Reseña Histórica – Un día como hoy 31 de julio

• Un día como hoy 31 de julio de 2004

El 31 de julio de 2004, fallece en Salt Lake City, Ut. El élder David B. Haight, miembro del Quórum de los Doce Apóstoles, falleció a las 4:15 de esta mañana por causas incidentales a la edad. Los familiares estaban con él en su casa al momento de su fallecimiento.

A sus 97 años, él era el apóstol vivo más viejo. Su muerte llega solo 10 días después del fallecimiento del élder Neal A. Maxwell.

El élder David B. Haight fue nombrado al Quórum de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días el 8 de enero de 1976. El élder Haight había servido como asistente de los Doce desde el 6 de abril de 1970.

Un destacado líder cívico y empresarial en California antes de asumir responsabilidades de tiempo completo en la Iglesia, el élder Haight se desempeñó como alcalde de Palo Alto, California, de 1959 a 1963. Renunció como alcalde para aceptar un nombramiento como presidente de la Misión escocesa.

Mientras estuvo en el área de Palo Alto, el élder Haight fue presidente de la Cámara de Comercio de Palo Alto y de la Asociación de Comerciantes del Centro, un director del Consejo Boy Scout del Área de Stanford y miembro de la junta directiva de la Cruz Roja y presidente anual del fondo.También fue miembro del Rotary Club, director del Hospital Stanford-Palo Alto y del Channing House Retirement Center y miembro del Consejo de Alcaldes del Área de la Bahía de San Francisco.

Sus actividades comerciales incluyeron puestos ejecutivos en los grandes almacenes ZCMI en Salt Lake City, gerente de distrito y regional en California y Chicago para Montgomery Ward and Company y presidente de una organización minorista en Palo Alto, California. Después de regresar de Escocia, se desempeñó como asistente del presidente de la Universidad Brigham Young.

Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió como comandante en la Marina de los Estados Unidos, recibiendo una mención especial del Almirante Chester W. Nimitz, comandante de la Flota del Pacífico de los Estados Unidos.

El élder Haight sirvió como miembro de la Junta de Educación de la Iglesia. Fue miembro de los consejos de administración de la Universidad Brigham Young, BYU-Hawaii, BYU-Idaho y LDS Business College. Había sido director de Bonneville International Corporation, First Security Bank, Huntsman Chemical Corporation y Deseret Management Corporation.

El otro servicio de la Iglesia incluyó llamamientos como representante regional, presidente de la Misión Escocesa, miembro del Comité Misionero del Sacerdocio, presidente de la Estaca Palo Alto California, consejero de estaca y consejero del obispo.

David Bruce Haight nació el 2 de septiembre de 1906, en Oakley, Idaho, un hijo de Héctor C. y Clara Tuttle Haight. Su padre murió cuando tenía 9 años de edad, y fue criado principalmente por su madre y sus hermanos y hermanas mayores.

Después de asistir a Oakley High School y Albion State Normal School en Idaho, el élder Haight completó sus estudios en la Universidad Estatal de Utah en Logan, Utah.

En 1978, el élder Haight recibió el “Distinguished Alumnus Award” de la Utah State University por su servicio a la universidad. El 11 de julio de 1991, el David B. Haight Alumni Center fue dedicado en el campus de la Universidad Estatal de Utah. Recibió un doctorado honorario de la Universidad Brigham Young en agosto de 1998.

Se casó con Ruby Olson de Salt Lake City el 4 de septiembre de 1930 en el Templo de Salt Lake.Juntos, se deleitaron con sus tres hijos, 18 nietos y 78 bisnietos.

Testigos especiales de Cristo – Élder David B. Haight

Amenudo pienso en el momento en que, hace algunos años, el presidente Spencer W. Kimball me llamó para que fuera al templo. En ese tiempo yo era Ayudante de los Doce, y él me telefoneó para que fuera a verlo al cuarto piso del templo. Me dijo: “David, ¿puedes venir ahora mismo?”. Le dije: “Sí, Presidente”, y él replicó: “Ahora mismo”. Mientras me dirigía al templo, el corazón me empezó a latir más rápido, pues no sabía para qué me había pedido el presidente Kimball ir allí.

Me llevó a un cuarto en el que yo nunca había estado, y ahí el presidente Kimball me entrevistó en cuanto a mi dignidad; y, naturalmente, me quedé sorprendido de que me hablara de todo eso, puesto que no tenía idea del porqué me encontraba allí. Luego me indicó que nos pusiéramos de pie, y mientras me encontraba al lado de ese hombre maravilloso que me tomaba de las manos, me dijo: “Con todo el amor que poseo, lo llamo para que ocupe la vacante en el Quórum de los Doce Apóstoles”. Cuando dijo eso, pensé que me iba a desmayar, ¡tal fue el asombro que me produjo!

Después de ese llamamiento, pasé noches en vela; meditaba en lo ocurrido y le daba vueltas al asunto en mi mente una y otra vez. Él no dijo: “Como Presidente de la Iglesia”, ni “como el profeta” ni “por mi autoridad”, sino que dijo, con el modo tan humilde de él: “Con todo el amor que poseo”. Me estaba enseñando que el amor es esencial —el amor que el Salvador espera que adquiramos—, que debemos demostrar, que debemos poner de manifiesto, que debemos sentir en nuestros corazones y nuestras almas con objeto de enseñar el Evangelio debidamente.

Al visitar a la gente de otras partes del mundo y dar testimonio de un Dios viviente, siento en mi corazón el cálido y reconfortante sentimiento de que Él es real, de que Dios vive, de que Él es nuestro Padre Celestial y de que Jesús es el Cristo, el Hijo Unigénito en la carne; sé que eso es verdadero. De esas cosas doy mi afirmación, mi testimonio, mi conocimiento y el fervor que llevo en mi corazón de que esto es verdadero, en el nombre de Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

El élder David B. Haight  — Liahona Septiembre 1987

Discursos del élder David B. Haight


• Un día como hoy 31 de julio de 1920

El 31 de julio de 1920. James Esdras Faust nace en Delta, Utah, siendo uno de cinco hijos varones de George A. Faust y Amy Finlinson de Faust. La familia se mudó después a Salt Lake City, donde el padre trabajó como abogado y como juez de distrito. Durante su infancia y adolescencia, en su hogar y en las granjas de sus abuelos, James gozó del amor y del apoyo de una familia centrada en Cristo y adquirió las virtudes de la honradez, del trabajo y del servicio.

“Ningún hombre ha tenido un padre mejor que el que yo tuve”, dijo2. Y hablando de su madre, comentó: “Era una mujer espiritual y santa que ejemplificaba a la perfección la manera de vivir como Cristo”3.

Al llegar a la edad adulta, el presidente Faust se esforzó por honrar y emular a sus padres, dando siempre prioridad a su familia y a la Iglesia. “No hay responsabilidad más grande que la de ser esposo y padre”, enseñó4. Y sobre la Iglesia y la misión de ésta, dijo: “…no hay nada que iguale a esta obra en el mundo”5.

Testigos especiales de Cristo — Presidente James E. Faust

Me siento humilde al estar en este terreno sagrado de la histórica Nauvoo. Esta ciudad también se conocía como la Ciudad de José; así se la llamaba en honor a José Smith, su fundador. Él fue el que vio en visión a Dios el Padre y a Su Hijo Jesucristo en la Arboleda Sagrada, en Palmyra, Nueva York. Su vida es un testamento de que él se comunicó con el Cristo para traer a la tierra más verdad espiritual, llaves y autoridad que cualquier otro profeta. Aquí ocurrió gran parte de la importante historia de los primeros días de nuestra Iglesia.

Aquí se erigió un templo magnífico; fue el segundo templo edificado en esta dispensación. El Templo de Nauvoo se construyó para que los miembros de la Iglesia pudieran recibir las bendiciones más elevadas que Dios tiene para Su pueblo.

Al caminar por estas piedras de los cimientos sagrados del Templo de Nauvoo, mi alma se siente sobrecogida. El último día, antes de que se cerrara el templo y los santos se marcharan, muchos de ellos prácticamente vivían en el templo. Mis bisabuelos John y Jane Akerley se hallaban entre los últimos que recibieron las bendiciones del templo en este magnífico edificio, el 3 de febrero de 1846. Eso fue providencial porque John Akerley falleció en Winter Quarters. Con el tiempo, este magnífico templo se edificará otra vez para la gloria del Señor.

Aquí es donde se hallaba ubicada la pila bautismal del templo. El Salvador dijo a Nicodemo: “El que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios” (Juan 3:5). La salvación, tanto para los vivos como para los muertos, depende de ésta y de otras ordenanzas, todo lo cual es una confirmación poderosa de mi creencia de que Jesús es el Cristo.

En memoria del Presidente James E. Faust

Discursos del Presidente James E. Faust