Conferencia General Octubre 2019
Encontrados por el poder del Libro de Mormón
Por el élder Rubén V. Alliaud
De los Setenta
Todos deberán experimentar, y ser encontrados por, el poder de las verdades que contiene el Libro de Mormón.
Una de las preguntas que me gusta hacerle a los conversos es cómo conocieron la Iglesia y cómo llegaron a ser bautizado. No importa si en ese momento la persona es un miembro en plena actividad, o si no ha asistido a la Iglesia por muchos años; la respuesta siempre es la misma: con una sonrisa y un rostro iluminado comienzan a contar la historia de cómo fueron encontrados. Es que, en definitiva, parece ser que la historia de la conversión es siempre la historia de cómo fuimos encontrados.
Jesucristo mismo es el Señor de las cosas perdidas. Él ama las cosas perdidas. Sin duda por ello enseñó las tres parábolas que encontramos en el capítulo 15 de Lucas: las parábolas de la Oveja Perdida, de la Moneda Perdida y, finalmente, la del Hijo Pródigo. Todas esas historias tienen un denominador común: no importa la razón por la que estaban perdidas, no importa siquiera si eran conscientes de que estaban perdidas; en todos los casos impera un sentimiento de gozo que exclama: “Alegraos conmigo, porque he hallado [lo] que se había perdido”1. Al final de cuentas, nada está verdaderamente perdido para Él2. Seguir leyendo


























