Conferencia General Octubre 1974
Dios no será burlado

Por el presidente Spencer W. Kimball
Presidente de la Iglesia
Mis queridos hermanos y amigos, me alegro mucho de ver aquí a los líderes y miembros de la Iglesia. Tenemos la esperanza de que en el transcurso de esta conferencia podáis lograr la inspiración que habéis venido a buscar.
En las conferencias de prensa a las que asistimos se nos pregunta a menudo: «¿En qué estado se encuentra la Iglesia?» a lo cual nosotros contestamos; «La Iglesia está bien, se encuentra creciendo, sana y saludable. Gracias.»
Al comenzar esta conferencia, la Iglesia contaba con 661 estacas. Cuando yo vine a trabajar entre las Autoridades en el año de 1943, teníamos 148 estacas; en aquel entonces no había ninguna fuera de los Estados Unidos y habríamos de esperar muchos años antes de que el evangelio cruzara las grandes aguas y los continentes, para llegar a muchos pueblos. Ahora, desde la organización de la estaca de Auckland, en Nueva Zelandia, por el presidente Romney, en mayo de 1958 contamos con 86 estacas fuera de los Estados Unidos. Tenemos también 112 misiones, además de 661 misiones de estaca, contando también con unos 18,000 misioneros, cuando en 1943 contábamos sólo con un puñado de ellos. Mucho nos satisface este desarrollo, que ha sido y sigue siendo estable.
Y cuando se nos pregunta por qué somos un pueblo tan feliz, nuestra respuesta es: «Porque lo tenemos todo, la vida con todas sus oportunidades, la muerte sin temor, la vida eterna con un desarrollo infinito.»
Muy pronto se cerrará otro año de crecimiento y desarrollo, marcado por 3,300.000 miembros de muchas razas, en numerosas tierras y en los cuatro puntos cardinales del planeta. La gente asiste a sus reuniones y se ocupa de sus asuntos personales; los templos están aumentando en número y el trabajo que en ellos se realiza indica una gran espiritualidad de parte de los miembros. Seguir leyendo









por el élder Thomas S. Monson

























