¡Ay de vosotros. . . Hipócritas!

Conferencia General Octubre 1970

¡Ay de vosotros. . . Hipócritas!

por el presidente N. Eldon Tanner
Segundo Consejero en la Primera Presidencia.


Apenas el otro día estuve hablando con alguien que dijo: «Ahí va un hombre en quien se puede confiar plenamente.  Uno siempre sabe la clase de persona que es; nunca pretende, y siempre es sincero y da lo mejor de sí mismo.»

Ese mismo día, alguien, refiriéndose a otra persona, dijo:

«¿No es una lástima ignorar siempre lo que pretende?  Nunca se puede tener la seguridad de confiar en lo que dice.  Yo creo que el Señor lo hubiera llamado hipócrita.» Sentí el impulso de opinar de la misma manera.

Es tocante a la hipocresía que deseo dirigir mis palabras hoy, especialmente a los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, donde quiera que se encuentren.  Tenemos aproximadamente tres millones de miembros, constituidos de todas clases de personas, desde aquellas que están completamente dedicadas y preparadas para ofrecer todo lo que poseen en el servicio del Señor y de su prójimo, hasta aquellas que todavía no han sido convertidas completamente, y quienes no ven la importancia de vivir las enseñanzas de Jesucristo, o de estar activas y preparadas para rendir servicio, siempre que sea requerido.

Si hemos de gozar de las bendiciones del Señor y la confianza de las personas con quienes nos asociamos, debemos estar preparados para vivir el evangelio y estar honrada y activamente embarcados en la práctica y enseñanza de sus conceptos, sin pretender jamás ser aquello que no somos.  El evangelio de Jesucristo nos señala la manera de vivir; hagamos referencia a algunas de sus grandes verdades.

El Señor ha dicho: «. . . esta es mi obra y mi gloria: Llevar acabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre» (Moisés 1:39).

«Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.

«Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente» (Juan 11:25-26).

Y en respuesta al hombre de la ley que preguntó, para tentarlo: «. . . ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?, contestó: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente.

«Este es el primero y grande mandamiento. «Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

Con corazones agradecidos

C. G. Octubre 1970
Con corazones agradecidos
Por el Presidente Joseph Fielding Smith

Joseph Fielding SmithMis queridos hermanos: Al concluir otra gran conferencia de la Iglesia, deseo dejar mis bendiciones sobre vosotros.

El sacerdocio es el poder para bendecir a la humanidad, y todos aquellos que lo poseen, deben usarlo dentro de la esfera de sus asignaciones para bendecir a sus semejantes.  Cuando cualquiera de nosotros hace uso justo de esta autoridad, siguiendo la inspiración del Espíritu Santo, nuestros actos son sellados y serán reconocidos por el Señor temporal y eternamente.

De manera que siento el deseo de bendecir a los santos, a todos aquellos que aman al Señor y que muestran devoción a su causa guardando sus mandamientos.  Deseo bendecirlos temporal y espiritualmente, y le ruego a Dios, nuestro Padre, que derrame sus bondades sobre ellos a fin de que prosperen en todos sus justos deseos.

Hablando por mí mismo y por todos vosotros, abro mi alma en agradecimiento al Señor por todo lo que tan generosamente nos ha dado.

Por el poder de nuestro Padre Eterno hemos sido establecidos como un pueblo libre; las bellezas y abundancias de la naturaleza son nuestras, y poseemos estas verdades, mediante la obediencia a las cuales podemos llevar una vida agradable ante su vista, que nos brindará paz y gozo en esta vida, y nos asegurará una vida eterna y abundante con El en su reino sempiterno.

Me siento inspirado a decir: Oh, nuestro Padre Eterno, derrama tu Espíritu más abundantemente sobre estos tus santos, sobre esta porción del Israel dispersado que se ha unido a tu evangelio en estos últimos días.

Tú sabes que como pueblo tenemos el deseo de servirte, de guardar tus mandamientos y de llevar tu mensaje de verdad y justicia a todos los pueblos; por esta razón enviamos a nuestros misioneros a todas partes del mundo.  Por muchos años he tenido constantemente a mis hijos en el campo misional, uno de ellos se encuentra actualmente en una misión en un país extranjero, donde ha estado por varios años.

Te agradecemos, nuestro Padre, el gran derramamiento de verdad y luz que ha emanado de los labios de tus siervos durante esta conferencia, el cual ha sido depositado en el corazón de los hombres honrados del mundo, mediante el poder del Espíritu Santo.

Te agradecemos el haber podido participar del pan de la vida, haber sido fortalecidos espiritualmente y estar ahora renovados y listos para llevar a cabo tu mandato, desempeñando al máximo de nuestras habilidades aquellas cosas que nos has mandado hacer.

Nuestro Padre Celestial, estamos agradecidos por todo lo que nos has concedido; reconocemos tu mano en todas las cosas, y rogamos por el éxito y triunfo de tus propósitos en toda la tierra.

Sabemos que has hablado en esta época como lo hiciste en los días antiguos, y estamos complacidos por ser instrumentos en tus manos para llevar tu mensaje al mundo, y por permanecer como una luz al mundo, para que ellos, viendo nuestras buenas obras, puedan glorificarse.

Y a tu santo nombre le atribuimos el honor y la gloria en todas las cosas, ahora y para siempre.

En el nombre de Jesucristo.  Amén.

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

De una generación a otra con amor

C. G. Octubre 1970
De una generación a otra con amor
Por el élder Gordon B. Hinckley

Gordon B. HinckleyQuisiera dirigirme a la juventud de la tierra que es el futuro de la Iglesia y la esperanza de las naciones.

El tema que he escogido proviene de una conversación que tuve con un joven en un aeropuerto de Sudamérica, mientras ambos esperábamos nuestros vuelos.  Este tenía cabello largo y barba; sus gafas eran grandes y redondas; calzaba sandalias y su vestuario daba la apariencia de una indiferencia total a cualquier norma de estilo generalmente aceptada.

No me importaba esto; era atento y evidentemente sincero; educado y considerado. No tenía empleo, y su padre lo estaba sosteniendo mientras viajaba por Sudamérica.

¿Qué es lo que buscaba en la vida? le pregunté. «Paz y libertad» fue su respuesta inmediata. ¿Usaba drogas?  Sí; era uno de los medios por los cuales obtenía la paz y libertad que buscaba.  La discusión tocante a las drogas nos llevó a la discusión de los principios morales.  Habló despreocupadamente acerca de la nueva moralidad que brindaba más libertad que cualquier otra generación que haya existido.

Al comienzo de nuestra conversación se enteró que yo era un hombre religioso; y me hizo saber, en una manera un tanto condescendiente, que la moralidad de mi generación era una burla. Luego, con seriedad, me preguntó cómo podía yo defender honradamente la virtud personal y la castidad. Se quedó un poco sorprendido cuando le dije que su libertad era una desilusión, que su paz era un fraude, y que le diría la razón.

Poco después, se anunciaron nuestros vuelos y tuvimos que separarnos.  Desde aquel día he pensado mucho en nuestra conversación. Espero que él esté escuchándonos en algún lugar hoy día.  Ese joven forma parte de una temerosa generación que asciende a millones, la cual en su búsqueda por la libertad de las restricciones morales y paz de una conciencia sumergida, ha abierto la puerta a una serie de prácticas que esclavizan y corrompen, y las cuales, si no se restringen, no sólo destruirán a los individuos sino también a las naciones de las que forman parte.

Pensé en esta clase de libertad y esta paz cuando recientemente vino a mi oficina una joven pareja, él era apuesto y varonil y ella era una joven hermosa, una alumna excelente, sensitiva y perceptiva.

La muchacha sollozaba y lágrimas caían de los ojos de él. Ambos cursaban el primer año en la universidad; su boda se efectuaría la semana entrante pero no la clase de ceremonia que ellos habían soñado. Ellos habían planeado hacerlo tres años más tarde, después de la graduación. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Quién era realmente el gran Dios blanco?

C. G. Octubre 1970
¿Quién era realmente el gran Dios blanco?
por el élder Mark E. Petersen
del Consejo de los Doce

Mark E. PetersenEn los meses recientes, la situación de los indios americanos, surgió a la atención pública de una manera impresionante.

Como resultado, se dieron algunos pasos para mejorar la suerte de este pueblo, que está entre los más abandonados de todas las minorías en este continente.

Estamos agradecidos de que los Santos de los Últimos Días hayan tomado parte activa a través de los años para proporcionarles una ayuda completa.  Particularmente les hemos dado ayuda en el campo educacional. Este año se proveyeron clases diarias de seminario para más de 15,000 estudiantes indios, y mediante los esfuerzos de la Iglesia, otros 5,000 están recibiendo enseñanza elemental y secundaria, sin costo alguno para ellos.

También proveímos un programa universitario para muchos de nuestros indios, de los cuales ingresaron 475 este año a la Universidad Brigham Young, 426 trabajaron en la universidad el año pasado.

La Universidad Brigham Young recientemente ha conferido grados de licenciatura a 85 estudiantes indios y 20 han recibido grados de maestros o doctores.  Más de una veintena están inscritos en la escuela de graduados.

La Universidad Brigham Young también tiene un Instituto de Investigación y Servicios para el indio americano, y mediante este programa se supervisan más de treinta proyectos agrícolas para los indios del oeste de los Estados Unidos.

La preparación doctrinal también abarca a más de 35,000 indígenas que son miembros de nuestra Iglesia.

Ellos son brillantes y adaptabas y están orgullosos de su herencia ancestral, porque saben que descienden de un gran pueblo.

Recientemente asistimos a una reunión de mexicanos residentes en Salt Lake City y les escuché expresar su gran orgullo por su ascendencia indígena, y bien pudieron hacerlo, pues a medida que aprendemos acerca de los primero habitantes de México, más nos convencemos de que verdaderamente ellos fueron un gran pueblo.

A esta conclusión llegó también el doctor Alfred V. Kindder, una de las más grandes autoridades en cultura maya; en su libro Una guía de Quiyiguá. Este eminente hombre de letras dijo: Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | 1 comentario

Sostened las manos del presidente de la iglesia

Conferencia General Octubre 1970

Sostened las manos del presidente de la iglesia

harold b. lee

por el presidente Harold B. Lee
Primer Consejero en la Primera Presidencia y
Presidente del Consejo de los Doce


Antes de anunciar al presidente Smith como el siguiente y último orador, y con quien concluirá esta conferencia, me parece apropiado decir una o dos cosas.

Cuando la Iglesia fue organizada primeramente, de hecho, el día que fue organizada, el Señor estaba hablándole a la Iglesia.  El no se refería solamente a los seis miembros que la constituían en ese momento; El estaba hablando acerca del presidente de la Iglesia que era el Profeta José Smith en ese tiempo.  Y esto es lo que El dijo: «Por tanto, vosotros, la iglesia, andando delante de mí en toda santidad, daréis oído a todas sus palabras y mandamientos que os dará según los reciba;

«Porque recibiréis su palabra con toda fe y paciencia como si viniera de mi propia boca.

«Porque si hacéis estas cosas, no prevalecerán contra vosotros las puertas del infierno; sí, y el Señor Dios dispersará los poderes de las tinieblas de ante vosotros y hará sacudir los cielos para vuestro beneficio y para la gloria de su nombre» (D. y C. 21:46).

Tendremos algunas dificultades para llegar hasta el fin, antes de que el Señor venga a su Iglesia y a todo el mundo en esta última dispensación, la cual abrirá las puertas a la venida del Señor. El evangelio fue restaurado a fin de preparar al pueblo para recibirlo.  El poder de Satanás aumentará, vemos las evidencias de esto por todos lados.  Habrá dentro de la Iglesia destructivas intromisiones.  Habrá, como ha dicho el presidente Tanner: «Hipócritas, que por fuera se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de toda inmundicia» (Mateo 23:27).

Veremos a aquellos que profesan ser miembros de la Iglesia, pero secretamente estarán planeando y tratando de inducir a la gente a no seguir a los líderes que el Señor ha puesto para presidirla.  Ahora bien, la única seguridad que tenemos como miembros de esta Iglesia es hacer exactamente lo que el Señor dijo a la Iglesia en aquel día cuando fue organizada.

Debemos aprender a escuchar las palabras y mandamientos que el Señor nos da a través de sus profetas «como ellos los reciben, andando en santidad ante mí;… como si fuera de mi propia boca, con toda paciencia y fe» (D. y C. 21:4-5).  Habrá algunas cosas que requieran paciencia y fe.  Puede ser que no os guste lo que viene de las Autoridades de la Iglesia.  Ya que puede contradecir vuestros puntos de vista políticos, vuestros puntos de vista sociales.  Puede interferir en vuestra vida social.  Pero si escucháis estas cosas, como si vinieran de la boca del Señor mismo, con paciencia y fe, la promesa es que las puertas del infierno no prevalecerán contra vosotros, sí, y el Señor Dios dispersará los poderes de la, obscuridad ante vosotros y sacudirá los cielos para vuestro bien y la gloria de su nombre. (D. y C. 21:6.) Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Conozca a José Smith

C. G. Abril 1970
Conozca a José Smith
por Paul H. Dunn
del Primer Consejo de los Setenta

Paul H. DunnMis hermanos, tanto los que estáis presentes como los que os encontráis por todo el mundo, esta es una maravillosa ocasión. Estoy agradecido por la oportunidad de testificar solemnemente sobre algunas cosas que atesoro en mi corazón, y en las cuales creo completamente.

Aproximadamente a 210 Km. Al norte de Boston, Massachusetts, se encuenta uno de los parajes más hermosos que he visto; anidado entre las entrecortadas y verdes colinas del Condado de Windsor, Vermont, se localiza el lugar de nacimiento de un Profeta del Señor: José Smith.

En los terrenos de esa residencia original se alzan dos edificios: un centro de información y un centro de exhibición religiosa.

Recientemente, al verificar uno de nuestros viajes al mencionado lugar, nos acompañó nuestra hija, Kellie, quien ha estado ahí en varias ocasiones y siempre se siente notablemente afectada por la paz y el espíritu que ahí reinan. Nunca abandona el edificio sin antes firmar el registro dedicado a los visitantes, y expresar sus opiniones en la columna donde se anotan los comentarios.

En ese día particular escribió: «La Iglesia es lo más grandioso en mi vida.» Como es de suponerse, mi esposa y yo estábamos muy emocionados. ¿Por qué? Porque la Iglesia y el evangelio con sus ordenanzas son una «manera de vivir», y siguiendo sus enseñanzas, nosotros, como familia, estamos encontrando el verdadero gozo y felicidad que todos buscamos.

Hizo precisamente 150 años la primavera pasada, que un joven con una fe sencilla hizo una pregunta muy importante: «¿Cuál iglesia es la verdadera?» Esa hermosa mañana primaveral en 1820, Dios el Padre y su Hijo Jesucristo aparecieron a un joven cuyo nombre nunca perecerá; ese joven era José Smith, el Primer Profeta de esta dispensación.

Durante los dos últimos años hemos estado radicados en Nueva Inglaterra y hemos pasado un tiempo considerable en el lugar de nacimiento del Profeta. El Señor ha santificado ese sitio, y cada vez que contemplamos el monumento de granito que se alza hacia el cielo marcando el lugar donde nació, nuestros corazones se llenan de gozo y el Espíritu nos susurra: «Fue verdaderamente un Profeta.»

Uno de los mejores presentes que podría obsequiaros esta mañana es una oportunidad de conocer un poco mejor al profeta José Smith. No trataré de explicaros las cosas que logró, sino que deseo hablaros acerca del hombre, el Vidente y el Profeta. Considero importante que sepamos el cómo y el porqué de su vida, porque al hacerlo aumentaremos nuestra comprensión y apreciación de este «príncipe de nuestra actual dispensación», José Smith, el hombre acerca de quien Brigham Young dijo: «Con excepción de Jesucristo, jamás vivió otro hombre mejor» (Discourses of Brigham Young, pág. 459).

Una vida que ha llegado a ser una antorcha del Señor es algo que todos desearían ver más claramente; y tal fue la de José Smith, una vida dedicada al servicio de otros, una vida de amor. Declaramos que él, indudablemente, fue uno de los hijos más nobles de nuestro Padre Eterno. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

El día en que vivimos

Conferencia General Abril 1970

El día en que vivimos

harold b. lee

por el élder Harold B. Lee
Primer Consejero en la Primera Presidencia
y Presidente del Consejo de los Doce


Hago eco a los sentimientos de mi amado colega, el hermano Kimball, al dar la bienvenida a nuestro círculo de Autoridades Generales a nuestros queridos asociados: el hermano Boyd K. Packer, Joseph Anderson, David B. Haight y William H. Bennett.  A medida que lleguéis a conocerlos como nosotros los conocemos, sentiréis una gran fortaleza bajo su dirección.

No podemos dejar pasar este momento sin recordar a nuestro amado presidente McKay, así como a usted, hermana McKay, si nos está escuchando; y a la familia extraordinaria que ambos tienen extendemos nuestro amor y bendiciones, ahora que pasamos a otra era en la historia de la Iglesia.

Hoy día, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días principia un nuevo capítulo en sus 140 años de historia desde su organización en ésta, la dispensación del cumplimiento de los tiempos, a la cual se hace referencia en las Escrituras.

Otro Profeta, nuestro noble presidente David O. McKay, ha sido llamado para dar un informe sobre su función como cabeza terrenal de la Iglesia.  Después del fallecimiento de su profeta-líder, siempre han ocurrido grandes acontecimientos, tanto en la Iglesia como en el mundo; me he preguntado si será porque el informe del profeta a nuestro Creador ha tenido gran significado en los asuntos de los hombres aquí en la tierra.

La transición, al hacer el cambio de administración de la Iglesia, se efectúa mediante un procedimiento único y un plan ordenado que evita, como dijo el élder Kimball, la posibilidad de utilizar proyectos políticos o métodos revolucionarios que podrían causar mucha confusión y frustración en la obra del Señor.

El presidente David O. McKay y todos los que le precedieron como presidentes de la Iglesia, nos han legado ricos tesoros de sabiduría y conocimiento.  Con el fallecimiento de cada uno de ellos, el corazón de un pueblo agradecido ha sido, en un sentido figurado, arrebatado con el que se iba.  Los registros de su vida y obras, sus palabras y sus ministerios son afortunadamente libros de lecciones, documentados en la historia escrita de la Iglesia y en las memorias de aquellos que los han seguido, Dios bendiga ese legado para los fieles de todas partes.  Después de todo, sus registros más ilustres quedarán escritos en el corazón de aquellos a quienes diligentemente trataron de servir.

Quizás a muchos miembros de la Iglesia y otras personas que estén escuchando estos servicios, les servirá de instrucción e inspiración que diga algo concerniente a la reorganización de la Iglesia después del fallecimiento del Presidente. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Elegid este día

C. G. Abril 1970
Elegid este día
por el élder Eldred G. Smith
Patriarca de la Iglesia

Eldred G. SmithDeseo expresar mi gratitud por ese voto de sostenimiento dado a mi favor esta mañana.  Oro porque me sea otorgada la ayuda necesaria para poder cumplir totalmente con esta responsabilidad.  Deseo expresar personalmente mi voto de sostenimiento a favor del presidente Joseph Fielding Smith y todas las Autoridades Generales, incluyendo a las nuevas que hoy han sido sostenidas.

El Señor siempre ha dado a su pueblo profeta y líderes para guiarnos y darnos consejos.

Hablando a Enoc, quien solamente perteneció a la sexta generación de seres mortales en esta tierra, el Señor le declaró: «Di a este pueblo: Elegid este día para servir a Dios el Señor, quien os hizo» (Moisés 6:33).

Ha sido necesario que los profetas de Dios llamen al arrepentimiento desde el principio y así continuarán a través del resto de la mortalidad, aun hasta que el Salvador venga a reinar en la tierra por mil años.

Muchos de nosotros pensamos que podría ser fácil servir al Señor y guardar sus mandamientos, si se nos permitiera vivir durante el gran reino milenario, que vendrá cuando Cristo esté aquí y Satanás sea atado.

Juan escribió: «Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano.  Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años» (Apocalipsis 20:1-3).

Muchas otras escrituras se refieren a esos mil años de maravillosas y gloriosas condiciones de la tierra, porque Lucifer, Satanás el diablo, será atado.

Las Escrituras dicen que él será «atado con cadenas» y «puesto en un pozo sin fondo».  Para mí, esos son términos simbólicos.  Yo no puedo concebir cadenas de acero o pozos que puedan retener a Satanás.  El único poder que yo conozco, que puede atar a Satanás o dejarlo sin poder, es una vida justa.

La guerra que comenzó en el cielo, no ha terminado aún y no terminará hasta que cada uno haya probado su grado de resistencia a Satanás. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Se busca: padres con valor

C. G. Abril 1970
Se busca: padres con valor
por el obispo Victor L. Brown
Segundo Consejero del Obispado Presidente

Victor L. BrownEn Proverbios leemos: «Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él» (Proverbios 22:6). Josh Billings (humorista norteamericano, 1818- 1885), parafrasea esta verdad: «Para criar a un hijo en el camino que debe seguir, viaja tú mismo por ese camino.» Viaja tú mismo por ese camino. ¿Cuántos de nosotros lo estamos haciendo?

El otro día apareció en televisión una reconocida educadora; su tema fue sobre la mariguana. Dijo que el uso de ésta no era mucho peor que algunos otros hábitos sociales, queriendo decir que realmente no había nada malo en que los jóvenes fumaran mariguana. Recientemente, un personaje que ocupa un puesto de responsabilidad en el gobierno de los Estados Unidos, un puesto de gran influencia sobre lo que se introduce a nuestros hogares a través de la radio y la televisión, dijo: «El vocabulario que uso cuando estoy en un cóctel es diferente del que uso en casa o en la iglesia, y con esto no considero que sea un hipócrita.» Hace unos días, en una de nuestras propias comunidades, unos padres de familia, aparentemente incitados por algún asunto, sacaron el aire de los neumáticos de unos autos de la policía a fin de interferir con la ley, y luego estos mismos padres se divirtieron bastante contando el incidente en frente de sus propios hijos.

Cuando se suscita una crítica en cuanto al tipo de películas que se exhiben actualmente, los productores de las mismas responden que ellos únicamente producen lo que el público está dispuesto a comprar. De 21 películas que se estaban exhibiendo recientemente, solamente pude encontrar tres que no indicaban ninguna. restricción para el público a causa de material que podría ser ofensivo o de dudosa moral, y tales clasificaciones fueron hechas por la industria fílmica misma. Una de las escenas de una película de este tipo que admitía personas de cualquier edad, sujeta únicamente a la supervisión paterna, causó estrepitosas carcajadas del público cuando el ebrio desgarró la blusa de una mujer en una exhibición de despreciable lujuria. Si ésta es la clase de diversión que nosotros como adultos gozamos, ¿cómo suponemos que podemos enseñar la moralidad a nuestros hijos?

Cuando era adolescente, escuché un chiste de mal gusto que contó un activo miembro de la Iglesia. A pesar de que mi memoria para recordar chistes es notablemente mala, ese cuento en particular todavía lo recuerdo, así como el nombre de la persona que lo contó. ¿Qué clase de ejemplos somos, como adultos? ¿Cambia nuestro carácter con las circunstancias como el camaleón cambia sus colores? ¿Cambia el vocabulario que usamos para acomodarlo al ambiente? ¿Vemos películas que atraen nuestros viles instintos animales y que nos arrastran en la inmundicia con los autores y actores. ¿Violamos la ley porque eso es lo que la multitud quiere hacer en ese momento, a somos lo suficientemente fuertes para mantener nuestros propios principios sin prestar atención a la presión social? Estas son algunas de las preguntas que debemos hacernos si hemos de entrenar al niño en su camino y viajar por esa senda nosotros mismos. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | 1 comentario

Un pequeño paso

Conferencia General Abril 1970

Un pequeño paso

Richard L. Evans

por el élder Richard L. Evans
del Consejo de los Doce


Quisiera citaros dos puntos de las palabras de un editorialista muy perspicaz; no es de mi propia religión, pero sí de mucha fe: «Si descuidamos el aspecto divino de la vida, y nos entregamos en cuerpo y alma al aspecto humano» nos dice, «ciertamente no podremos contar con nadie sino con el triunfo del pesimismo… El verdadero optimismo debe apoyarse en una fe calmada pero inconmovible en la vida eterna y en la ilimitada bondad de Dios que nos la da.

«No tenemos una nueva razón en qué apoyar nuestra creencia en la inmortalidad del alma, —continuó— las viejas razones… son muy suficientes… todas las creencias religiosas y toda la esperanza de inmortalidad comienzan con Dios y se apoyan en El.  De El venimos y a El vamos.  El vive, nosotros vivimos… (Y) ¿por qué no habría de poder un padre revelarse a sus hijos? ¿Por qué no habría de mandar profetas y maestros, y por qué no un Supremo Maestro, un Hijo de Dios e Hijo del Hombre?  Nosotros confiamos en la realidad de Uno que murió y se levantó de los muertos, cuyo nombre hemos dado a nuestra fe, y cuyo triunfo sobre la muerte es también nuestro triunfo.»

Esto nos lleva a una declaración de la realidad personal y literal de Dios, a la divinidad de su Hijo, nuestro Salvador, así como a la realidad de la revelación, de los profetas y de las oportunidades y propósitos de la vida eterna.

«Nosotros creemos en Dios el Eterno Padre, y en su Hijo Jesucristo, y en el Espíritu Santo» (Artículo de Fe l).  No en teoría, no como una esencia indefinible, sino como un Dios de vida y de amor, un Dios que vive y a cuya imagen el hombre fue creado.

«Creemos todo lo que Dios ha revelado, todo lo que actualmente revela, y creemos que aún revelará muchos grandes e importantes asuntos pertenecientes al reino de Dios» (Articulo de Fe 9).

Seguramente hay una amplia evidencia de los consejos y del divino llamamiento de los profetas del pasado y, sin duda, hay amplia evidencia de la necesidad que el hombre tiene de una guía divina en estos días.

En semanas recientes hemos perdido, por fallecimiento, a un muy amado Profeta, el presidente David O. McKay.  Nuestro amor y bendiciones llegan a su familia y especialmente a su amada compañera que estuvo a su lado por sesenta y nueve años.

Y hoy hemos escuchado a su amado sucesor, el presidente Joseph Fielding Smith, quien será presentado para nuestro sostenimiento durante los días de la próxima conferencia.  Dios le bendiga y esté con él, y le fortalezca, y le dé paz y todas las cosas buenas de la vida con sus seres queridos. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Una fe firme

C. G. Abril 1970
Una fe firme
por el élder Delbert L. Stapley
del Consejo de los Doce

Delbert L. Stapley.Mis queridos hermanos y amigos: Estoy agradecido por la presentación que dio a mi terna nuestro querido hermano Dunn, quien acaba de hablar.

El siguiente pasaje, tomado del apóstol Santiago, servirá de tema para mi discurso.  El declaró: «Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.  Pero pida con fe, no dudando nada, porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.  No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.  El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos. (Santiago 1:5-8.)

José Smith, un Profeta moderno, probó desde jovencito su fe al ver cómo los miembros de su familia eran influidos por las varias doctrinas en conflicto que los predicadores de esos días estaban predicando.

La promesa de este pasaje lo impulsó a «preguntar a Dios».  Su fervorosa oración lo llevó a la restauración de la Iglesia de Jesucristo en esta última dispensación.  La aplicación de esta cita no está restringida, pues Dios no hace acepción de personas. (Hechos 10:34.) Esta promesa está abierta para todo aquel que empeñosamente busque la luz y la verdad.

El presidente David O. McKay ha dicho: «La fe se manifiesta en obras; y la sabiduría es la aplicación de nuestro conocimientos a la vida diaria y la realización de buenas obras… la sabiduría nunca viene por casualidad, requiere esfuerzo y su fuente es Dios.  Si yo les pidiera nombrar el logro más grande del alma, quisiera que me contestaran: «sabiduría», no conocimiento.  Usted puede obtener todo el conocimiento del mundo, pero si le falta sabiduría, podría ser como una máquina muy poderosa sin estabilidad.»

Sabiduría, entonces, es dar al conocimiento un uso apropiado.

En estos últimos días, Dios ha amonestado a su pueblo a buscar sabiduría: «Y por cuanto no todos tienen fe, buscad diligentemente y enseñaos del uno al otro palabras de sabiduría; sí, buscad palabras de sabiduría de los mejores libros; buscad conocimiento, tanto por el estudio como por la fe» (D. y C. 88:118).

¿Cómo puede adquiriese una sabiduría significativa a no ser por la oración y por una fe firme?  Si encontramos que es necesario analizar, evaluar o investigar nuestra fe sin fin, ¿realmente tendremos fe? ¿Será firme y sin vacilaciones? ¿Observamos las leyes de Dios sin medir sus pros y sus contras?  Tener una fe sin vacilaciones es aplicar un principio especifico a nuestra vida diaria.  Permítanme ilustrarlo: Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Una oración a favor de la paz

Conferencia General Abril 1970

Una oración a favor de la paz

Joseph Fielding Smith

por el presidente Joseph Fielding Smith


Hermanos, creo que este ha sido un día maravilloso, en el cual hemos escuchado muchas cosas que nos serán de provecho si tan solo las atesoramos.

Hemos llegado a la conclusión de otra gran conferencia general de la Iglesia.

Vinimos para sostener a una nueva Primera Presidencia y a recibir consejo y dirección del Señor a través de sus siervos, los profetas.

Nos reunimos para participar de las buenas cosas del Espíritu, para sentir esa influencia que proviene únicamente del Señor, y para ser edificados en la fe y el testimonio.

Vinimos a adorar al Señor, a afirmar nuestro amor por El y nuestra devoción por su causa, y nos reunimos con el deseo de guardar el mandamiento que dice: «Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, alma, mente y fuerza; y en el nombre de Jesucristo lo servirás» (D. y C. 59:5).

Siento que los propósitos de la conferencia se han llevado a cabo; ahora estamos listos para salir hacia nuestros diversos rumbos con una dedicación renovada de edificar la obra de nuestro Padre, y con la determinación de utilizar nuestra fortaleza e influencia para bendecir a todos sus hijos. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Valor

Conferencia General Abril 1970

Valor

Marvin J. Ashton1

por el élder Marvin J. Ashton
Ayudante del Consejo de los Doce


Hace varios días, mientras conversábamos con algunos de nuestros jóvenes, gozamos de otra hermosa experiencia; el tiempo se utilizó no solamente para discusiones y opiniones de grupo, sino también para conversaciones privadas. Nuevamente nos dimos cuenta de que nuestra excelente juventud desea respuestas, dirección y aceptación. Una jovencita nos impresionó cuando expresó con sinceridad: «¿Por qué no puedo ser la misma persona todos los días? Algunas veces siento como si estuviera en las nubes; en otras ocasiones me siento desanimada y desilusionada, especialmente de mí misma.»

Hermanos, estamos viviendo en una época en que nunca ha habido una necesidad tan imperiosa de valor moral: valor para continuar haciendo lo bueno, valor para comunicarnos, valor para tener paciencia y valor para tener una fe de niño. Permitidme repasar estos puntos importantes donde el fortalecimiento del valor es esencial.

Al pensar en la extensión que abarca el continuar fielmente haciendo lo bueno, las partes importantes deben ser: valor para no desviarnos, para no ser engañados, para no descarriarnos y para participar ansiosamente en una buena obra. En el capítulo ocho de Juan, versículos 31 y 32, se nos recuerdan las bendiciones prometidas a aquellos que tienen el valor para permanecer. «Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.» Qué gozo tan grande es estar relacionado con miembros de la Iglesia, jóvenes y adultos, que continúan en los senderos de la honradez.

Es un privilegio ver a nuestros jóvenes en estacas y misiones alejadas, así como a los que están cerca, preparándose anhelosamente para matrimonios en el templo. Otros miles de ellos nos inspiran al verlos continuar diligentemente sus servicios misionales y militares. Que Dios nos ayude a permanecer en sus caminos si humildemente buscamos su guía. Si dirigimos nuestras energías  a sus senderos, recibiremos bendiciones de gozo y felicidad genuinos.

El suyo es el camino correcto; es el camino feliz. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

El papel de un profeta

C. G. Abril 1970
El papel de un profeta
por el élder Mark E. Petersen
del Consejo de los Doce

Mark E. PetersenEs un gran privilegio estar con ustedes aquí, mis hermanos, hermanas y amigos en este, el día de reposo del Señor, para adorarle.

La conferencia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, que estamos teniendo ahora, es la más excepcional en 19 años.

La ilustre administración de nuestro amado presidente David O. McKay, ha llegado a su fin, marcando el más grande periodo de crecimiento de la Iglesia experimentado en sus 140 años de historia.

Ahora abrimos una nueva administración, bajo el presidente Joseph Fielding Smith, también muy querido y reverenciado a través de sus muchos años de devoción a la causa de Cristo.  El será sostenido formalmente por el voto del pueblo mañana, como décimo presidente de la Iglesia.

El Presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, es más que un presidente.  Para nosotros también es elegido como profeta de Dios en el mismo sentido en que fueron llamados Moisés, Isaías y Ezequiel.  Estos antiguos profetas fueron reveladores.  Por medio de la revelación ellos recibieron día tras día guía divina para el pueblo.

En este mismo sentido nosotros aceptamos al Presidente de nuestra Iglesia. Él también es un revelador. A través de él, la revelación moderna está a nuestro alcance para ayudarnos a afrontar muchos serios problemas de la vida.

Mucha gente en la actualidad, judíos o cristianos, encuentra extraño que nosotros reclamemos eso para el Presidente de nuestra Iglesia.

«¿Un profeta?» preguntan con una mirada inquisitivo.  «¿Un profeta? ¿Y qué es un profeta? ¿Puede algún hombre moderno ser un profeta? ¿No están los profetas confinados a los tiempos bíblicos?

Estas verdaderamente son preguntas apropiadas. Ellas deben surgir y contestarse.

Nuestra mejor explicación puede darse revisando lo que la misma Biblia dice acerca de los profetas.  Tales siervos de Dios fueron lo más importante en los tiempos antiguos.  De hecho, todas las relaciones del Señor con su pueblo, se centraron alrededor de ellos.  Tan bien establecido estaba este procedimiento, que uno de ellos dijo: «Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas» (Amós 3:7).

Toda la Biblia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, refleja este importante hecho.  Siempre que Dios ha tenido un pueblo sobre la tierra, al que reconoce como suyo, le provee guía constante, y su guía es por revelación divina dada a través de profetas vivientes. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Entre los brazos de su amor

Conferencia General Octubre 2006
Entre los brazos de su amor
Presidente Gordon B. Hinckley

Ésta es la mejor organización de mujeres en todo el mundo. Es una creación divina.

Play video

Mis queridas hermanas, qué gran oportunidad se me ha dado de dirigirme a ustedes en esta gran conferencia de la Sociedad de Socorro. Esta noche hemos escuchado discursos maravillosos impartidos por mujeres de gran fe y capacidad. Quiero que la presidencia de la Sociedad de Socorro sepa que tenemos plena confianza en ellas y que las apreciamos en todo respecto. Estamos agradecidos por el tema que han escogido del Libro de Mormón, de 2 Nefi: “Para siempre [envueltas] entre los brazos de su amor” (véase 2 Nefi 1:15). Las mujeres de la Sociedad de Socorro están literalmente envueltas para siempre entre los brazos de nuestro Señor.

A mi juicio, ésta es la mejor organización de mujeres en todo el mundo. Es una creación divina. José Smith habló y actuó en calidad de profeta cuando la organizó en 1842. En aquella ocasión dijo: “La organización de la Iglesia de Cristo nunca fue perfecta hasta que se organizó a las mujeres” (Sarah M. Kimball, “Early Relief Society Reminiscences”, 17 de marzo de 1882, Relief Society Record, 1880–1992, Archivos de La Iglesia de Jesucristo de los Últimos Días, pág. 30).

Hoy en día, la Sociedad de Socorro cuenta con alrededor de cinco millones de miembros; está organizada en muchas naciones, enseña en muchos idiomas e incluye a todas las mujeres de la Iglesia de 18 años en adelante. Entre ellas hay mujeres jóvenes solteras, mujeres que nunca se han casado, mujeres viudas o divorciadas, mujeres con esposo y familia, mujeres de edad avanzada, muchas de las cuales han perdido a su compañero eterno.

Una vez, un amigo de otra fe religiosa me dijo: “SUD significa Servicio, Unidad y Devoción”. ¿Qué representa realmente la Sociedad de Socorro? ¿Qué significa? Permítanme hacer algunos comentarios al respecto.

La Sociedad de Socorro significa amor. Qué maravilloso es ser testigo del amor que existe entre buenas mujeres que se relacionan entre sí con lazos de amor, amistad y respeto mutuos. De hecho, esta organización es el único medio que muchas mujeres tienen para establecer vínculos de amistad.

Las mujeres tienen el instinto natural de extender la mano con amor a los afligidos y los necesitados. El programa de bienestar de la Iglesia se caracteriza por estar basado en el sacerdocio, pero no podría funcionar sin la Sociedad de Socorro.

La Sociedad de Socorro significa instrucción. Cada mujer de esta Iglesia tiene la obligación de obtener toda la instrucción posible, ya que ello enriquecerá su vida, incrementará sus oportunidades y le brindará aptitudes laborales por si llegara a necesitarlas.

La semana pasada recibí una carta de una madre soltera, y quisiera leerles una parte. Ella dice lo siguiente: Seguir leyendo

Publicado en Amor, Autosuficiencia, Fe, Instrucción | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario