Conservemos el rumbo exacto

Conferencia General Abril 19961996
Conservemos El Rumbo Exacto
Élder Carlos E. Asay
de la Presidencia de los Setenta

Carlos E. Asay“La avaluación de nuestra posición actual … podemos y debemos realizarla si miramos hacia la luz que proviene de Dios.”

Extendemos una cálida bienvenida a los nueve hombres que ayer llegaron a formar parte, junto con nosotros, de los Setenta. También les extendemos una mano de amistad y la promesa de apoyarlos en los meses y años que están por delante.

En esta hermosa y sagrada mañana de Pascua de Resurrección, los pensamientos se centran en Cristo y nos sentimos inclinados a hablar de Su expiación y de la “esperanza … de un mundo mejor” (Eter 12:4). Sin embargo, “los méritos, y misericordia, y gracia del Santo Mesías” (2 Nefi 2:8) no entran en vigor tan sólo con pensamientos y palabras, pues son el premio de los que son firmes y abundan en buenas obras.

Por tanto, he decidido hablarles con respecto a la imperiosa necesidad de mantenernos en el rumbo exacto que conduce a la vida eterna. Esa estabilidad en el rumbo precisa tres actos continuos: (1) la confirmación de la meta deseada, (2) la evaluación de nuestra posición espiritual actual y (3) la iniciación de la corrección del rumbo que haga falta hacer. Esos actos armonizan con la renovación de vida que se relaciona con la resurrección de Cristo y el nuevo comienzo que se asocia con esta época del año en la que el gélido manto del invierno boreal se derrite ante el tibio sol primaveral.

Esos actos también están en armonía con la admonición del apóstol Pablo: “Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe …” (2 Corintios 13:5). Muchos nos sometemos a un reconocimiento médico general una vez al año y vamos al dentista dos veces al año. Algunos tratamos de seguir un régimen alimentario y de equilibrar día a día el ejercicio y el descanso.

Hacemos todo eso a fin de alargar nuestra vida en la tierra y disfrutar de una plenitud de vida. Pero me pregunto si estaremos prestando suficiente atención al aspecto espiritual de nuestra vida. ¿Nos hacemos a menudo “un reconocimiento de nuestro estado espiritual” a fin de evaluar nuestra aceptación ante Dios y determinar si nos encontramos en el sendero que conduce a la vida eterna? Alma preguntó: “¿Habéis caminado, conservándoos irreprensibles delante de Dios? Si os tocase morir en este momento, ¿podríais decir, dentro de vosotros, que habéis sido suficientemente humildes?” (Alma 5:27.) Podríamos valernos tanto de esas como de otras preguntas para averiguar nuestra temperatura espiritual y la celeridad de nuestro pulso. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

El sacramento de la Cena del Señor

Conferencia General Abril 19961996
El Sacramento De La Cena Del Señor
Élder L Tom Perry
del Quórum de los Doce Apóstoles

L. Tom Perry“Por medio de la Santa Cena, declaramos repetidamente, por lo general todas las semanas, nuestra fidelidad al plan de salvación con sus obligaciones y bendiciones.”

Durante 1995 hubo muchos actos conmemorativos del quincuagésimo aniversario de la finalización de la Segunda Guerra Mundial. Para los que somos veteranos de tan terrible conflicto, esos actos han sido ocasiones de profunda reflexión. Es interesante ver cómo los recuerdos nos acompañan a través de los años, mucho después de haber ocurrido los acontecimientos históricos. Por ejemplo, mientras miraba un documental reciente acerca de la guerra, de repente pude ver con la imaginación un viejo baúl verde de campana. Permítanme explicarles la razón por la que ese baúl me dejó un recuerdo tan perdurable:

Al entrar en el campo misional, tuve la bendición de que me asignaran a un compañero mayor muy especial; tuvimos el privilegio de trabajar juntos durante casi un año antes de que se produjera un traslado. Como se había desencadenado la Segunda Guerra Mundial, sabíamos que al finalizar la misión nos llegaría muy pronto el llamado a las filas. Convinimos en que al volver a casa ambos nos inscribiríamos en la Marina, con la esperanza de que alguna vez nuestros caminos se cruzaran mientras servíamos en las fuerzas armadas. Para nuestra gran sorpresa, el primer domingo de servicio como infantes de marina nos encontramos en la reunión dominical de la Iglesia. (Los dos nos habíamos presentado como voluntarios para la Infantería de Marina!

Luego de terminar el entrenamiento básico, ambos fuimos asignados a la Segunda División de Infantería de Marina, y tuvimos la bendición de que nuestro compañerismo se prolongara tres años mas. Luego de concluir la batalla en la isla donde nuestra compañía estaba asignada, pudimos conseguir una tienda para realizar nuestros servicios religiosos; construimos bancos, un púlpito y una mesa sacramental usando todo pedacito de madera que pudimos juntar; y debajo de la mesa sacramental colocamos aquel baúl verde tan especial. Llevábamos el baúl de isla en isla, a medida que la Segunda División iba cumpliendo sus asignaciones. Contenía un plato y una bandeja sacramental hechos de madera, una tarjeta con las oraciones sacramentales, y varias cajas de pequeños vasos de papel. Una vez que terminó la batalla y la isla quedó bien protegida, varios veteranos de la división recibieron órdenes de regresar a la casa. Mi compañero de misión fue sostenido como líder de nuestro grupo, y a mi me llamaron para ser su primer ayudante. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

El ejemplo del Maestro

Conferencia General Abril 19961996
El Ejemplo Del Maestro
Presidente Thomas S. Monson
Primer Consejero de la Primera Presidencia

Thomas S. Monson“Al aprender de El, al creerle y al seguirle, desarrollamos la capacidad de llegar a ser como El es.”

Durante el último ministerio del Señor en Judea, “un interprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo que cosa heredaré la vida eterna?

“El le dijo: ¿Que esta escrito en la ley? ¿Cómo lees?

“Aquel respondiendo, dijo: Amaras al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.

“Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás.

“Pero el, queriendo justificarse a si mismo, dijo a Jesús: ¿Y quien es mi prójimo?

“Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto.

“Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo.

“Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo.

“Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de el, y viéndole, fue movido a misericordia;

“y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de el.

“Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de mas, yo te lo pagaré cuando regrese.

“¿Quien, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?

“El dijo: El que usó de misericordia con el. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tu lo mismo”’.

Las épocas cambian, los años van pasando y las circunstancias varían, pero el consejo del Maestro al abogado se aplica a todos nosotros de la misma manera que si oyéramos Su voz hablándonos directamente en esta mañana de Pascua.

¿Cómo podríamos cumplir hoy con la primera parte del divino mandamiento de amar al Señor nuestro Dios?

El Señor dijo: “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ese es el que me ama” ( 2 ); “Ven, sígueme” ( 3 ); “Yo os he dado el ejemplo” ( 4 ); “Yo soy la luz que debéis sostener en alto: aquello que me habéis visto hacer” ( 5 ). ¿Y que hizo El? Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Sed limpios

Conferencia General Abril 19961996
“Sed Limpios”
Presidente Gordon B. Hinckley
Presidente de la Iglesia

Gordon B. Hinckley“El Señor … espero que Su pueblo se mantengo limpio de los pecados del mundo”

Hemos participado en una magnifica reunión. El Espíritu del Señor ha estado entre nosotros. Espero que cada uno de nosotros se haya beneficiado mucho de lo que hemos escuchado hoy.

Somos un pueblo bendecido. ¿En que otro lugar del mundo puede un grupo de hombres y muchachos, todos ordenados al sagrado sacerdocio, reunirse como lo hemos hecho hoy nosotros? Somos una vasta congregación de cientos de miles, de millones de varones, unidos en magnifica hermandad.

Esto es algo verdaderamente impresionante y maravilloso. Espero que todos apreciemos lo que tenemos.

Hace una semana, este mismo tabernáculo estuvo repleto de jovencitas hermosas y de gran talento que asistían a la Conferencia Anual de Mujeres Jóvenes de la Iglesia, en la que se me pidió que hablara. Muchos de los que estuvieron presentes, y particularmente las jovencitas, me dijeron: “Quisiéramos que les hablara a los muchachos de lo mismo; ellos también necesitan oír lo que nos ha dicho a nosotras”. Bueno no voy a hablarles exactamente de lo mismo, pero si desean leer lo que les dije a ellas, estará en el numero de julio de la revista Liahona.

Quiero comenzar esta noche refiriéndome a un sueno que tuvo el presidente Joseph F. Smith cuando era joven. Como quizás lo sepan, Joseph F. Smith fue el sexto Presidente de la Iglesia, y desempeñó ese cargo desde el 17 de octubre de 1901 hasta el 19 de noviembre de 1918, un período de diecisiete años.

Su padre era Hyrum Smith, hermano del profeta José Smith. El nació en Far West, estado de Misuri, el 13 de noviembre de 1838. Cuando los miembros de la Iglesia fueron expulsados de allí, fue llevado al estado de Illinois siendo aun muy pequeñito. Su padre fue muerto en la cárcel de Carthage el día en que asesinaron al profeta José Smith; el no había cumplido todavía los seis años; durante la noche oyó que alguien llamaba a la ventana de la casa de su madre, en Nauvoo; era hombre que había ido a notificarle que esa tarde habían matado al esposo en Carthage. ¡Que experiencia triste y terrible para un niñito!

A la edad de once años, el pequeño huérfano condujo con su madre una yunta de bueyes a través de las llanuras hasta este valle. Cuando tenía quince años, fue llamado para ser misionero en las Islas Hawaianas. Se las arregló para llegar a la ciudad de San Francisco, donde trabajó en una fabrica a fin de ganar el dinero que necesitaba para viajar a las islas.

Hawai no era entonces el centro de turismo que es hoy. En su mayoría, los habitantes eran indígenas, casi todos pobres pero muy generosos. El hermano Smith aprendió el idioma y llego a amar a ese pueblo. Nunca dejo de amar a los hawaianos ni tampoco disminuyo jamas el amor que ellos sentían por el. Les relato estas cosas como un prologo del sueno que tuvo mientras servia allí como misionero. Quiero citar sus propias palabras, que dicen:

“Una vez len la] misión, me sentía muy agobiado. Estaba casi sin ropa y completamente sin amigos, con excepción de la amistad de un pueblo pobre, sin esclarecimiento … Me sentía tan rebajado en mi condición de pobreza, falta de inteligencia y conocimiento, de edad tan tierna, que difícilmente me atrevía a mirar a la cara de un hombre … Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Llamados a servir

Conferencia General Abril 1996

Llamados a servir

Thomas S. MonsonPresidente Thomas S. Monson
Primer Consejero de la Primera Presidencia

“Esta obra no es de nosotros solamente, es la obra del Señor y, cuando estamos el servicio del Señor, tenemos derecho de recibir Su ayuda.”


Que numerosa congregación tenemos esta noche en la reunión general del sacerdocio! El apóstol Pedro la ha descrito con acierto: “… vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” ( 1 ).

En la Escuela Dominical, muchas veces los jóvenes cantábamos el Himno:

“Somos Ices soldados que combaten error.
¡Que dicha es! ¡Que dicha es!
Nos espera la corona del vencedor;
la recibiremos al ganar …
En los peligros no .hay temor,
pues nos protege el Salvador.
El nos ampara con gran amor,
y un hogar celestial vamos a ganar” ( 2 ).

Hermanos, cuando contemplamos el maravilloso mundo en el cual vivimos y luego nos damos cuenta de los tiempos tumultuosos que nos asedian, que dicha es saber que nos ampara el Salvador. Vivimos en un mundo de despilfarro en el cual nuestros recursos naturales se malgastan demasiado. Vivimos en un mundo de necesidades; algunos disfrutan de prosperidad y lujos, mientras que otros se están muriendo de hambre; no todos tienen a su disposición alimentos, refugio, ropa y amor. Hay infinidad de personas que sufren sin alivio, tienen enfermedades que no deberían tener y mueren prematuramente. Vivimos en un mundo de guerras, algunas de las cuales son de naturaleza política, mientras que otras son por razones económicas. Sin embargo, la batalla mas encarnizada de todas es por la conquista de las almas de la humanidad.

Nuestro Capitán, el Señor Jesucristo, declaro:

“Recordad que el valor de las almas es grande a la vista de Dios …

“Y si acontece que trabajáis todos vuestros días proclamando el arrepentimiento a este pueblo y me traéis aun cuando fuere una sola alma, grande será vuestro gozo con ella en el reino de mi Padre!

“Y ahora, si vuestro gozo será grande con un alma que me hayáis traído al reino de mi Padre, grande no será vuestro gozo si me trajereis muchas almas!” ( 3 ).

En Galilea, El les dijo a los pescadores que dejaran sus redes y lo siguieran, declarándoles: “… os haré pescadores de hombres” ( 4 ). Y así lo hizo. El envió a Sus amados Apóstoles al mundo a proclamar Su Evangelio glorioso, y nos dice a cada uno de nosotros: “¡Firmes marchad!” ( 5 ). El nos ha proporcionado el plan de batalla con la siguiente admonición “Por tanto, aprenda todo varón su deber, así como a obrar con toda diligencia en el oficio al cual fuere nombrado” ( 6 ). Aprecio y atesoro la noble palabra deber.

El presidente John Taylor nos advirtió:

“Si no magnificáis vuestros llamamientos, Dios os hará responsables de aquellos que pudisteis haber salvado si sólo hubierais cumplido con vuestro deber” ( 7 ). Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Lo que deseo que mi nieto sepa antes de salir en una misión

Conferencia General Abril 19961996
Lo que deseo que mi nieto sepa antes de salir en una misión
Presidente James E. Faust
Segundo Consejero de la Primera Presidencia

James E. Faust“Si consagras tu vida a la obra misional, experimentarás un gozo indescriptible.”

Mis amados hermanos, la responsabilidad de hablar ante el sacerdocio de la Iglesia es algo abrumador. Me siento honrado de hallarme entre ustedes e imploro la ayuda de su fe y sus oraciones.

Esta noche quiero mencionarles, magníficos jóvenes, diez conceptos que deseo que mi nieto sepa antes de salir en una misión.

Primero, tu llamamiento proviene del Señor Jesucristo. ¡Cuan maravilloso es poder contar con la confianza del Señor, del obispo, del presidente de la estaca, de todas las Autoridades Generales y del presidente Hinckley, de que honraras tu llamamiento!. Serás un siervo del Dios viviente y un embajador de la Iglesia .

La mayoría de nuestros misioneros son jóvenes sin experiencia en cuanto a las cosas del mundo. Sin embargo, el Señor ha dicho

“El que es ordenado por Dios y enviado, este es nombrado para ser el mayor, a pesar de ser el menor y cl siervo de todos” ( 1 ).

No obstante nuestras faltas y nuestras ineptitudes, es necesario recordar que Dios, quien te ha llamado a servir es el “poseedor de todas las cosas; porque todas las cosas le están sujetas, tanto en los cielos como en la tierra, la vida y la luz, el Espíritu y el poder, enviados por la voluntad del Padre mediante Jesucristo su Hijo.

“Pero ningún hombre posee todas las cosas, a menos que sea purificado y limpiado de todo pecado” ( 2 ).

Segundo, el presidente de la misión es el representante del Señor. No lo critiques ni lo menosprecies, ni en publico ni en privado. Si respetas su autoridad, eres obediente, humilde, dócil, y observas las normas de la misión, tendrás éxito como misionero. Por ejemplo, una de las reglas de la misión es levantarse de mañana a la hora estipulada por el presidente de la misión; muchos jóvenes piensan que la mejor hora para dormir es la mañana. Agradezco a mi obediente compañero mayor, el élder William Grant Bangerter, porque siempre dejaba el reloj despertador para levantarnos temprano; cada vez que el despertador sonaba, me quedaba hecho un manojo de nervios. En invierno estaba obscuro, húmedo y frío; y no teníamos agua caliente para bañarnos. De buen talante, el se daba una ducha con aquella agua fría, pero yo empezaba a temblar tan pronto como el terminaba de bañarse. De todos modos, no podía hacer otra cosa que seguir su buen ejemplo, pero debo confesar que yo no me sentía nada contento porque me castañeteaban los dientes.

Tercero, la labor tenaz es mas importante que el intelecto. Recuerda las palabras del Señor en Doctrina y Convenios: “Por tanto, llamo a lo débil del mundo, a aquellos que son indoctos y despreciados, para trillar a las naciones por el poder le mi Espíritu.

“Y su brazo será mi brazo, y yo seré su escudo y su broquel; y ceñiré sus lomos y lucharan por mi varonilmente …” ( 3 ). Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Pastores espirituales

Conferencia General Abril 19961996
Pastores Espirituales
Elder W. Eugene Hansen
de la Presidencia de los Setenta

W. Eugene Hansen“No existe una zona neutral entre el bien y el mal. Si están en los dominios del diablo, aléjense de ahí a todo carrera.”

Mis amados hermanos, siento el peso de la gran responsabilidad que tengo esta tarde de responder a la asignación que me ha dado la Primera Presidencia de dirigirme al , sacerdocio de la Iglesia.

Se percibe aquí en el Tabernáculo un cálido espíritu de amor y hermandad, tan característico y típico del Sacerdocio de Dios. Estoy seguro le que al reunirse ustedes en los edificios de la Iglesia a través del mundo también sentirán este mismo espíritu y hermandad.

Esta es una gran época para vivir n el mundo: La dispensación del cumplimiento de los tiempos (véase efesios 1;10; D. y C. 27 13).

La humilde oración de un jovencito fue el inicio de esta dispensación al aparecer el Padre y el Hijo ante José Smith e investirlo con la comisión divina de ayudar a introducir este período especial.

Ha habido antiguos profetas, servidores de Dios, que han visitado la tierra con el objetivo de restaurar las preciosas llaves del sacerdocio, llaves de autoridad y responsabilidad que el Señor les había dado en una época anterior (véase D. y C. 27).

Esta es la Iglesia restaurada de Cristo. Nuestro Salvador, el Hijo Unigénito de Dios, esta a la cabeza de la Iglesia y El la estableció hace casi dos mil años.

Siempre me impresiona el numero de hombres jóvenes de edad del Sacerdocio Aarónico que asisten a la sesión del sacerdocio, muchos de ellos con el padre, algunos con el abuelo y otros con los lideres del sacerdocio. Ustedes jovencitos, traen consigo el espíritu entusiasta y vibrante de la juventud de nuestra época, de manera que en los próximos minutos me gustaría dirigirles mis palabras a ustedes.

Primero, les relataré una experiencia que tuve cuando era un niño y que me enseñó una importante lección; sucedió cuando era todavía pequeño, para ser mas preciso tendría entre diez y once años, y estaba llevando nuestro rebaño de ovejas por las montañas del norte de Utah, hacia East Garland. Mi abuelo me había encomendado aquellas ovejas, que había que arrear hacia los pastizales de verano. Acababa de llevarlas a beber en un pequeño estero de la montaña y luego las deje descansar brevemente antes de seguir la jornada.

Mientras descansaban, fui a explorar el terreno para verificar la ruta que tomaría. Había subido unos doscientos metros por la quebrada cuando oí un ruido que me congelo hasta los huesos; después de haber escuchado una vez el sonido de la serpiente de cascabel, sumamente venenosa, ese sonido nunca se olvida. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos

Conferencia General Abril 19961996
«Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos»
Elder Robert D. Hales
del Quórum de los Doce Apóstoles

Robert D. Hales“¡Cuanto aprecio los mandamientos del Señor! Ellos nos guían y protegen, y nos habilitan para regresar a la presencia de nuestro Padre Celestial.”

El Salvador dijo “… si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos” (Mateo 19:17). Quiero contarles una historia, hermanos, un relato de la vida real, sobre un hombre que se llamaba Abinadí. Abinadí era un profeta que fue a predicar el arrepentimiento a una gente inicua y a un rey malvado; predicó intrépida y valientemente, sabiendo que con sus palabras arriesgaba la vida misma.

El perverso rey Noé se enfureció y ordeno a sus sacerdotes que lo mataran: “… Llevaos a este individuo, y matadlo … Pues esta loco”.

Pero cuando los sacerdotes trataron de ponerle las manos encima, el los detuvo diciéndoles:

“No me toquéis, porque Dios os herirá si me echáis mano, porque no he comunicado el mensaje que el .Señor me mando que diera …

“Mas debo cumplir los mandamientos que Dios me ha mandado”.

Los súbditos del rey Noé tenían miedo de tocarlo “porque el Espíritu del Señor estaba sobre el y SU rostro resplandecía con un brillo extraordinario … Y hablo con poder y autoridad de Dios”. Abinadí les dijo que terminarla el mensaje que Dios le había mandado comunicar; y que después, no tenía importancia lo que el rey Noé y su pueblo le hicieran (véase Mosiah 13:15).

Cuando concluyo su mensaje, el rey le exigió que se retractara de todo lo que había dicho o, de lo contrario, lo condenarían a muerte. Abinadí se negó a hacerlo.

La firmeza de su fe se manifiesta en este conmovedor pasaje del registro sagrado:

“Y ahora bien, cuando Abinadí hubo dicho estas palabras, cayo, habiendo padecido la muerte por fuego; si, habiéndosele ejecutado porque no quiso negar los mandamientos de Dios, habiendo sellado la verdad de sus palabras con su muerte” (véase Mosíah 17:6-20; cursiva agregada).

Mis hermanos del sacerdocio, ejemplo extraordinario debe ser Abinadí para todos nosotros! El obedeció valerosamente los mandamientos del Señor, aun cuando ello le costó la vida. En todas las dispensaciones, ha habido profetas que han arriesgado su vida de buena gana y, con valor, han hecho la voluntad de Dios y proclamado Su palabra.

El profeta José Smith fue “como cordero al matadero” (D. y C. 135:4), sin flaquear mientras cumplía los mandamientos del Señor.

Y pensemos en el ejemplo de nuestro Salvador. Por la manera en que El vivió, nos enseñó a vivir. Pensemos en Su tierna compasión al hacer los milagros y al atender al pobre y al afligido. El opto humildemente por ser obediente a los mandamientos del Padre y persevero hasta el fin, cumpliendo Su divina misión y llevando a cabo el sacrificio expiatorio por toda la humanidad. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , , , , | Deja un comentario

La Fe de nuestros padres

Conferencia General Abril 19961996
La Fe de nuestros padres
Élder Joseph B. Wirthlin
del Quórum de los Doce Apóstoles

Joseph B. Wirthlin“Jamas olvidemos lo fe de nuestros padres y su sacrificio desinteresado de nuestros madres, esos santos pioneros que nos dieron ese inspirado ejemplo de obediencia.”

Mis amados hermanos, hermanas y amigos, es para mí un gran privilegio estar aquí ante este púlpito y dar la bienvenida a las filas de las Autoridades Generales a los hermanos que han sido llamados para integrarlas. Nos hemos reunido en este histórico Tabernáculo y en todo el mundo “para hablar unos con otros concerniente al bienestar de [nuestras] almas” ( 1 ) y para “deleita[rnos] en las palabras de Cristo” ( 2 ).

Hablaré hoy día de la fe de nuestros primeros padres pioneros. Podemos atribuir gran parte del admirable progreso de la Iglesia y de este estado de Utah a la fe que ellos tuvieron en el Señor, Jesucristo . Nos admiramos ante su resolución y tenacidad de mantenerse firmes en sus convicciones a pesar de los obstáculos que tuvieron que vencer.

El primer principio del evangelio es fe en el Señor, Jesucristo. El es el principio fundamental del evangelio y la base de toda rectitud. El profeta José Smith dijo que “la fe es la seguridad de la existencia de las cosas que no se ven” ( 3 ). Las Escrituras definen la fe como “la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” ( 4 ).

Hoy día nos deleitamos en nuestra fe en el Salvador. Testificamos al mundo que “las palabras de Cristo os dirán todas las cosas que debéis hacer” ( 5 ). Como miembros de la Iglesia del Señor y como defensores fieles de Su evangelio restaurado, declaramos solemnemente que Dios vive, que Jesús es en verdad el Cristo, el Salvador y Redentor del mundo. Mañana es Pascua de Resurrección, un día para meditar en la misión de Jesucristo, el Hijo Unigénito de nuestro Padre Celestial. La Expiación, que incluye la resurrección del Salvador, les da la inmortalidad y la posibilidad de una vida eterna a todos los hijos de nuestro Padre Celestial. ¡Cuan agradecidos debemos estar por estas bendiciones!

Declaramos con placer a todos los que tengan “oídos para oír” ( 6 ) que el Señor, “sabiendo las calamidades que sobrevendrían a los habitantes de la tierra, llamó] a [Su] siervo José Smith, hijo, y le habl[ó] desde los cielos y le di[ol mandamientos” ( 7 ) de restaurar la plenitud del evangelio que tenían los santos en los primeros días.

Testificamos desde “la cumbre de los montes” ( 8 ) que el presidente Gordon B. Hinckley es el Profeta de Dios sobre la tierra hoy día. Debido a la fe en nuestro Profeta, los miembros de la Iglesia hacen eco a las palabras del apóstol Pedro “Tenemos también la palabra profética mas segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones” ( 9 ). La luz de la revelación divina brilla por medio de un Profeta viviente con el fin de alumbrar un mundo en obscuridad.

Desde el principio de la restauración del Evangelio de Jesucristo en América, la libertad religiosa ha permitido que la Iglesia prospere. Las raíces que se incrustaron profundamente en un terreno rico en obediencia y sacrificio han dado buen fruto. Generaciones de miembros fieles han forjado un cimiento firme. Desde esta base de fortaleza “rodara el evangelio hasta los extremos de [la tierra], como la piedra cortada del monte, no con mano, ha de rodar, hasta que llene toda la tierra” ( 10 ). Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , , , , | Deja un comentario

Un Puñado de harina y un poco de aceite

Conferencia General Abril 19961996
Un Puñado de harina y un poco de aceite
Elder Jeffrey R. Holland
del Quórum de los Doce Apóstoles

Jeffrey R. Holland“Se que cada uno de nosotros puede hacer algo … Si no tenemos dinero, podemos dedicar tiempo … y cuando se nos termine el tiempo podemos ofrecer amor.”

A estos hermanos que acabamos de sostener por primera vez, y a sus respectivas esposas, les damos la bienvenida al circulo de amistad de las Autoridades Generales.

Debido a la gran iniquidad del rey Acab, el Señor sello los cielos por medio del profeta Elías, para que no cayera lluvia ni rocío en toda la tierra de Israel. La sequía consiguiente, y el hambre que esta sequía provoco, afectaron también al mismo Elías y a muchas otras personas fieles.

Los cuervos llevaban pan y carne a Elías para que se alimentara, pero, a menos que los cuervos puedan acarrear mucho mas de lo que yo me imagino, lo que le proveían no seria precisamente un festín.

Y a los pocos días se seco el arroyo de Querit, en los alrededores del cual se escondía Elías y cuyas aguas usaba para beber. Esa situación se prolongó tres años.

Mientras el Profeta se preparaba para su confrontación final con Acab, Dios le mandó dirigirse al poblado de Sarepta donde, le dijo, había indicado a una mujer viuda que le diera sustento.

En el estado lamentable en que se encontraba, Elías entró a la ciudad y encontró a su benefactora, quien indudablemente estaba tan débil y enflaquecida como el. Quizás casi con un tono de disculpa, el viajero sediento le pidió: “Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso, para que beba”. Mientras la mujer iba a llevarle lo pedido, Elías agrego una solicitud aun mas difícil: “Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano”.

La penosa situación de Elías era obvia; mas aun, la viuda había sido preparada par el Señor para aquella petición. Pero con la debilidad y el desaliento que ella misma sufría, el último ruego del Profeta fue mas de lo que la fiel mujer podía soportar. En medio de su hambre, su cansancio y su angustia maternal, respondió al extraño:

“Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños [y esto nos da una idea de lo pequeño que seria su fogón] para entrar y prepararlo pata mi y para mi hijo, para que lo comamos, y nos dejemos morir”.

Pero Elías estaba cumpliendo el mandato del Señor. El futuro de Israel -incluso el futuro de la misma viuda y su hijo-estaba en juego. Su deber profético lo hizo aun mas arrojado de lo que normalmente hubiera querido ser.

“Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mi primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo.

“Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseara, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra”. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Compromiso

Conferencia General Abril 19961996
Compromiso
Elder F. Burton Howard
de los Setenta

F. Burton Howard“No estaremos seguros hasta que hayamos dado nuestro corazón al Señor, hasta que hayamos aprendido a hacer aquello que hemos prometido.”

Cuando me case, mis padres vivían en otro estado y, durante unas vacaciones de la universidad, decidimos ir a visitarlos.

Hicimos emparedados, pusimos nuestras pertenencias en el auto y preparamos una cama en el asiento de atrás para nuestro hijito, a fin de que pudiera descansar en el viaje, que duraría diez horas. Luego de haber pasado todo el día en el auto, nos estábamos poniendo algo nerviosos; nuestro pequeño hijo no se había dormido, y, con el transcurso del día. sus energías parecían aumentar. Nosotros sabíamos que si cerraba los ojos y se quedaba quieto un rato, se dormiría.

Al atardecer y cuando todavía nos quedaban dos horas de viaje por delante, decidimos jugar a un juego con él; el objetivo era que al fin se quedara dormido por estar tan agotado. El juego era “las escondidas”. ¿Han tratado alguna vez de jugar al escondite en un auto? Esto fue lo que hicimos:

Invitamos a nuestro hijito a jugar a las escondidas y el acepto entusiasmado. Entonces le dijimos: “Cierra los ojos y no los abras hasta que te llamemos. Necesitamos tiempo para escondernos”.

Y empezó el juego. El pasajero de adelante se agachaba en el asiento y diez o quince segundos más tarde lo llamábamos: “Bueno, busca”. Nuestro hijo se asomaba sobre el respaldo del asiento y decía: “¡Aja, te encontré!” Nosotros le decíamos: “Ahora nos esconderemos mejor. Cierra los ojos otra vez”. Esperábamos un minuto o más esa vez, y luego lo llamábamos; nuevamente él se trepaba por el respaldo del asiento con muchas energías para encontrarnos. Finalmente, le dijimos: “Ahora tenemos un lugar muy bueno para escondernos, pero nos llevara más tiempo. Cierra los ojos hasta que te llamemos”.

Pasó un minuto, pasaron dos minutos, cinco minutos; caigamos manejando en silencio, en medio de una tranquilidad maravillosa. Habríamos recorrido unos veinticinco kilómetros y empezamos a conversar en voz baja, felicitándonos mutuamente por el éxito del engañoso juego, cuando del asiento trasero escuchamos la llorosa voz de un pequeñito acongojado: “No me llamaron, y me habían prometido llamarme”.

“No hicieron lo que prometieron hacer”. ¡Que terrible acusación! Aquel fue un momento memorable de nuestra vida. Sin duda, jamás podríamos volver a jugar a ese juego.

Los miembros de la Iglesia nos comprometemos a hacer muchas cosas. Estamos de acuerdo en servir a nuestro prójimo, llorar con los que lloran, consolar a los que necesitan de consuelo; prometemos visitarnos unos a otros, hacemos convenios; acordamos dar a conocer el evangelio a los demás y hacer la obra vicaria por los muertos. Y como aquello que nos pasó hace muchos años en el auto, a veces no cumplimos lo que hemos prometido hacer.

Presentamos muchas excusas: decimos que lo haremos más tarde, tenemos algo más importante que hacer ahora, no nos sentimos bien, no creemos ser la persona apropiada para la tarea o no deseamos ser cumplidores fanáticos.

Cuando pienso en aquellos que desean posponer sus asuntos hasta otra fecha, recuerdo una pregunta que alguien me hizo en una conferencia de estaca. Un hombre me dijo: “Hermano Howard, ¿sabe por qué nunca podemos hacer más del ochenta y tres por ciento de orientación familiar en la Iglesia?” Yo le respondí: “No, ¿por qué?” Él me dijo: “Porque nadie quiere salir el Día de las brujas ni la víspera de Año Nuevo”.

Cuando oigo decir a alguien que no puede prestar servicio porque no se siente bien, recuerdo una estaca que visite una vez en México. El presidente de la estaca hablo de una lección que había aprendido de su esposa; dijo que una semana antes de la conferencia había programado unas visitas de orientación familiar, pero al llegar del trabajo no se sentía bien y le dijo a la esposa que no iría a hacer las visitas porque se sentía enfermo. La respuesta de ella fue: “Anda enfermo”. Él fue.

Una vez hablé con un hombre que me dijo: “Yo sé que podría hacer un poco más, pero nadie quiere ser fanático”. Esa declaración me recordó una definición que escuche una vez: “Un fanático es una persona que hace lo que cree que el Señor haría si entendiera bien la situación”. Pero El, que en realidad entiende y sabe todas las cosas, no es un fanático, ni tampoco lo son los que hacen lo que Él le encomienda hacer.

Cuando escucho a la gente que dice que tiene algo más importante que hacer, me pregunto que podría ser eso. ¿Qué puede ser más importante que respetar un compromiso que hayamos hecho con el Señor?

Al viajar por la Iglesia, pregunto a menudo a los presidentes de estaca cuáles son sus preocupaciones y que perciben como su necesidad más grande. Con frecuencia su respuesta es: “Tenemos miembros maravillosos; algunos solo necesitan comprometerse más y ser más dedicados. Tienen que estar más anhelosamente consagrados a la obra”.

La Iglesia tiene muchas necesidades y una de ellas es más gente que haga precisamente lo que se haya comprometido a hacer; gente que se presente a trabajar y se quede todo el día; que en forma silenciosa, paciente y constante haga lo que haya acordado hacer, cuando debe hacerse, demore lo que demore, y que no se detenga hasta haber terminado.

Uno de mis héroes ha sido siempre el siervo de Abraham que fue enviado a buscar una esposa para Isaac. No sabemos su nombre; no sabemos mucho sobre su vida, pero sabemos bastante sobre su carácter; él era quien administraba todo lo que tenía Abraham; era honrado y se confió en él. Llegó el día en que Abraham puso al cuidado de su siervo el asunto que era más importante que todos los demás: la exaltación de su hijo.

Deseaba que su hijo fuera un heredero del convenio que él había hecho con el Señor, porque sabía que las bendiciones del convenio no se harían efectivas si Isaac no se casaba con una mujer buena y digna que creyera en Dios; ninguna mujer de Canaán reunía las condiciones para ser la madre de Israel, por lo que Abraham pidió a su siervo que le prometiera no permitir que su hijo se casara con una canaanita. Para esto, lo envió a la tierra de sus padres a buscar una esposa para Isaac.

El siervo acepto el compromiso y salió de viaje, por muchos días; seguramente habrá encontrado problemas y dificultades. Cuando finalmente llego a su destino, halló muchas jóvenes allí, y preparo una prueba para verificar cuál de ellas estaba preordenada para ser la esposa de Isaac. Por medio del ejercicio de su fe, conoció a Rebeca, llego al hogar de ella y la familia lo recibió amablemente. Lo invitaron a cenar, pero a pesar de los días pasados en el desierto y del hambre y la sed que tendría, este fiel siervo dijo: “No comeré hasta que haya dicho mi mensaje” (Génesis 24:3)

Y así fue; explico el propósito de su viaje y su juramento a Abraham. Una sencilla frase demuestra su fidelidad y humildad “Yo soy criado de Abraham”. Los parientes quisieron tener diez días de celebración, pero el siervo les respondió: “No me detengáis, ya que Jehová ha prosperado mi camino; despachadme para que me vaya a mi señor” (Génesis 24:34, 56).

Muchos se habrían quedado. Otros habrían justificado un poco de descanso diciendo que el viaje había sido largo, o que estaban cansados, o hambrientos o sedientos; alguno que no hubiera querido parecer muy exagerado se habría quedado para la fiesta.

Unos pocos, sin entender bien el significado de la asignación, habrían tratado de disuadir a Abraham aduciendo que era absurdo viajar tan lejos en busca de una esposa; algunos no habrían tenido la fe necesaria para descubrir cuál de todas las jóvenes de la ciudad era la elegida. Sin embargo, aquel siervo lo hizo; supo cómo magnificar su llamamiento y cumplir con lo que le había prometido a su Señor; entendió una verdad muy importante: que las promesas no son sólo palabras hermosas, las promesas tienen consecuencias eternas.

Nosotros somos un pueblo de convenio. Si existe una característica que distingue a los miembros de la Iglesia, es que nosotros hacemos convenios. Se nos debe conocer también como gente que cumple los convenios. Hacer promesas es fácil pero seguirlas y hacer lo que prometimos es otra cosa; eso implica terminar lo que hayamos empezado, ser constantes e inquebrantables; quiere decir mantener la fe y ser fiel hasta el fin, no obstante que tengamos éxitos o fracasos, dudas o desaliento. Es acercarnos al Señor con todo nuestro corazón; es hacer todo lo que prometimos, con todas nuestras fuerzas, aun cuando no sintamos el deseo de hacerlo.

Asistí una vez a un servicio fúnebre con el élder M. Russell Ballard, y unas palabras que él dijo en esa oportunidad han permanecido conmigo hasta hoy día. Son estas: “La vida no termina para un Santo de los Últimos Días hasta que se halle en los brazos seguros de la muerte, con su testimonio aun ardiendo vivamente”. “En los brazos seguros de la muerte”. ¡Que concepto extraordinario! Hermanos y hermanas, no estaremos seguros hasta que hayamos dado nuestro corazón al Señor, hasta que hayamos aprendido a hacer aquello que hemos prometido.

Ruego que podamos hacerlo, en el nombre de Jesucristo. Amén.

NOTAS

1. Día de las brujas”, en los Estados Unidos el 31 de octubre, día festivo para los niños, que se disfrazan y salen a pedir dulces por el vecindario.

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | Deja un comentario

Como Hallar Gozo En La Vida

Conferencia General Abril 19961996
Como Hallar Gozo En La Vida
Elder Richard G. Scott
del Quórum de los Doce Apóstoles

Elder Richard G. Scott“El Señor tiene un interés particular en tu desarrollo y tu progreso, el cual se acelera si le permites a El que te dirija a través de las experiencias de aprendizaje que se presenten.”

Hace poco estuve en la costa norte de una hermosa isla del Pacífico, contemplando el mar al amanecer; me fascinaba la regularidad con que las gigantescas olas se movían constantemente para romperse en la playa; eso me hizo pensar en lo invariable que es el plan del Señor con su ley inmutable y eterna, con la seguridad de una justicia permanente y con la ternura de una misericordia que se obtiene mediante la obediencia. Note que la cresta de cada ola se formaba en un punto diferente siguiendo su propio recorrido hasta la costa; unas se deshacían en cascada contra las rocas dejando correr arroyuelos de agua blanca y espumosa; otras se rompían en la playa, formando dibujos, deslizándose por la arena mojada con bordes caprichosos de espuma que formaban burbujas y remolinos en su retirada.

Pensé en la infinita variedad de posibilidades que el Señor ha puesto a nuestro alcance; tenemos tanta libertad, tantas oportunidades de desarrollar nuestra personalidad única, nuestro talento y nuestras habilidades, nuestra memorial nuestras contribuciones personales. Como no iba a tener ocasión de volver a observar el majestuoso mar, trate de imaginar el glorioso panorama que el sol crearía mas tarde.

Mientras contemplaba con reverencia esa magnifica escena, las nubes se abrieron un tanto dejando pasar por entre un cielo cubierto los refulgentes rayos del sol naciente, que lo transformaron todo con su luminosidad, su color, su vida; era como si el Señor quisiera derramar una bendición mas, un símbolo de la luz de Sus enseñanzas que da fulgor y esperanzaba todo lo que toca. Me brotaron lágrimas de gratitud por este asombroso mundo en que vivimos, por la extraordinaria belleza que nuestro Padre Celestial pone al alcance de todo el que quiera ver. La vida es ciertamente hermosa.

¿Te tomas tiempo cada día para descubrir lo hermosa que puede ser tu vida? ¿Desde cuando no ves una puesta de sol? Los últimos rayos que besan las nubes, los árboles, las colinas y los llanos despidiéndose por la noche, a veces serenamente, otras en explosiones exuberantes de color y forma. Y la maravilla de una noche despejada en la que el Señor descubre el prodigio de Sus cielos, las estrellas titilantes, los rayos de luna, para encender nuestra imaginación con Su grandeza y Su gloria.

Es fascinante observar una semilla plantada en suelo fértil, verla como germina, se fortalece y brota de ella un tallito diminuto y aparentemente insignificante, que pacientemente empieza a crecer y desarrollar sus características de acuerdo con el código genético que el Señor le haya dado para guiar su desarrollo. Con cuidado, sin duda se transformara en lo que este destinada a ser: un lirio coronado de gracia y hermosura, una planta de fragante menta, un melocotonero, un aguacate o una bella flor de delicadeza y fragancia exclusivas. ¿Cuando observaste por ultima vez como se formaba un capullo de rosa? Día tras día va desarrollando características particulares, mas y mas belleza, hasta que se convierte en una magnifica rosa. Tu eres una de las creaciones mas nobles del Señor y El quiere que tu vida sea gloriosamente hermosa a pesar de tus circunstancias personales. Si hay en ti gratitud y obediencia, llegaras a alcanzar lo que Dios ha destinado que seas. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , , , , , | Deja un comentario

Esta Obra Es Verdadera

Conferencia General Abril 19961996
Esta Obra Es Verdadera
Elder David B. Haight
Del Quórum de los Doce Apóstoles

David B. Haight“A los que se hallaban presentes en aquella casa [de la granja de Peter Whitmer]… asombro les daría si pudieran ver lo que ha pasado a aquella pequeña organización desde … el 6 de abril de 1830.”

Espero que hayan sentido arder su corazón y que su alma se haya conmovido al escuchar estas estadísticas con respecto al crecimiento de la Iglesia. Hoy es el aniversario de la organización de la Iglesia, hace ciento sesenta y seis años, en la casa de la granja de Peter Whitmer, en Fayette, estado de Nueva York. ¡Y fíjense en lo que ha pasado desde entonces! Mientras cantábamos “Asombro me da” (Himnos, N° 118), pensé en los que se hallaban presentes en aquella casa; asombro les daría si pudieran ver lo que ha pasado a aquella pequeña organización desde sus humildes comienzos el 6 de abril de 1830. Y asombro daría a todo el mundo si se dieran cuenta ellos también de nuestro crecimiento.

Me alegro de que el primer himno haya sido “Ya rompe el alba” (Himnos, No 1); esas palabras fueron escritas por Parley E. Pratt y publicadas en el primer número del Millennial Star que apareció en Liverpool, cuando aquel primer grupo de misioneros enviados por el profeta José Smith llego a Inglaterra. Parley P Pratt escribió concienzudamente la letra del himno con el propósito de que la gente del mundo tuviera una idea de quienes eran ellos. Al cantar esas palabras: “Ya rompe el alba de la verdad y en Sión se deja ver, tras noche de obscuridad … el día glorioso amanecer”, podemos visualizar esa verdad como una bandera flameando en el viento, una bandera de libertad anunciando la restauración del evangelio a todo el mundo. Es una magnifica oportunidad de reflexionar sobre la expansión del evangelio por el mundo entero durante estos ciento sesenta y seis años en que la Iglesia ha estado organizada.

Nuestra Octava Generación
El hermano F. Michael Watson nos ha leído el informe estadístico de la Iglesia, al cual tengo que hacer una adición: en los últimos treinta minutos nos ha nacido una nueva bisnieta, así que Michael puede agregar uno a su informe.

El elder LeGrand Richards escribió un libro titulado Una obra maravillosa y un prodigio, que se ha convertido en un instrumento misional en todo el mundo. En ese libro el menciona una anécdota del Dr. Andrew D. White, que había sido presidente de la Universidad (Cornell, de Nueva York, y fue después embajador de los Estados Unidos en Alemania. En 1892, mientras se hallaba ocupando esa posición, tuvo la oportunidad de conversar con el conde León Tolstoi, quien se encontraba también en Alemania como embajador de su país, Rusia. Además de ser estadista ruso, Tolstoi era historiador, escritor, diplomático y reformador social (tengan esto presente: reformador social; se había criado en la Rusia de los zares y sabia lo que era la opresión de un país y de un pueblo). En su visita, le dijo al señor White: “Dr. White … deseo que me informe de su religión americana”. Su interlocutor le explico que en los Estados Unidos había muchas religiones. Pero Tolstoi insistió, diciendo: “… lo que yo deseo saber es acerca de la religión americana … La iglesia a que me refiero … se conoce comúnmente como la Iglesia Mormona”. El Dr. White le contesto que sabia muy poco de esa iglesia, a lo que Tolstoi respondió:

“Dr. White, me es causa de grande sorpresa … [Los mormones] no sólo instruyen a la gente acerca del cielo y sus glorias consiguientes, sino la forma en que deben vivir para que sus relaciones sociales y económicas de los unos para con los otros estén fundadas sobre una base sana … Si el mormonismo puede perdurar, sin variación, hasta llegar a la tercera y cuarta generación, esta destinado a convertirse en la fuerza mas potente que el mundo jamas haya conocido” (Una obra maravillosa y un prodigio, pág. 402).

Tengan presente que la pequeña bisnieta que nos ha nacido hoy es parte de la octava generación de miembros de nuestra familia que han creído en el evangelio que nosotros proclamamos correcto y verdadero, y lo han aceptado.

Una Bendición Y Un Llamamiento
Hace poco forme parte de un circulo familiar en el que el esposo de una de nuestras nietas bendijo a su hijito, llamado Mark. Al bendecirlo, oró pidiendo que un día Mark vaya a una misión y que, cuando vuelva, encuentre una joven y amable compañera con la que se selle en el templo. Mientras lo escuchaba pedir esas bendiciones para Mark, sentí el deseo de algún día poder hacerle saber lo que yo se y hacerle sentir lo que yo siento en cuanto a ciertas bendiciones espirituales que he recibido, y de que su vida también este llena de experiencias espirituales similares a la que yo tuve hace exactamente veintiséis años, cuando me llamaron para ser Ayudante del Consejo de los Doce Apóstoles. Ese mismo día, el elder Boyd K. Packer fue llamado al Quórum de los Doce.

Recuerdo muy bien los detalles. Me llamaron para que fuera a la oficina de la Primera Presidencia, a hablar con el presidente Joseph Fielding Smith, cuyo nombre se iba a presentar al día siguiente para que lo sostuvieran como el nuevo Presidente y Profeta de la Iglesia, tal como hemos sostenido hoy al presidente Hinckley. Harold B. Lee iba a ser el Primer Consejero y N. Eldon Tanner el Segundo Consejero. Pasaron conmigo unos momentos, mientras me extendían el llamamiento, y luego me hicieron notar que a la mañana siguiente se leería mi nombre durante la conferencia. Después, salí y baje los escalones del Edificio de Administración lleno de asombro y estupor. ¿Como es posible esto? ¿Cómo puede haberme sucedido a mí?, me preguntaba. Di una vuelta a la manzana pensando en los cambios que habría en mi vida a partir de ese momento. ¿Cómo haría para elevarme a la altura de la responsabilidad que tenía sobre los hombros? ¿Como podía yo representar esta organización grande y gloriosa ante el mundo? Estaba tan emocionado y hundido en mis pensamientos que no quería encontrarme con ningún conocido; lo único que deseaba era buscar a mi esposa, Ruby, y decirle lo que había pasado. Subí hasta el noveno piso del Hotel Utah, donde ella estaba visitando a unos familiares, y recuerdo que di unos golpecitos en la puerta y la abrí apenas unos centímetros, lo suficiente para hacerle una sena con la mano de que se acercara. Ella salió inmediatamente, interesada en saber lo que pasaba.

La tome de la mano y, mientras caminábamos por el pasillo, todo lo que atine a hacer fue apretarle la mano; me sentía tan maravillado por lo sucedido que no encontraba palabras para explicárselo. Al fin, ella se detuvo y me dijo: “Bueno, ¿que pasa? ¡Dime algo!” La mire, le puse las manos en los hombros y le dije lo que había ocurrido. Ella empezó a llorar. Nos quedamos los dos allí, abrazados, y la gente que pasaba se preguntaría quienes serían esos dos bobos que estaban llorando en el pasillo. Pero no prestábamos ninguna atención a los demas, porque algo extraordinario nos sucedía a nosotros. Nuestra vida había cambiado.

Al día siguiente, un día como este, mi nombre se leyó y recibió el voto de sostenimiento, después de lo cual se me invitó a pasar acá y tomar asiento en uno de estos sillones rojos. Así lo hice, totalmente maravillado. A continuación, el Coro del Tabernáculo cantó “Oh, divino Redentor”, y pensé que se me iba a romper el corazón con las palabras suplicantes de la canción: “No recuerdes, oh Señor, no recuerdes mis pecados”.

El Testimonio
Espero que algún día nuestro bisnieto Mark y otros de nuestra posteridad tengan experiencias espirituales similares, y que sientan el poder espiritual y la influencia de este evangelio; espero que Mark y los demas tengan oportunidades como la que yo tuve al encontrarme presente en el templo cuando el presidente Spencer W. Kimball recibió la revelación sobre el sacerdocio. Yo era entonces el miembro mas nuevo del Quórum de los Doce. Estuve allí. Estaba allí cuando la presencia del Espíritu en aquel cuarto era tan fuerte que ninguno de nosotros pudo pronunciar palabra. Todos salimos en silencio para regresar a nuestras oficinas; ninguno pudo decir nada a causa de la potencia de aquella experiencia espiritual celestial.

Apenas unas horas después de anunciar lo sucedido a la prensa, yo tenía la asignación de asistir a una conferencia de estaca en Detroit, estado de Michigan. Al bajar del avión en Chicago, note que en el quiosco de periódicos estaba el Chicago Tribune, y el encabezamiento decía: “Los mormones dan el sacerdocio a los negros”, con el subtítulo: “El presidente Kimball alega haber recibido una revelación”. Compre un periódico y me quede contemplando una de las palabras alega, que resaltaba ante mis ojos como si estuviera escrita en grandes letras rojas. Mientras me dirigía hacia el otro avión que tenía que abordar, iba pensando: Acá estoy, en Chicago, caminando por este aeropuerto repleto de personas. Sin embargo, fui testigo de esta revelación. Y estaba allí y sentí aquella influencia divina. Fui parte de todo. El editor de aquel periódico no tenía ni idea de la revelación cuando escribió: “… alega haber recibido una revelación”. Yo no tenía idea, ni la tenía el impresor, ni el hombre que ponía la tinta en la imprenta, ni el distribuidor de los periódicos; ninguno de ellos tenía siquiera la noción de que se trataba verdaderamente de una revelación de Dios. Ninguno sabia lo que yo sabía, porque había sido testigo de ello.

Dios vive y es nuestro Padre; somos Sus hijos y El nos ama. Jesús es el Cristo, el Unigénito del Padre en la carne; es nuestro Salvador y Redentor, nuestro abogado ante t’ Padre; El fue quien murió por causa nuestra, quien sufrió terrible agonía, enorme humillación e intenso dolor por nosotros. La restauración del evangelio es un hecho cierto. Algún día llegaremos a conocer la verdadera grandeza del profeta José Smith. Toda esta obra es verdadera. Les dejo mi amor y mi testimonio, y ruego que vivan y críen a su familia de tal manera que puedan formar parte de ese gran ejército que se necesita para llevar a todo el mundo tal mensaje de esperanza y salvación. Y dejo este amor y este testimonio en el nombre de Jesucristo. Amen.

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario

La Palabra De Sabiduría: El Principio Y Las Promesas

Conferencia General Abril 19961996
La Palabra De Sabiduría: El Principio Y Las Promesas
Presidente Boyd K. Packer
Presidente en funciones del Quórum de los Doce Apóstoles

President Boyd K. Packer“Si bien la Palabra de Sabiduría requiere estricta obediencia, a cambio de ello nos promete buena salud, grandes tesoros de conocimiento y la redención que nos es concedida mediante el Cordero de Dios.”

Los maravillosos jóvenes que integran este coro son una muestra de la juventud que se encuentra por toda la Iglesia. Cuanto los queremos y que agradecidos nos sentimos por ustedes: ¡Nuestra juventud! Nada es de mayor valor que nuestros hijos, nuestros jóvenes, y por consiguiente, es a ustedes a quienes me dirijo. Hace varios años aprendí en Africa cuan peligrosamente invisibles pueden llegar a ser los cocodrilos, y mas adelante, hice una advertencia a la juventud en cuanto a los cocodrilos espirituales que les asechan para destruirles.

Esos peligros invisibles han crecido enormemente en número y ahora hay muchos tipos de ellos.

Algunos son como minas escondidas en un campo que ustedes deben cruzar camino a la madurez. Vecindarios y escuelas que una vez fueron seguros ya no lo son. Afortunadamente, ustedes tienen en su interior un poder espiritual muy parecido a un detector de minas que, si aprenden a usarlo, les pondrá en aviso de los cocodrilos y las minas invisibles para que se mantengan alejados del peligro.

Tres años después de la organización de la Iglesia, se recibió una revelación que describió nuestra época con las siguientes palabras proféticas:

“He aquí, de cierto, así os dice el Señor: Por motivo de las maldades y designios que existen y que existirán en el corazón de hombres conspiradores en los últimos días, os he amonestado y os prevengo, dándoos esta palabra de sabiduría por revelación” (D. y C. 89:4).

La Palabra de Sabiduría puso restricciones sobre los miembros de la Iglesia y, hasta el día de hoy, esos requisitos se aplican a todo miembro y a toda persona que desee unirse a ella. Dichos requisitos son tan importantes que nadie será bautizado en la Iglesia a menos que este de acuerdo con vivir en base a ellos. A nadie se le llamara a enseñar ni a dirigir a menos que los acepte. Cuando quieran entrar en el templo, se les preguntara si guardan la Palabra de Sabiduría. Si no lo hacen, no podrán entrar en la Casa del Señor en tanto no sean completamente dignos .

Sabemos que, por lo general, a los jóvenes no les gustan las restricciones. Aunque no lo crean, nosotros también fuimos jóvenes una vez y nos acordamos.

Nuestra sociedad se ve plagada por un sentido de resistencia a todo lo que limite nuestra conducta. La obsesión de separar la libertad de la responsabilidad, donde se supone que de alguna forma las decisiones no están sujetas a las consecuencias, podría llegar a destruir por completo el orden de nuestra sociedad. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

No tendrás Dioses ajenos delante de Mi

Conferencia General Abril 1996

No tendrás dioses ajenos delante de Mi”

Élder Russell M. Nelson
del Quórum de los Doce Apóstoles

“Los mandamientos de Dios sirven de guía para saber que tiene prioridad. El respeto que tengamos al primer mandamiento amoldará nuestros sentimientos con respecto a todos los demás.”

Al mirar hacia esta congregación, siento el peso de la responsabilidad que se me ha confiado. De la misma forma, al mirar ustedes hacia las Autoridades Generales y los oficiales de la Iglesia, también tienen una responsabilidad. En realidad, todos tenemos el deber de poner en practica las verdades que se enseñen.

Al estar enfrente de ustedes, recuerdo mi servicio militar hace ya mucho tiempo cuando a nuestro pelotón el sargento le gritaba: “¡Atención!”, “¡a la derecha!”, “¡a la izquierda!”, “¡media vuelta!” Aprendimos a obedecer esas órdenes con instantánea precisión. Al pensar en aquello, no recuerdo haber oído nunca la orden de “mirar hacia arriba”. Sin embargo, las Escrituras nos dicen “[acude] a Dios para que vivas” (1).

El tema que trataré en esta ocasión tiene que ver con el primero de los Diez Mandamientos del Señor: “No tendrás dioses ajenos delante de mi” (2). Tal vez este mandamiento sea mas conocido que obedecido. Quisiera sugerirles lo que a mi me ha resultado útil al poner a prueba mi lealtad para con este mandamiento. Cuando debo tomar una decisión difícil, me pregunto: “¿Hacia dónde estoy dirigiendo la mirada?”

La Vida Sin Dirigir La Mirada Hacia Dios
Es triste, pero hay muchas personas que no saben dónde buscar a Dios y lo excluyen de su vida. Al surgirles una necesidad espiritual, tal vez dirijan la mirada a la izquierda, a la derecha o alrededor de ellos; pero el acudir a otras personas que se hallen en el mismo nivel no satisfará las necesidades espirituales. Cuando el espíritu inmortal pasa hambre, ese hambre no se sacia así como así, sino que pide algo mas que lo satisfaga. Aunque se obtenga la riqueza, hay un doloroso vacío, ello es, si al vivir bien no le acompaña el vivir como corresponde. La paz interior no se encuentra en la opulencia que marcha al paso con la indigencia espiritual.

La Invitación De Venir Al Señor
Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días invitan a todas las personas a venir a Cristo y disfrutar del banquete espiritual que brinda Su evangelio. Los santos saborean un grato alimento espiritual que los sostiene a lo largo de la vida, y ese sustento lo reciben porque han hecho convenio de tomar sobre si el nombre del Señor y de esforzarse por obedecer Sus preceptos. Se recibe fortaleza cuando se reconoce y se siente agradecimiento por las dádivas del Señor de la inmortalidad y de la oportunidad de alcanzar la vida eterna.

Ciudadanos Leales
Esas dádivas están al alcance de todos. Ciudadanos de muchos países son miembros de la Iglesia. Sea cual fuere su bandera o su tipo de gobierno, descubren que la lealtad al Señor no les impide ser ciudadanos leales de sus naciones. La fidelidad a Dios le hace a uno cultivar una lealtad mas profunda a su patria y ser mejor ciudadano. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , , , , , , | Deja un comentario