Preparémonos para las bendiciones del templo
Por el élder Russell M. Nelson
Del Quórum de los Doce Apóstoles
Cada templo es simbólico de nuestra fe en Dios y una evidencia de nuestra fe en la vida después de la muerte. El templo es el objetivo de toda actividad, de toda lección y de todo paso de progreso en la Iglesia.
Así como los templos están preparados para las personas, las personas necesitan prepararse para el templo
En cada templo están inscritas las palabras “Santidad al Señor”1. Esta declaración designa el carácter sagrado tanto del templo como de sus propósitos. Quienes van al templo también deben poseer el atributo de la santidad2. Así como los templos están preparados para las personas, las personas necesitan prepararse para el templo.
El templo es diferente de otras casas de adoración. A diferencia de las capillas, el templo se cierra el día de reposo para que las personas asistan a las reuniones y estén con sus familias en ese día santo. Los templos abren otros días de la semana para la obra sagrada. El templo es, literalmente, la Casa del Señor y está reservado para ordenanzas de importancia eterna. Entre esas ordenanzas se incluyen bautismos, matrimonios, investiduras y sellamientos. Seguir leyendo






Después de testificar del Señor resucitado, Pedro y Juan dijeron:


























