Es en la sabiduría del Señor
que tengamos el Libro de Mormón
Por el presidente Mark L. Pace
Presidente General de la Escuela Dominical
Ruego que leer el Libro de Mormón este año sea un gozo y una bendición para cada uno de nosotros.
Queridos hermanos y hermanas, estamos muy agradecidos por sus esfuerzos al leer las Escrituras con Ven, sígueme. Gracias por todo lo que están haciendo. Su conexión diaria con Dios y con Su palabra tiene profundas consecuencias. “Estáis poniendo los cimientos de una gran obra. Y de las cosas pequeñas proceden las grandes”.
Leer las enseñanzas del Salvador en las Escrituras nos ayuda a transformar nuestros hogares en santuarios de fe y centros de aprendizaje del Evangelio, e invita al Espíritu a nuestro hogar. El Espíritu Santo llena nuestra alma de gozo y nos convierte en discípulos de Jesucristo para toda la vida.
En los últimos años, al leer los libros de Escrituras sagradas, hemos obtenido una visión panorámica de las enseñanzas de Dios a Sus hijos en todas las principales dispensaciones del Evangelio.
En cada dispensación hemos visto un modelo que nos resulta familiar: Dios restaura o revela el Evangelio de Jesucristo por medio de Sus profetas, las personas siguen a los profetas y son bendecidas enormemente. No obstante, con el tiempo, algunas personas dejan de dar oído a las palabras de los profetas y se apartan del Señor y de Su Evangelio. Esto es lo que llamamos apostasía. El Evangelio fue revelado en primer lugar a Adán, pero algunos de los hijos de Adán y Eva se apartaron del Señor en apostasía. Vemos un modelo de restauración y apostasía que se repite en las dispensaciones de Enoc, Noé, Abraham, Moisés y otros. Seguir leyendo








































