Conferencia General Abril de 2007
El punto de retorno seguro
Élder Dieter F. Uchtdorf
Del Quórum de los Doce Apóstoles
El don de la expiación de Jesucristo nos proporciona, en todo momento y en todo lugar, las bendiciones del arrepentimiento y del perdón.
Durante mi capacitación para ser capitán de vuelo, tuve que aprender a pilotar un avión cruzando grandes distancias. Para volar sobre vastos océanos, cruzar extensos desiertos e ir de un continente a otro, se debe realizar una planificación cuidadosa con el fin de llegar a destino a salvo. Algunos de esos vuelos directos tienen una duración de hasta 14 horas y cubren unos catorce mil quinientos kilómetros.
Durante vuelos tan largos, existe un punto comúnmente conocido como el punto de retorno seguro, en el cual se debe tomar una importante decisión. Hasta ese momento, el avión tiene el combustible necesario para dar vuelta y regresar al aeropuerto de partida con seguridad. Una vez que el piloto ha pasado el punto de retorno seguro, ha perdido esa alternativa y debe seguir adelante. Es por eso que se habla de ese punto como el punto sin retorno.
¿Existen puntos sin retorno en nuestra vida?
Satanás, “el padre de todas las mentiras” (2 Nefi 2:18), “el padre de la contención” (3 Nefi 11:29), “el autor de todo pecado” (Helamán 6:30) y el “enemigo de Dios” (Moroni 7:12), utiliza las fuerzas del mal para convencernos de que ese concepto se aplica cada vez que pecamos. En las Escrituras se le llama “el acusador” porque él desea que creamos que ya estamos fuera del alcance del perdón (véase Apocalipsis 12:10). Satanás quiere que pensemos que al pecar hemos rebasado el “punto sin retorno” y que ya es demasiado tarde para cambiar de rumbo. En nuestro hermoso pero a la vez conflictivo mundo, es una triste realidad que esa forma de pensar es fuente de gran dolor, gran sufrimiento y gran aflicción para las familias, los matrimonios y las personas.
Satanás trata de imitar la obra de Dios, y al hacerlo, engaña a muchos. Con el fin de que perdamos la esperanza, que nos sintamos tan miserables como él y que creamos que ya no nos es posible obtener el perdón, Satanás podría incluso usar de manera engañosa las palabras de las Escrituras que hacen hincapié en la justicia de Dios, para insinuar que no hay misericordia.
¿Cuál es el plan del Señor para nuestro retorno seguro?
La protección contra la influencia de Satanás se recibe a través del evangelio de Jesucristo. Las buenas nuevas son que Jesucristo realizó una perfecta Expiación en beneficio de la humanidad; es un mensaje de amor, esperanza y misericordia de que hay una reconciliación del hombre con Dios. Seguir leyendo

























