Cuatro Piedras Angulares de Fe
Demos gracias a Dios por la dádiva de Su Hijo Amado que dio Su vida para que pudiéramos vivir y que es la piedra angular principal e inamovible de nuestra fe y de Su Iglesia.

Durante los últimos veinte años he tenido el privilegio de oficiar en la dedicación o rededicación de más de 80 templos. Estos edificios han estado abiertos al público antes de la dedicación, con lo que decenas y decenas de miles de personas han podido visitarlos. Al sentir el espíritu de esas estructuras sagradas y aprender los propósitos por los que se han construido, aquellos que han sido nuestros invitados han entendido la razón por la que, después de la dedicación, consideramos esos edificios como lugares santos, reservados para fines sagrados y cerrados al público.
Al tomar parte en esos servicios dedicatorios, se percibe la verdadera fortaleza de la Iglesia, una fortaleza que reside en el corazón de sus miembros, los cuales se hallan unidos por el vínculo de haber reconocido a Dios como nuestro Padre Eterno y a Jesucristo como nuestro Salvador. Sus testimonios individuales están firmemente establecidos en un cimiento de fe en cuanto a lo que es divino. Seguir leyendo


































