Conferencia General Octubre 1969
Puede contar con ello

por el élder Richard L. Evans
Del Consejo de los Doce
Presidente McKay y mis amados hermanos y hermanas:
Mi corazón ha sido conmovido, como estoy seguro que también lo han sido los suyos, por el hermoso canto de este coro del centenario de las jovencitas de la MIA. Estoy seguro de que para ellas, en su belleza y en este momento de sus vidas, es maravilloso «descubrir que están siendo descubiertas».
Tema de la MIA
Ahora, con su presencia y participación, parecería apropiado referirse al tema de este año de la MIA: «Porque los eternos propósitos del Señor continuarán, hasta que se cumplan todas sus promesas» (Mormón 8:22). Esto, mis amados jóvenes amigos, sean quienes sean, donde sea que estén, cualquiera que sea lo que estén pensando o hacia donde vayan—esto, les prometo, pueden contar con ello.
Venimos hoy a ustedes, nuestros amados jóvenes en todas partes, conscientes de que enfrentan una complejidad de opciones que nosotros, a su edad, nunca habíamos conocido. Sin embargo, los principios son tan claros como siempre lo han sido, como siempre lo serán.
En los pocos momentos que tengo, me gustaría tocar rápidamente varios temas:
El importante compromiso del matrimonio
Primero, no conozco un compromiso más completo o importante, tanto en el tiempo como en la eternidad, que el matrimonio. En el matrimonio elegimos al compañero más cercano de nuestra vida. En el matrimonio elegimos a los padres de nuestros hijos y el legado que ellos recibirán. No permitan que esta elección se haga jamás sin una consideración sincera, profunda y en oración, confiando en los padres, amigos fieles, maduros y de confianza. Asegúrense de que la persona con la que se casen comparta sus ideales, sus convicciones; una persona con ambición, integridad e inteligencia; una persona limpia, de fe, de reverencia y respeto, a quien estarían dispuestos a confiar sus hijos y su propia felicidad para siempre. Oh, asegúrense de elegir un compañero de carácter y bondad. Y no se dejen llevar solo por la música y el brillo de la luna. Seguir leyendo







































