Un modelo para tener paz

Conferencia General – 3 de Abril de 2016
Un modelo para tener paz

Segundo Consejero del Obispado Presidente

W. Christopher Waddell

La paz que todos buscamos requiere más que un deseo. Requiere que actuemos: al aprender de Él, al escuchar Sus palabras y al caminar con Él.

Hace unos años, a nuestra hija y a nuestro yerno se les pidió que fueran maestros de una clase de la Primaria de cinco niños activos de cuatro años de edad. Nuestra hija era la maestra asignada y nuestro yerno estaba encargado de que hubiera buen comportamiento, ambos esforzándose por mantener una sensación de calma en medio del esporádico caos a fin de enseñar principios del Evangelio a los niños.

Durante una clase especialmente difícil, tras varias advertencias a un niño energético, nuestro yerno condujo al pequeño de cuatro años fuera del salón. Una vez fuera y estando a punto de hablar con el niño sobre su comportamiento y la necesidad de ir a buscar a sus padres, el niño detuvo a nuestro yerno antes de que pudiera pronunciar palabra y, con la mano en alto y gran emotividad, dijo: “¡A veces simplemente me es difícil pensar en Jesús!”.

En nuestra jornada por la vida terrenal, por glorioso que nuestro destino previsto sea y por emocionante que la jornada pruebe ser, todos estaremos sujetos a pruebas y pesar en el camino. El élder Joseph B. Wirthlin enseñó: “Tarde o temprano, el indicador de la rueda del pesar señala a cada uno de nosotros. En un momento u otro, todos debemos sentir pesar. Nadie está exento”1. “En Su sabiduría, el Señor no protege a nadie del dolor ni de la tristeza”2. Sin embargo, nuestra capacidad para recorrer este camino con paz o no dependerá en gran parte de si se nos facilita o dificulta pensar en Jesús.

La paz mental, de conciencia y de corazón no se ven determinadas por nuestra capacidad de evitar las pruebas, la tristeza o el dolor. Pese a nuestras sinceras súplicas, no toda tormenta cambiará de curso, no toda enfermedad será sanada y quizá no entendamos plenamente toda doctrina, principio o práctica que los profetas, videntes y reveladores enseñen. Sin embargo, se nos ha prometido la paz, con una condición.

En el Evangelio de Juan, el Salvador enseñó que a pesar de las tribulaciones de la vida, podemos confiar; podemos tener esperanza, y no hay necesidad de temer, porque Él declaró: “En mí [tendréis] paz”3. La fe en Jesucristo y en Su sacrificio expiatorio es, y siempre será, el primer principio del Evangelio y el fundamento sobre el cual se edifica nuestra esperanza en “la paz en este mundo, y la vida eterna en el mundo venidero4.

En nuestra búsqueda de la paz entre los desafíos diarios de la vida, se nos ha dado un simple modelo para mantener el pensamiento centrado en el Salvador, quien dijo: “Aprende de mí y escucha mis palabras; camina en la mansedumbre de mi Espíritu, y en mí tendrás paz. Yo soy Jesucristo”5.

Aprender, escuchar y caminar: tres pasos con una promesa. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , , , , , , | Deja un comentario

¿Creo?

Conferencia General abril 2016
¿Creo?

Presidenta General de las Mujeres Jóvenes

Bonnie L. Oscarson

Si estas cosas son verdaderas, entonces tenemos el mensaje más grandioso de esperanza y ayuda que jamás haya conocido el mundo.

El 30 de marzo, hace solo un año, el pequeño Ethan Carnesecca, de dos años, de American Fork, Utah, EE. UU. fue ingresado en el hospital con neumonía y con líquido en los pulmones. Dos días después, se agravó tanto su condición que lo tuvieron que llevar en helicóptero al hospital de niños Primary Children de Salt Lake City. A su preocupada madre, Michele, se le permitió ir en el asiento delantero para acompañarlo. Le dieron unos auriculares para que pudiera comunicarse con las demás personas en el helicóptero. Podía oír a los médicos atendiendo a su hijito y, al ser ella misma una enfermera en pediatría, Michele conocía lo suficiente como para saber que Ethan corría peligro.

Ethan Carnesecca cuando estaba enfermo
En ese momento tan crítico, Michele se dio cuenta de que estaban volando justo por encima del Templo de Draper, Utah. Desde el aire, contempló el valle y también pudo ver el Templo de Jordan River, el Templo de Oquirrh Mountain e incluso el Templo de Salt Lake a la distancia. A su mente le vino el pensamiento: “¿Crees o no?”.

De esa experiencia, ella dijo lo siguiente:

“En la Primaria y en las Mujeres Jóvenes había aprendido acerca de las bendiciones del templo y [que] ‘Las familias son eternas’. Había compartido el mensaje de las familias a la buena gente de México durante mi misión. Me había sellado a mi compañero eterno por tiempo y por toda la eternidad en el templo. Enseñaba lecciones sobre las familias cuando era líder de las mujeres jóvenes, y compartía relatos sobre las familias eternas a mis hijos en las noches de hogar. Yo lo SABÍA, pero ¿lo CREÍA? La respuesta llegó tan rápido como surgió la pregunta en mi mente: el Espíritu confirmó a mi corazón y a mi mente la respuesta que ya conocía: ¡SÍ, creía! Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario

Decisiones

Conferencia General abril 2016
Decisiones

Thomas S. Monson

Las decisiones que tomamos determinan nuestro destino.

Hermanos y hermanas, antes de comenzar hoy mi mensaje formal, me gustaría anunciar cuatro templos nuevos que se edificarán en los próximos meses y años en los siguientes lugares: Quito, Ecuador; Harare, Zimbabue; Belém, Brasil; y un segundo templo en Lima, Perú.

Cuando pasé a ser miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles en 1963, había doce templos en funcionamiento en toda la Iglesia. Con la dedicación del Templo del Centro de la Ciudad de Provo hace dos semanas, ahora hay ciento cincuenta templos en funcionamiento a lo largo del mundo. Cuán agradecidos estamos por las bendiciones que recibimos en esas santas casas.

Bien, hermanos y hermanas, deseo expresar gratitud por la oportunidad que tengo de compartir algunas ideas con ustedes esta mañana.

Últimamente he estado pensando sobre el tomar decisiones. Se ha dicho que la puerta de la historia se mueve con bisagras pequeñas, y lo mismo sucede con la vida de las personas. Las decisiones que tomamos determinan nuestro destino.

Cuando dejamos nuestra existencia preterrenal y entramos en la vida mortal, trajimos con nosotros el don del albedrío. Nuestra meta es obtener la Gloria Celestial, y las decisiones que tomamos determinan en gran parte si alcanzaremos o no nuestra meta.

La mayoría de ustedes están familiarizados con Alicia, de la novela clásica de Lewis Carroll: Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas. Recordarán que llega a un cruce con dos caminos ante ella; cada uno sigue hacia adelante pero van en direcciones opuestas. Al considerar qué camino tomar, la confronta el gato de Cheshire, a quien Alicia pregunta: “¿Qué camino debo seguir?”.

El gato contesta: “Eso depende de dónde quieres ir. Si no sabes a dónde quieres ir, entonces tampoco importa mucho el camino que tomes”1.

A diferencia de Alicia, nosotros sabemos a dónde queremos ir, y sí importa por cuál camino vayamos, porque el camino que tomemos en esta vida conduce a nuestro destino en la venidera.

Que escojamos edificar en nuestro interior una fe firme y poderosa que sea nuestra defensa más eficaz contra los designios del adversario; una fe real, el tipo de fe que nos sostendrá y reafirmará nuestro deseo de escoger lo correcto. Sin una fe así, no llegaremos a ninguna parte; con ella, podremos lograr nuestras metas.

Aunque es fundamental que escojamos sabiamente, habrá momentos en los que tomaremos decisiones insensatas. El don del arrepentimiento, que proporcionó el Salvador, nos permite corregir nuestro rumbo para regresar al camino que nos llevará a esa gloria celestial que buscamos.

Que mantengamos el valor de desafiar la opinión general; que escojamos el difícil bien en lugar del fácil mal.

Al contemplar las decisiones que tomamos en nuestra vida cada día —elegir entre una cosa o la otra—, si escogemos a Cristo, habremos tomado la decisión correcta.

Que así sea siempre, es mi oración sincera y humilde, en el nombre de Jesucristo, nuestro Señor y Salvador. Amén.

Notas

  1. Adaptado de Alice’s Adventures in Wonderland, de Lewis Carroll, 1898, pág. 89.
Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario

Un deber sagrado

Conferencia General abril 2016
Un deber sagrado

Thomas S. Monson

Este precioso don del sacerdocio conlleva no solo responsabilidades solemnes, sino también bendiciones especiales para nosotros y para los demás.

Mis amados hermanos, ruego que el Espíritu guíe mis palabras esta noche. Tenemos algo en común que nos une. Se nos ha confiado poseer el sacerdocio de Dios y actuar en Su nombre. Somos los receptores de un deber sagrado y se espera mucho de nosotros.

En Doctrina y Convenios, sección 121, versículo 36, leemos que “… los derechos del sacerdocio están inseparablemente unidos a los poderes del cielo”. Qué don tan maravilloso se nos ha dado. Es nuestra la responsabilidad de guardar y proteger ese sacerdocio, y ser dignos de todas las bendiciones gloriosas que nuestro Padre Celestial tiene preparadas para nosotros y para otras personas por medio de nosotros.

Dondequiera que vayan, su sacerdocio va con ustedes. ¿Están permaneciendo en lugares santos? Antes de que se pongan en peligro ustedes mismos y a su sacerdocio, aventurándose a entrar en ciertos lugares o participando en actividades que no sean dignas de ustedes ni de ese sacerdocio, deténganse a considerar las consecuencias. Recuerden quiénes son y lo que Dios espera que lleguen a ser. Ustedes son hijos de la promesa, hombres investidos con poder. Ustedes son hijos de Dios.

Este precioso don del sacerdocio conlleva no solo responsabilidades solemnes, sino también bendiciones especiales para nosotros y para los demás. Espero que, dondequiera que nos encontremos, siempre seamos dignos de usar ese poder, pues nunca sabemos cuándo puede venir la necesidad y la oportunidad de hacerlo.

En la Segunda Guerra Mundial, un amigo mío servía en el Pacífico Sur cuando su avión fue derribado al océano. Él y los otros miembros de la tripulación consiguieron lanzarse en paracaídas del avión en llamas; inflaron los botes salvavidas y se aferraron a ellos por tres días.

Al tercer día divisaron lo que sabían era una nave de rescate pero esta pasó de largo. A la mañana siguiente pasó de largo otra vez. Comenzaron a desesperarse al darse cuenta de que era el último día en que la nave de rescate estaría en el área.

Entonces el Espíritu Santo le dijo a mi amigo: “Tienes el sacerdocio; ordena a los rescatistas que los vengan a buscar”.

Hizo como se le mandó: “En el nombre de Jesucristo y por el poder del sacerdocio, den la vuelta y vengan a buscarnos”.

A los pocos minutos, la nave estaba junto a ellos, ayudándolos a subir a bordo. Un poseedor del sacerdocio fiel y digno había ejercido el sacerdocio en una situación extrema, bendiciendo su vida y la de los demás.

Ruego que tomemos la determinación, aquí y ahora, de estar siempre preparados para nuestros momentos de necesidad, de servicio y de bendición.

Al concluir ahora esta Sesión General del Sacerdocio, les digo que son “… linaje escogido, real sacerdocio” (1 Pedro 2:9). Ruego que siempre seamos dignos de esos galardones divinos, lo ruego con todo mi corazón. En el nombre de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | 1 comentario

Familias eternas

Conferencia General abril 2016

Familias eternas


Primer Consejero de la Primera Presidencia

Nuestra obligación en el sacerdocio es considerar a nuestra familia y a las de los que no rodean como nuestra preocupación principal.


Henry B. Eyring


Estoy agradecido de estar con ustedes esta noche en la Sesión General del Sacerdocio de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Este es un gran momento en la historia de la Iglesia: hace ciento ochenta y dos años, en 1834, en Kirtland, Ohio, se llamó a todos los poseedores del sacerdocio a congregarse en una pequeña escuela hecha de troncos de unos cuatro metros cuadrados. En esa reunión, se informa que el profeta José Smith dijo: “… concerniente a los destinos de esta Iglesia y reino, [ustedes] no saben más que un infante en los brazos de su madre. No lo comprenden… Lo que ven aquí esta noche no es más que un grupo muy pequeño del sacerdocio, pero esta Iglesia llenará el norte y el sur de América; llenará el mundo”1.

En esta sesión hay congregados millones de poseedores del sacerdocio en más de ciento diez países; quizás el profeta José previó esta época y el glorioso futuro que tenemos por delante.

Mi mensaje esta noche es un intento de describir ese futuro y lo que debemos hacer para ser una parte del plan de felicidad que nuestro Padre Celestial ha preparado para nosotros. Antes de nacer, vivíamos en una familia con nuestro Padre Celestial exaltado y eterno. Él ordenó un plan que nos permite avanzar y progresar para llegar a ser como Él. Lo hizo por amor a nosotros; y el propósito del plan era permitirnos el privilegio de vivir para siempre como vive nuestro Padre Celestial. Ese plan del Evangelio nos ofrecía una vida terrenal en la cual seríamos probados y se nos hizo la promesa de que, mediante la expiación de Jesucristo, si obedecíamos las leyes y las ordenanzas del sacerdocio en el Evangelio, tendríamos la vida eterna, el más grande de todos Sus dones.

La vida eterna es la clase de vida que vive Dios, nuestro Padre Eterno. Él ha dicho que Su propósito es “llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre” (Moisés 1:39). Por lo tanto, el gran propósito de todo poseedor del sacerdocio es asistir en la obra de ayudar a las personas a elevarse para alcanzar la vida eterna. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , , , , , , , | 1 comentario

Elogio a los que salvan

Conferencia General abril 2016
Elogio a los que salvan

Segundo Consejero de la Primera Presidencia

Dieter F. Uchtdorf

Al nosotros emular el amor del Salvador, Él sin duda bendecirá y hará prosperar nuestros justos esfuerzos por salvar nuestro matrimonio y fortalecer nuestra familia.

Hace muchos años, estaba en el Templo de Fráncfort, Alemania y me llamó la atención una pareja de ancianos tomados de la mano. La ternura y el afecto solícitos que se mostraban el uno al otro me enterneció el corazón.

No sé bien por qué esa escena me impresionó tanto; quizás haya sido la dulzura del amor que ellos dos compartían, un fascinante símbolo de perseverancia y compromiso. Quedaba claro que esa pareja había estado junta por mucho tiempo y que el afecto que sentían el uno por el otro todavía estaba vivo y era fuerte.

Una sociedad de artículos desechables

Creo que otra razón por la cual esa tierna escena ha permanecido tanto tiempo en mi mente es por el contraste que tiene con algunas de las actitudes de la actualidad. En muchas sociedades del mundo, parece que todo es desechable. Apenas algo empieza a averiarse o gastarse, o simplemente cuando nos cansamos de ello, lo desechamos y lo remplazamos o actualizamos con algo más nuevo o más brillante.

Lo hacemos con los teléfonos celulares, la ropa, los autos y, lamentablemente, hasta con las relaciones.

Aunque puede ser bueno deshacernos de las cosas materiales que ya no necesitamos, cuando se trata de algo de importancia eterna —nuestro matrimonio, nuestra familia y nuestros valores— la mentalidad de remplazar lo original en pos de lo moderno puede traer un profundo remordimiento.

Agradezco pertenecer a una iglesia que valora el matrimonio y la familia. Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días son conocidos en todo el mundo por tener algunos de los mejores matrimonios y familias que se puedan encontrar. Creo que esto, en parte, se debe a la preciosa verdad restaurada por José Smith de que los matrimonios y las familia tienen el fin de ser eternos. El propósito de las familias no es solo hacer que el tiempo en la tierra sea más llevadero para luego desecharlas al llegar al cielo, sino que son el orden de los cielos. Son un símbolo del modelo celestial, una semejanza de la familia eterna de Dios.

Sin embargo, los matrimonios y las relaciones familiares fuertes no ocurren solo porque seamos miembros de la Iglesia; requieren trabajo constante y deliberado. La doctrina de las familias eternas debe inspirarnos a hacer nuestro mejor esfuerzo por salvar y enriquecer nuestro matrimonio y a nuestra familia. Admiro y aplaudo a quienes han preservado y nutrido esas relaciones esenciales y eternas.

Hoy, deseo elogiar a aquellos que salvan.

Salvar nuestro matrimonio

A lo largo de los años he efectuado la ordenanza selladora de muchas parejas ilusionadas y enamoradas. No he conocido a nadie que, al mirarse por encima del altar, pensara que terminaría divorciado o desconsolado.

Lamentablemente, algunos terminan así.

Por alguna razón, a medida que pasa el tiempo y el color del amor romántico cambia, hay algunos que poco a poco dejan de pensar en la felicidad del otro y empiezan a notar las pequeñas fallas. En un entorno así, algunas personas son seducidas por la trágica conclusión de que su cónyuge no es lo suficientemente inteligente, divertido ni joven; y por alguna razón tienen la idea de que eso los justifica para comenzar a mirar en otra dirección.

Hermanos, si eso los describe a ustedes de alguna manera, les advierto que están en la senda que conduce a matrimonios deshechos, hogares disueltos y corazones destrozados. Les suplico que se detengan ya, que den la vuelta y regresen al camino seguro de la integridad y la lealtad a los convenios. Por supuesto, los mismos principios se aplican a nuestras queridas hermanas.

Ahora diré algo breve a los hermanos solteros que se engañan pensando que deben encontrar a la “mujer perfecta” antes de empezar una relación seria o casarse.

Mis queridos hermanos, un recordatorio: en caso de que hubiera una mujer perfecta, ¿creen realmente que se interesaría en ustedes? Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario

Consejos familiares

Conferencia General abril 2016
Consejos familiares

Del Cuórum de los Doce Apóstoles

M. Russell Ballard

Cuando los padres están preparados y los hijos escuchan y participan en el intercambio de ideas, ¡el consejo familiar realmente está funcionando!

Mis hermanos y hermanas, la ironía de ser padres es que generalmente nos volvemos buenos en ello cuando nuestros hijos ya han crecido. Esta tarde compartiré con ustedes algo que me habría gustado comprender mejor cuando Bárbara y yo empezamos a criar a nuestros queridos hijos.

Durante mi ministerio apostólico, con frecuencia he enfatizado el poder y la importancia de los consejos de la Iglesia, incluso los consejos de misión, estaca, barrio y organizaciones auxiliares.

Creo que los consejos son la manera más eficaz para obtener resultados reales. También sé que los consejos son la manera en la que el Señor obra y que Él creó todas las cosas en el universo mediante un consejo celestial, como se menciona en las Santas Escrituras1.

Sin embargo, hasta ahora, nunca había hablado en la conferencia general acerca del consejo más básico y fundamental, y probablemente el más importante de todos: el consejo familiar.

Siempre ha habido necesidad de los consejos familiares. De hecho, son eternos. En nuestra existencia premortal, cuando vivimos con nuestros Padres Celestiales como Sus hijos procreados en espíritu, pertenecimos a un consejo familiar.

Cuando un consejo familiar se lleva a cabo con amor y atributos cristianos, contrarrestará el impacto de la tecnología que con frecuencia nos distrae de pasar tiempo de calidad juntos y también tiende a traer el mal a nuestros hogares.

Por favor recuerden que los consejos familiares son diferentes a la noche de hogar que tiene lugar los días lunes. La noche de hogar se enfoca principalmente en la enseñanza del Evangelio y las actividades familiares. Los consejos familiares, por otro lado, pueden tener lugar cualquier día de la semana, y son principalmente reuniones en las que los padres se escuchan mutuamente y escuchan a sus hijos.

Considero que hay por lo menos cuatro tipos de consejos familiares:

Primero, un consejo familiar general que consta de la familia completa.

Segundo, un consejo familiar ejecutivo que consta de la madre y el padre.

Tercero, un consejo familiar limitado que consta de los padres y uno de los hijos.

Cuarto, un consejo familiar uno a uno que consta de un padre y un hijo. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario

El lugar sagrado de la Restauración

Conferencia General abril 2016
El lugar sagrado de la Restauración

De los Setenta

Jairo Mazzagardi

Palmyra fue el escenario de la Restauración, donde se oiría la voz del Padre después de casi dos milenios.

Un buen amigo mío que era miembro de la Iglesia trató, durante años, de enseñarme el Evangelio de las familias eternas. No fue sino hasta que asistí al programa de puertas abiertas del Templo de São Paulo, en octubre de 1978, y entré en una sala de sellamientos que la doctrina de las familias eternas me llegó al corazón, y durante días oré para saber si esta era la Iglesia verdadera.

Yo no era religioso, pero me habían criado padres que sí lo eran y yo había visto lo bueno en otras religiones. En ese período de mi vida, pensaba que todas eran aceptables ante Dios.

Después de mi visita al programa de puertas abiertas del templo, busqué una respuesta en oración, con la fe y la plena confianza de que Dios me contestaría cuál era Su Iglesia en la tierra.

Después de una gran lucha espiritual, por fin recibí una clara respuesta y se me invitó a ser bautizado. Mi bautismo ocurrió el 31 de octubre de 1978, la noche antes de la dedicación del Templo de São Paulo.

Me di cuenta de que el Señor sabía quién era yo y se preocupaba por mí, ya que contestó mis oraciones.

La mañana siguiente, mi esposa y yo fuimos a São Paulo para asistir a una sesión dedicatoria del templo.

Nos encontrábamos allí, pero en realidad todavía no sabía cómo valorar esa maravillosa oportunidad. Al día siguiente, asistimos a una conferencia de Área.

Habíamos comenzado nuestra jornada en la Iglesia y encontramos buenos amigos que nos dieron la bienvenida durante esa transición en nuestra vida.

Las clases para nuevos miembros a las que asistíamos cada semana durante las reuniones dominicales eran maravillosas, nos llenaban de conocimiento y nos hacían añorar que la semana pasara rápidamente para que el domingo pudiéramos recibir más de ese sustento espiritual.

Mi esposa y yo esperábamos con anhelo entrar en el templo para sellar a nuestra familia por la eternidad. Eso ocurrió un año y siete días después de mi bautismo, y fue un momento maravilloso. Ante el altar, sentí como si las eternidades se hubiesen dividido entre la vida antes del sellamiento y la vida después de él. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario

Sé humilde

Conferencia General abril 2016
Sé humilde

De los Setenta

Steven E. SnowLa humildad nos permite ser mejores padres, hijos e hijas, esposos y esposas, vecinos y amigos.

En la Iglesia tenemos la bendición de contar con una colección de himnos que nos ayudan a adorar a través del canto. En nuestras reuniones de la Iglesia, “[los] himnos invitan la presencia del Espíritu del Señor, inducen a la reverencia, nos ayudan a sentirnos más unidos y nos dan la oportunidad de alabar al Señor. El canto de los himnos muchas veces es en sí un elocuente sermón”1.

Solo unos meses después de que se organizara la Iglesia, el profeta José Smith recibió una revelación para su esposa Emma. El Señor le mandaba “… hacer una selección de himnos sagrados, de acuerdo con lo que te sea indicado, para el uso de mi iglesia, lo cual es de mi agrado”2.

Emma Smith recopiló una colección de himnos que apareció por primera vez en este himnario de Kirtland, en 18363. Había solo noventa cantos en este pequeño y delgado libro, muchos de los cuales eran himnos de iglesias protestantes. Por lo menos veintiséis de ellos fueron escritos por William W. Phelps, quien posteriormente preparó y ayudó en la impresión del himnario. Solo aparecía escrita la letra, sin notas musicales que acompañaran los textos. Este pequeño y humilde himnario resultó ser una enorme bendición para los primeros miembros de la Iglesia.

Página del himnario de Emma Smith

Portada del himnario de Emma Smith
La última edición de nuestro himnario en inglés se publicó en 1985 y aún incluye muchas de las selecciones que hizo Emma tantos años antes, como “Yo sé que vive mi Señor” o “Qué firmes cimientos”4.

Una de las nuevas canciones del himnario de 1985 es: “Sé humilde”5. Este himno apacible fue escrito por Grietje Terburg Rowley, quien falleció el año pasado. Ella se unió a la Iglesia en 1950 en Hawáii, donde enseñaba en la escuela. La hermana Rowley prestó servicio en el Comité General de Música y ayudó a adaptar los himnos en muchos idiomas. Basó el texto de “Sé humilde” en dos pasajes de las Escrituras: Doctrina y Convenios 112:10 y Éter 12:27. El versículo de Éter dice: “y si los hombres vienen a mí, les mostraré su debilidad. Doy a los hombres debilidad para que sean humildes; … porque si se humillan ante mí, y tienen fe en mí, entonces haré que las cosas débiles sean fuertes para ellos”.

Como todos los himnos de la Iglesia, “Sé humilde” enseña verdades puras y sencillas. Nos enseña que, si somos humildes, recibimos respuesta a nuestras oraciones, gozamos de paz interior, servimos de manera más eficaz en nuestros llamamientos y, si seguimos siendo fieles, finalmente regresaremos a la presencia de nuestro Padre Celestial. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario

Dónde están las llaves y la autoridad del sacerdocio?

Conferencia General abril 2016

¿Dónde están las llaves y la autoridad del sacerdocio?

Por el élder Gary E. Stevenson
Del Cuórum de los Doce Apóstoles

Gary E. StevensonLa autoridad y las llaves del sacerdocio ponen en marcha el motor, abren las puertas de los cielos, permiten usar el poder celestial y preparan el camino del convenio para regresar a nuestro amoroso Padre Celestial.

A medida que el sol de una tarde de invierno se deslizaba tras el enorme cerro nevado donde esquiamos, el gélido viento invernal nos golpeaba en las mejillas y la nariz, y parecía querer empujarnos a buscar nuestros autos en el estacionamiento del centro turístico. Allí, dentro del auto, la calefacción nos calentaría los fríos dedos de las manos y los pies. El crujido de la nieve al caminar confirmaba que aquel era un frío extremo.

Nuestra familia se había divertido esquiando ese día, que estaba llegando a su fin con temperaturas extremas. Al llegar al auto, metí la mano en el bolsillo del abrigo en busca de las llaves; luego en el otro y en otro más. ¿Dónde están las llaves? ¡Todos esperaban ansiosos que encontrara las llaves! La batería del auto estaba cargada, todos los sistemas —incluso la calefacción— estaban listos para funcionar, pero sin las llaves, las puertas cerradas no nos dejarían entrar y el motor no encendería el vehículo.

En ese momento, nuestra preocupación principal era cómo entrar en el auto y calentarnos, pero yo no podía dejar de pensar —aun entonces— que de aquello se podía extraer una lección. Sin las llaves, aquel maravilloso milagro de la ingeniería no era nada más que una decoración. Aun cuando el auto tenía un potencial enorme, sin las llaves no podía cumplir su función.

Cuanto más reflexiono sobre esta experiencia, más profunda se vuelve esta analogía para mí. Me maravilla el amor que el Padre Celestial tiene por Sus hijos. Me llenan de asombro las visitas celestiales y las grandes visiones de la eternidad que Dios confirió a José Smith; y de forma particular, mi corazón rebosa de una gratitud abrumadora por la restauración de la autoridad y las llaves del sacerdocio. Sin esta restauración, no podríamos acceder al vehículo necesario para llevarnos de regreso a unos amorosos padres celestiales. Llevar a cabo cada ordenanza de salvación que forma parte de nuestro trayecto de convenios de regreso a la presencia de nuestro Padre Celestial requiere la administración apropiada por medio de las llaves del sacerdocio.

En mayo de 1829, Juan el Bautista se apareció a José Smith y a Oliver Cowdery y les confirió el Sacerdocio Aarónico y las llaves pertenecientes a ese sacerdocio. Poco después, Pedro, Santiago y Juan les confirieron el Sacerdocio de Melquisedec y sus correspondientes llaves1.

Casi siete años después, un domingo, en el Templo de Kirtland, solo una semana después de su dedicación, “el Señor Jehová se aparece en su gloria” a José y a Oliver, y después se aparecieron Moisés, Elías y Elías el Profeta, que entregaron “sus llaves y dispensaciones”2. Esta autoridad restaurada del sacerdocio y estas llaves habían estado perdidas durante siglos. De la misma manera que mis hijos y yo no podíamos entrar en el auto por haber perdido las llaves, todos los hijos del Padre Celestial no pudieron acceder a las ordenanzas salvadoras del evangelio de Jesucristo hasta que esos mensajeros celestiales efectuaron una restauración divina. Nunca más tendremos que preguntar: “¿Dónde están las llaves?”. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

El don que guía a un niño

Conferencia General abril 2016
El don que guía a un niño
Por Mary R. Durham
Segunda Consejera de la Presidencia General de la Primaria recientemente relevada

Mary R. Durham¿Cómo les enseñamos a nuestros hijos a rechazar las influencias mundanas y a confiar en el Espíritu?

Un joven padre literalmente se estaba hundiendo. Él, sus dos hijos y su suegro habían ido a dar un paseo alrededor de un lago. Estaban rodeados de majestuosas montañas cubiertas de pinos y el cielo estaba azul colmado de suaves nubes blancas que irradiaban belleza y serenidad. Cuando los niños comenzaron a tener calor y a estar cansados, los dos hombres decidieron cargarlos en sus espaldas y nadar la corta distancia a través del lago.

Parecía fácil, hasta el momento en que el padre comenzó a sentir que se hundía y todo se volvió más pesado. El agua lo empujaba hacia el fondo del lago y una sensación frenética se apoderó de él. ¿Cómo se mantendría a flote, y además, con su preciada hijita en la espalda?

Su voz se perdía en la distancia cuando gritaba; su suegro estaba demasiado lejos para responder a su desesperada súplica de ayuda. Se sentía solo e indefenso.

¿Pueden imaginarse sentirse tan solos como él, incapaces de alcanzar algo para sostenerse y luchando en una situación desesperada por su vida y la de su hija? Desafortunadamente, todos experimentamos ese sentimiento en cierto grado cuando nos encontramos en situaciones en las que necesitamos ayuda desesperadamente para sobrevivir y salvar a los que amamos.

Casi en pánico, él se dio cuenta de que sus zapatos empapados de agua lo sumergían más. Mientras trataba de mantenerse a flote, trató de quitarse los zapatos, pero era como si estuvieran succionados a los pies. Los cordones estaban hinchados con el agua, apretándolos más.

En lo que pudo haber sido su último momento de desesperación, logró aflojar los zapatos y al fin se soltaron y cayeron al fondo del lago. Liberado del gran peso que lo había estado hundiendo, inmediatamente impulsó su cuerpo y el de su hija hacia arriba. Ahora podía nadar hacia adelante, avanzando hacia el otro lado del lago con seguridad.

A veces podemos sentir como si nos estuviéramos ahogando. La vida puede ser abrumadora. “El mundo en el que vivimos es bullicioso y ocupado. Si no tenemos cuidado, las cosas de este mundo pueden desplazar las cosas del Espíritu”1. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | 1 comentario

Los líderes más grandes son los seguidores más fieles

Conferencia General abril 2016

Los líderes más grandes son los seguidores más fieles


Presidente General de los Hombres Jóvenes

A veces, el camino que tengamos por delante parecerá oscuro, pero continúen siguiendo al Salvador. Él conoce el camino; de hecho, Él es el camino.

Cuando tenía 12 años, mi padre me llevó a cazar a las montañas. Nos despertamos a las tres de la mañana, ensillamos los caballos y subimos por la boscosa ladera de la montaña totalmente a oscuras. Aunque me encantaba cazar con mi papá, en ese momento me sentí algo nervioso. Nunca antes había estado en esas montañas y no podía ver el camino. ¡La verdad es que no se veía nada! Lo único que veía era la pequeña linterna que llevaba mi padre, que arrojaba una luz débil sobre los pinos que teníamos delante. ¿Y si mi caballo resbalaba y se caía? ¿Acaso podía él ver por dónde iba? Pero me reconfortó este pensamiento: “Mi papá sabe a donde va. Si lo sigo, todo estará bien”.

Y todo estuvo bien. Por fin salió el sol y pasamos juntos un día maravilloso. Al iniciar el regreso a casa, mi papá señaló una cima majestuosa e inclinada que se destacaba del resto y me dijo: “Esa es Windy Ridge; ahí es donde está la buena caza”. Inmediatamente supe que quería regresar algún día y subir a Windy Ridge.

Durante los años siguientes, escuché a mi padre hablar con frecuencia de Windy Ridge, pero nunca volvimos, hasta que un día, 20 años después, lo llamé y le dije: “Vamos a Windy”. De nuevo ensillamos los caballos e iniciamos el ascenso por la ladera de la montaña. Aunque en ese momento tenía más de 30 años y era un jinete experimentado, me sorprendí al sentir el mismo nerviosismo que sentí a los 12 años, pero mi papá conocía el camino y yo lo seguí.

Por fin llegamos a la cima de Windy. La vista era impresionante; y el irresistible deseo que tuve fue que quería regresar, no por mí esta vez, sino por mi esposa y mis hijos. Quería que ellos sintieran lo que yo había experimentado.

Con los años, he tenido muchas oportunidades de guiar a mis hijos y a otros jóvenes hacia la cima de las montañas, como había hecho mi padre conmigo. Esas experiencias me han llevado a meditar sobre lo que significa liderar y lo que significa seguir.

Jesucristo, el líder más grande y el seguidor más fiel

Si les preguntara quién es el líder más grande que ha existido, ¿qué dirían? La respuesta, por supuesto, es Jesucristo. Él es el ejemplo perfecto de toda cualidad de liderazgo que puedan imaginar.

Y si les preguntara: “¿Quién es el seguidor más fiel que ha existido?”. ¿No sería la respuesta, de nuevo, Jesucristo? Él es el líder más grande porque Él es el seguidor más fiel: Él sigue a Su Padre a la perfección, en todas las cosas.

El mundo enseña que los líderes deben ser poderosos; el Señor enseña que deben ser mansos. Los líderes del mundo obtienen poder e influencia por medio de su talento, sus habilidades y sus riquezas. Los líderes semejantes a Cristo obtienen poder e influencia “por persuasión, por longanimidad, benignidad, mansedumbre y por amor sincero”1.

A la vista de Dios, los líderes más grandes siempre han sido los seguidores más fieles.

Permítanme compartir dos experiencias de mis interacciones recientes con los hombres jóvenes de la Iglesia que me han enseñado acerca de cómo liderar y seguir. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario

Al rescate: ¡Podemos hacerlo!

Conferencia General abril 2016
Al rescate: ¡Podemos hacerlo!

De los Setenta

Mervyn B. Arnold

El Señor ha brindado todas las herramientas necesarias para que vayamos al rescate de nuestros amigos menos activos y no miembros.

El Salvador comprendió claramente Su misión de rescatar a los hijos de nuestro Padre Celestial, ya que declaró:

“… el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.

“[Porque] no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos que se pierda uno de estos pequeños”1.

Mi angelical madre, Jasmine Bennion Arnold, comprendió claramente su función de ayudar en el rescate de las ovejas perdidas o lastimadas de nuestro Padre Celestial, incluso a sus propios hijos y nietos. ¡Qué maravillosa función pueden tener los abuelos en la vida de sus nietos!

A mamá generalmente se le asignaba visitar a quienes estaban batallando con su fe, a los menos activos y a las familias en las que no todos eran miembros; sin embargo, su rebaño incluía a muchos otros que nadie le había asignado visitar. Por lo general, sus visitas no eran solamente una vez al mes, en las que calladamente escuchaba, cuidaba de los enfermos y daba aliento amoroso. Durante sus últimos meses de vida, mi madre estuvo confinada en casa, así que pasó horas escribiéndoles cartas, expresando su amor, compartiendo su testimonio y dando ánimo a quienes la visitaban.

Al ir al rescate, Dios nos da poder, ánimo y bendiciones. Cuando Él mandó a Moisés que rescatara a los hijos de Israel, Moisés sintió temor, tal como muchos de nosotros. Moisés se excusó diciendo: “… Yo no soy hombre de fácil palabra… porque soy tardo en el habla y torpe de lengua”2.

El Señor tranquilizó a Moisés diciendo:

“… ¿Quién dio la boca al hombre?… ¿No soy yo, Jehová?

“Ahora pues, ve, que yo estaré en tu boca, y te enseñaré lo que has de decir”3.

En efecto, el Señor dijo a Moisés, “¡Puedes hacerlo!”. ¿Y saben qué? ¡Nosotros también podemos!

Permítanme compartir cuatro principios que ayudarán en nuestros esfuerzos de rescate.

Principio 1: No debemos demorar en ir al rescate

El élder Alejandro Patanía, quien prestó servicio como Setenta de Área, relata la historia de su hermano menor, Daniel, que salió a pescar al mar con su tripulación. Después de un tiempo, Daniel recibió el aviso urgente de que una fuerte tormenta se avecinaba rápidamente. Daniel y su tripulación se dirigieron de inmediato hacia el puerto. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | 1 comentario

Del lado de los líderes de la Iglesia

Conferencia General Abril 2016
Del lado de los líderes de la Iglesia

Del Cuórum de los Doce Apóstoles

Ronald A. Rasband

¿Están del lado de los líderes de la Iglesia, en este mundo cada vez más oscuro, a fin de propagar la Luz de Cristo?

Extendemos una cordial bienvenida a las nuevas Autoridades Generales, Setentas de Área y a la magnífica nueva Presidencia General de la Primaria. Expresamos un profundo agradecimiento a quienes han sido relevados. Amamos a cada uno de ustedes.

Queridos hermanos y hermanas, acabamos de participar en una de las más benditas experiencias al levantar la mano para sostener a profetas, videntes y reveladores, y a otros líderes y Oficiales Generales llamados por Dios en estos días. Nunca he tomado livianamente ni a la ligera la oportunidad de sostener a siervos del Señor y ser guiado por ellos, y a solo pocos meses de haber sido llamado como nuevo miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, me siento muy humilde por su voto de sostenimiento y confianza. Atesoro su deseo de apoyarme a mí y a todos estos grandes líderes.

Poco después de ser sostenido el pasado octubre, viajé a Pakistán por una asignación y, durante mi estadía, conocí a los maravillosos y dedicados santos de ese país. Son pocos, pero su espíritu es grande. Al poco tiempo de regresar, recibí el siguiente mensaje del hermano Shakeel Arshad, un querido miembro que conocí en esa ocasión: “Gracias, élder Rasband, por venir a Pakistán. Quiero decirle que nosotros… los miembros de la Iglesia… lo sostenemos y lo amamos. Cuán afortunados [somos] por haberlo tenido entre nosotros y haberlo escuchado. Fue un día esplendoroso para mi familia el haber conocido a un Apóstol”1.

Conocer a santos como el hermano Arshad fue una experiencia conmovedora que nos llenó de humildad y, usando sus palabras, un “día esplendoroso” para mí también.

En enero, líderes de la Iglesia participaron en una transmisión Cara a Cara con los jóvenes de alrededor del mundo, sus líderes y sus padres. El evento se transmitió en vivo por internet a muchos lugares de ciento cuarenta y seis países. En algunos sitios había capillas con mucho público y en otros era un solo hogar en el que había un joven conectado; en total, participaron varios cientos de miles.

Cara a Cara con el élder Rasband, la hermana Oscarson y el hermano Owen Cara a Cara con el élder Rasband, la hermana Oscarson y el hermano Owen

Al comunicarnos con ese gran público, la hermana Bonnie Oscarson, Presidenta General de las Mujeres Jóvenes; el hermano Stephen W. Owen, Presidente General de los Hombres Jóvenes; y yo, con la ayuda de jóvenes anfitriones, músicos y otras personas, contestamos las preguntas de los jóvenes.

prossegir-820x450 Lema de la Mutual para 2016

Nuestro objetivo era presentar el lema de la Mutual para 2016: “Sigue adelante con firmeza en Cristo”, de 2 Nefi, capítulo 31, versículo 20, que dice: “Por tanto, debéis seguir adelante con firmeza en Cristo, teniendo un fulgor perfecto de esperanza y amor por Dios y por todos los hombres. Por tanto, si marcháis adelante, deleitándoos en la palabra de Cristo, y perseveráis hasta el fin, he aquí, así dice el Padre: Tendréis la vida eterna”2.

¿Y qué aprendimos al leer las cientos de preguntas de nuestros jóvenes? ¡Aprendimos que nuestros jóvenes aman al Señor, sostienen a sus líderes y desean una respuesta a sus preguntas! Las preguntas son una indicación de un deseo adicional por aprender, por aumentar las verdades que son parte de nuestro testimonio y por estar mejor preparados para “seguir adelante con firmeza en Cristo”. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario

[Para que] pudiese atraer a mí mismo a todos los hombres

Conferencia General abril 2016
“[Para que] pudiese atraer a mí mismo a todos los hombres”

Del Cuórum de los Doce Apóstoles

Dale G. RenlundAl acercarnos más a Dios, recibiremos el poder habilitador de la expiación de Jesucristo en nuestra vida.

Mientras vivía en África, busqué el consejo del élder Wilford W. Andersen, de los Setenta, acerca de cómo ayudar a los santos que vivían en la pobreza. Entre las reflexiones extraordinarias que compartió conmigo se halla esta: “Cuanta más distancia hay entre el que da y el que recibe, mayor derecho cree tener el que recibe”.

Este principio sirve de base para el sistema de bienestar de la Iglesia. Cuando los miembros no son capaces de cubrir sus propias necesidades, primero acuden a su familia. Luego, si fuera necesario, pueden acudir también a los líderes locales de la Iglesia en busca de ayuda para sus necesidades temporales1. Los familiares y los líderes locales de la Iglesia son los más allegados a los necesitados, con frecuencia han enfrentado circunstancias similares y conocen la mejor manera de ayudar. Debido a su proximidad a los que dan, quienes reciben ayuda según este modelo se sienten agradecidos y son menos propensos a sentirse con derecho a recibirla.

El concepto de “cuanta más distancia hay entre el que da y el que recibe, mayor derecho cree tener el que recibe” tiene también profundas aplicaciones espirituales. Nuestro Padre Celestial y Su Hijo Jesucristo son los Dadores máximos. Cuanto más nos distanciamos de ellos, más legitimados nos sentimos; empezamos a sentir que merecemos la gracia y que se nos adeudan bendiciones; tenemos una mayor inclinación a examinar nuestro alrededor, identificar injusticias y sentirnos agraviados —incluso ofendidos— por la injusticia que percibimos. Si bien la injusticia puede oscilar entre lo trivial y lo desgarrador, cuando nos alejamos de Dios, hasta las desigualdades más pequeñas parecen ser enormes y consideramos que Dios tiene la obligación de arreglar las cosas, ¡y de arreglarlas ya mismo!

La diferencia que supone nuestra proximidad al Padre Celestial y a Jesucristo, queda ilustrada en el Libro de Mormón por el claro contraste que hay entre Nefi y sus hermanos mayores, Lamán y Lemuel:

  • Nefi tenía “… grandes deseos de conocer los misterios de Dios, [clamó] por tanto al Señor” y se enterneció su corazón2. Por otro lado, Lamán y Lemuel se habían alejado de Dios y no lo conocían.
  • Nefi aceptó asignaciones exigentes sin quejarse, pero Lamán y Lemuel “… murmuraban… en muchas cosas”. En las Escrituras, ese murmurar equivale a lo que hace un niño quejoso. La Escritura registra que “… murmuraban… porque no conocían la manera de proceder de aquel Dios que los había creado”3.
  • La cercanía de Nefi a Dios lo facultó para reconocer y apreciar las “tiernas misericordias” de Dios4. Por el contrario, cuando Lamán y Lemuel vieron que Nefi recibía bendiciones, “… se enojaron con él porque no entendían la manera de proceder del Señor”5. Lamán y Lemuel veían las bendiciones que recibían como algo que les correspondía y asumieron, de manera petulante, que debían recibir más. Veían las bendiciones de Nefi como “agravios” que se cometían contra ellos. Este es el equivalente en las Escrituras de considerar el derecho frustrado.
  • Nefi ejerció fe en Dios para cumplir con lo que se le pedía hacer6. Por el contrario, Lamán y Lemuel “… eran duros de corazón, [y] no acudían al Señor como debían”7. Parecían sentir que el Señor estaba obligado a dar respuesta a preguntas que no habían planteado. “El Señor no nos da a conocer tales cosas a nosotros”, dijeron; pero ni siquiera se tomaron la molestia de preguntar8. Este es el equivalente en las Escrituras del escepticismo cínico.

Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario