“Mi paz os doy”
Por el élder Dieter F. Uchtdorf
Del Cuórum de los Doce Apóstoles
Las mismas palabras que dirigió al mar de Galilea aquella tempestuosa noche, Jesús nos las dice durante las tempestades de nuestra vida: “Paz, cálmense”.
Para mi familia y para mí, el frío invierno de 1944 fue una época de temor e incertidumbre. Ya que mi padre estaba muy lejos, en el frente occidental, a mi madre se le hacía difícil mantener a sus cuatro hijos alimentados y abrigados mientras la guerra amenazaba nuestro hogar en Checoslovaquia.
El peligro se acercaba cada día más. Finalmente, mi madre decidió huir a la casa de sus padres en el este de Alemania. De alguna manera, logró que todos abordáramos uno de los últimos trenes de refugiados que se dirigían hacia el oeste. Las explosiones cercanas, las caras de preocupación y los estómagos vacíos nos recordaban a todos en el tren que viajábamos por una zona de guerra. Seguir leyendo







































