Padres exitosos

Padres exitosos


A medida que el paso de los años inevitablemente empezó a cobrar su precio, un buen hombre se preguntó si acaso había sido la clase de padre que siempre había esperado ser. Armándose de valor reunió a sus tres hijos y con su esposa a su lado les preguntó: “¿Cómo sienten que he sido como padre; qué cosas he hecho bien y cuáles hice mal?”. Uno a la vez sus hijos expresaron su forma de pensar y sentir.

Su hija mayor empezó por agradecerle el haber proveído para las necesidades de la familia. “Nunca fuimos ricos”, dijo, “pero tú trabajaste duro para siempre garantizarnos las cosas que realmente necesitábamos”.

El segundo hijo expresó agradecimiento a su padre por sus esfuerzos en inculcarle el valor de la educación y del trabajo. “Papá”, le dijo, “gracias a ti toda mi vida he tratado de dar lo mejor de mí mismo”.

Al llegarle el turno a la hija menor, con lágrimas en los ojos le dijo a su padre: “Aun cuando cometíamos errores, siempre supimos que nos amabas, y eso nunca ha cambiado”.

Más sentimientos y recuerdos se compartieron, junto con algunas risas y unas cuantas lágrimas. Pareció ser que ninguno podía recordar muchos errores en su padre, pero sí tenían grabadas las muchas cosas que él había hecho bien.

¿Qué es lo que hace a un padre exitoso? Según esos tres hijos ya crecidos, no fue el dinero, las costosas vacaciones ni la prominencia social. Lo que ellos más valoraban en su padre era el esfuerzo hecho en favor de su familia. Recordaban con gratitud las lecciones que él les había enseñado y demostrado, pero tal vez por lo que más agradecidos estaban hacia su padre era por su amor y bondad hacia ellos, aun cuando no se comportaran debidamente.

Así es como se mide el éxito de un padre. Ni siquiera los mejores padres lo hacen todo bien —ni tampoco sus hijos— pero nunca dejan de tratar. Aun cuando sus hijos sean ya adultos siguen dándoles amor, seguridad, un buen ejemplo y buenos consejos cuando los necesiten.

Todo padre que hace estas cosas es un padre exitoso, y la recompensa de dicho éxito llega cuando sus hijos, tanto en palabra como en hechos, simplemente dan las gracias y con todo su corazón dicen: “Te amo, papá”.