El Reino de los Últimos Días
El Cumplimiento Actual de la Antigua Profecía
por el Élder Orson Pratt
Del Cuórum de los Doce Apóstoles
Discurso del Élder Orson Pratt, pronunciado en el Nuevo Tabernáculo,
Salt Lake City, el 7 de abril de 1872.
Cuando observo esta vasta congregación, reunida tanto en el cuerpo principal de esta casa como en la galería, parece imposible que todos puedan escuchar; y para dar a todos la oportunidad de hacerlo, será necesario prestar la más cercana atención y cesar el arrastrar de pies y los susurros. Supongo que debe haber congregadas aquí unas doce mil personas, y hay muy pocas voces o pulmones que puedan alcanzar a tal multitud y edificarles e instruirles. Sé por experiencia previa al hablar desde este púlpito, que se requiere un gran esfuerzo de los pulmones y del cuerpo para hablar de manera que se les entienda, y este gran esfuerzo del sistema físico está calculado para, en poco tiempo, cansar también la mente, por lo que puede que no sea capaz de dirigirme a ustedes por mucho tiempo.
Han pasado ahora cuarenta y dos años desde la organización de la Iglesia de Jesucristo en la tierra. Hace cuarenta y dos años, el 6 de abril, el Profeta José Smith fue mandado por el Señor Todopoderoso a organizar el Reino de Dios en la tierra por última vez (DyC 20:1), para establecer y comenzar—formar el núcleo de un gobierno que nunca sería destruido de la tierra, o, en otras palabras, que permanecería para siempre (Dan. 2:44). Fundar gobiernos, de cualquier naturaleza que sean, puede considerarse honorable en la estimación de algunos; pero no hay un honor especial ligado a un hombre que es llamado por el Todopoderoso para fundar un gobierno en la tierra, porque es el Señor quien obra por medio de él como instrumento, usándolo para ese propósito. Eso, por supuesto, es honorable. Quizás nunca ha habido una obra lograda entre los hombres de tan gran e importante naturaleza como la de la fundación de un reino que nunca será destruido. Seguir leyendo

































