“Recordarle Siempre”

“Recordarle Siempre”

“para que… Os acordéis de todos los mandamientos de Jehová, para ponerlos por obra” (números 15:39).

Nuestra vida debe ser una expresión viva de nuestra fe. Y el símbolo de nuestra adoración.

Hay momentos en la vida en que todos tal vez reaccionemos que hemos sido abandonados. En medio de la angustia que nos aqueja cuando tenemos un problema, es posible que no recordemos todas las ocasiones en que el Señor nos ha ayudado y nos ha bendecido.

A veces las responsabilidades cotidianas nos absorben de tal manera que no siempre nos acordamos del Señor. Pero, ¿cómo podemos “recordarle siempre”? (D. y C. 20:79). Para tenerlo presente, debemos pensar en El con frecuencia y en lo que desearía que hiciéramos; debemos orar, leer las Escrituras y cumplir con sus mandamientos; debemos recordar las bendiciones que hemos recibido, tanto pasadas como presentes, y agradecerle a nuestro Padre Celestial Su bondad para con nosotros.

No es fácil recordar las bendiciones cuando pasamos por momentos difíciles. Sin embargo, cuando nos parezca que no hay muchas evidencias de que Dios oye y contesta nuestras oraciones, y sintamos que Él nos ha abandonado, debemos hacer lo que hizo Alma, hijo: Recordar las bendiciones que él y otros habían recibido de las manos del Señor. (Alma 36:27-29.)

Si recordamos las muchas ocasiones en que el Señor nos ha bendecido, tanto a nosotros como a los demás, tendremos la seguridad de que continuará bendiciéndonos conforme nos dirijamos a Él en oración y busquemos su guía.

En la actualidad, con las muchas fuerzas malignas que nos rodean, necesitamos más que nunca recordar al Salvador y seguir su ejemplo. Tal como dijo Helamán: “Y ahora recordad, hijos míos, recordad que es sobre la roca de nuestro Redentor, el cual es Cristo, el Hijo de Dios, que debéis establecer vuestro fundamento. . . (Helamán 5:12.) Teniendo a Cristo como nuestro fundamento, no hay problema que no podamos solucionar ni prueba que no podamos sobrellevar.