Escuchad y Obedeced
por Marion G. Romney
del Concilio de los Doce.
Discurso dado en la Conferencia General de la Iglesia
el 8 de abril de 1950
Es sólo una cuestión de tiempo, si el pueblo no se arrepiente de sus pecados, hasta que guerra vendrá, y no sólo guerra sino pestilencia también, hasta que la familia humana desaparecerá del mundo. Existe en este mundo solamente una manera por la que podemos gozar de paz y felicidad. . . arrepentíos y tornaos al Señor. Esa es la única manera. En estas palabras el presidente Smith introdujo el tema de esta conferencia en la sesión primera el jueves pasado.
Esta declaración penetró mi corazón como lumbre, porque no la acepté como la declaración de un hombre, sino como la palabra de Dios dada por medio de su profeta a esta generación viviente. Deseo decir unas cuantas palabras acerca de este tema. Me recuerda la declaración elocuente de Alma.
¡Oh, si fuera yo un ángel y se me concediera el deseo de mi corazón, para salir y hablar con la trompeta de Dios, con una voz que estremeciera la tierra, y proclamar el arrepentimiento a todo pueblo!
Sí, declararía yo a toda alma, como con voz de trueno, el arrepentimiento y el plan de redención: Que deben arrepentirse y venir a nuestro Dios, para que no haya más dolor sobre toda la superficie de la tierra. (Alma 29:1-2). Seguir leyendo






























