El programa de desarrollo Niños y Jóvenes: Una oportunidad muy valiosa

Mensaje de los líderes del Área Europa

El programa de desarrollo Niños y Jóvenes:
Una oportunidad muy valiosa

Massimo-De-FeoÉlder Massimo De Feo, Italia
Primer Consejero de la Presidencia del Área Europa

En una sociedad que está perdiendo el contacto con la realidad de la misión divina de Jesucristo, es cada vez más urgente que encontremos maneras de volver a conectar con el Señor, de entablar una relación personal con Él y de llevar una vida más satisfactoria y feliz.

Si bien, por un lado, muchos miembros de la Iglesia decidieron seguir al Salvador hace mucho tiempo y mantener su fe intacta a pesar de las dificultades de la vida, a otros todavía les cuesta trabajo establecer una verdadera conexión espiritual con el Salvador y las dificultades de la vida les resultan abrumadoras.

Hay estudios que reflejan un retroceso general del interés por la religión en la actualidad, y la nueva generación parece estar teniendo más dificultades que nunca para encontrar una función, una identidad y felicidad en una iglesia institucional. Así sucede también con muchos de nuestros niños y jóvenes de la Iglesia restaurada, que alcanzan un punto en su progreso personal en el que deben decidir si van a convertirse en sus propios agentes o si van a ser personas sobre las cuales se actúa, sometidas a los fuertes vientos e influencias del mundo.1

Para ayudarlos a encontrar una manera más centrada de conectar con el Salvador, la Iglesia nos ha proporcionado el nuevo programa Niños y Jóvenes.

Esta iniciativa responde a las necesidades de todos los jóvenes de la Iglesia, pero se puede adaptar a los miembros y las familias de cualquier lugar, y no hay “una sola manera correcta” de llevarla a la práctica.

Como las culturas y circunstancias son muy distintas en todo el mundo y en nuestra Área, la iniciativa es más bien una labor basada en principios que un programa estándar.

Su propósito siempre es el mismo: “Ayudar a todas las personas, incluidos los niños y los jóvenes, a progresar a lo largo de la senda de los convenios a medida que enfrentan los desafíos de la vida, con una fe fortalecida en Jesucristo, por medio del poder de Su expiación”.

El presidente Nelson dijo: “Necesitarán buscar revelación personal. Necesitarán decidir ustedes mismos cómo actuar de acuerdo con ella. A veces, el Espíritu puede pedirles que hagan cosas que sean difíciles. Yo creo que ustedes están a la altura del desafío. Pueden hacer cosas difíciles”.2

Al procurar revelación personal para averiguar cómo llevar a la práctica el nuevo programa Niños y Jóvenes en sus familias y unidades, invito a todos los padres, jóvenes y líderes de la Iglesia a plantearse esta iniciativa como una oportunidad y no tanto como un programa. Este esfuerzo unificado nos traerá bendiciones divinas a todos nosotros, cuando nos ocupemos de reunir todas las cosas en Cristo.3

Por tanto, permítanme compartir tres invitaciones relacionadas con sus funciones específicas en esta iniciativa sagrada:

Primera: Invito a todos los padres de la nueva generación del Señor a plantearse esta labor divina como una oportunidad de bendecir a sus hijos, a medida que los ayudan a encontrar al Salvador al principio de su vida, por medio de su amor y su atención sincera. Su afecto como padres abrirá el corazón de sus hijos y los ayudará a encontrar al Salvador. Será vital que ustedes tomen la iniciativa y les indiquen el camino hacia el Salvador conforme sus hijos tratan de escucharlo y, en última instancia, encontrarlo.

Segunda: Invito a todos los líderes a plantearse esta labor divina como una oportunidad de ministrar a los jóvenes que el Señor les ha asignado espiritualmente. Al ministrar a los jóvenes en sus llamamientos, ustedes los ayudarán a saber mejor cómo pueden encontrar a su Salvador. Con su conocimiento y su bondad, al testificar de los preciados principios del Evangelio que ustedes saben que son verdaderos, los ayudarán a averiguar cómo pueden encontrar al Señor.

Tercera: Invito a todos los jóvenes del Área Europa a plantearse esta labor divina como una oportunidad de progresar en su búsqueda personal del Salvador.

Queridos jóvenes: testifico que si son sinceros en su deseo de encontrar al Salvador, ¡Él los encontrará a ustedes!, conforme sigan el consejo de sus padres y de los líderes de la Iglesia a la hora de poner en práctica los buenos principios de este programa.

A medida que se fijen metas dignas para su desarrollo espiritual, social, intelectual y físico, irán creciendo como lo hizo el Señor en Su juventud; y a medida que sigan Sus pasos, se irán volviendo cada vez más semejantes a Él, hasta que consigan encontrarlo.

Que el Señor bendiga nuestro esfuerzo unificado por ayudar a nuestros jóvenes a encontrar al Salvador y a llevar una vida más feliz.


1. D. y C. 58:28, 2 Nefi 2:14, 16, 24.
2. Presentación del vídeo introductorio para Niños y Jóvenes (transmisión del 29 de septiembre de 2019).
3. Efesios 1:10.

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