Un pedacito de cielo en la tierra
Por el élder Robert D. Hales
Del Quórum de los Doce Apóstoles
De un discurso pronunciado en un devocional de la Universidad Brigham Young el 9 de noviembre de 1976. Para ver el texto completo en inglés, visite speeches.byu.edu.
El matrimonio celestial requiere vivir una vida consagrada de dignidad y de principios celestiales, lo cual conduce a la felicidad en esta vida y a la exaltación en la vida venidera.

El matrimonio en el templo describe el lugar adonde la persona va para que se efectúe el matrimonio. El matrimonio celestial es lo que la persona establece cuando es fiel a los sagrados convenios que hace durante la ceremonia del matrimonio en el templo.
Una vez que se hacen los votos, el matrimonio celestial requiere vivir una vida consagrada de dignidad y de principios celestiales, lo cual conduce a la felicidad en esta vida y a la exaltación en la vida venidera. Si vivimos las leyes que corresponden al matrimonio celestial, seremos capaces, junto con nuestro cónyuge y con nuestra familia, de tener un pedacito de cielo en la tierra. Cuando vivimos esas leyes, ponemos en práctica las mismas leyes que se ejercen en el cielo y practicamos cómo vivir con el Padre, con el Hijo y con nuestra familia por las eternidades venideras. Ése, para mí, es el mensaje que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ofrece al mundo. Seguir leyendo →