El diezmo:
Una bendición, no una carga
Por el élder Moisés Villanueva
De los Setenta
Dios nos ha dado la ley del diezmo para bendecirnos tanto temporal como espiritualmente.
Soy converso a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Cuando tenía diez años, los misioneros llamaron a la puerta de mi casa y mi madre los dejó entrar. Ella había sido bautizada hacía más de una década, pero se había distanciado de la Iglesia por muchos años. Los misioneros nos enseñaron, mi madre regresó a la actividad y cuatro de mis hermanos y yo fuimos bautizados.
En aquellos tiempos, vivíamos en circunstancias económicas muy difíciles. Mi madre, que estaba separada de mi padre, trabajaba para proveer para nosotros. A pesar de trabajar en tres empleos diferentes, apenas ganaba lo suficiente para proveer para nuestras necesidades. No obstante, como miembro activa de la Iglesia, mi madre estaba dispuesta a cumplir sus convenios bautismales y a obedecer los mandamientos que Dios nos ha dado, entre los cuales se encuentra la ley del diezmo. Así que, aunque fue difícil para ella y para toda la familia, pagó el diezmo. Seguir leyendo









































