Introducción al Libro de Mormón: la clave de nuestra religión

Introducción al Libro de Mormón:
la clave de nuestra religión

Haciendo las cosas preciosas simples
Randal S. Chase

El propósito de este estudio es una introducción del Libro de Mormón. Exploraremos (1) su lugar en la Restauración, (2) su propósito como es descrito en su páginas introductorias—como un testigo de Jesucristo, (3) el testimonio de sus testigos, (4) su importancia para nuestra salvación personal, (5) que comprueba, (6) su verdad y exactitud como un libro antiguo de escritura, (7) su contribuciones doctrinales, y (8) sus significado para nosotros en nuestros días.

El presidente Ezra Taft Benson dijo: «Un poderoso … testimonio de la importancia del Libro de Mormón se encuentra al darse cuenta del momento en que el Señor permitió que se publicara, dentro del cuadro cronológico de la Restauración [que iba avanzando]. Lo único que le precedió fue la Primera Visión… Piensen en eso y en lo que implica. La aparición del Libro de Mormón precedió a la restauración del sacerdocio. Se publicó pocos días antes de que se organizara la Iglesia. A los santos se les dio el Libro de Mormón para que lo leyesen antes de dárseles las grandes revelaciones que explicaban grandes doctrinas como los tres grados de gloria, el matrimonio celestial o la obra vicaria. Apareció antes de que se organizaran los quórumes del sacerdocio y la Iglesia. ¿No nos dice esto algo sobre cómoconsidera el Señor esta obra sagrada?»1

Cuando consideramos esta cronología, podemos ver inmediatamente que el Libro de Mormón jugó un papel central en la Restauración. La Primera Visión es el único evento en la Restauración que le precedió. El trabajo de traducción del Libro de Mormón en 1829 fue un prerrequisito para la restauración del sacerdocio más tarde en ese mismo año, para la organización de la Iglesia en 1830, para la organización de los quórumes del sacerdocio en 1832, para las estacas en 1834, para los sumos consejos en 1834, de los Apóstoles en 1835, para las investiduras del templo en 1836, y para la obra por los muertos en 1840. Algunos de los propósitos más importantes del Libro de Mormón se pueden encontrar en las páginas introductorias del libro mismo.

LAS PAGINAS INTRODUCTORIAS DEL LIBRO DE MORMÓN

«Otro testamento de Jesucristo”

El élder Boyd K. Packer anunció en la conferencia general de octubre de 1982 lo siguiente:.. debo deciros que, de acuerdo con una reciente decisión de las Autoridades Generales, el Libro de Mormón de ahora en adelante se publicará con el título ‘El Libro de Mormón’ y el subtítulo ‘Otro testamento de Jesucristo.”’2 Ésta no fue una idea nueva. La página titular del libro ha declarado desde el principio que testificar de Cristo es uno de sus propósitos primordiales. Pero la importancia de resaltar ese propósito se ha vuelto clara en un mundo que duda cada vez más de la divinidad de Jesucristo.

Una encuesta realizada por la revista Redbook3 reveló la siguiente información acerca de aquellos quienes estaban a punto de graduarse y de ir a un pastorado de tiempo completo de una iglesia o ministerio en Los Estados Unidos de América:

  • Un 56% rechazó el nacimiento virgen de Jesucristo de madre virgen.
  • Un 71% rechazó el concepto de cualquier vida después de la muerte.
  • Un 54% rechazó la resurrección corporal de Jesucristo.
  • Un 98% rechazó la idea de que Jesucristo retornaría alguna vez a la tierra.

La página titular

El profeta José Smith declaró: “La portada del Libro de Mormón es una traducción literal, tomada de la última hoja, del lado izquierdo de la colección o libro de planchas.”4 Concluimos que la página titular fue escrita por Moroni ya que fue «la última hoja” o página, del grabado, y el Libro de Mormón fue «sellado por la mano de Moroni.»

La página titular declara que el libro fue escrito «para convencer al judío y al gentil de que Jesús es el Cristo.” Como mencionamos antes, el Libro de Mormón confirma como otro testigo en nuestro tiempo que Jesús de Nazaret era divino y de que Él fue resucitado y vendrá de Nuevo. Si el registro del Libro de Mormón es correcto en testificar que el Señor resucitado visitó el continente americano después de Su muerte y resurrección, entonces Jesús de Nazaret es verdaderamente el Salvador viviente y resucitado del mundo. El Presidente Ezra Taft Benson dijo: “¿Cual es el propósito principal del Libro de Mormón? El traer a los hombres a Cristo, para que se reconcilien con Él, y se unan a Su Iglesia—en ese orden.”5

La introducción

  • La clave de nuestra religión. El profeta José Smith dijo:

«Declaré a los hermanos que el Libro de Mormón era el más correcto de todos los libros sobre la tierra, y la clave de nuestra religión.”6 El élder Bruce R. McConkie dijo: «La expresión del profeta… significa precisamente lo que dice.

La piedra clave es la piedra central en la parte superior del arco. Si esa piedra se remueve, entonces el arco se desmorona; lo cual, en efecto, significa que el mormonismo … —el cual de hecho es el evangelio de Cristo, restaurado de nuevo en este día—se mantiene de pie o se cae con la verdad o la falsedad del Libro de Mormón.”7 El presidente Ezra Taft Benson dijo: «Hay tres formas en que el Libro de Mormón es la clave de nuestra religión. Es la clave en el testimonio de Jesucristo. Es la clave de nuestra doctrina. Es la clave del testimonio.»8

Sin la piedra clave, la Iglesia colapsaría

  • Una invitación a leer el libro.

«Invitamos a toda persona, dondequiera que se encuentre, a leer el Libro de Mormón, a meditar en su corazón el mensaje que contiene y luego a preguntar a Dios, el Padre Eterno, en el nombre de Cristo, si el libro es verdadero. Quienes así lo hagan y pidan con fe lograrán un testimonio de la veracidad y la divinidad del libro por el poder del Espíritu Santo.»9

El presidente Ezra Taft Benson dijo: «Invitamos a todos los hombres, dondequiera que estén, a que lean el Libro de Mormón, otro testamento de Jesucristo. La Biblia está sobre el pulpito de cientos de diferentes sectas religiosas. El Libro de Mormón, el registro de José, verifica y aclara lo que dice la Biblia. Quita tropezaderos y reestablece muchas cosas claras y preciosas. Testificamos que cuando se usan juntos, la Biblia y el Libro de Mormón confunden las falsas doctrinas, ponen fin a las contenciones, y establecen la paz (véase 2 Nefi 3:12). No necesitamos comprobar que el Libro de Mormón es verdadero. El libro es en sí su propia prueba. ¡Todo lo que necesitamos hacer es leerlo y declararlo! El Libro de Mormón no está en tela de juicio; la gente del mundo, incluso los miembros de la Iglesia, están en tela de juicio en cuanto a lo que vayan a hacer con el segundo testigo de Cristo.»10

Los testimonios de testigos

El élder Bruce R. McConkie dijo: «Cada vez que el Señor ha establecido una dispensación al revelar Su evangelio y al conferir el sacerdocio y las llaves a los hombres, Él ha actuado de acuerdo con la ley de testigos la cual Él mismo ordenó. Esta ley es: ‘Por boca de dos o de tres testigos se establecerá toda palabra’ (2 Corintios 13:1; Deuteronomio 17:6; 19:15; Mateo 18:15-16; Juan 8:12-29). Un hombre nunca se encuentra solo en el establecimiento de una nueva dispensación de verdad revelada o en llevar la carga de tal mensaje y advertencia al mundo. En cada dispensación, desde Adán hasta el presente, dos o más testigos siempre han juntado sus testimonios, dejando así a sus oyentes sin excusa en el día del juicio si el testimonio es rechazado.»11

Al mantener este antiguo principio, el profeta José Smith no estaba solo en testificar del origen divino del Libro de Mormón. Hubo al menos catorce testigos de la existencia de las planchas de las cuales fue traducido.

  • José Smith. El 22 de septiembre de 1827, él sacó las planchas del Cerro Cumorah mientras que su esposa Emma lo esperaba en un carruaje. Siendo el traductor, él compartió un testimonio consistente de la fuente y naturaleza de las planchas.
  • Emma Smith. En enero de 1828 ella se volvió la primera escriba de José. Más tarde, Emma compartió su testimonio: «Las planchas permanecían a menudo en la mesa sin ningún intento por cubrirlas, envueltas en un pequeño paño de lino, el cual yo le había dado a él para doblarlas. Una vez palpé las planchas, estando éstas en la mesa; seguí su contorno y forma. Parecían ser flexibles como un papel grueso y hacían un crujido como un sonido metálico cuando los bordes eran movidos por el dedo pulgar.”12
  • Los tres testigos. El 11 de junio de 1829, a Oliver Cowdery, a David Whitmer, y a Martin Harris se les fueron mostradas las planchas en una arboleda cerca de la granja de Whitmer. Moroni apareció en su gloria sosteniendo las planchas en sus manos. José Smith dejó escrito: «Fue dando vuelta hoja por hoja, de manera que pudiéramos verlas y distinguir los grabados claramente Oímos una voz proveniente de la luz que estaba por encima de nosotros, que nos dijo: ‘Estas planchas han sido reveladas mediante el poder de Dios, y han sido traducidas por el poder de Dios. La traducción de ellas que vosotros habéis visto es correcta, y os mando dar fe de lo que ahora veis y oís.'»13
  • Los ocho testigos. Al poco tiempo, ocho testigos adicionales—hombres fieles quienes apoyaron al profeta durante el proceso de traducción—fueron también escogidos para ver las planchas. Estos ocho fueron el padre de José Smith, los hermanos de José, Hyrum y Samuel; cuatro de los hermanos Whitmer—Christian, Jacob, Peter hijo, y John; y un cuñado de los Whitmers, Hiram Page. A José le fue permitido mostrarles las planchas cerca de la residencia de los Smith en Manchester cuando él estaba haciendo arreglos para imprimir el libro.
    Lucy Mack Smith dijo: «Al día siguiente [después de lo que presenciaron los tres] volvimos contentos y felices. En unos pocos días, fuimos seguidos por José, Oliver, y los Whitmers, quienes vinieron a visitarnos y a hacer algunos arreglos para imprimir el libro. Poco tiempo después de que ellos vinieran, todos los varones de la compañía, incluyendo a mi esposo, a Samuel y a Hyrum, se retiraron a un lugar donde la familia estaba en hábito de ofrecer… sus devociones secretas a Dios Aquí estaban, esos ocho testigos, cuyos nombres están escritos en el Libro de Mormón; las miraron y las palparon.”14
  • Mary Whitmer. Durante el mes de junio en 1829, mientras que José y Oliver estaban ocupados terminado la traducción en la granja de Whitmer en Fayette, Mary Whitmer trabajaba fielmente para cuidar de cada una de sus necesidades, sin quejarse, y a pesar de la mucha persecución de sus vecinos y amigos. Como una recompensa por su lealtad, el Ángel Moroni se le apareció en plena luz del día y le mostró las planchas.15
  • Algunos otros. No sabemos con seguridad cuántos otros tuvieron la oportunidad de levantar las planchas mientras que éstas estaban siendo movidas de lugar para mantenerlas escondidas de los enemigos de José Smith. Pero sí sabemos que los padres de José Smith, Lucy y José padre, las palparon a través de la funda de una almohada durante este tiempo; como también lo hizo un hombre llamado Joshua McCune.15

LA IMPORTANCIA DEL LIBRO DE MORMÓN

En la época que fue organizada la Iglesia, el Señor declaró que nuestra exaltación depende de nuestro recibimiento del Libro de Mormón con fe (D. y C. 20:14-15). Él luego declaró que la Iglesia estaba bajo condenación por tomar el libro con ligereza (D. y C. 84:54-58).

En nuestro tiempo, el Presidente Ezra Taft Benson preguntó: «¿Es razón para que hoy nos parezca el Libro de Mormón menos importante el hecho de que lo hayamos tenido por más de un siglo y medio? ¿Recordamos el nuevo convenio, a saber, el Libro de Mormón?”17

Él también preguntó: «¿Habrá consecuencias eternas que dependan de nuestra reacción a este libro? Sí, ya sea para nuestra bendición o para nuestra condenación. Todo Santo de los Últimos Días debería hacer del estudio de este libro, el propósito de su vida. De otro modo está poniendo en peligro su alma, descuidando aquello que puede darle unidad espiritual e intelectual a toda su vida. Existe una gran diferencia entre un converso edificado en la roca de Cristo a través del Libro de Mormón, que permanece aferrado a esa barra de hierro que le sirve de constante guía, y otro que no lo está.”18

El presidente Joseph Fielding Smith dijo: «Me parece que ningún miembro de esta Iglesia se sentirá satisfecho hasta que él o ella haya leído el Libro de Mormón una y otra vez y haya meditado profundamente en él a fin de poder dar testimonio de que es en verdad un registro que contiene la inspiración del Todopoderoso y que su historia es verdadera….

Ningún miembro de la Iglesia puede contar con la aprobación de Dios para estar en Su presencia si no ha leído seria y detenidamente el Libro de Mormón.»19

LO QUE EL LIBRO DE MORMÓN COMPRUEBA
El Libro de Mormón es la palabra de Dios

El profeta José Smith dijo: «Si quitamos el Libro de Mormón y las revelaciones, ¿dónde queda nuestra religión? No tenemos ninguna.»20 En otras palabras, sin profetas modernos y sin la dirección divina que ellos proveen de nuestro Padre Celestial, nosotros no somos diferentes de cualquier otra iglesia en la tierra—o sea, hacer lo mejor que podamos para vivir de las palabras del Maestro dadas hace dos mil años.

Leer y seguir Sus enseñanzas en la Biblia no es una cosa mala, pero no es suficiente.

Dios no ha perdido Su capacidad de hablarles a sus hijos, ni ha perdido Su deseo de hacerlo; y sus hijos no han perdido su necesidad de guía oportuna de profetas vivientes. De verdad, probablemente nunca antes ha habido un tiempo cuando Su palabra revelada fuera más necesaria que ahora. Y ¿Cómo nosotros podemos saber si los profetas modernos son verdaderos o no? Por sus frutos (véase Mateo 7:15-20). Sencillamente, el Libro de Mormón es una prueba tangible de que José Smith y aquellos quienes lo han seguido son profetas de Dios.

Jesucristo mismo nos testifica que el Libro de Mormón es verdadero (D. y C. 17:6), que contiene la verdad y Sus palabras (D. y C. 19: 26); que fue traducido por poder de lo alto (D. y C. 20:8); que contiene la plenitud del evangelio de Jesucristo (D. y C. 20:9; 42:12); que fue dado por inspiración y confirmado por la ministración de ángeles (D. y C. 20:10); que da evidencia de que las escrituras sagradas son verdaderas (D. y C. 20:11); y que aquellos que lo reciben con fe recibirán vida eterna (D. y C. 20:14).21

El élder Bruce R. McConkie dijo: «Este es el testimonio de Dios sobre el Libro de Mormón. En él, Dios mismo pone por testigo su divinidad: O el libro es verdadero o Dios cesa de ser Dios. No hay ni podría haber ningún lenguaje con palabras más fuertes y solemnes conocido entre los hombres o entre los dioses.»22

De acuerdo con D. y C. 20:1-12, el Libro de Mormón establece muchas verdades:

  • La autenticidad de la Biblia.
  • Jesús de Nazaret es el Cristo resucitado y divino.
  • José Smith es un profeta de Dios.
  • La restauración de la Iglesia de Jesucristo.
  • Doctrinas y ordenanzas (como el bautismo y el sacramento).
  • La fuente divina de nuevas enseñanzas recibidas por el profeta José Smith; como las ordenanzas del Templo.

La iglesia de Jesucristo ha sido restaurada

En 3 Nefi 21:1-11, el Salvador dice que el Libro de Mormón será una de las señales más grandes de la restauración de Su Iglesia en los últimos días. Ayudará a los gentiles a saber concernientes al resto de la casa de Jacob. Será tomado de los gentiles al resto de la semilla de los nefitas, y ayudará a los gentiles a arrepentirse y a ser bautizados.

La gran mayoría de los conversos de la Iglesia obtienen sus testimonios después de leer el Libro de Mormón. Es la herramienta misionera más poderosa que poseemos. Al reconocer la voz divina de Dios y de Sus profetas dentro de sus páginas, los buscadores honestos de verdad alcanzan la misma conclusión razonable: Ya que el Libro de Mormón es de Dios, también lo es la obra por la cual fue sacado a la luz; y lo es la Iglesia por medio de la cual fue enviado al mundo. No es de sorprender que aquellos que responden más rápido a su mensaje son el «resto” del pueblo del Libro de Mormón; cuya historia religiosa abarca—a los nativos de norte y Sudamérica.

José Smith es un profeta de Dios

El élder Bruce R. McConkie dijo: «Este libro … es un testigo de la misión divina del profeta José Smith y de la divinidad de la Iglesia organizada bajo su medio. Establece y da prueba al mundo que José Smith es un profeta, porque él recibió el libro de un personaje resucitado y lo tradujo por el don y el poder de Dios. Como el Libro de Mormón vino por revelación; la cual incluyó la ministración de ángeles; entonces, obviamente José Smith también recibió otras revelaciones y fue ministrado por otros seres celestiales.”23

Algunos de los primeros críticos de José Smith rechazaron el libro sin nunca investigar honestamente su contenido. En 1831, Alexander Campbell, un conocido ministro de su tiempo y fundador de los Campbellitas, dijo: «Es sin exageración, el libro más inferior del idioma inglés … No tiene ni una oración correcta.»24 En 1834, Isaac Hale, el padre de la esposa del profeta (Emma) dijo: «El Libro entero de Mormón … es una tonta fabricación de falsedad y maldad, dado a la especulación y con un diseño que engaña a los creyentes y a los incautos.”25 Y un editorial anónimo en 1833 atrevidamente predijo: “Como una curiosidad, hemos cuidadosamente examinado la Biblia dorada. Pronunciamos que ni siquiera es una maliciosa fábula diseñada… Cada página revela la impresión de su autoría humana. Aunque está libre de obscenidades vulgares, es una colección absurda de aburridas, estúpidas y tontas historias improbables … Con sus autores, el Libro de Mormón no puede sobrevivir después de esta generación.»26

Los profetas de Dios de cada época han sido rechazados por sus contemporáneos. A veces, por ignorancia y por miedo. Como modernos fariseos, los ministros cristianos de la época de José Smith insistieron que él no podría ser un profeta; porque éste contradecía lo que ellos estaban enseñando como verdad. Siendo ellos hombres que nunca habían visto a Dios o hablado cara a cara con Él, éstos concluyeron que Dios nunca más habló con los hombres; y si Él lo hizo, seguramente no escogería a un niño ignorante para recibir Sus mensajes; más le hablaría a uno de ellos primero. Sólo se necesitó que un simple niño granjero, quien tenía la fe de un niño inocente; fuera a una remota arboleda para destrozar tal pesimismo y arrogancia.

LA VERDAD Y EXACTITUD DEL LIBRO DE MORMÓN

El Libro de Mormón es prueba tangible del llamamiento divino del profeta José Smith y es escritura—la palabra de Dios para con Sus profetas en los continentes americanos. Al pasar los años desde su publicación en 1830, la evidencia de su veracidad ha tomado forma y continuará haciéndolo. Una por una, sus declaraciones están siendo verificadas por evidencias arqueológicas y científicas. El profeta José Smith dijo en 1842: “No podemos sino pensar que el Señor ha tenido participación en realizar Su extraño acto, y probar que el Libro de Mormón es verdadero ante los ojos de toda la gente … Será como siempre ha sido. El mundo probará que José Smith es un profeta verdadero por medio de la evidencia circunstancial y experimentos; como se hizo con Moisés y Elias.”27

EVIDENCIAS DE LA AUTENTICIDAD DEL LIBRO DE MORMÓN

  • La velocidad de la traducción. El Libro de Mormón fue traducido en menos de sesenta días. El élder Mark E. Petersen afirma que José tradujo el libro entero «en más o menos cuarenta y cinco días hábiles.”28 El boletín de noticias de febrero de 1986 de la Fundación Para Estudios Antiguos y Estudios de Mormonismo «FARMS” (de sus siglas en inglés) comentó lo siguiente: «Entre los hechos maravillosos concernientes al Libro de Mormón, está el asombroso corto tiempo que le tomó a José el traducirlo. Los estudios recientes acerca del histórico escrito, demuestran que es poco probable que no el tiempo transcurrido para la traducción no haya sido más de 65 o 75 días.”
  • El proceso de traducción. El libro fue dictado sin estudios investigativos o sin leer el texto de nuevo. Emma Hale Smith dijo: «Mi creencia es que el Libro de Mormón es de divina autenticidad—no tengo la más mínima duda de éste. Estoy satisfecha con la noción de que ningún hombre podría haber dictado los escritos del manuscrito al menos que él estuviera inspirado: porque aunque [yo estaba actuando] como su escriba, tu padre me dictaba hora tras hora; y cuando retornábamos después de comer, o después de interrupciones, él empezaba inmediatamente desde donde se había quedado; sin ver el manuscrito o tener alguna porción de éste leída a él. Tendría que haber sido improbable que un hombre instruido pudiera hacer esto; y para uno … sin instrucción como él lo era, era simplemente imposible.”29
  • Consistencia interna. Un ejemplo de esto se encuentra en Alma 36:22, el cual cita 1 Nefi 1:8 textualmente, a pesar de que el libro de Alma fue traducido antes que el libro 1 Nefi. El orden de traducción fue:

El libro de Lehi: Las 116 páginas perdidas por Martin Harris constituían este libro.

Las planchas grandes de Nefi: Estas comenzaron desde Mosíah. Trabajando «con poco cese”, José y Oliver habían alcanzado 3 Nefi 11 para el 15 de mayo, y ellos aparentemente completaron los planchas de Mormón para el 31 de mayo. Esto parece ser una posibilidad; ya que la página titular al final de las planchas fue traducida antes del 11 de junio. La fecha en la cual él completó el texto de la página titular apareció en la solicitud de derechos de autor para el Libro de Mormón.

Las planchas pequeñas de Nefi: «La obra continuó después de mudarse a la granja de los Whitmer en Fayette, Nueva York. Parece que las planchas pequeñas de Nefi fueron traducidas en ese momento. Para mediados de junio, José y Oliver habían terminado 1 Nefi y habían alcanzado 2 Nefi 27, el cual posiblemente inició la manifestación de los tres testigos.»30

•  Análisis de la palabra escrita. El análisis concluyó que hubieron 24 autores diferentes y 100 cambios de voces. Cada autor tiene una letra que es distinta de las otras y es consistente con cada caso de esa voz. El análisis de la palabra escrita demuestra que el Libro de Mormón no fue escrito por José Smith o por sus contemporáneos. La posibilidad es menos de 1 en 100 billones de que José Smith haya escrito el Libro de Mormón.31

•  Patrones lingüísticos. El Libro de Mormón contiene nombres y lenguaje orientales auténticos. Los escritores del libro dicen que fue escrito en «egipcio reformado» (Mormón 9:32-33). Nombres tanto hebreos como egipcios conforman la mayoría de los nombres en el libro, y ocurren aproximadamente con igual frecuencia. También se encuentran elementos hititas, árabes, y jónicos con nombres como Amón, Helamán, Korihor, y Nefi y muchos otros, los cuales tienen equivalencia en el Viejo Mundo. El nombre de Lehi fue un lugar en Palestina. Lemuel es encontrado en un texto edomita y Lamán, fue el nombre de un lugar. Lamán también se encuentra en Mesoamérica como el nombre de un lugar; y también es un nombre. Alma es un nombre popular entre los árabes así como lo es entre nefitas.

Por alguna razón, los judíos al principio del sexto siglo A.C., no tenían nada que ver con nombres asociados al falso dios Baal, aunque los nombres baal fueron comunes previamente en el Antiguo Testamento. El Libro de Mormón, viene de ese período de tiempo, no tiene nombres baal. Con sólo dos excepciones, los nombres jareditas en el Libro de Mormón terminan en consonantes y la mayoría de los nombres nefitas, en vocal. La palabra deseret, la cual significa abeja obrera (Éter 2:3), está en el relato de los jareditas, pero también disfrutó de una posición de prominencia ritual entre los fundadores de la civilización egipcia clásica, quienes la asociaron muy cercanamente con el símbolo de la abeja. La práctica del uso de los lenguajes más antiguos del Cercano Este y de aquellas palabras que terminan en «m» (lo que se llama mimación) se encuentra sólo en los sustantivos comunes jareditas como curelom, cumom, y el adjetivo shelem.32

•  Patrones lingüísticos egipcios. El libro contiene colofones. Comienza con un colofón egipcio que se reconoce inmediatamente (véase 1 Nefi 1:1-3) el cual precisamente constituye la forma en la que los escritores educados en el lenguaje egipcio comenzaban un texto. Un colofón egipcio apropiadamente formateado comienza con el nombre del autor («Yo, Nefi”), da una lista de sus padres y de sus virtudes («nací de buenos padres»), y concluye con una reiteración de que fue escrito con la propia mano del autor («escribo de mi propia mano, con arreglo a mis conocimientos”).

•  Patrones lingüísticos semíticos. Aunque el lenguaje usado en la escritura del Libro de Mormón era egipcio reformado, la base de la cultura de la sociedad de Nefi era semita. El libro también demuestra formas de escritura semíticas reconocibles. Nótese cuántos de los versículos en el relato de Nefi comienzan con «y» (por ejemplo, 1 Nefi 1:6-16). Ésta es una característica de los lenguajes semíticos. El Antiguo Testamento muestra las mismas características. En Génesis 1, por ejemplo, sólo dos de los 31 versículos, no comienzan con «y”.

•  Patrones lingüísticos hebreos. Hay muchos ejemplos de quiasmos. El quiasmo es una forma especial de paralelismo—un paralelismo invertido—que crea una imagen reflexiva; y es sobre una serie de ideas acerca de varias líneas de poesía hebrea. La primera serie de palabras o pensamientos es seguida por una segunda presentación de aquellas palabras o pensamientos en orden reverso. Los poetas hebreos usaron el quiasmo en grandes extensiones, a veces creando quiasmos de muchas líneas o sobre un capítulo o libro entero. Un ejemplo de quiasmo se encuentra en 2 Nefi 29:13 y fue escrito por el profeta Nefi:

Los judíos Y los nefitas y los judíos
        tendrán las palabras         tendrán las palabras
              de los nefitas,               de las tribus perdidas de Israel;
              y los nefitas               y éstas
       tendrán las palabras          poseerán las palabras
de los judíos; de los nefitas y los judíos.

Otros ejemplos de quiasmos en el Libro de Mormón incluyen a Mosíah 3:18-19, Mosíah 5:10-12, y el libro entero de Mosíah, para mencionar sólo unos pocos. Todos fueron recopilados por Mormón.

El Libro de Mormón contiene quiasmos grandes y extremadamente complejos, de muchos elementos y capas, una característica que apunta a los orígenes antiguos del libro. José Smith no pudo haber sabido acerca de los quiasmos; ya que estos no fueron redescubiertos hasta mediados del siglo diecinueve. No fue hasta 1854, 24 años después de la primera publicación del Libro de Mormón, con la publicación de John Forbes The Symmetrical Structures of Scripture («La estructura simétrica de las escrituras”), que la complicada y sofisticada naturaleza de los quiasmos bíblicos fue apreciada en su totalidad. Los estudiantes del Libro de Mormón, han demostrado cómo el grabado de Nefi es un trabajo complejo que contiene numerosos paralelismos y quiasmos.33

  • Exactitud geográfica. Hubo muchas cosas acerca de Arabia que nadie sabía en la época de José Smith:

— Distancias de viaje de un punto a otro.
— Localizaciones de «fronteras” (cadenas de montañas).
— Características de lugares descritos en el Libro de Mormón, como por ejemplo: ríos, árboles, la caza, y la fertilidad del suelo.
— Nombres de lugares nombrados en el Libro de Mormón como por ejemplo: Shazer, Nahom, y la tierra de Abundancia. Más de 81 de tales pruebas se encuentran en 1 Nefi.34

•  Consistencia doctrinal. El Libro de Mormón está en completa armonía con todas las demás escrituras. Ofrece explicaciones cultas de conceptos profundos e importantes que van más allá de la habilidad de José Smith en el momento que fue traducido.

•  Falta de evidencia para desaprobarlo. «Nadie en la tierra, a pesar de cuán educado sea, ha sido capaz de producir tal extraordinariamente consistente, y complejo libro de tan gran influencia Los individuos que consideren seriamente el Libro de Mormón deben enfrentar el extraordinario relato de sus orígenes. Nadie todavía ha encontrado un verdadero, o dígase, argumento sensato; que podría exponerlo como un trabajo de ficción del hombre. Simplemente no hay otra explicación—el Libro de Mormón vino de Dios.”35

El doctor Hugh Nibley propuso un examen para cualquier persona que adujera que el Libro de Mormón es una narrativa ficticia, creada por un activo imaginativo joven José Smith. Al enfocarse en el relato del viaje de Lehi; desde Jerusalén, a través del desierto de Arabia, y hasta las orillas de un océano; como está escrito en 1 Nefi, Nibley sugiere que el escéptico:

Se sienta a escribir una historia de vida, digamos, en el Tíbet; a mediados del siglo once D.c. Déjelo construir su historia completamente basado enteramente en lo que él sabe hoy acerca del Tíbet en el siglo once—eso representará con justicia lo que se sabía acerca de la antigua Arabia en 1830. Esto es, que hubo tal lugar y que era muy misterioso y romántico…

Pero habrá otros obstáculos; ya que en su crónica del antiguo Tíbet debemos insistir que usted escrupulosamente observe un número de fastidiosas condiciones:

(1) Usted nunca debe hacer ninguna afirmación absurda, imposible, o contradictoria;
(2) Cuando usted termine, no debe hacer cambios en el texto—la primera edición debe permanecer en pie por siempre;
(3) Usted debe afirmarse que su «narrativa fluida” no es ficción sino la verdad, incluso historia sagrada;
(4) Usted debe invitar a los más capaces orientalistas a examinar el texto con cuidado; y esforzarse diligentemente para asegurarse que su libro llegue a las manos de los más ansiosos, y los más competentes para exponer cada defecto de éste.

El «autor” del Libro de Mormón observa todas estas aterrorizantes reglas muy escrupulosamente.36

CONTRIBUCIONES DOCTRINALES DEL LIBRO DE MORMÓN

El élder Bruce R. McConkie dijo:

Haceos una lista de 100 a 200 temas de doctrina, esforzándoos por cubrir todo el campo del conocimiento del evangelio. El número de temas que escojáis dependerá de vuestras preferencias personales y de la amplitud de cada tema. En seguida, escribid cada tema en un papel en blanco y divididlo en dos columnas; en la parte superior de una, escribid «Libro de Mormón» y en la de la otra, «Biblia.” Luego comenzad con el primer versículo y frase del Libro de Mormón, y siguiendo versículo bajo el encabezamiento correspondiente. Buscad la misma doctrina en el Antiguo y en el Nuevo Testamento y ponedla en columnas paralelas.

Reflexionad en las verdades que aprendáis, y no tardaréis en ver que Lehi y Jacob superaron a Pablo en su enseñanza de la Expiación; que los sermones de Alma sobre la fe y el nacer de nuevo aventajan a cualquiera de la Biblia; que Nefi hace una mejor exposición del esparcimiento y de la congregación de Israel que Isaías, Jeremías, y Ezequiel juntos; que las palabras de Mormón sobre la fe, la esperanza, y la caridad tienen claridad, extensión y un poder de expresión que ni aun Pablo logró; y así, sucesivamente.37

  • Muchas verdades espirituales son explicadas con más amplitud en el Libro de Mormón:38
Concepto doctrinal Referencias en el Libro de Mormón
Jesús es el Hijo de Dios 1 Nefi 11:14-22
Jesús es el Cristo Jacob 4:4-5
Cristo es el Mesías Mosíah 13-15
La caída de Adán y Eva 2 Nefi 2:22-25
El plan de salvación 2 Nefi 9:6,13; 11:5; Alma 12:25; 24:14; 42:5, 8,15
La Expiación 2 Nefi 2:6-13; 9:6-16; Alma 34:13-16; 42:13-26
La Resurrección es literal Alma 11:45; 40:23
El mundo de los espíritus Alma 40:6-15
La necesidad y naturaleza de las ordenanzas 2 Nefi 31:5; Moroni 8:11
Doctrina de justificación (gracia & obras) 2 Nefi 25:23
La congregación literal del pueblo de Israel 1 Nefi 15:12-20; 22:12; 2 Nefi 6:8-18; 9:2; 10:3-22; 25:10-15; 3 Nefi 21:22; Éter 13:10-11
Revelación para todos los hijos de Dios 2 Nefi 28:26, 28-30

EL LIBRO DE MORMÓN FUE ESCRITO PARA NUESTROS DÍAS

Todos los escritores principales del Libro de Mormón entendieron plenamente que sus escritos eran sobre todo para la gente de las generaciones futuras, más que para la gente de su propio día:

— 2 Nefi 25:21 El Señor le prometió a Nefi que sus escritos le serían dados a su posteridad.
— Jacob 1:3 A Jacob se le fue mandado preservar las planchas para la posteridad.
— Enós 1:15-16 El Señor prometió dar los escritos de Enós a los futuros lamanitas.
— Jarom 1:2 Los escritos de Jarom fueron escritos para el beneficio de los lamanitas.
— Mormón 7:1 Las palabras de Mormón fueron escritas para un futuro resto de los israelitas.
— Moroni 1:4 Los escritos de Moroni serán de valor para los lamanitas en el futuro.

Las condiciones que los profetas observaron en nuestros días

Moroni habló «como si hablara de entre los muertos,” sabiendo que «tendréis mis palabras» (Mormón 9:30). El Señor le había mostrado nuestra generación a él, al declarar: «Conozco vuestras obras» (Mormón 8:34-35). Él dijo que el nuestro, sería un día cuando «se dirá que ya no existen los milagros” (Mormón 8:26), cuando «se negará el poder de Dios” (Mormón 8:28), cuando «se oirá de guerras, rumores de guerras y terremotos en diversos lugares” (Mormón 8:30), cuando «habrá grandes contaminaciones sobre la superficie de la tierra» (Mormón 8:31), y cuando habrán «asesinatos,… robos,… mentiras,… engaños,… fornicaciones, y toda clase de abominaciones” (Mormón 8:31).

Él previo que nuestro días habrían muchos quienes dirían: «Haz esto, o haz aquello, y no importa” (Mormón 8:31), y aún algunas iglesias dirán: «Por vuestro dinero seréis perdonados de vuestros pecados” (Mormón 8:32). Moroni dice: «Andáis según el orgullo de vuestros corazones» (Mormón 8:36).

«Y vuestras iglesias … se han contaminado a causa del orgullo de vuestros corazones. Porque he aquí, amáis el dinero … más de lo que amáis a los pobres y los necesitados, los enfermos y los afligidos” (Mormón 8:36-37).

El nuestro, será un día cuando la gente se sentirá avergonzada de tomar sobre ella el nombre de Cristo (Mormón 8:38), cuando la gente se adornará con aquello que no tiene vida (Mormón 8:39), y cuando «las combinaciones secretas” (terroristas, pornografía, cultos, y conspiraciones) serán arregladas para «obtener lucro» (Mormón 8:40).

Las enseñanzas específicas para nuestros días

Los eventos del Libro de Mormón no son previstos simplemente como una historia. Fueron escritos para incluir principios que nos ayudarían a resolver los problemas de estos últimos días (véase Jacob 1:2). El presidente Ezra Taft Benson dijo: «El Libro de Mormón fue escrito para nosotros, los que vivimos en la actualidad; Dios es su autor; es el registro de un pueblo caído, compilado por hombres inspirados para nuestra bendición actual. Ese pueblo del cual habla el libro, jamás lo poseyó; estaba destinado para nosotros y no para ellos. Mormón, el antiguo profeta cuyo nombre lleva el libro, sintetizó siglos enteros de historia. Dios, quien conoce el fin desde el principio, le dio las indicaciones relativas a lo que debía incluir en la condensación y de acuerdo a las necesidades que nosotros tendríamos en estos tiempos.»39

Cada vez que nosotros leemos una historia o incidente, debemos preguntarnos a nosotros mismos lo siguiente:

  • ¿Por qué Mormón seleccionó esta historia particular o evento para incluirlos en los registros?
  • ¿Qué principio es enseñado aquí para ayudarnos a entender y a resolver nuestros problemas?

Daniel H. Ludlow dijo: «Los profetas del Libro de Mormón nos han dado principios sólidos y consejos excelentes, los cuales podemos usar para resolver nuestros problemas hoy en día. Depende de nosotros aprender estos principios y aplicarlos en nuestras vidas.”40 Él luego dio una lista de algunos ejemplos:41

Advertencia específica o principio Referencias del Libro de Mormón
Métodos de gobierno Mosíah 2; 29; Alma 1-2; 4; 8; 14; 27; 30; 46; 60-61
Causas y efectos de la guerra Mosíah 10
Supervivencia nacional en tiempos de guerra Alma 2; 43-49; Mormón 1-6; 8
Los peligros de la combinaciones secretas (terroristas quienes asesinan por poder/ganancias) Éter 8:20-26
Superchería sacerdotal y los anticristos Jacob 7; Alma 1; 30
La realidad de Satanás 1 Nefi 12:17; 14:3
Usos sabios y apropiados de las riquezas Jacob 2:12-14,17-19; 4 Nefi 1:1-18, 23
Principios de una obra misionera efectiva Alma 17
Verdades claras y preciosas del evangelio (Consulte la sección de «Contribuciones Doctrinales del Libro de Mormón” ante en este capítulo.]
Preparación para la Segunda Venida Helamán 14-16; 3 Nefi 1-30
Numerosas advertencias contra el orgullo y todos sus pecados de acompañamiento: indiferencia, dilación, tradiciones falsas, hipocresía, adulterio, y asesinato. Mosíah 11-13; 15-17; Alma 5; Helamán 7-8; 13; Moroni 8:27-29

Nos acerca más a Dios que cualquier otro libro

El profeta José Smith dijo: «Declaré a los hermanos que el Libro de Mormón era el más correcto de todos los libros sobre la tierra, y la clave de nuestra religión; y que un hombre se acercaría más a Dios al seguir sus preceptos que los de cualquier otro libro.»42

El presidente Ezra Taft Benson dijo: «Deberíamos … conocer el Libro de Mormón mejor que cualquier otro libro. No solamente deberíamos conocer la historia y los relatos inspiradores que contiene, sino también comprender sus enseñanzas— He observado en la Iglesia la diferencia de discernimiento, entendimiento, convicción y espíritu que hay entre los que conocen y aman el Libro de Mormón y los que no. Ese libro es un gran cernedor.”43 Éste luego agregó: «El momento en que empecéis [un estudio serio del Libro de Mormón,] encontraréis mayor poder para resistir la tentación; encontraréis el poder para evitar el engaño; encontraréis el poder para manteneros en el camino angosto y estrecho… . Cuando empecéis a tener hambre y sed de estas palabras, encontraréis vida en mayor abundancia.»44

El presidente Marión G. Romney dijo: «Estoy seguro de que si los padres leen el Libro de Mormón en forma regular y con oración, solos y con sus hijos, el gran espíritu de este libro penetrará en sus hogares y morará con ellos; el espíritu de reverencia aumentará y el respeto y la consideración mutuos serán aún mayores, desvaneciéndose el ánimo de contención; los padres aconsejarán a sus hijos con más amor y sabiduría, y los hijos serán más sumisos al consejo de sus padres; la justicia aumentará; la fe, la esperanza y la caridad, que constituyen el amor puro de Cristo, engalanarán vuestro hogar y vuestra vida, llevándoos paz, gozo, y felicidad.”45

Y finalmente, el presidente Gordon B. Hinckley prometió: «Sin reservas, les prometo que si leen el Libro de Mormón y oran acerca de él, a pesar de las muchas veces que lo hayan leído antes, entrará a su corazón una porción mayor del Espíritu del Señor; se fortalecerá más en ustedes la resolución de obedecer los mandamientos de Dios y recibirán un testimonio más firme de la realidad viviente del Hijo de Dios.»46


Notas (Todas las referencias son de las versiones en idioma inglés de los textos que se citan.)

  1. En Reporte de La Conferencia, octubre de 1986, pág. 3; o revista Ensign, noviembre de 1986, pág. 4. Véase también revista Liahona, enero de 1987, pág. 4.
  2. En Reporte de La Conferencia, octubre de 1982, pág. 75; o revista Ensign, noviembre de 1982, pág. 53. Véase también revista Liahona, enero de 1983, pág. 101.
  3. Articulo de la revista Redbook, citado por Ron Bernier, Una nota del pastor Ron y del equipo de Into the Light Ministries,” http://www.intothelight. org/info. asp (tenido acceso el 12 de julio de 2007).
  4. Historia de la Iglesia, 1:71. Véase también Enseñanzas del Profeta José Smith,» escogidas y arregladas por Joseph Fielding Smith, 1976, pág. 7.
  5. En Reporte de La Conferencia, Octubre de 1984, pág. 5; o Ensign, noviembre de 1984, pág. 6. Véase también revista Liahona, enero de 1985, pág. 5.
  6. Historia de la Iglesia, 4:461. Véase también Enseñanzas del Profeta José Smith, escogidas y arregladas por Joseph Fielding Smith, 1976, pág. 194.
  7. En Reporte de La Conferencia, Abril de 1961, pág. 39; o revista Improvement Era, junio de 1961, pág. 403.
  8. En Reporte de La Conferencia, Octubre de 1986, pág. 4; o Ensign, noviembre de 1986, pág. 5. Véase también revista Liahona, enero de 1987, pág. 4.
  9. Introducción al Libro de Mormón, el párrafo 8.
  10. En Reporte de La Conferencia, octubre de 1984, pág. 7; o revista Ensign, noviembre de 1984, pág. 8. Véase también revista Liahona, enero de 1985, pág. 6.
  11. Doctrina Mormona,a edición, 1966, pág. 436.
  12. En José Smith III, «Último Testimonio de la Hermana Emma,» Heraldo de los Santos, 1 de octubre de 1879, pág. 290.
  13. Historia de la Iglesia, 1:54-55.
  14. Historia de José Smith por su madre, Lucy Mack Smith, editado por Preston Nibley, 1958, pág. 154.
  15. H. Roberts, Una historia exhaustiva de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, 7 volúmenes, 1930,1:125-127.
  16. Brenton G. Yorgason, Evidencias pocas conocidas del Libro de Mormón, 2003, pág. 19.
  17. En Reporte de La Conferencia, octubre de 1986, pág. 4; o Ensign, noviembre de 1986, pág. 4. Véase también revista Liahona, enero de 1987, pág. 3.
  18. En Reporte de La Conferencia, abril de 1975, pág. 97; o revista Ensign, mayo de 1975, pág. 65. Véase también revista Liahona, agosto de 1975, pág. 45.
  19. En Reporte de La Conferencia, octubre de 1961, pág. 18; o revista Improvement Era, diciembre de 1961, págs. 925-926.
  20. Historia de la Iglesia, 2:52. Véase también Teachings ofthe ProphetJoseph Smith, escogidas y arregladas por Joseph Fielding Smith, 1976, pág. 71.
  21. En Reporte de La Conferencia, octubre de 1986, pág. 3; o revista Ensign, noviembre de 1986, pág. 4. Véase también revista Liahona, enero de 1987, pág. 3.
  22. En Reporte de La Conferencia, abril de 1982, pág. 50; o revista Ensign, mayo de 1982, pág. 33. Véase también revista Liahona, julio de 1982, pág. 67.
  23. En Reporte de La Conferencia, abril de 1961, págs. 39-40; o revista Improvement Era, junio de 1961, pág. 405.
  24. Alexander Campbell, El Milenario Harbinger2, 7 de febrero de 1831, pág. 95.
  25. Declaración jurada ante Charles Dimon, Justicia de Paz, Condado de Susquehanna, Pennsylvania, y otros dos testigos, 20 de marzo de 1834. Citado en E. D. Howe, Mormonismo Revelado, Painesville, Ohio: 1834, pág. 266.
  26. Periódico de Jamestown 3, 246,13 de febrero de 1833.
  27. Enseñanzas del Profeta José Smith, escogidas y arregladas por Joseph Fielding Smith, 1976, pág. 267.
  28. ¡Esas planchas doradas!, 1979, pág. 61.
  29. Citado en Daniel H. Ludlow, Un compañero para su estudio del Libro de Mormón, 1976, pág. 25.
  30. Fundación Para Estudios Antiguos y Estudios de Mormonismo (FARMS), siglas en inglés, boletín de noticias, febrero de 1986.
  31. Estudios de Brigham Young Universidad, primavera de 1980, págs. 225-251.
  32. Franklin S. Harris Jr., El Libro de Mormón: Mensaje y Evidencias,a edición, 1961, pág. 116.
  33. George Potter y Richard Wellington, Lehi en el desierto: 81 nuevas, evidencias documentadas de que el Libro de Mormón es una historia verdadera, 2003, págs. 163-165.
  34. George Potter y Richard Wellington, Lehi en el desierto: 81 nuevas, evidencias documentadas de que el Libro de Mormón es una historia verdadera, 2003, págs. 163-165.
  35. Brent L. Top, «Un libro extraordinario que cambia vidas,” Meridian, 2004, http://www.ldsmag.com/gospeldoctrine/bom/040102remarkable.html (tenido acceso el 12 de julio de 2007).
  36. Hugh W. Nibley, Lehi en el desierto, el mundo de los jareditas, hubo jareditas, editado por John W. Welch, Darrell L. Matthews, y Stephen R. Callister, 1988, pág. 119.
  37. En Reporte de La Conferencia, octubre de 1983, pág. 106; o revista Ensign, noviembre de 1983, pág. Véase también revista Liahona, enero de 1984, págs. 132-133.
  38. Joseph Fielding McConkie y Robert L. Millet, Comentarios doctrinales del Libro de Mormón, 4 volúmenes, 1987-1992,1:8-16.
  39. En Reporte de La Conferencia, abril de 1975, pág. 94; o revista Ensign, mayo de 1975, pág. 63. Véase también revista Liahona, agosto de 1975, pág. 41.
  40. Daniel H. Ludlow, «El Libro de Mormón fue escrito para nuestros días,” revista Instructor, julio de 1966, pág. 266.
  41. Daniel H. Ludlow, «El Libro de Mormón fue escrito para nuestros días,” pág. 266.
  42. Historia de la Iglesia, 4:461. Véase también Enseñanzas del Profeta José Smith, escogidas y arregladas por Joseph Fielding Smith, 1976, pág. 194.
  43. «Jesucristo—Regalos y expectativas,» en revista Ensign, diciembre de 1988, pág. 4.
  44. En Reporte de La Conferencia, octubre de 1986, pág. 6; o revista Ensign, noviembre de 1986, pág. 7. Véase también revista Liahona, enero de 1987, pág. 6.
  45. En Reporte de La Conferencia, abril de 1980, pág. 90; o revista Ensign, mayo de 1980, pág. 67. Véase también revista Liahona, julio de 1980, pág. 109.
  46. «El poder del Libro de Mormón,» en revista Ensign, junio de 1988, pág. 6.
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