Los milagros de Jesús
La mansedumbre de la mujer cananea
Por la Presidenta Camille N. Johnson
Presidenta General de la Sociedad de Socorro
¿Cuál es la función de la fe y la mansedumbre al procurar los milagros que necesitamos?

Entre las innumerables interacciones que Jesucristo debió haber tenido durante Su ministerio terrenal, hay una que es fácil de pasar por alto porque es breve y a veces malinterpretada: la mujer cananea que se describe en Mateo 15:21–28.
Sin embargo, con un poco más de contexto, podemos aprender verdades hermosas acerca de la paciencia y la compasión de Jesucristo al familiarizarnos con esta mujer de fe y mansedumbre ejemplares que raramente se menciona.
El contexto
En Mateo 14, leemos que el Salvador estaba al tanto de la muerte de Juan el Bautista, que había sido decapitado por instigación de Herodías. Al enterarse de la muerte de Su primo, Jesús trató de retirarse en una barca a un “lugar desierto y apartado”, tal vez para llorar, pero hubo multitudes de personas que lo siguieron a pie (véase Mateo 14:13). En una manifestación de gran compasión, Cristo pasó el día con el pueblo e incluso efectuó uno de Sus grandes milagros al alimentar a la multitud de miles con cinco panes y dos peces (véase Mateo 14:15–21). Seguir leyendo





































