Conferencia General Octubre 2024
Sé limpio
Por el élder D. Martin Goury
De los Setenta
El arrepentimiento diario nos permite discernir la guía del Señor por medio del Espíritu Santo.
Cuando tenía unos cinco años, estaba jugando al fútbol con mis amigos detrás de la iglesia en mi pequeño pueblo en Costa de Marfil. Recuerdo vívidamente la invitación del predicador a sus feligreses a que lavaran sus ropas como preparación para la llegada del Salvador. Al ser tan pequeño, lo tomé al pie de la letra. Corrí a casa tan rápido como me lo permitieron mis pequeñas piernas y le rogué a mi madre que lavara lo poco que yo tenía de ropa para que pudiera estar impecable y listo para la venida del Salvador al día siguiente. Aunque mi madre se mostró escéptica en cuanto al inminente regreso del Salvador, aun así lavó mi mejor atuendo.
A la mañana siguiente, me puse la ropa todavía un poco húmeda y esperé con ansias el anuncio de la llegada del Salvador. A medida que avanzaba el día sin novedad, decidí ir a la iglesia; me sentí muy decepcionado al ver que estaba vacía y que el Salvador no había llegado. Pueden imaginar mis sentimientos mientras caminaba lentamente a casa.
Años después, mientras recibía las lecciones misionales como preparación para unirme a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, leí lo siguiente: “Y nada impuro puede entrar en su reino; por tanto, nada entra en su reposo, sino aquellos que han lavado sus vestidos en mi sangre, mediante su fe, y el arrepentimiento de todos sus pecados y su fidelidad hasta el fin”. Seguir leyendo








































