatados al Cielo. (88:97) Ésta es la primera trompeta.
La Segunda Trompeta. (La Venida de Cristo.) (88:99)
Las Trompetas Tres Hasta Siete. (88:100-106)
Las Siete Trompetas Suenan Otra Vez. (88:108-110)

Sumario

  1. La selección de los 144.000 es una importante varilla de conección porque establece la relación entre las muchas profecías que tratan América y la Nueva Jerusalén y las profecías bíblicas de los acontecimientos subsecuentes. A la vez representa un punto de cambio desde las profecías hechas en mayor parte por los profetas modernos en los últimos días, hacia el pasado y los días de las profecías encontradas en la Biblia.
  2. La selección de los 144.00 es un acontecimiento que se profetiza ocurrirá durante los séptimo mil años de la existencia temporal de la tierra. Las cronologías indican que el fin de este período de mil años ya está cerca.
  3. El relato en Apocalipsis describe un gran terremoto que acaecerá durante la sexta época de mil años. Puesto que no sabemos de ningún cumplimiento de esta profecía hasta la fecha, se anticipa que ocurrirá en el futuro. Lo cercano del fin de los mil años parece indicar que el terremoto sucederá inmediatamente antes de la selección de los 144.000. Ésto une el terremoto con el que acompañará el retorno de las Diez Tribus, cuya venida tiene que preceder el llamamiento de los 144.000 puesto que muchos de ellos serán seleccionados de las tribus que vuelven.
  4. El séptimo período de mil años abarcará el Milenio. Empezando poco después del llamamiento de los 144.000, este período tendrá por preludio una serie de plagas que fueron profetizadas por Juan el Revelador.
  5. Estas plagas serán anunciadas por ángeles sonando trompetas. Éstos serán sones literales de trompetas y serán oídos a través de todo el mundo.
  6. Parece que las plagas de que se habla en Apocalipsis 8-11 serán las mismas plagas profetizadas en Apocalipsis 16. Si no es así, entonces las plagas de Apocalipsis 16 empiezan después de la sexta trompeta de la plagas profetizadas en Apocalipsis 8-11.
  7. Parece que los ángeles que suenan trompetas en Apocalipsis 8-11 son diferentes que los ángeles de que se habla en Doctrina y Convenios 88:95-110. Aparentemente los ángeles de que se habla en la Doctrina y Convenios cumplen sus responsabilidades después de aquellos tratados en Apocalipsis.

Notas, Capitulo Nueve

  1. El autor ha preparado un audio-disco en inglés entitulado Interpretando el Libro de Apocalipsis [Interpreting the Book of Revelation], que explica muchas importantes doctrinas encontradas en la revelación de Juan. (Publicado por Horizon Publishers.)
  2. Doctrina y Convenios 77:6.
  3. Para un tratamiento de estos dos acaecimientos, véase capítulo siete.
  4. Doctrina y Convenios 77:12.
  5. Véase Apocalipsis 8.
  6. Doctrina y Convenios 77:13.
  7. Doctrina y Convenios 77:12.
  8. Doctrina y Convenios 29:13.
  9. Éxodo 19:13-19.
  10. Diario de Discursos, 18:227.
  11. Doctrina y Convenios 43:21-23. Véase Doctrina y Convenios 88:89-91.
  12. Diario de Discursos, 15:332-33.
  13. Apocalipsis 8:5-6.
  14. Apocalipsis 16:18.
  15. Apocalipsis 11:19.
  16. Véase a Joel 2:10, 31; 3:12-15; Apocalipsis 6:12-14.
  17. El relato en Apocalipsis de estas plagas está citado en la columna izquierda de la próxima sección.
  18. Doctrina y Convenios 29:14-20.
  19. Doctrina y Convenios 88:95-99.
  20. Diario de Discursos, 16:329.