Reseña Histórica – Un día como hoy 30 de Octubre

• Un día como hoy 30 de Octubre de 1978

  • 30 de octubre de 1978

El 30 de octubre de 1978, es dedicado el Templo de São Paulo, Brasil por el presidente Spencer W. Kimball, para sus actividades eclesiásticas en 11 sesiones al que asistieron cerca de 13 mil fieles.

El Templo de São Paulo es el nombre oficial de uno de los templos construidos y operados por la Iglesia, el número 19 construido por la iglesia y el primero construido en Suramérica, ubicado al oeste de la ciudad de São Paulo.

Para el tiempo de su dedicación, el templo de São Paulo recibía visitas de fieles de toda Suramérica, el cual, temporalmente permanecía abierto las 24 horas del día.

El anuncio público de la construcción de un templo en Suramérica ocurrió el 1 de marzo de 1975 durante una conferencia especial de la iglesia en São Paulo presidida por la Primera Presidencia de la iglesia. La ceremonia de la primera palada de la construcción del templo de São Paulo fue el 20 de marzo de ese mismo año, después de que cientos de fieles se reunieran para limpiar el terreno. Para entonces, la iglesia registraba 208.000 fieles en Brasil.

Tres años después, el 30 de octubre de 1978, Spencer W. Kimball, el entonces presidente de la iglesia dedicó el templo para sus actividades eclesiásticas en 11 sesiones al que asistieron cerca de 13 mil fieles. Previo a ello, entre el 27 de noviembre y el 10 de diciembre de ese mismo año, la iglesia permitió un recorrido público de las instalaciones y del interior del templo al que asistieron más de 24.000 visitantes.

Luego de veinticinco años desde la apertura del templo, se añadió al templo la estatua bañada en oro del ángel Moroni durante un extenso proyecto de renovación, después del cual el presidente Gordon B. Hinckley dedicó nuevamente el templo el 22 Febrero 2004. “…Estamos profundamente agradecidos por este Tu templo… cuán glorioso es Tu obra, cuán maravilloso es Tu ‘gran plan de felicidad’, como lo reveló el profeta José Smith. Bajo este plan vivimos contigo en un estado pre-mortal. Tú nos has dado la oportunidad de vivir la mortalidad en la que podemos demostrar nuestra fidelidad. La muerte es parte de este plan divino, no para que sea temida, sino considerada como un paso adelante en nuestro viaje inmortal a la vida eterna de nuevo en Tu presencia’, dijo el presidente Hinckley en la oración dedicatoria.