Reseña Histórica – Un día como hoy 1 de Agosto

  • 1 de Agosto de 1999

El 1 de agosto de 1999. El presidente Gordon B. Hinckley dedicó en Guayaquil, Ecuador, el templo número cincuenta y ocho en funcionamiento y se dirigió a los miembros durante una conferencia regional. Le acompañaban el presidente James E. Faust, Segundo Consejero de la Primera Presidencia; el élder Russell M. Nelson, del Quórum de los Doce Apóstoles; el élder Francisco J. Viñas, de los Setenta, Presidente del Area Sudamérica Norte; y el élder Walter F. González, Setenta Autoridad de Área que sirve como Segundo Consejero de la Presidencia del Area Sudamérica Norte.

Alrededor de 108.000 personas visitaron el templo durante el programa puertas abiertas, que tuvo lugar desde el 23 de junio hasta el 5 de julio, y un total de cerca de 11.700 miembros asistieron a las ocho sesiones dedi­catorias celebradas los días 1 y 2 de agosto.

“Percibo un gran espíritu de gratitud por este nuevo templo”, comentó el presidente Hinckley. “Los santos han estado esperando mucho, mucho tiempo”. A continuación dijo: “Ha sido muy interesante ver a los descen­dientes del padre Lehi entre la congregación que se ha reunido en el templo. Tantos y tantos de entre esta gente tienen la sangre de Lehi en sus venas, y es simplemente fascinante ver su reacción y su tremendo interés. Este es el gran día de su redención, y es evidente que son un pueblo devoto, fiel y capaz”.

Después de la dedicación, el presidente Faust dijo: “Ahora tenemos todos estos templos preciosos y magníficos, unos ya dedicados y otros en etapas de construcción, que serán una bendición maravillosa. Lo apreciamos en la vida de la gente. Hemos conocido gente de fe, dedicación, consagra­ción y experiencia al conferir el poder sellador sobre estos grandes hermanos. Vemos que las semillas de la fe han caído en tierra fértil”.

El élder Nelson destacó que desde que la primera estaca de Ecuador se creó en 1978, la Iglesia ha crecido hasta tener treinta y dos estacas y está alcanzando el número de 150.000 miembros en una nación de más de diez millones de habitantes. “La existencia de un templo aquí y la presencia de un pueblo digno de entrar en él constituirá una gran influencia en el futuro de este país y en el de las naciones circunvecinas, dijo el élder Nelson. “Es verdadera­mente un punto crucial en la historia de esta nación”.

El Templo de Guayaquil, Ecuador, tiene 4.180 metros cuadrados, cuatro salas de ordenanzas y tres salas de sellamientos. □

Un día histórico en Ecuador

Vivan dignamente para que puedan aprovechar las bendi­ciones del templo, instó el presidente Hinckley durante la conferencia regional de Guayaquil, que tuvo lugar en un gran estadio de fútbol el día 31 de julio, la noche antes de la dedicación del Templo de Guayaquil, Ecuador.

Cerca de 22.000 miembros se congregaron para escuchar al presi­dente Hinckley y a otros líderes de la Iglesia. El presidente James E. Faust, Segundo Consejero de la Primera Presidencia; el élder Russell M. Nelson, del Quórum de los Doce Apóstoles; el élder Francisco J. Viñas, Presidente del Área Sudamérica Norte; y Walter F. González, Segundo Consejero de la Presidencia del Área Sudamérica Norte también hablaron durante la conferencia. Las Autoridades Generales iban acompa­ñadas de sus respectivas esposas.

“Éste es un día histórico”, dijo el presidente Hinckley. “Éste es un día que los Santos de los Ultimos Días recordarán durante muchos años, cuando por primera vez en toda la historia de Ecuador se dedicará un templo para llevar a cabo los eternos designios del Señor. Debemos consi­derarnos bendecidos, grandemente bendecidos por esta oportunidad. Y esta noche quiero rogar a todos los Santos de los Últimos Días que están aquí reunidos que decidan, que se comprometan en su interior a ser dignos de ir a la casa del Señor para participar allí de las maravillosas bendiciones que sólo se pueden lograr en este lugar.

“Ahora bien, hermanos y hermanas, mañana dedicaremos el templo número cincuenta y ocho en funcionamiento de esta Iglesia. Tenemos cientos y miles de centros de reuniones. Y tenemos cincuenta y ocho templos. Y uno de ellos, está en Ecuador, para bendecir a los santos de esta gran nación. Se darán oraciones y bendiciones que no se pueden dar en ninguna otra circunstancia. Se reali­zarán convenios que no pueden reali­zarse en ninguna otra circunstancia. Se recibirán bendiciones que no se pueden recibir bajo ninguna otra circunstancia.

“Quiero que todos los jóvenes y las señoritas que están aquí hoy se propongan en su corazón prepararse y mantenerse dignos de ir a la casa del Señor y presentarse ante El, siendo puros de corazón y dignos de recibir Sus grandes bendiciones”.

El presidente Faust habló acerca del progreso de la construcción de templos en Sudamérica. Cuando el Templo de Sao Paulo, Brasil, estaba en proyecto, “pedimos a todos los miembros de Sudamérica que contribuyeran, y ahora nos regoci­jamos de que tantas naciones tengan su propio templo”. Dijo que cuando vio el Templo de Guayaquil, se quedó “sobrecogido por su majestuosidad”.

El presidente Faust explicó: “Bajo las llaves y la autoridad del presidente Hinckley, el edificio entrará en funcio­namiento mañana y con las llaves que se otorgarán al presidente del Templo, [J. Lynn] Shawcroft, las bendiciones que ustedes recibirán en él serán tan eficaces y vinculantes como las que se reciben en el Templo de Salt Lake”.

Instó a los miembros a que se preparen y sean dignos y que mejoren de manera permanente sus vidas. “Nuestro Padre Celestial nos aliviará de nuestras penas y aflic­ciones”, dijo el presidente Faust. “Él ha aplicado Su oído para escuchar nuestras oraciones y va a derramar sobre todos nosotros Su amor al esforzarnos por arrepentimos de nuestras transgresiones”.

El élder Nelson expresó su cariño hacia los miembros “por su gran fe, devoción, diezmos y ofrendas, por sus hijos que sirven como misioneros, por su servicio en la Iglesia y su bondad. Lo que quiero decirles es muy simple: Guarden los mandamientos”. □