El Padre

Conferencia General de octubre 2018

El Padre

Por Brian K. Ashton
Segundo Consejero de la Presidencia General de la Escuela Dominical

Todos tenemos el potencial de llegar a ser como el Padre. Para ello, debemos adorar al Padre en el nombre del Hijo.

Mi esposa Melinda, durante toda su vida y con todo su corazón, ha tratado de ser una discípula fiel de Jesucristo. Desde su juventud, no se sentía digna del amor ni de las bendiciones del Padre Celestial, debido a que no había comprendido Su naturaleza. Afortunadamente, Melinda continuó guardando los mandamientos a pesar de la tristeza que sentía. Hace unos pocos años, ella tuvo una serie de experiencias que le ayudaron a comprender mejor la naturaleza de Dios, incluso de Su amor por Sus hijos y Su gratitud aun por nuestros esfuerzos imperfectos para hacer Su obra.

Ella explica cómo esto la ha influenciado: “Ahora me siento segura de que el plan del Padre funciona, que Él está personalmente dedicado a nuestro éxito, y que Él nos proporciona las lecciones y experiencias que necesitamos para regresar a Su presencia. Me veo a mí misma y a los demás más como Dios nos ve. Puedo ser madre, enseñar y servir con más amor y menos temor. Siento paz y confianza en lugar de ansiedad e inseguridad. En vez de sentirme juzgada, me siento apoyada. Mi fe es más segura. Siento el amor de mi Padre más a menudo y más profundamente1.

Tener “una idea correcta del carácter, la perfección y los atributos del [Padre Celestial]” es esencial para ejercitar la fe suficiente para obtener la exaltación2. Un entendimiento correcto del carácter del Padre Celestial puede cambiar cómo nos vemos a nosotros mismos y a nuestros semejantes, y nos ayuda a comprender el extraordinario amor de Dios por Sus hijos y su gran deseo de ayudarnos a llegar a ser como Él. Una visión incorrecta de Su naturaleza puede dejarnos sintiendo como si fuéramos incapaces de volver a Su presencia algún día.

Mi objetivo en este día es enseñar puntos doctrinales clave sobre el Padre que nos permitan a cada uno de nosotros, pero en especial a aquellos que se preguntan si Dios les ama, comprender mejor Su verdadero carácter y ejercer una mayor fe en Él, en Su Hijo y en Su plan para nosotros. Seguir leyendo

Publicado en Amor, Espíritu santo, Existencia preterrenal, Padre Celestial, Plan de Salvación, Resurrección | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

Trato, trato, trato

Conferencia General de octubre 2018

Trato, trato, trato

Por el presidente Henry B. Eyring
Segundo Consejero de la Primera Presidencia

El Salvador está poniendo Su nombre en el corazón de ustedes; y ustedes sienten el amor puro de Cristo por otras personas y por sí mismos.

Mis queridos hermanos y hermanas, agradezco la oportunidad de hablarles. Esta conferencia ha sido ennoblecedora y edificante para mí. El Espíritu Santo ha llevado a nuestro corazón la música que se ha cantado y las palabras que se han dicho. Ruego que lo que diga se lo comunique a ustedes el mismo Espíritu.

Hace muchos años, fui primer consejero de un presidente de distrito en el este de los Estados Unidos. Más de una vez, cuando viajábamos a nuestras pequeñas ramas, me decía: “Hal, cuando conozcas a alguien, trátalo como si tuviera graves problemas, y acertarás más del cincuenta por ciento de las veces”. No solo tenía razón, sino que, con los años, he aprendido que su cálculo se quedaba corto. Hoy deseo alentarlos en los problemas que afrontan.

Nuestra vida terrenal ha sido concebida por un Dios amoroso para que sea una prueba y una fuente de crecimiento para todos nosotros. Recuerden las palabras de Dios concernientes a Sus hijos al momento de la creación del mundo: “Y con esto los probaremos, para ver si harán todas las cosas que el Señor su Dios les mandare”1.

Desde el comienzo, las pruebas no han sido sencillas. Afrontamos pruebas que surgen de tener un cuerpo físico. Todos nosotros vivimos en un mundo en que se intensifica la guerra de Satanás contra la verdad y contra nuestra dicha individual. Probablemente les parezca que el mundo y su vida están en creciente conmoción.

Mi tranquilidad es esta: el Dios amoroso que ha permitido esas pruebas para ustedes también ha dispuesto un modo seguro de atravesarlas. De tal manera amó el Padre Celestial al mundo que envió a Su Hijo Unigénito para ayudarnos2. Su Hijo Jesucristo ha dado la vida por nosotros. Jesucristo cargó en Getsemaní y en la cruz el peso de todos nuestros pecados; sintió todos los pesares, los dolores y los efectos de nuestros pecados para poder consolarnos y fortalecernos durante cada prueba de la vida3.

Recordarán que el Señor dijo a Sus siervos:

“El Padre y yo somos uno. Yo soy en el Padre y el Padre en mí; y por cuanto me habéis recibido, vosotros sois en mí y yo en vosotros. Seguir leyendo

Publicado en Amor, Caridad, Esperanza, Fe, Pruebas, Santa cena | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

El nombre correcto de la Iglesia

Conferencia General de octubre 2018

El nombre correcto de la Iglesia

Por el presidente Russell M. Nelson

Jesús nos mandó llamar a la Iglesia por Su nombre porque esta es Su Iglesia, llena de Su poder.

Mis queridos hermanos y hermanas, en este hermoso día de reposo, nos regocijamos juntos por nuestras muchas bendiciones del Señor. Estamos muy agradecidos por sus testimonios del evangelio restaurado de Jesucristo, los sacrificios que han hecho para mantenerse en Su senda del convenio o para volver a ella, y su servicio consagrado en Su Iglesia.

Hoy me siento obligado a analizar con ustedes una cuestión de gran importancia. Hace unas semanas, publiqué una declaración concerniente a corregir el rumbo sobre el nombre de la Iglesia1. Lo hice porque el Señor inspiró en mi mente la importancia del nombre que Él ha decretado para Su Iglesia, a saber, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días2.

Como es de esperar, las reacciones a aquella declaración y a la guía de estilo corregida3 han sido diversas. Muchos miembros corrigieron de inmediato el nombre de la Iglesia en sus blogs y páginas de las redes sociales. Otros se preguntaron por qué, con todo lo que sucede en el mundo, era necesario poner énfasis en algo tan “intrascendente”. Y algunos dijeron que no podría hacerse, así que, ¿para qué intentarlo siquiera? Permítanme explicar por qué nos preocupamos tanto sobre este asunto. Pero primero déjenme declarar lo que esta labor no es:

  • No es un cambio de nombre.
  • No es un proceso de cambio de marca comercial.
  • No es algo cosmético.
  • No es un capricho.
  • no es intrascendente.

Antes bien, es una corrección. Es el mandamiento del Señor. José Smith no dio nombre a la Iglesia que se restauró mediante él; ni tampoco lo hizo Mormón. Fue el Salvador mismo quien dijo: “Porque así se llamará mi iglesia en los postreros días, a saber, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”4. Seguir leyendo

Publicado en Restauración | Etiquetado , , | Deja un comentario

Heridos

Conferencia General de octubre 2018

Heridos

Por el élder Neil L. Andersen
Del Cuórum de los Doce Apóstoles

En el crisol de las pruebas terrenales, pacientemente avancen, el poder sanador del Salvador les brindará luz, comprensión, paz y esperanza.

El 22 de marzo de 2016, justo antes de las 8 en punto de la mañana, dos bombas explotaron en el aeropuerto de Bruselas. Los élderes Richard Norby, Mason Wells y Joseph Empey habían llevado a la hermana Fanny Clain al aeropuerto, donde ella tomaría un vuelo a su misión en Cleveland, Ohio. Treinta y dos personas perdieron la vida, y todos los misioneros fueron heridos.

El que sufrió las heridas más graves fue el élder Richard Norby, de sesenta y seis años de edad, que prestaba servicio con su esposa, la hermana Pam Norby.

El élder Norby dijo de aquel momento:

“Al instante supe lo que había sucedido.

Traté de correr para ponerme a salvo, pero me desplomé de inmediato… Vi que mi pierna izquierda estaba gravemente herida y [observé] que, de ambas manos, salía un hollín negro semejante a una tela de araña. Tiré con cuidado, pero me di cuenta de que no era hollín sino mi piel, que se había quemado. La camisa blanca se estaba poniendo roja por una lesión en mi espalda.

“Cuando fui plenamente consciente de lo que acababa de suceder, [vino a mí] un poderoso pensamiento: El Salvador sabía dónde me encontraba, lo que acababa de suceder y [lo que] yo estaba pasando en ese momento”1.

Los días que siguieron fueron difíciles para Richard Norby y su esposa Pam. A él le fue inducido un coma, seguido de cirugías, infecciones y gran incertidumbre.

Richard Norby vivió, pero su vida nunca sería la misma. Después de dos años y medio, sus heridas siguen sanando; una prótesis reemplaza la parte de la pierna que le falta, y cada paso es diferente que antes de aquel momento en el aeropuerto de Bruselas. Seguir leyendo

Publicado en Adversidad, Fe, Paz, Perseverancia, Pruebas, Sanación | Etiquetado , , , , , , , | Deja un comentario

La función del Libro de Mormón en la conversión

Conferencia General de octubre 2018

La función del Libro de Mormón en la conversión

Por el élder Shayne M. Bowen
De los Setenta

Estamos congregando a Israel por última vez y lo estamos haciendo con el Libro de Mormón, una de las herramientas de conversión más poderosas.

Muchas personas hoy se preguntan sobre la realidad de Dios y nuestra relación con Él. Muchos saben poco o nada sobre Su gran plan de felicidad. Hace más de 30 años, el presidente Ezra Taft Benson observó: “Gran parte del mundo… actual rechaza la divinidad del Salvador, pone en tela de juicio Su nacimiento milagroso, Su vida perfecta y la realidad de Su gloriosa resurrección”1.

En nuestros días, las preguntas se centran no solo en nuestro Salvador sino también en Su Iglesia, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, que restauró por medio del profeta José Smith. Dichas preguntas a menudo se centran en la historia, las enseñanzas o las prácticas de la Iglesia del Salvador.

El Libro de Mormón nos ayuda a crecer en testimonio

En Predicad Mi Evangelio leemos: “… recuerde que nuestra comprensión [de nuestro Padre Celestial y Su plan de felicidad] proviene de los profetas de nuestros días —José Smith y sus sucesores—, que reciben revelación directamente de Dios. Por lo tanto, la primera pregunta que alguien debe contestarse es si José Smith fue un profeta, y podrá responder a esa pregunta si lee el Libro de Mormón y ora con respecto a él”2.

Mi testimonio del llamamiento divino del profeta José Smith se ha fortalecido al estudiar con oración el Libro de Mormón: Otro Testamento de Jesucristo. He obrado de acuerdo con la invitación de Moroni de “[preguntarle] a Dios el Eterno Padre, en el nombre de Cristo” a fin de saber de la veracidad del Libro de Mormón3. Testifico que sé que es verdadero. He recibido ese conocimiento, como pueden recibirlo ustedes, “por el poder del Espíritu Santo”4.

La introducción del Libro de Mormón declara: “Aquellos que obtengan este testimonio divino [del Libro de Mormón] del Santo Espíritu también llegarán a saber, por el mismo poder, que Jesucristo es el Salvador del mundo, que José Smith ha sido Su revelador y profeta en estos últimos días, y que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es el reino del Señor que de nuevo se ha establecido sobre la tierra, en preparación para la segunda venida del Mesías”5.

Como joven misionero en camino a Chile, aprendí una lección, que me cambió la vida, sobre el poder de conversión del Libro de Mormón. El señor González sirvió en un respetable cargo en su iglesia durante muchos años. Tenía una vasta formación religiosa, que incluía un título en teología. Estaba muy orgulloso de sus conocimientos de la Biblia. Para nosotros era obvio que era un erudito religioso. Seguir leyendo

Publicado en Convenios, Conversión, Espíritu santo, José Smith, Libro de Mormón, Recogimiento de Israel, Revelación, Testimonio | Etiquetado , , , , , , , , | 2 comentarios

El ministerio de la reconciliación

Conferencia General de octubre 2018

El ministerio de la reconciliación

Por el élder Jeffrey R. Holland
Del Cuórum de los Doce Apóstoles

Testifico de la tranquilidad de alma que les brindarán la reconciliación con Dios y con los demás si somos lo suficientemente mansos y valientes para procurarla.



En abril pasado, cuando el presidente Russell M. Nelson presentó el concepto de la ministración, recalcó que era un modo de guardar los grandes mandamientos de amar a Dios y de amarnos el uno al otro1. Nosotros, como oficiales de la Iglesia, abiertamente les aplaudimos y los felicitamos a ustedes por la tremenda respuesta que han que han empezado a dar al respecto. Les damos las gracias por seguir a nuestro amado profeta en esta maravillosa labor y les sugerimos que no esperen recibir muchas más instrucciones. Simplemente zambúllanse y naden. Acudan a los necesitados. No se paralicen dudando si deben nadar de espalda o estilo perrito. Si seguimos los principios básicos que se han enseñado, nos mantenemos en armonía con las llaves del sacerdocio y procuramos que el Espíritu Santo nos guíe, no podemos fallar.

Esta mañana deseo hablarles de un aspecto más personal de la ministración que no se asigna, no implica entrevistas programadas, ni hay autoridad a quien rendir cuentas, excepto a los cielos. Permítanme compartir tan solo un sencillo ejemplo de esa clase de ministración.

Grant Morrell Bowen era un esposo y padre trabajador y abnegado que, como muchos otros que se ganaban la vida labrando la tierra, sufrió un revés financiero cuando la cosecha local de papas [patatas] resultó escasa. Él y su esposa Norma se dedicaron a otros empleos; con el tiempo se mudaron a otra ciudad y comenzaron a regresar a la estabilidad económica. Sin embargo, en un incidente terriblemente desafortunado, el hermano Bowen quedó muy dolido cuando, en la entrevista para la recomendación para el templo, el obispo estaba un poco escéptico con respecto a la declaración de Morrell de que pagaba un diezmo íntegro.

No sé cuál de aquellos hombres tenía la información más correcta ese día, pero sí sé que la hermana Bowen salió de la entrevista con la recomendación para el templo renovada, mientras que el hermano Bowen salió con una ira que lo apartaría de la Iglesia durante quince años.

Más allá de quién tenía razón sobre los diezmos, es evidente que Morrell y el obispo olvidaron el mandato del Salvador: “Reconcíliate pronto con tu adversario”2, y el consejo de Pablo: “No se ponga el sol sobre vuestro enojo”3. El hecho es que no se reconciliaron y que el sol  se puso sobre el enojo del hermano Bowen durante días, luego semanas, luego años; comprobando la afirmación de uno de los más sabios romanos de antaño, que dijo: “La ira, si no se controla, es frecuentemente más [destructiva] que el agravio que la provoca”4. No obstante, el milagro de la reconciliación siempre está a nuestro alcance, y por amor a su familia y a la Iglesia que sabía que era verdadera, Morrell Bowen volvió a estar plenamente activo en ella. Permítanme relatarles brevemente cómo sucedió. Seguir leyendo

Publicado en Amor, Paz, Perdón, Reconciliación | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Llegar a ser un pastor

Conferencia General de octubre 2018

Llegar a ser un pastor

Por Bonnie H. Cordon
Presidenta General de las Mujeres Jóvenes

Espero que aquellas personas a las que ministran los vean como un amigo y se den cuentan que en ustedes tienen a un campeón y un confidente.


Hace un año, un niño de la Primaria que conocí en Chile me hizo sonreír. “Hola”, dijo él, “soy David. ¿Hablará de mí en la conferencia general?”.

Durante los momentos de tranquilidad, he meditado el saludo inesperado de David. Todos deseamos ser reconocidos; ser importantes, ser recordados y sentirnos amados.

Hermanas y hermanos, cada uno de ustedes es importante. Aun si no hablamos de ustedes en la conferencia general, el Salvador los conoce y los ama. Si se han preguntado si eso es verdad, solo deben contemplar que Él “[los ha] grabado en las palmas de [Sus] manos”1.

Al saber que el Salvador nos ama, entonces podríamos preguntarnos: ¿cómo podemos demostrar mejor nuestro amor por Él?

El Salvador preguntó a Pedro: “¿me amas…?”.

Pedro le contestó: “Sí, Señor, tú sabes que te amo. Él le dijo: Apacienta mis corderos”.

Cuando le preguntó una segunda, y una tercera vez: “¿Me amas?”, Pedro estaba triste, pero confirmó su amor: “Señor, tú sabes todas las cosas; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas2.

¿No había Pedro demostrado ya que era un seguidor que amaba a Cristo? Desde su primer encuentro en esa orilla del mar, Pedro dejando al “instante” las redes siguió al Salvador3. Él llegó a ser un verdadero pescador de hombres. Acompañó al Salvador durante Su ministerio personal y ayudó a enseñar a los demás el evangelio de Jesucristo.

Ahora bien, el Señor resucitado sabía que no estaría por mucho tiempo junto a Pedro, mostrándole cómo y cuándo este debería servir. Con la ausencia del Salvador, Pedro debió buscar la guía del Espíritu, recibir revelación por sí mismo y, luego, tener la el valor y la fe para actuar. Centrándose en Sus ovejas, el Salvador deseaba que Pedro hiciese lo que Él haría si se encontrara aquí. Él le pidió a Pedro que llegase a ser un pastor.

El pasado mes de abril, el presidente Russell M. Nelson extendió una invitación similar a nosotros que apacentáramos a las ovejas de nuestro Padre de una manera más santa y que lo hiciésemos por medio de la ministración4. Seguir leyendo

Publicado en Amor, Jóvenes, Ministración, Recogimiento de Israel, Servicio, Valor individual | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

La visión de la redención de los muertos

Conferencia General de octubre 2018

La visión de la redención de los muertos

Por el presidente M. Russell Ballard
Presidente en funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles

Testifico que la visión que el presidente Joseph F. Smith recibió es verdadera. Doy testimonio de que toda persona puede llegar a saber que es verdadera.

Hermanos y hermanas, mi discurso se preparó algún tiempo antes del fallecimiento de mi querida esposa Barbara. Mi familia y yo les damos las gracias por su amor y sus muestras de cariño. Ruego que el Señor me bendiga al dirigirles la palabra esta mañana.

En octubre de 1918, hace 100 años, el presidente Joseph F. Smith recibió una visión gloriosa. Después de casi 65 años de servicio dedicado al Señor en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y, apenas unas semanas antes de morir el 19 de noviembre de 1918, se hallaba sentado en su habitación, meditando sobre el sacrificio expiatorio de Cristo y leyendo la descripción del apóstol Pedro del ministerio del Salvador en el mundo de los espíritus después de Su crucifixión.

Él escribió: “… al leer me sentí sumamente impresionado… Mientras meditaba en estas cosas… fueron abiertos los ojos de mi entendimiento, y el Espíritu del Señor descansó sobre mí, y vi las huestes de los muertos…”1. El texto completo de la visión se encuentra en Doctrina y Convenios sección 138.

Permítanme brindar un poco de contexto para que apreciemos más plenamente la preparación de toda una vida de Joseph F. para recibir esa extraordinaria revelación.

Cuando era Presidente de la Iglesia, visitó Nauvoo en 1906 y reflexionó sobre un recuerdo de cuando tenía apenas cinco años de edad. Él dijo: “Este es el lugar exacto en el que yo estaba parado cuando [José, mi tío, y mi padre Hyrum] pasaron cabalgando de camino a Carthage. Sin bajarse de su caballo, mi padre se inclinó sobre su montura y me levantó del suelo. Me dio un beso de despedida y me bajó de nuevo, y lo vi alejarse en su caballo”2.

La próxima vez que Joseph F. los vio, su madre, Mary Fielding Smith, lo levantó para que viera a los mártires tendidos uno junto al otro en el suelo después de haber sido asesinados brutalmente en la cárcel de Carthage el 27 de junio de 1844.

Dos años después, Joseph F., junto con su familia y su fiel madre, Mary Fielding Smith, abandonó su casa en Nauvoo para dirigirse a Winter Quarters. A pesar de que aún no tenía ocho años, Joseph F. tuvo que conducir una de las yuntas de bueyes desde Montrose, Iowa, hasta Winter Quarters, y más tarde hasta el Valle del Lago Salado, adonde llegó cuando tenía casi diez años. Espero que ustedes, niños y jovencitos, estén escuchando y se den cuenta de la responsabilidad y las esperanzas puestas en Joseph F. durante su niñez.

Tan solo cuatro años después, en 1852, cuando él tenía 13 años, su amada madre murió, dejando huérfanos a Joseph y a sus hermanos3. Seguir leyendo

Publicado en Adversidad, Muerte, Mundo de los espíritus, Plan de Salvación, Resurrección | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Participación de las hermanas en el recogimiento de Israel

Conferencia General de octubre 2018

Participación de las hermanas en el recogimiento de Israel

Por el presidente Russell M. Nelson

Les extiendo una súplica profética a ustedes, las mujeres de la Iglesia, para que den forma al futuro ayudando a recoger al Israel disperso.

Es maravilloso estar con ustedes, mis queridas y preciadas hermanas. Quizá una experiencia reciente les dé una idea de lo que siento hacia ustedes y de las sublimes facultades con las que han sido investidas.

Un día, mientras dirigía la palabra a una congregación en Sudamérica, me iba llenando de entusiasmo con el tema y, en un momento crucial, dije: “Como madre de 10 hijos, les puedo decir que…” Y después seguí hasta terminar mi mensaje.

No me di cuenta de que había dicho la palabra madre. El intérprete, suponiendo que yo me había equivocado, cambió la palabra madre a padre, para que la congregación nunca supiera que me había referido a mí mismo como madre, pero mi esposa Wendy la escuchó, y a ella le encantó mi error freudiano.

En ese momento, el profundo deseo de mi corazón de marcar una diferencia en el mundo—como solo una madre lo hace—me brotó del corazón. A través de los años, cada vez que me preguntan por qué elegí ser médico, mi respuesta siempre ha sido la misma: “Porque no pude elegir ser madre”.

Por favor, tengan en cuenta que cada vez que digo la palabra madre, no hablo solamente de las mujeres que han dado a luz o han adoptado hijos en esta vida. Me refiero a todas las hijas adultas de nuestros Padres Celestiales. Todas las mujeres son madre por virtud de su eterno destino divino.

Así que esta noche, como padre de 10 hijos —nueve mujeres y un varón— y como Presidente de la Iglesia, ruego que perciban el profundo sentimiento que tengo hacia ustedes: hacia quiénes son y todo el bien que pueden hacer. Nadie puede hacer lo que una mujer recta puede hacer. Nadie puede imitar la influencia de una madre.

Los hombres pueden comunicar y a menudo comunican el amor del Padre Celestial y del Salvador a los demás, pero las mujeres tienen un don especial para ello: una investidura divina. Ustedes tienen la capacidad para intuir lo que alguien necesita, y cuándo lo necesita. Ustedes pueden tender la mano, consolar, enseñar y fortalecer a alguien en el momento preciso en que lo necesita.

Las mujeres ven las cosas de forma diferente a los hombres, ¡y cuánto necesitamos de su perspectiva! Su naturaleza las lleva a pensar en los demás primero, a contemplar el efecto que cualquier proceder tiene en los demás. Seguir leyendo

Publicado en Casa de Israel, Enseñanza, Libro de Mormón, Maternidad, Ministración, Naturaleza Divina, Obra del templo, Perspectiva, Recogimiento de Israel, Sociedad de Socorro | Etiquetado , , , , , , , , , , | 1 comentario

Padres e hijos

Conferencia General de octubre 2018

Padres e hijos

Por el presidente Dallin H. Oaks
Primer Consejero de la Primera Presidencia

El gran plan de felicidad de nuestro Padre Celestial les explica quiénes son y el propósito de su vida.

Mis queridas hermanas, qué maravilloso tener esta nueva sesión de la conferencia general para mujeres de la Iglesia de ocho años en adelante. Hemos escuchado mensajes inspiradores de las hermanas líderes y del presidente Henry B. Eyring. Al presidente Eyring y a mí nos encanta trabajar bajo la dirección del presidente Russell M. Nelson, y ansiamos escuchar su mensaje profético.

I.

Los hijos son nuestro don más preciado de Dios, nuestro aumento eterno. Sin embargo, vivimos en una época en la que muchas mujeres no desean dar a luz ni criar hijos. Muchos jóvenes adultos demoran el matrimonio hasta poder satisfacer sus necesidades materiales. El promedio de edad de los matrimonios de nuestros miembros de la Iglesia ha aumentado más de dos años, y el número de nacimientos de hijos de miembros de la Iglesia está disminuyendo. Los Estados Unidos y otras naciones afrontan un futuro con muy pocos niños que madurarán hasta una edad adulta para mantener al número de adultos jubilados1. Más del 40 por ciento de los nacimientos en los Estados Unidos son de madres solteras. Esos niños son vulnerables. Cada una de esas tendencias tiene un efecto adverso en el divino Plan de Salvación de nuestro Padre.

II.

Las mujeres Santo de los Últimos Días comprenden que ser madre es su principal prioridad, su mayor gozo. El presidente Gordon B. Hinckley dijo: “En su gran mayoría, las mujeres hallan su mayor satisfacción, su más grande felicidad, en el hogar y la familia. Dios plantó en las mujeres algo divino que se manifiesta en la serena fortaleza, en el refinamiento, en la paz, en la bondad, en la virtud, en la verdad, en el amor. Y todas esas cualidades admirables encuentran su expresión más verdadera y gratificante en la maternidad”.

Él prosiguió: “La mayor labor que toda mujer jamás podrá realizar es educar, enseñar, vivir, alentar y criar a sus hijos en rectitud y verdad. No existe ninguna otra cosa que se le compare, sin importar lo que ella haga”2.

Madres, queridas hermanas, las amamos por quienes son y por lo que hacen por todos nosotros.

En su importante mensaje de 2015 titulado “Una súplica a mis Tres hermanas”, el presidente Russell M. Nelson dijo: Seguir leyendo

Publicado en Amor, Bondad, Familia, Maternidad, Niños, Plan de Salvación, Tecnología | Etiquetado , , , , , , , , | Deja un comentario

Las mujeres y el aprendizaje del Evangelio en el hogar

Conferencia General de octubre 2018

Las mujeres y el aprendizaje del Evangelio en el hogar

Por el presidente Henry B. Eyring
Segundo Consejero de la Primera Presidencia

El Salvador es su ejemplo perfecto del importante papel que ustedes tendrán en Su iniciativa de dar un mayor énfasis en el aprendizaje del Evangelio en el hogar.

Mis amadas hermanas, es maravilloso reunirse con ustedes. Esta es una época emocionante en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. El Señor está derramando conocimiento sobre Su Iglesia como prometió que lo haría.

Recuerdan que dijo: “¿Hasta cuándo pueden permanecer impuras las aguas que corren? ¿Qué poder hay que detenga los cielos? Tan inútil le sería al hombre extender su débil brazo para contener el río Misuri en su curso decretado, o volverlo hacia atrás, como evitar que el Todopoderoso derrame conocimiento desde el cielo sobre la cabeza de los Santos de los Últimos Días”1.

Parte de cómo el Señor está compartiendo conocimiento se relaciona con acelerar Su derramamiento de la verdad eterna sobre las cabezas y en los corazones de Su pueblo. Él ha dejado claro que las hijas del Padre Celestial desempeñan una función importante en este milagroso aceleramiento. Una evidencia del milagro es que guía a Su profeta viviente a poner un énfasis mucho más grande en la instrucción del Evangelio en el hogar y en la familia.

Se preguntarán: “¿Y eso cómo hace que las hermanas fieles sean una fuerza primordial para ayuda al Señor a derramar conocimiento sobre Sus santos?”. El Señor da la respuesta en “La Familia: Una Proclamación para el Mundo”. Ustedes recuerdan las palabras, pero quizás vean un nuevo significado y reconozcan que el Señor vio con antelación estos cambios emocionantes que están ocurriendo ahora. En la proclamación, Él da a las hermanas la responsabilidad de ser las educadoras principales del Evangelio en la familia con estas palabras: “La madre es principalmente responsable del cuidado de sus hijos”2. Esto incluye la educación de la verdad y el conocimiento del Evangelio.

La proclamación continúa: “… el padre y la madre, como compañeros iguales, están obligados a ayudarse el uno al otro”3. Son compañeros iguales, similares en su potencial de crecimiento espiritual y adquisición de conocimiento, por tanto están unidos cuando se ayudan el uno al otro. Son iguales en su destino divino de ser exaltados juntos. De hecho, el hombre y la mujer no pueden ser exaltados solos.

¿Por qué, entonces, una hija de Dios, donde hay una relación de unidad e igualdad, recibe la responsabilidad principal de sustentar con el nutriente más importante que todos debemos recibir, el conocimiento de la verdad que viene del cielo? Hasta donde puedo ver, esa ha sido la manera del Señor desde que las familias fueron creadas en este mundo. Seguir leyendo

Publicado en Amor, Aprender, Caridad, Enseñanza, Estudio de las escrituras, Familia, Hogar, Maternidad, Oración | Etiquetado , , , , , , , , , | Deja un comentario

El gozo del servicio desinteresado

Conferencia General de octubre 2018

El gozo del servicio desinteresado

Por Cristina B. Franco
Segunda Consejera de la Presidencia General de la Primaria

Le hemos prometido a nuestro Padre Celestial que le serviremos a Él y a los demás con amor y que haremos Su voluntad en todas las cosas.

Después de la última conferencia general, muchas personas se acercaron a mí con la misma pregunta: “¿Son cómodos esos asientos?”. Mi respuesta siempre fue la misma: “Esos asientos son muy cómodos si no tienes que discursar”. Es verdad, ¿no es cierto? Mi silla no ha sido tan cómoda en esta conferencia, pero estoy realmente agradecida por la bendición y el honor de hablarles a ustedes esta noche.

A veces, cuando servimos, nos toca sentarnos en diferentes asientos. Algunos son bastante cómodos y otros no lo son, pero le hemos prometido a nuestro Padre Celestial que le serviremos a Él y a los demás con amor y que haremos Su voluntad en todas las cosas.

Hace unos años, los jóvenes de la Iglesia aprendieron que “cuando se ‘[embarcan] en el servicio de Dios’ [Doctrina y Convenios 4:2] comienzan la travesía más extraordinaria del mundo; ayudan a Dios a apresurar Su obra y es una experiencia grandiosa, gozosa y maravillosa”1. Es una travesía disponible para todos, de cualquier edad, y también es una travesía que nos lleva a lo que nuestro amado profeta ha mencionado como “el camino de los convenios”2.

Desafortunadamente, sin embargo, vivimos en un mundo egoísta en el que las personas constantemente preguntan: “¿Qué gano yo?” en lugar de preguntar: “¿A quién puedo ayudar hoy?” o “¿Cómo puedo servir mejor al Señor en mi llamamiento”, o “¿Estoy dándolo todo al Señor?”.

Un gran ejemplo en mi vida de servicio desinteresado es la hermana Victoria Antonietti. Victoria era una de las maestras de la Primaria de mi rama en Argentina, donde yo crecí. Cada martes por la tarde, cuando nos reuníamos para la Primaria, ella nos traía una torta de chocolate. A todos les encantaba la torta; bueno, a todos menos a mí. ¡Yo odiaba la torta de chocolate! Y aunque ella trataba de compartir la torta conmigo, yo siempre rechazaba su ofrecimiento.

Un día, después de que ella había compartido la torta de chocolate con el resto de los niños, le pregunté: “¿Por qué no trae un sabor diferente, como naranja o vainilla?”. Seguir leyendo

Publicado en Adversidad, Caridad, Sacrificio, Servicio | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

El descontento divino

Conferencia General de octubre 2018

El descontento divino

Por Michelle D. Craig
Primera Consejera de la Presidencia General de las Mujeres Jóvenes

El descontento divino nos puede llevar a actuar con fe, seguir las invitaciones del Salvador de hacer el bien y darle nuestra vida a Él con humildad.

Cuando estaba en la escuela primaria, caminábamos a casa por un sendero pavimentado que serpenteaba de un lado al otro de la ladera de una colina. Había otro sendero, que no estaba pavimentado, llamado el “sendero de los niños”. El sendero de los niños era un camino de tierra que iba directo colina arriba; era más corto, pero mucho más empinado. De niña, yo sabía que era capaz de subir como los muchachos por cualquier sendero. Más importante aún, sabía que vivía en los últimos días y que tendría que hacer cosas difíciles, al igual que los pioneros, y quería estar preparada. Así que de vez en cuando, me quedaba detrás de mi grupo de amigas en el sendero pavimentado, me quitaba los zapatos y caminaba descalza por el sendero de los muchachos. Estaba intentando fortalecer los pies.

Como niña de la Primaria, eso es lo que pensaba que podía hacer para prepararme. ¡Ahora sé que no es así! En lugar de caminar descalza por senderos de montaña, sé que puedo preparar mis pies para recorrer el sendero del convenio al responder a las invitaciones del Espíritu Santo. Porque el Señor, por medio de Su profeta, nos está llamando a cada uno de nosotros para vivir y cuidarnos de una manera “más elevada y más santa” y a “tomar un paso hacia arriba”1.

Estas llamadas proféticas que invitan a actuar, junto con nuestro sentido innato de que podemos hacer y ser más, a veces crean dentro de nosotros lo que el élder Neal A. Maxwell llamó “el descontento divino”2. El descontento divino llega cuando comparamos “lo que somos [con] el poder de lo que podemos llegar a ser3. Cada uno de nosotros, si somos sinceros, siente una brecha entre dónde estamos y quiénes somos, y dónde queremos estar y quiénes queremos llegar a ser. Anhelamos tener una mayor capacidad personal. Tenemos estos sentimientos porque somos hijas e hijos de Dios, nacidos con la Luz de Cristo, pero vivimos en un mundo caído. Estos sentimientos los da Dios, y crean un apremio para actuar.

Deberíamos recibir con ánimo los sentimientos de descontento divino que nos llaman a alcanzar una forma más elevada de hacer las cosas, al mismo tiempo que reconocemos y evitamos el desaliento paralizante de Satanás. Este es un espacio valioso en el cual Satanás está muy ansioso de entrar. Podemos elegir caminar por el sendero superior que nos lleva a buscar a Dios y Su paz y gracia, o podemos escuchar a Satanás, quien nos bombardea con mensajes de que nunca seremos suficientes: lo suficientemente ricos, lo suficientemente inteligentes, lo suficientemente bellos, o cualquier otra cosa. Nuestro descontento puede volverse divino, o destructivo.

Actuar con fe

Una forma de distinguir el descontento divino del desaliento de Satanás es que el descontento divino nos llevará a la acción fiel. El descontento divino no es una invitación a quedarnos donde nos sintamos cómodos, ni nos llevará a la desesperación. He aprendido que cuando me obsesiono pensando en todo lo que no soy, no progreso y me resulta mucho más difícil sentir el Espíritu y seguirlo4. Seguir leyendo

Publicado en Discipulado, Fe, Gracia, Inspiración, José Smith, Servicio | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

Por Él

Conferencia General de octubre 2018

Por Él

Por Joy D. Jones
Presidenta General de la Primaria

Saber el quién y el porqué de nuestro servicio a los demás nos ayuda a entender que la manifestación más elevada de amor es la devoción a Dios.

En esta noche histórica, expreso mi amor y gratitud por cada una de ustedes, mis queridas hermanas. Cualquiera que sea nuestra edad, el lugar donde vivimos o nuestras circunstancias, esta noche nos congregamos en unidad, fortaleza, propósito y testimonio de que somos amadas y guiadas por nuestro Padre Celestial, nuestro Salvador, Jesucristo, y nuestro profeta viviente, el presidente Russell M. Nelson.

Cuando éramos recién casados, mi esposo y yo fuimos llamados por nuestro obispo a visitar y ministrar a una familia que no había ido a la Iglesia por muchos años. Aceptamos la asignación de buena gana y fuimos a su hogar unos días más tarde. Enseguida nos quedó claro que ellos no deseaban recibir visitas de los miembros de la Iglesia,

Así que en nuestra siguiente visita nos presentamos con un plato de galletas, confiando en que los trocitos de chocolate ablandarían su corazón. No fue así. El matrimonio nos habló a través de la puerta mosquitera, haciendo aun más evidente que no éramos bienvenidos. Pero de regreso a casa tuvimos la clara certeza de que habríamos tenido éxito si, en lugar de eso, les hubiésemos ofrecido Rice Krispies Treats.

Nuestra falta de visión espiritual hizo que otros intentos fallidos fueran frustrantes. El rechazo nunca es cómodo. Con el tiempo comenzamos a preguntarnos: “¿Por qué hacemos esto? ¿Cuál es nuestro objetivo?”.

El élder Carl B. Cook hizo la siguiente observación: “… prestar servicio en la Iglesia puede resultar difícil si se nos pide hacer algo que nos atemoriza, si nos cansamos de prestar servicio, o si se nos llama a hacer algo que al principio no consideramos interesante”1. Estábamos experimentando la veracidad de las palabras del élder Cook cuando decidimos que debíamos buscar la guía de Alguien que tuviera una perspectiva más amplia que la nuestra.

Por tanto, tras mucho estudio y sincera oración recibimos la respuesta al porquéde nuestro servicio. Hubo un cambio en nuestro entendimiento, un cambio de corazón; ciertamente una experiencia reveladora2. Al buscar guía en las Escrituras, el Señor nos enseñó cómo hacer que el proceso de prestar servicio a los demás fuera más fácil y significativo. Este es el versículo que al leerlo transformó nuestro corazón y nuestro enfoque: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, alma, mente y fuerza; y en el nombre de Jesucristo lo servirás3. Aunque conocíamos bien este versículo, pareció hablarnos de una manera nueva e importante.

Nos dimos cuenta de que estábamos esforzándonos sinceramente por prestar servicio a esa familia y a nuestro obispo, pero teníamos que preguntarnos si realmente estábamos sirviendo por amor al Señor. El rey Benjamín aclaró esta diferencia cuando dijo: “He aquí, os digo que por haberos dicho que había empleado mi vida en vuestro servicio, no deseo yo jactarme, pues solamente he estado al servicio de Dios4. Seguir leyendo

Publicado en Amor, Ministración, Servicio | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Creer, amar, hacer

Conferencia General de octubre 2018

Creer, amar, hacer

Por el élder Dieter F. Uchtdorf
Del Cuórum de los Doce Apóstoles

Logramos la vida abundante al llegar a ser verdaderos discípulos de Jesucristo, al seguirlo en Sus vías y embarcarnos en Su obra.

Mis queridos hermanos y hermanas, es una oportunidad maravillosa estar con ustedes en esta maravillosa conferencia general: para escuchar los mensajes inspirados; para escuchar a este maravilloso y asombroso coro de misioneros que representan a los mucho miles de misioneros en todo el mundo —nuestros hijos e hijas— y especialmente para estar unidos en nuestra fe hoy, y volver a sostener a nuestro querido presidente y profeta, el presidente Russell M. Nelson, a la Primera Presidencia y a los oficiales generales de la Iglesia. Qué placer es estar con ustedes el día de hoy.

El rey Salomón de antaño fue uno de los seres humanos, en apariencia, de más éxito en la historia1. Parecía tenerlo todo: dinero, poder, veneración, honor. No obstante, tras décadas de autocomplacencia y lujo, ¿cómo resumió su vida el rey Salomón?

“Todo es vanidad”2, dijo.

Aquel hombre, que lo tenía todo, terminó desilusionado, pesimista y desdichado, a pesar de todas sus ventajas3.

Hay una palabra en alemán: Weltschmerz; para definirla con sencillez, significa la tristeza que proviene de reflexionar sobre el modo en que el mundo es inferior a la forma en que pensamos que debería ser.

Quizás haya un poco de Weltschmerz en todos nosotros.

Cuando el pesar silencioso penetra subrepticiamente en los rincones de nuestra vida; cuando la tristeza satura nuestros días y proyecta largas sombras en nuestras noches; cuando la tragedia y la injusticia entran en el mundo que nos rodea, incluso en la vida de aquellos a quienes amamos; cuando andamos nuestra propia senda personal y solitaria del infortunio, y el dolor oscurece nuestra calma e interrumpe nuestra tranquilidad; podríamos sentirnos tentados a coincidir con Salomón en que la vida es vana y carente de significado. Seguir leyendo

Publicado en Adversidad, Amor, Discipulado, Esperanza, Gozo, Ministrar, Sanar | Etiquetado , , , , , , , | Deja un comentario