El Camino Recto y Angosto
hacia la Vida Eterna
Conocer a Dios es Vida Eterna—Dios, el Padre de Nuestros Espíritus y Cuerpos—Las Cosas fueron Creadas Espiritualmente Primero—Expiación Mediante el Derramamiento de Sangre
por el Presidente Brigham Young
Un discurso pronunciado en el Tabernáculo,
Gran Ciudad del Lago Salado, el 8 de febrero de 1857
Me siento algo obligado a venir aquí y hablar al pueblo, ya que he estado ausente por algún tiempo y otros han ocupado este púlpito. Quizás no hablaré por mucho tiempo, pero deseo continuar con algunas de las ideas que el hermano Cummings acaba de presentarles. Puedo testificar que cada palabra que ha dicho es verdadera, incluso en cuanto al avance de los Santos a un “galope de caracol”. Aunque esa es una expresión algo novedosa, sigue siendo verdad, al igual que todo lo demás que ha planteado.
Los puntos que se han presentado son principios de verdadera doctrina, ya sea que los consideren así o no. Uno de los primeros principios de la doctrina de la salvación es llegar a conocer a nuestro Padre y a nuestro Dios. Las Escrituras enseñan que esta es la vida eterna: “que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado”. Esto es tanto como decir que ningún hombre puede disfrutar o estar preparado para la vida eterna sin ese conocimiento.
Ustedes escuchan muchas predicaciones sobre este tema, y cuando la gente se arrepiente de sus pecados, se reúnen, oran, se exhortan mutuamente y tratan de obtener el espíritu de revelación. Buscan que Dios, su Padre, se les revele, para que puedan conocerlo y llegar a familiarizarse con Él. Seguir leyendo




































































