Para aprender y enseñar más eficazmente

Richard G. Scott
del Quórum de los Doce Apóstoles.
Este discurso fue dado durante la Semana de la Educación de la Universidad de Brigham Young, el 21 de agosto de 2007.
Al comenzar esta Semana de la Educación número ochenta y cinco, de la Universidad de Brigham Young, al igual que tú me siento muy emocionado esperando grandes momentos de inspiración. Te felicito por tu decisión de participar en esta actividad extraordinaria con el fin de aprender y perfeccionarte por medio de las experiencias que se compartirán. En todo el mundo no hay nada comparable en alcance y calidad. Comparto también contigo la sed constante y continua de mejorar y progresar a través de todos los medios de instrucción que el Señor nos ha dado.
Al viajar por todo el mundo es evidente que el conocimiento significa poder. Algunos lo utilizan para su propio beneficio, mientras que otros lo emplean de una manera incorrecta, limitando en gran manera a otras personas el uso de su albedrío. Pero hay también quienes usan su conocimiento, experiencia y talentos para elevar, animar, motivar y bendecir a los demás. Tengo confianza en que tú pertenezcas a este grupo, y que no sólo recibas beneficios por el tiempo y el esfuerzo que inviertas aquí, sino que otras personas reciban también ayuda gracias a la forma en que apliques y compartas lo que hayas aprendido. Sigues la admonición del Señor: “Y por cuanto no todos tienen fe, buscad diligentemente y enseñaos el uno al otro palabras de sabiduría; sí, buscad palabras de sabiduría de los mejores libros; buscad conocimiento, tanto por el estudio como por la fe” (DyC 88:118). Seguir leyendo






































