Una conexión más fuerte y cercana con Dios por medio de múltiples convenios
Por el élder Dale G. Renlund
Del Cuórum de los Doce Apóstoles
Tomado de un devocional para alumnos de la Universidad Brigham Young en Provo, Utah, EE. UU., 5 de marzo de 2024. Para ver el discurso completo, vaya a speeches.byu.edu.
Para crecer y recibir el tipo de vida que el Padre Celestial tiene, cada uno de nosotros necesita hacer y guardar convenios con Dios.
Los convenios que Dios estableció se basan en una ley eterna e inmutable. Solo hay una manera de regresar a vivir con Él y se le ha dado el nombre de la senda de los convenios. La frase senda de los convenios se refiere a la serie de convenios mediante los cuales venimos a Cristo y nos conectamos con Él y con nuestro Padre Celestial. Hacer convenios y guardarlos es la forma en que nos reconciliamos con Dios. Estos convenios no son negociables. Por medio de ellos, el Señor nos transforma, nos salva y nos exalta. Los hacemos al participar en las ordenanzas del sacerdocio. A cambio de guardar esos convenios, Dios nos garantiza ciertas bendiciones. Un convenio es un compromiso para el cual debemos prepararnos, que debemos comprender claramente y honrar absolutamente. Seguir leyendo





































