Qué haremos?

Conferencia general de mujeres, 26 de marzo de 2016
¿Qué haremos?
Por Neill F. Marriott
Segunda Consejera de la Presidencia General de las Mujeres Jóvenes

 

Edificamos el Reino cuando cuidamos de los demás; y también lo edificamos cuando defendemos la verdad y testificamos de ella.

Poco tiempo después de la resurrección y ascensión de Jesús, el apóstol Pedro enseñó: “Sepa… ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo”. Los que lo escucharon se compungieron de corazón y le preguntaron a Pedro y a los demás: “Varones hermanos, ¿qué haremos?”1; y posteriormente obedecieron las enseñanzas de Pedro con alegría.

Mañana es domingo de Pascua, y espero que también nos compunjamos de corazón para que reconozcamos al Salvador, nos arrepintamos y obedezcamos con alegría.

En esta conferencia general escucharemos a líderes de la Iglesia, tanto varones como mujeres, dar guía inspirada. Sabiendo que se nos conmoverá el corazón con sus palabras, les pregunto a ustedes esta noche: “Mujeres y hermanas, ¿qué haremos?”.

La Presidenta General de la Sociedad de Socorro, Eliza R. Snow, declaró a las hermanas hace casi 150 años: “El Señor nos ha dado grandes responsabilidades”2. Testifico que lo que ella declaró sigue siendo verdad hoy en día.

La Iglesia del Señor necesita mujeres guiadas por el Espíritu que utilicen sus dones singulares para nutrir la verdad del Evangelio, hablar en favor de ella y para defenderla. La inspiración e intuición son elementos necesarios para la edificación del Reino de Dios, lo que en realidad quiere decir hacer nuestra parte para llevar la salvación a los hijos de Dios.

Edificar el Reino por medio del cuidado amoroso

Edificamos el Reino cuando cuidamos de los demás. Sin embargo, a la primera hija de Dios que debemos edificar en el Evangelio restaurado es a nosotras mismas. Emma Smith dijo: “Deseo tener el Espíritu de Dios para conocerme y comprenderme a mí misma, para superar cualquier obstáculo de costumbre o de carácter que no me conduzca a alcanzar mi exaltación”3. Debemos desarrollar una fe firme en el evangelio del Salvador y avanzar, investidas con el poder de los convenios del templo, hacia la exaltación. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario

Él nos pide que seamos Sus manos

Conferencia General de Mujeres, 26 de marzo de 2016

Él nos pide que seamos Sus manos


Primera Consejera de la Presidencia General de la Primaria

El verdadero servicio cristiano es abnegado y se centra en los demás.


“Que os améis unos a otros; como yo os he amado”1. Esas palabras, entonadas por este extraordinario coro, fueron dichas por Jesús horas antes de Su gran sacrificio expiatorio, un sacrificio que el élder Jeffrey R. Holland describió como “la manifestación más majestuosa de amor puro que jamás se haya manifestado en la historia del mundo”2.

Jesús no solo nos enseñó a amar, sino que vivía lo que enseñaba. Durante Su ministerio, Jesús “anduvo haciendo bienes”3 y “suplicó a todos que siguieran Su ejemplo”4. Él enseñó: “Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, este la salvará”5.

El presidente Thomas S. Monson, quien ha entendido y vivido la admonición de amar, dijo: “Creo que el Salvador nos está diciendo que a menos que nos perdamos en dar servicio a los demás, nuestra vida no tiene mayor propósito. Aquellos que viven únicamente para sí mismos, al final, se marchitan y… pierden la vida, mientras que aquellos que se pierden a sí mismos en prestar servicio a los demás progresan y florecen… y en efecto salvan su vida”6.

El verdadero servicio cristiano es abnegado y se centra en los demás. Una mujer que cuidó de su esposo discapacitado explicó: “No piensen en su tarea como una carga; considérenla como una oportunidad de aprender qué es realmente el amor”7.

En un devocional de BYU, la hermana Sondra D. Heaston preguntó: “¿Qué pasaría si pudiésemos realmente ver lo que hay dentro del corazón de los demás? ¿Nos entenderíamos mejor? Al sentir lo que los demás sienten, ver lo que otros ven y oír lo que otros oyen, ¿nos haríamos tiempo y tomaríamos el tiempo para prestar servicio a otros? ¿Los trataríamos diferente? ¿Los trataríamos con más paciencia, más bondad y más tolerancia?”. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario

Aunque seas tímido

Aunque seas tímido
Por el élder José A. Teixeira
De los Setenta

José A. TeixeiraConfía en el Señor y Él te bendecirá en tus esfuerzos por compartir el Evangelio.

Cuando era un nuevo presidente de misión en Brasil, un día estaba entrevistando a unos élderes y le pedí a uno que me contara algo de sí mismo.

“Soy muy tímido”, me dijo. Me preocupaba que su timidez se interpusiera en su capacidad para servir,

por lo que le pregunté: “¿Cree usted que aun así el Señor puede ayudarlo a ser un buen misionero?”.

“Creo que el Señor puede hacer cualquier cosa”.

“Entonces, deje que Él lo ayude. ¿Cree que puede hacer eso?”.

“Sí”, dijo.

shy missionaryDebo confesar que mientras el misionero se marchaba, yo pensé: “Bueno, espero que funcione”.

Pasaron las semanas y los mismos misioneros volvieron para tener entrevistas. Esta vez, el compañero del élder tímido dijo: “Presidente, no sé qué le dijo, pero ciertamente marcó una diferencia. Ahora es magnífico cuando habla con la gente”. De modo que estaba entusiasmado por volver a reunirme con él.

Cuando entró en mi despacho, bajó la mirada hacia el suelo.

“Tengo buenas noticias”, dijo. “Aún soy tímido, pero le pedí al Señor que me ayudara. Entonces abrí la boca y empecé a hablar. ¿Y sabe qué? Ahora lo hago todo el tiempo. Ni siquiera recuerdo lo que digo. Lo increíble es que a la gente le gusta; sienten el Espíritu; se identifican conmigo y con lo que les digo”.

Me sorprendió ver la transformación de ese misionero cuando puso su confianza en el Señor. Llegó a ser un gran instrumento para llevar felicidad a muchas personas.

Superar el temor

Cuando compartimos el Evangelio, a veces nos ponemos nerviosos; pero como demostró aquel misionero tímido, el Señor nos guiará si confiamos en Él. El Espíritu Santo nos ayudará a saber qué decir (véase 2 Nefi 32:2–3), y cuando la gente siente el Espíritu, por lo general responde de manera positiva. A muchos les intrigan nuestras creencias y quieren saber más.

Un gran gozo

Tengo un testimonio de que el Padre Celestial nos guiará en nuestros esfuerzos por compartir el Evangelio y, en el proceso, sentiremos un gran gozo. De hecho, ese gozo nos acompañará no solo ahora, sino en el mundo venidero. (Véase D. y C. 18:16). Esa es una buena razón para salir de tu zona de comodidad y hacer algo, aunque seas tímido.

Tres temores que puedes conquistar

Aparte de la timidez, sé de tres temores adicionales que hacen que algunos de nosotros digamos: “Temo quedarme sin amigos si hablo del Evangelio”. Afortunadamente, con fe, esos temores pueden superarse.

1. No sé lo suficiente.
Si te falta conocimiento del Evangelio, los misioneros de tiempo completo pueden ayudarte. Ellos pueden enseñarnos el mensaje de la Restauración, ayudarnos a fortalecer nuestra fe en el Señor Jesucristo y ayudarnos a entender el arrepentimiento y cómo aplicarlo a nuestra vida, así como la importancia del bautismo y del don del Espíritu Santo. Otra gran fuente de conocimiento es Predicad Mi Evangelio. Deseo alentar a todo joven y jovencita a obtener un ejemplar e incluirlo en su estudio diario junto con las Escrituras.

2. Nunca lo he hecho.
Si te falta experiencia, ¡practica con los misioneros! Ellos pueden ayudarte a saber qué decir o no decir en una situación determinada. Al pasar tiempo con los misioneros, sentirás el amor que ellos tienen por el Evangelio y por el prójimo. Ellos han encontrado el valor para compartir el Evangelio y pueden ayudarte a ti a hacer lo mismo.

3. Tengo temor de compartir lo que sé.
Cuando compartimos nuestro testimonio, ayudamos a nuestros amigos a ver cosas más elevadas, y ellos empiezan a respetarnos y amarnos de forma diferente. Sucede así casi siempre. Muchos jóvenes dicen: “Tenía miedo, pero cuando hablé con sinceridad, mi amigo empezó a confiar en mí y a hacerme más preguntas”. No deberíamos tener miedo de compartir lo que tenemos; es algo valioso porque procede de Dios, ¿y qué mejor manera de mostrar amor por nuestros amigos que compartir con ellos lo que sabemos que es verdad?

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | Deja un comentario

Estabilidad espiritual: construir un barco que no se hunda

Estabilidad espiritual: construir un barco que no se hunda
Por el élder Dale G. Renlund
Del Cuórum de los Doce Apóstoles

Dale G. RenlundDe un devocional de la Universidad Brigham Young, 16 de septiembre de 2014. Para el texto completo en inglés, visite speeches.byu.edu.

Necesitamos suficiente estabilidad espiritual para navegar con éxito nuestra vida terrenal y regresar a salvo a nuestro hogar celestial.

A principios del siglo XVII, el rey de Suecia, Gustavo II Adolfo, comisionó la construcción de un buque de guerra al que llamarían Vasa. El buque representaba una inversión considerable de recursos, en particular el roble con el que se construiría el navío. Gustavo Adolfo supervisó muy de cerca el proceso de la construcción, con la intención de asegurarse de que el Vasa cumpliera completamente con sus expectativas.

carpenter and toolsDespués de iniciada la construcción, Gustavo Adolfo ordenó que hicieran el Vasa más largo. Debido a que los soportes que corrían a lo ancho ya se habían construido de preciado roble, el rey indicó a los constructores que aumentaran el largo del buque sin aumentar el ancho. Aun cuando los constructores sabían que el hacerlo comprometería la navegabilidad del Vasa, vacilaron en decirle al rey algo que sabían que él no quería escuchar, así que obedecieron. Gustavo Adolfo también insistió en que el buque no solo contara con el acostumbrado único puente de cañones, sino que tuviera cañones en tres cubiertas, con los cañones más pesados en la cubierta superior. De nuevo, yendo en contra de su buen juicio, los constructores obedecieron.

El 10 de agosto de 1628, el Vasa comenzó su viaje inaugural. Después de que el Vasa abandonó el puerto, un fuerte viento arremetió contra sus velas y el buque comenzó a inclinarse. En poco tiempo, “escoró completamente y el agua entró por las portas hasta que lentamente se hundió con velas, banderines y todo”1. El viaje inaugural del Vasa fue de aproximadamente 1.280 metros.

El deseo de Gustavo Adolfo de construir un símbolo de estatus extravagante arruinó el diseño de lo que hubiera sido un magnífico barco de velas, el buque de guerra más poderoso de su época. La renuencia de los constructores del barco a dar su opinión —el temor que tenían a que el rey se disgustara— privó al rey de su conocimiento y perspectiva. Todos los participantes perdieron de vista las metas del proyecto: proteger a Suecia y promover sus intereses en el exterior. Un barco que intenta desafiar las leyes de la física es simplemente un barco que no flotará.

A fin de que naveguemos la vida terrenal con éxito, necesitamos suficiente estabilidad espiritual para afrontar los vientos laterales y las contracorrientes, hacer los virajes necesarios y regresar a salvo a nuestro hogar celestial. Hay cosas que podemos hacer a fin de aumentar nuestra estabilidad espiritual; mencionaré cuatro de ellas. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Cómo reconocer las falsificaciones de Satanás

Cómo reconocer las falsificaciones de Satanás
Por Dennis C. Gaunt
El autor vive en Utah, EE. UU.

Cuando nos enfrentamos a falsificaciones espirituales, el Libro de Mormón nos puede ayudar a determinar lo que es verdadero y lo que no lo es.

woman with money Cuando estaba en el supermercado y estaba poniendo un par de billetes de un dólar en mi billetera, uno de ellos me llamó la atención. Me pareció que el color verde de uno de ellos era más claro que el de los otros, así que lo examiné con más detenimiento y me di cuenta de que la imagen del presidente George Washington no se veía tan nítida. Incluso el papel se sentía diferente. ¡Era un billete falso! El empleado lo intercambió por un billete genuino y entregó el falso al gerente de la tienda.

Desde entonces he pensado mucho en ese billete falso. Me pregunté cuánto tiempo había estado en circulación y a cuántas personas había engañado a lo largo de los años. De hecho, si yo no hubiera prestado atención, quizá hubiera sido engañado también; pero al compararlo con un billete genuino y al concentrarme en las diferencias en vez de las similitudes, me pude dar cuenta de que era falso.

El Libro de Mormón está lleno de ejemplos de falsificadores espirituales que siguieron los métodos de Satanás de mentir y engañar a los demás para su propio beneficio. Al estudiar sus trucos y tácticas, comenzamos a notar sus equivocaciones y errores de la misma manera que el ojo de un experto comienza a notar la diferencia entre billetes genuinos y falsos. Entre más adiestremos los ojos para reconocer las diferencias, más preparados estaremos para desenmascarar a los falsificadores de la actualidad y para resistir sus mentiras.

La recopilación de información de inteligencia en cuanto a las falsificaciones de Satanás

Satanás procura desviarnos por medio de su propio tipo de falsificación espiritual y, si no tenemos cuidado, seremos engañados. El presidente Joseph F. Smith (1838–1918) advirtió: “Satanás es un hábil imitador, y a medida que la verdad genuina del Evangelio se extiende por el mundo cada vez más, él esparce su contrapeso de doctrina falsa. Cuídense de esas falsificaciones que no proporcionan al hombre sino desilusión, desgracia y muerte espiritual”1.

La mejor defensa que tenemos para no ser engañados por las falsificaciones de Satanás es estar lo más familiarizados posible con las verdades del Evangelio. Cuanto más profundamente conozcamos la verdad, más fácil será distinguir las diferencias cuando Satanás nos presente sus falsificaciones. De modo que cuando lo haga, tenemos que prestar atención a las diferencias y no a las similitudes, tal como yo lo hice con mis billetes de un dólar, porque es allí donde las mentiras siempre se revelarán. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | 3 comentarios

Cuando la pornografía afecta el hogar — Tanto la esposa como el esposo necesitan sanar

Cuando la pornografía afecta el hogar — Tanto la esposa como el esposo necesitan sanar
Nombre omitido

He visto de primera mano que el poder del Salvador puede sanar tanto a la esposa como al esposo cuando este tiene problemas con la pornografía.

husband, wife, and Christ

En mis primeros seis meses como obispo, varios matrimonios de mi barrio vinieron a verme confidencialmente para contarme el problema que el esposo tenía con la pornografía. En algunos casos, la esposa aún estaba recuperándose del impacto de apenas haberse enterado del devastador secreto, mientras que en otros, ya lo sabía desde hacía meses o años.

He sentido compasión por cada uno de esos matrimonios y también he sentido el poder redentor del Salvador al dar consejos con regularidad y con cautela a cada uno de los hermanos para ayudarle a “[sacudir]… las cadenas… que [querían atarlos] fuertemente” (2 Nefi 9:45).

Sin embargo, tal vez la influencia del Espíritu se sintió mucho más al hablar con la esposa de cada uno de ellos. Me he dado cuenta de que, si bien algunas heridas son recientes y otras ya han dejado marcas con los años, todas esas hermanas sobrellevan un fuerte dolor espiritual al hacerse preguntas como: “¿Qué he hecho para que ya no se sienta atraído por mí?” o “¿Por qué desea imaginarse con otra persona y no conmigo?”.

Debido a que es el esposo el que ha cometido la transgresión, es fácil para un obispo pensar que es él el que más necesita acceso a las llaves que ponen el poder sanador del Salvador en acción; pero he visto que la necesidad que tiene la esposa de recuperarse del dolor y del trauma es tan grande como la del esposo de sanar del pecado y de los impulsos obsesivos.

En el discurso que dio a los nefitas, el profeta Jacob condenó a los hombres por su conducta infiel para con sus esposas,“[muchas] de [las] cuales [eran] de sentimientos sumamente tiernos, castos y delicados ante Dios, cosa que agrada a Dios” (Jacob 2:7) Jacob continuó: “Habéis quebrantado los corazones de vuestras tiernas esposas… por causa de los malos ejemplos que les habéis dado; y los sollozos de sus corazones ascienden a Dios contra vosotros” (Jacob 2:35). Yo he visto esos sollozos de primera mano. Con frecuencia nacen no solo del profundo sentimiento de traición que la esposa alberga a causa del uso que el esposo hace de la pornografía, sino también de las palabras degradantes y la conducta hosca que a menudo afloran a consecuencia de esa batalla interior. De hecho, no es nada raro que, cuando se descubre el hábito del hombre, este empiece a culpar a la esposa de la conducta de él y a mencionar cosas que ella ha hecho o que ha dejado de hacer. Lamentablemente, tampoco es nada raro que la esposa comience a aceptar e incluso a creer esas acusaciones. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Misioneros mayores: Se les necesita, se les bendice y se les ama

Misioneros mayores: Se les necesita, se les bendice y se les ama
Por Richard M. Romney
Revistas de la Iglesia

El servir como matrimonio misionero puede ser más flexible, menos costoso y más lleno de gozo de lo que piensan.

the Malmroses serving in Ghana

Es una pregunta que Gerald y Lorna Malmrose, de Washington, EE. UU., habían respondido anteriormente. Respondieron que sí cuando su exobispo, que entonces era presidente de misión, les preguntó si podían prestar servicio con él en las islas del Caribe. Respondieron que sí nuevamente cuando su presidente de estaca los llamó a hacer una misión de servicio en las Oficinas Generales de la Iglesia, en Salt Lake City, Utah, EE. UU., trabajando con computadoras y recursos humanos.

Cuando su exobispo y expresidente de misión, Reid Robison, los llamó nuevamente, en esa ocasión en calidad de presidente del Centro de Capacitación Misional de Accra, Ghana, le preguntó al matrimonio Malmrose si podían ayudarlo una vez más.

“Sabíamos que podíamos confiar en el Señor”, dice el élder Malmrose, “por lo que decidimos confiar en Él nuevamente”. Respondieron que sí, llenaron los formularios de recomendación, recibieron el llamamiento y al poco tiempo se encontraban en Ghana.

Prestar servicio como pareja

Las experiencias de los Malmrose demuestran algunos principios en cuanto a prestar servicio como pareja de matrimonios misioneros que quizá no todos comprendan:

  • Existen dos tipos de misiones. (1) El Presidente de la Iglesia llama a matrimonios mayores a prestar servicio, ya sea desde su propia casa o lejos de ella. (2) Un presidente de estaca llama a matrimonios misioneros de servicio para satisfacer las necesidades locales o regionales y sirven tiempo parcial, de 8 a 32 horas por semana. Por lo general, viven y prestan servicio localmente, pero a veces sirven lejos de su casa.
  • Se anima a los presidentes de misión a buscar matrimonios que puedan satisfacer las necesidades de su misión, y los matrimonios pueden indicar sus preferencias. “No estamos diciendo que los matrimonios pueden decidir cuál será su asignación misional”, explicó el élder Jeffrey R. Holland, del Cuórum de los Doce Apóstoles. “El llamamiento sigue siendo un llamamiento… [Pero] hablamos con los matrimonios mayores sobre sus preferencias de servicio, y se da la máxima consideración a permitirles servir en el lugar y en la manera que ellos desean hacerlo”1.
  • Los presidentes de misión hablan con los matrimonios en cuanto a la mejor manera de hacer uso de sus aptitudes y habilidades. “A fin de tener la experiencia más significativa como matrimonio mayor”, dice el presidente Robison, “es necesario tener la oportunidad de trabajar tanto en ámbitos que los apasionen como en algo en lo que tengan cierta aptitud y que les permita sentir que tienen algo que ofrecer”.

Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | 1 comentario

Élder Ronald A. Rasband: Líder talentoso, padre abnegado

Élder Ronald A. Rasband:
Líder talentoso, padre abnegado

M. Russell BallardPor el élder M. Russell Ballard
Del Cuórum de los Doce Apóstoles

Ron Rasband nunca dudó de que serviría en una misión de tiempo completo; la única pregunta que tenía a los 19 años, mientras abría el sobre de su llamamiento misional, era adónde iría a servir.

“Mi padre sirvió su misión en Alemania; mi hermano mayor sirvió su misión en Alemania y mi futuro cuñado sirvió su misión en Alemania”, nos dice. “Yo pensé que también iría a Alemania”.

Pero el Señor tenía otros planes. Ron fue llamado a servir en la Misión Estados del Este, EE. UU., con sede en la ciudad de Nueva York. Desilusionado, llevó la carta de su llamamiento a su habitación, se arrodilló junto a la cama, hizo una oración, abrió sus Escrituras al azar y comenzó a leer:

“He aquí, tengo mucha gente en este lugar, en las regiones inmediatas; y se abrirá una puerta eficaz en las regiones circunvecinas en estas tierras del este.

Ronald A. Rasband“Por consiguiente, yo, el Señor, os he permitido venir a este lugar; pues así me era conveniente para la salvación de almas” (D. y C. 100:3–4; cursiva añadida).

Inmediatamente, el Espíritu Santo le confirmó a Ron que su llamamiento a la Misión de los Estados del Este no era un error.

“Pasé de estar desilusionado a tener la primera de muchas impresiones espirituales mediante las Escrituras de que ese era el lugar donde el Señor quería que fuese”, dice el élder Rasband. “Esa fue una experiencia espiritual trascendental para mí”.

Su misión a los Estados del Este fue el primero de varios llamamientos de la Iglesia que lo llevarían a lugares a los que nunca pensó ir; y en cada llamamiento —maestro, obispo, miembro del sumo consejo, presidente de misión, miembro de los Setenta, Presidente Mayor de los Setenta y Apóstol del Señor Jesucristo— el élderRonald A. Rasband ha aceptado la voluntad del Señor y ha seguido confiando en Su Espíritu al prestar servicio a los hijos de Dios.

Nació de buenos padres

En su primer discurso como apóstol de Jesucristo, el élder Rasband expresó una profunda gratitud por sus antepasados. “… nací de buenos padres en el Evangelio”, comentó, “y ellos, a su vez, de buenos padres hasta seis generaciones atrás”1.

young Elder Rasband with parents

Su madre, Verda Anderson Rasband, fue una líder afectuosa que infundió en el joven Ron amor por las Escrituras. Su padre, Rulon Hawkins Rasband, fue un fiel poseedor del sacerdocio que ejemplificó las virtudes del trabajo arduo.

Ronald A. (Anderson) Rasband nació el 6 de febrero de 1951, en Salt Lake City, Utah, EE. UU., y fue el único hijo del matrimonio de sus padres, quienes habían estado casados y se habían divorciado previamente [de otros cónyuges], por lo que Ron creció bajo la tutela adicional de dos hermanos y una hermana mayores que él.

“Él era una combinación de nuestros padres, así que todos lo queríamos”, dice su hermana, Nancy Schindler. “Ron nunca permitió que papá y mamá estuvieran de pie o sentados uno junto al otro sin ponerse en medio de ellos”.

En general, Ron era un buen niño, aunque él admite que tenía su lado travieso.

“Más de una vez, mis maestras (de la Primaria) hablaron con mi madre, la presidenta de la Primaria de Estaca, y le dijeron: ‘Este Ronnie Rasband es un niño bien difícil’”, cuenta él. “Pero nunca perdieron la fe en mí; me demostraron un gran amor y siempre me invitaban a volver a la clase”2. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | Deja un comentario

Momentos misionales de la tercera edad

Momentos misionales de la tercera edad
Por el presidente Russell M. Nelson
Presidente del Cuórum de los Doce Apóstoles

Russell M. NelsonUna de las mejores formas en que los matrimonios mayores pueden crear recuerdos extraordinarios es prestar servicio misional juntos.

Cuando nuestros amigos que tienen sesenta o setenta años se olvidan de algo, en broma, nos referimos a la falta de memoria como “un momento de senilidad típico de la tercera edad”. Pero yo quisiera hablar de un momento diferente de la tercera edad, un momento tan extraordinario que será un recuerdo perpetuo. Es el momento en que los matrimonios mayores se dan cuenta de que están haciendo exactamente lo que el Señor quiere que hagan. En esos momentos memorables se dan cuenta que:

senior missionary couple

  • Tienen una vida de experiencia que compartir, talentos, aptitudes y una comprensión del Evangelio que pueden utilizar para bendecir a otras personas.
  • Su ejemplo es una bendición para sus hijos y los hijos de sus hijos.
  • Al prestar servicio hacen amistades perdurables.
  • Su matrimonio se fortalece día a día.
  • Prestar servicio en Su nombre es grato.

Momentos en proceso

Mis queridos amigos matrimonios mayores, muchos de ustedes deberían estar planificando ese tipo de momentos. Consideren el relato que el élder Jeffrey R. Holland, del Cuórum de los Doce Apóstoles, contó acerca de lo que un matrimonio misionero que prestaba servicio misional en Chile pudo hacer. Uno de los padres de un joven misionero falleció. El presidente de misión se encontraba tan lejos que le era imposible llegar rápido a ver al misionero.

“Pero en esa área había una dulce pareja de misioneros [maduros] que prestaba servicio”, dijo el élder Holland. “Ellos fueron a ver al misionero, se sentaron con él, lo cuidaron y lo consolaron con ternura hasta que el presidente de misión pudo ponerse en contacto personalmente. Teníamos jóvenes misioneros extraordinarios en la misión, pero ninguno de esos jóvenes pudo haber hecho por ese misionero lo que hizo ese matrimonio”1.

Su habilidad en ese momento fue simplemente dar consuelo cuando era necesario. No estaban preocupados por tener que hablar otro idioma salvo el lenguaje del amor semejante al de Cristo. No estaban preocupados por no poder asistir al cumpleaños de un nieto o la bendición de un bebé, a pesar de lo importantes que esos eventos sean. Todo lo que les interesaba era estar donde el Señor los pudiera utilizar para bendecir la vida de uno de Sus hijos; y debido a que ellos estaban dispuestos, Él pudo permitir que lo representaran. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | 1 comentario

El sacerdocio: un ancla segura

El sacerdocio: un ancla segura
Por el élder L. Tom Perry (1922–2015)
Del Cuórum de los Doce Apóstoles

L. Tom PerryEl élder L. Tom Perry preparó este artículo el 28 de mayo de 2015, dos días antes de su fallecimiento; iba a presentar dicho artículo a los jóvenes poseedores del sacerdocio.

La mayor fortaleza de mi vida ha sido el sacerdocio de Dios. Creo que también será un ancla segura para ustedes, jovencitos; sin embargo, para que tenga poder en su vida, deben comprenderlo y utilizarlo.

Primeras experiencias con el sacerdocio

Yo crecí en circunstancias cómodas, en Logan, Utah, EE. UU.; no tuve preocupaciones en mi niñez con respecto a alimentos, vivienda ni educación. Pero, tal vez debido a que la vida era fácil, necesité algo a lo cual aferrarme que me mantuviera firme.

Aaronic Priesthood members passing the sacrament

Para mí, esa ancla fue el sacerdocio de Dios. Mientras crecía, me encontraba en una situación fuera de lo común. Mi papá fue llamado a ser obispo cuando yo tenía un año, y fue mi obispo durante 19 años. Su guía paternal y espiritual fue de gran ayuda para mí.

Creo que es mayormente por eso que esperaba con gran anhelo recibir el Sacerdocio Aarónico cuando cumpliera los doce años. Recuerdo el día especial en que sentí las manos de mi padre sobre mi cabeza, mientras me ordenaba. Después de eso, avancé en los oficios del Sacerdocio Aarónico y recibí llamamientos que disfruté mucho.

Repartir la Santa Cena era muy especial para mí. Se podía ver a las personas comprometerse a obedecer al Señor y guardar Sus mandamientos al participar de los emblemas de Su cuerpo y de Su sangre.

Crecer en la comprensión del sacerdocio

Conforme pasó el tiempo, me gradué de la escuela secundaria y, después de cursar un año en la universidad, fui llamado a servir en una misión. Disfruté cada minuto de ella y quise mucho a mis compañeros. Hubo un compañero en particular que fue una fuente de fortaleza para mí. Aprendí mucho de él a medida que cumplíamos con nuestras responsabilidades.

Debido a que Estados Unidos estaba en guerra, cuando regresé de la misión me uní a la Infantería de Marina de los Estados Unidos. Cuando terminó la guerra, volví a la universidad, me casé y formé una familia. Una serie de traslados en mi carrera profesional me llevaron a muchos lugares a lo largo de todo Estados Unidos, en los que aprendí mucho al prestar servicio en numerosos llamamientos del sacerdocio. Finalmente, me mudé a Boston, Massachusetts, donde serví como presidente de estaca. Fue de allí que me llamaron a ser Ayudante de los Doce y luego, después de diecisiete meses, al Cuórum de los Doce Apóstoles.

Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | Deja un comentario

Hijas de nuestro Padre Eterno

MENSAJE DE LAS MAESTRAS VISITANTES
Hijas de nuestro Padre Eterno

Estudie este material con espíritu de oración y procure saber lo que debe compartir. ¿De qué manera el entender el documento “La Familia: Una Proclamación para el Mundo” aumentará su fe en Dios y bendecirá a las hermanas que están bajo su cuidado en el programa de maestras visitantes? Si desea más información, visite reliefsociety.lds.org.

Las Escrituras nos enseñan que “[somos]… linaje de Dios” (Hechos 17:29). Dios se refirió a Emma Smith, esposa del profeta José Smith, como “hija mía” (D. y C. 25:1). La Proclamación sobre la Familia nos enseña que cada una de nosotras es “[una amada] hija [procreada] como espíritu por padres celestiales”1.

“En [el mundo premortal], aprendimos acerca de nuestra identidad eterna como mujeres”, dijo Carole M. Stephens, Primera Consejera de la Presidencia General de la Sociedad de Socorro.

“Nuestra trayectoria mortal en la tierra no cambió esas verdades”2
elderly woman
“Nuestro Padre Celestial sabe cómo se llaman ustedes y conoce sus circunstancias”, dijo el élder Jeffrey R. Holland, del Cuórum de los Doce Apóstoles. “Él oye sus oraciones; Él conoce sus esperanzas y sueños, incluso sus temores y sus frustraciones”3.

“Cada una de nosotras pertenece a la familia de Dios y es necesaria en ella”, dijo la hermana Stephens. “Cada familia en la tierra es diferente; y si bien hacemos lo mejor que podemos por crear sólidas tradiciones familiares, el ser parte de la familia de Dios no depende de ninguna condición: estado civil, situación familiar, situación económica, posición social; ni siquiera del tipo de estatus que publicamos en las redes sociales”4.

De nuestra historia

Relief Society sealEn su relato de la Primera Visión5, el profeta José Smith confirma muchas verdades; entre ellas, que nuestro Padre Celestial sabe nuestro nombre.

El joven José se esforzaba por saber a cuál Iglesia unirse y encontró guía en Santiago 1:5. José llegó a la conclusión de que le preguntaría a Dios.

Una mañana, en la primavera de 1820, se fue al bosque a orar, pero inmediatamente se apoderó de él una fuerza maligna. De ello escribió:

“… precisamente en este momento de tan grande alarma vi una columna de luz, más brillante que el sol, directamente arriba de mi cabeza; y esta luz gradualmente descendió hasta quedar sobre mí.

“No bien se apareció, me sentí libre del enemigo que me había sujetado. Al reposar sobre mí la luz, vi en el aire arriba de mí a dos Personajes, cuyo fulgor y gloria no admiten descripción. Uno de ellos me habló, llamándome por mi nombre, y dijo, señalando al otro: Éste es mi Hijo Amado: ¡Escúchalo!” (José Smith—Historia 1:16–17).

Considere lo siguiente

¿De qué forma influye en sus decisiones diarias el hecho de saber que es una hija de Dios?

Notas

  1. “La Familia: Una Proclamación para el Mundo”, Liahona, noviembre de 2010, pág. 129.

  2. Carole M. Stephens, “La familia es de Dios”, Liahona, mayo de 2015, pág. 11.

  3. Jeffrey R. Holland, “A las mujeres jóvenes”, Liahona, noviembre de 2005, pág. 28.

  4. Carole M. Stephens, “La familia es de Dios”, pág. 11.

  5. Véase Temas del Evangelio, “Relatos de la Primera Visión”, topics.lds.org.

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | 2 comentarios

Tienen sentido las instrucciones?

¿Tienen sentido las instrucciones?
Por Ruth Silver
La autora, que residía en Colorado, EE. UU., falleció el año pasado.

Un viaje en bicicleta me convenció de la necesidad de verificar constantemente el mapa de ruta del Señor para la vida.

bike riding through France

Hace varios años, realicé un viaje en bicicleta por Francia junto con mi hermana, mi cuñada y la hija de ella. Cada mañana se nos daban tres páginas de instrucciones detalladas que, si seguíamos con exactitud, nos guiaban a nuestro destino de ese día. Mientras íbamos en bicicleta entre los viñedos, las directivas podían indicarnos “ir cincuenta metros hacia el norte, luego girar a la izquierda y avanzar cien metros”. Con más frecuencia, las instrucciones indicaban señales y nombres de las calles.

Una mañana, fuimos por un camino muy bonito, pero al poco tiempo nos dimos cuenta de que nuestras instrucciones ya no correspondían a ese territorio. En seguida nos perdimos, por lo que decidimos regresar al último punto donde sabíamos que habíamos estado en el camino correcto, para ver si podíamos descifrar por dónde ir.

Como lo esperábamos, al llegar allí hallamos una pequeña señal de tránsito que se encontraba en nuestras instrucciones pero que habíamos pasado por alto. Poco después, estábamos en camino otra vez, adelantando en la dirección correcta al seguir las instrucciones, que nuevamente tenían sentido.

La experiencia sirvió como una metáfora que respondió una pregunta desconcertante que yo tenía: Cuando alguien ha tenido un testimonio del Evangelio, ¿por qué se alejaría de este alguna vez? Se hizo evidente para mí que cuando tomamos el camino equivocado (pecamos) o dejamos de seguir los mandamientos de Dios, las instrucciones (la palabra de Dios) dejan de tener sentido. El mapa, por así decirlo, ya no se ajusta al territorio en el que estamos. Si no nos hemos desviado demasiado lejos, podemos reconocer que el error es nuestro y que debemos regresar (arrepentirnos o comprometernos nuevamente a vivir como Dios lo ha mandado) hasta el punto en el que sabíamos que estábamos siguiendo la ruta correctamente.

Con demasiada frecuencia, cuando las instrucciones ya no se ajustan al lugar en donde estamos, dudamos de ellas. En lugar de volver atrás, culpamos a las instrucciones y después las rechazamos por completo. Por último, al ya no tener la visión de nuestro destino, nos perdemos y vagamos por caminos que pueden parecer, de forma temporaria, muy atractivos, pero que no nos llevarán a donde tenemos que ir.

Cada día tenemos la oportunidad de estudiar las Escrituras; y cada seis meses se nos da la oportunidad de disfrutar de una conferencia general de la Iglesia. ¿No son esas las ocasiones en las que podemos verificar nuestro mapa de ruta y asegurarnos de que estemos donde debemos estar? Una vez, mientras escuchaba la conferencia general, sentí que si bien todos somos imperfectos, podemos saber que estamos en el camino correcto si las instrucciones que recibimos tienen sentido para nosotros.

De la misma manera en que el seguir las instrucciones correctas nos ayudará a llegar a nuestros destinos en esta vida, el estudiar las Escrituras y hacer caso a los consejos de los profetas vivientes nos permite verificar nuestro curso y ajustarlo, si fuera necesario, para que, finalmente, lleguemos a nuestro hogar celestial.

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Profecía y revelación personal

Profecía y revelación personal
Por el presidente Henry B. Eyring
Primer Consejero de la Primera Presidencia

Henry B. EyringLa Iglesia verdadera de Jesucristo se ha restaurado y se encuentra sobre la tierra en la actualidad. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días siempre ha sido dirigida por profetas y apóstoles que reciben guía constante de los cielos.

En la antigüedad, también se siguió ese modelo divino. En la Biblia leemos: “Porque no hará nada Jehová el Señor sin que revele su secreto a sus siervos los profetas” (Amós 3:7).

Dios ha vuelto a hablar en nuestra época mediante el profeta José Smith. Por medio del profeta José, Él reveló el evangelio de Jesucristo en su plenitud; restauró Su santo sacerdocio con las llaves y todos los derechos, poderes y funciones del sagrado poder del sacerdocio.

En nuestros días, profetas y apóstoles vivientes están autorizados para hablar, enseñar y dirigir con la autoridad otorgada por Dios el Padre y el Señor Jesucristo. El Señor le dijo al Profeta: “Lo que yo, el Señor, he dicho, yo lo he dicho, y no me disculpo; y aunque pasaren los cielos y la tierra, mi palabra no pasará, sino que toda será cumplida, sea por mi propia voz o por la voz de mis siervos, es lo mismo” (D. y C. 1:38).

family watching general conferenceDos veces al año, en la conferencia general, se nos bendice con la oportunidad de escuchar las palabras del Señor por medio de Sus siervos. Ese es un privilegio que no tiene precio. Pero el valor de esa oportunidad depende de si recibimos las palabras bajo la influencia del mismo Espíritu por medio del cual las recibieron esos siervos (véase D. y C. 50:19–22). De la misma manera que ellos reciben guía de los cielos, también debemos recibirla nosotros. Eso requiere de nosotros el mismo esfuerzo espiritual. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | 1 comentario

Traducción de las Escrituras: En el idioma del corazón

Traducción de las Escrituras: En el idioma del corazón
Por R. Val Johnson
Revistas de la Iglesia

Innumerables experiencias muestran la mano del Señor en la obra de traducir Sus Escrituras.

scriptures and womanEsa experiencia es familiar para aquellos que han participado en la traducción de las Escrituras del inglés a otros idiomas. Sucede una y otra vez.

Un joven armenio que sostiene un ejemplar del Libro de Mormón que se acaba de traducir en su idioma se acerca a un miembro del equipo que colaboró en la traducción: “Gracias”, dice. “He leído el Libro de Mormón en inglés; lo he leído en ruso, y lo he leído en ucraniano; pero hasta que pude leerlo en armenio, no lo entendí perfectamente. Cuando lo leí en armenio, por fin tuvo sentido; era como volver a casa”.

De regreso a casa

Si el evangelio de Jesucristo es nuestro hogar espiritual, entonces es justo que nos sintamos cómodos y que nos sea familiar. En casa descansamos y nos nutrimos; hablamos con nuestros seres queridos en el idioma que se nos enseñó en el regazo de nuestra madre. Ese es el idioma de nuestro corazón y, en vista de que el Evangelio debe tocar el corazón, el leer las Escrituras en el idioma de nuestro corazón es de suma importancia.

En Doctrina y Convenios se sugiere lo mismo. Allí, el Señor revela que por medio de las llaves del sacerdocio que posee la Primera Presidencia, “el brazo del Señor se manifestará con poder para convencer a las naciones… del evangelio de su salvación.

“Porque acontecerá que en aquel día todo hombre oirá la plenitud del evangelio en su propia lengua y en su propio idioma, por conducto de los que son ordenados a este poder, mediante la administración del Consolador, derramado sobre ellos para revelar a Jesucristo” (D. y C. 90:10–11).

Jim Jewell, quien trabajó en el equipo de traducción de las Escrituras en las Oficinas Generales de la Iglesia, relata una historia de cómo las Escrituras nos afectan personalmente cuando se traducen al idioma del corazón:

“En la traducción del Libro de Mormón al sesoto, la lengua de la nación africana de Lesoto, teníamos que encontrar a alguien que nos ayudara a evaluar el trabajo del equipo de traducción. El supervisor del proyecto, Larry Foley, encontró a una miembro de la Iglesia, de Lesoto, que era estudiante graduada de la Universidad Utah State. En Lesoto, la educación se imparte en inglés, por lo que esa hermana y sus hijos habían estudiado en inglés desde el primer grado, pero todavía conversaban en sesoto en su hogar. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Conferencia General 186

  • Sesión general de mujeres, 26 de marzo de 2016

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario