Está escrita en nuestro corazón la fe en la expiación de Jesucristo?

Conferencia General
29 de septiembre de 2012
¿Está escrita en nuestro corazón la fe en la expiación de Jesucristo?
Por Linda K. Burton
Presidenta General de la Sociedad de Socorro

Linda K. Burton

El hacer y cumplir nuestros convenios, y el regocijarnos en ellos, será la evidencia de que la expiación de Jesucristo realmente está escrita en nuestro corazón.

Queridas hermanas, ustedes han estado en mi mente y en mi corazón por meses al reflexionar en esta imponente responsabilidad. Aunque no me siento a la altura de la responsabilidad que se me ha dado, sé que el llamamiento vino del Señor a través de Su profeta escogido, y por ahora, eso es suficiente. En las Escrituras dice: “…sea por [la] voz [del Señor] o por la voz de [Sus] siervos, es lo mismo”1.

Uno de los preciosos dones relacionados con este llamamiento es la certeza de que nuestro Padre Celestial ama a todas Sus hijas. ¡Yo he sentido Su amor por cada una de nosotras!

Al igual que ustedes, ¡me encantan las Escrituras! En Jeremías hay un pasaje que me gusta mucho. Jeremías vivió en una época y en un lugar difíciles, pero el Señor le permitió “[prever] una era de esperanza durante el recogimiento de Israel en los últimos días”2; nuestros días. Jeremías profetizó:

“…después de aquellos días, dice Jehová: Pondré mi ley en su mente y la escribiré en sus corazones; y yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo…

“…todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la iniquidad de ellos y no me acordaré más de su pecado”3.

Nosotros somos el pueblo que Jeremías vio. ¿Hemos invitado al Señor a escribir la ley, o la doctrina, en nuestro corazón? ¿Creemos que el perdón que está disponible a través de la Expiación a la que se refiere Jeremías se aplica a nosotros personalmente?

Hace unos años, el élder Jeffrey R. Holland expresó sus sentimientos sobre la profunda fe de los pioneros que siguieron adelante hacia el Valle de Salt Lake aún tras la muerte de sus hijos. Él dijo: “…no lo hicieron por un programa o una actividad social; lo hicieron porque tenían la fe en el evangelio de Jesucristo arraigada en su alma, estaba en la médula de sus huesos”. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Para siempre Dios esté con vos

Conferencia General Octubre de 20122012-11-00-liahona
Para siempre Dios esté con vos
Por el presidente Thomas S. Monson

Thomas S. Monson

Si arraigamos los mensajes de los dos últimos días en nuestro corazón y en nuestra vida, seremos bendecidos.

Mis queridos hermanos y hermanas, hemos llegado al final de otra inspiradora conferencia general. En lo personal, he sido nutrido y elevado espiritualmente y sé que ustedes también han sentido el espíritu especial de esta conferencia.

Agradecemos sinceramente a todos los que han participado de algún modo. Las verdades del Evangelio se han enseñado y recalcado maravillosamente. Si arraigamos los mensajes de los dos últimos días en nuestro corazón y en nuestra vida, seremos bendecidos.

Como siempre, esta conferencia estará disponible en los próximos números de las revistas Ensign yLiahona. Los insto a leer los discursos una vez más y a meditar en los mensajes que ellos contienen. He descubierto en mi propia vida que obtengo aún más de estos sermones inspirados cuando los estudio en mayor profundidad.

Hemos tenido una cobertura sin igual de esta conferencia; ha llegado a través de los continentes y océanos a la gente de todas partes. Aunque estamos lejos de muchos de ustedes, sentimos su espíritu y les enviamos nuestro amor y gratitud.

A las Autoridades Generales que han sido relevadas en esta conferencia, permítanme expresarles un sincero agradecimiento de parte de todos nosotros por sus muchos años de servicio dedicado. Un sinnúmero de personas han sido bendecidas por sus aportes a la obra del Señor.

Hermanos y hermanas, acabo de celebrar mi cumpleaños número 85 y agradezco cada año que el Señor me ha concedido. Al reflexionar en las experiencias de mi vida, le agradezco las muchas bendiciones que me ha dado. Como dije en mi mensaje esta mañana, he sentido que Su mano dirige mi labor al esforzarme sinceramente por servirlo a Él y servirlos a todos ustedes. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Convertidos al Señor

Conferencia General Octubre de 20122012-11-00-liahona
Convertidos al Señor
Por el élder David A. Bednar
Del Quórum de los Doce Apóstoles

David A. Bednar

El saber que el Evangelio es verdadero es la esencia de un testimonio. El ser constantemente fieles al Evangelio es la esencia de la conversión.

Mi mensaje se centra en la relación que existe entre recibir un testimonio de que Jesús es el Cristo y llegar a convertirse a Él y a Su evangelio. Normalmente, los temas del testimonio y de la conversión los tratamos de forma separada e independiente; sin embargo, ganamos una valiosa perspectiva y una mayor convicción espiritual al considerar estos dos temas importantes juntos.

Ruego que el Espíritu Santo instruya y edifique a cada uno de nosotros.

¿Quién decís que soy yo?

Del ministerio del apóstol Pablo podemos aprender mucho sobre el testimonio y la conversión.

Cuando Jesús llegó a las costas de Cesarea de Filipo, hizo esta penetrante pregunta a Sus discípulos: “¿…quién decís que soy yo?”.

Pedro respondió abiertamente:

“¡Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente!

“Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: Bienaventurado eres, Simón hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos” (Mateo 16:15–17).

Tal como se manifiesta en la respuesta de Pedro y en la instrucción del Salvador, un testimonio es el conocimiento personal de la verdad espiritual que se obtiene por medio de la revelación. Un testimonio es un don de Dios y está al alcance de todos Sus hijos. Cualquier persona que busque sinceramente la verdad puede obtener un testimonio al ejercitar “un poco de fe” necesaria en Jesucristo para “experimentar” (Alma 32:27) y poner “a prueba la virtud de la palabra de Dios” (Alma 31:5), para someterse “al influjo del Santo Espíritu” (Mosíah 3:19), y despertar en cuanto a Dios (véaseAlma 5:7). El testimonio proporciona mayor responsabilidad personal y es una fuente de propósito, seguridad y gozo.

Para procurar y obtener un testimonio de la verdad espiritual es necesario pedir, buscar y llamar (véaseMateo 7:7; 3 Nefi 14:7) con un corazón sincero, con verdadera intención y con fe en el Salvador (véaseMoroni 10:4). Los componentes primordiales de un testimonio son saber que el Padre Celestial vive y nos ama, que Jesucristo es nuestro Salvador y que la plenitud del Evangelio se ha restaurado en la tierra en estos últimos días.

Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Las bendiciones de la Santa Cena

Conferencia General Octubre de 20122012-11-00-liahona
Las bendiciones de la Santa Cena
Por el élder Don R. Clarke
De los Setenta

Don R. Clarke

Seremos bendecidos conforme sintamos gratitud por la expiación de Jesucristo, renovemos los convenios bautismales, sintamos el perdón y recibamos inspiración del Espíritu Santo…

Crecí en Rexburg, Idaho, donde recibí la influencia y las enseñanzas de familiares, amigos, maestros y líderes maravillosos. Todos tenemos experiencias especiales que nos tocan el corazón y nos cambian para siempre. En mi juventud tuve una experiencia así que transformó mi vida.

Siempre fui activo en la Iglesia y progresé en el Sacerdocio Aarónico. Cuando era adolescente, mi maestro, el hermano Jacobs, nos pidió que escribiéramos en una tarjeta lo que habíamos pensado durante la Santa Cena. Tomé la tarjeta y empecé a escribir. Primero escribí el partido de básquetbol que habíamos ganado la noche anterior; luego puse la cita con mi amiga después del partido, y así seguí. El nombre de Jesucristo no ocupaba un lugar de importancia en esa lista.

Cada domingo llenábamos la tarjeta. Para un joven poseedor del Sacerdocio Aarónico, la Santa Cena y la reunión sacramental cobraron nuevo y mayor significado espiritual. Yo esperaba ansioso los domingos y la oportunidad de participar de la Santa Cena, porque el comprender la expiación del Salvador me estaba cambiando. Hasta la fecha, cada vez que tomo la Santa Cena, puedo ver mi tarjeta y repasar mi lista. Ahora, primero en mi lista, está el Salvador del género humano.

En el Nuevo Testamento leemos que el Salvador y Sus apóstoles se reunieron en un aposento alto para pasar la fiesta de la Pascua.

“Entonces tomó el pan, y habiendo dado gracias, lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.

“Asimismo, tomó también la copa, después que hubo cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo convenio en mi sangre, que por vosotros se derrama1.

Jesús también instituyó la ordenanza de la Santa Cena durante Su visita a los nefitas2. He llegado a conocer la importancia de esos dos acontecimientos.

El presidente David O. McKay dijo: “Me siento inspirado a recalcar lo que el Señor ha designado como la reunión más importante de la Iglesia, y es la reunión sacramental”3. Si nos preparamos debidamente para la Santa Cena, ésta puede transformarnos. Me gustaría sugerir cinco principios que nos pueden bendecir si participamos dignamente de la Santa Cena. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Llegar a ser un verdadero discípulo

Conferencia General Octubre de 20122012-11-00-liahona
Llegar a ser un verdadero discípulo
Por el élder Daniel L. Johnson
De los Setenta

Daniel L. Johnson

Al obedecer Sus mandamientos y servir a nuestros semejantes, llegamos a ser mejores discípulos de Jesucristo.

Aquellos de nosotros que hemos entrado en las aguas del bautismo y recibido el don del Espíritu Santo hemos hecho convenio de que estamos dispuestos a tomar sobre nosotros el nombre de Jesucristo o, en otras palabras, declaramos que somos discípulos del Señor. Renovamos ese convenio cada semana al participar de la Santa Cena, y demostramos ese discipulado mediante el modo de vivir. Tal discipulado se demostró de manera bella en algunos acontecimientos recientes en México.

Había sido una hermosa primavera para las comunidades que cultivan fruta en el norte de México. Los árboles frutales estaban en plena floración y había gran expectativa de una cosecha abundante. Ya se había planificado pagar los préstamos, reemplazar los equipos que se necesitaban y las plantaciones antiguas, y cumplir obligaciones personales como el pago de matrículas escolares de los miembros de la familia; incluso se habían planificado las vacaciones familiares. Había un clima general de optimismo. Entonces, en la tarde de un lunes a finales de marzo, llegó una tormenta invernal y empezó a nevar. Nevó hasta cerca de las tres de la madrugada. Luego, al retirarse las nubes, la temperatura bajó de golpe. Durante toda la noche y temprano por la mañana, se intentó todo para salvar al menos una parte de la cosecha de fruta pero fue inútil. Había hecho demasiado frío y los cultivos se congelaron por completo. No habría fruta para cosechar y vender ese año. El martes amaneció con la desagradable y desalentadora pérdida de todos esos maravillosos planes, expectativas y sueños de apenas el día anterior.

Recibí un correo electrónico concerniente a ese terrible martes por la mañana de Sandra Hatch, la esposa de John Hatch, en ese entonces primer consejero de la presidencia del Templo de Colonia Juárez, Chihuahua. Cito partes de ese mensaje: “John se levantó temprano, alrededor de las 6:30 h para ir al templo a ver si se debía cancelar la sesión de esa mañana. Al regresar, dijo que el estacionamiento y la calle estaban despejados, por lo que decidimos continuar. Imaginamos que quizás vendrían algunos de los obreros que no tenían plantaciones y que podríamos ubicarlos a todos en la sesión… Fue muy inspirador verlos entrar, uno tras otro. Allí estaban, después de no haber dormido nada, y pensando que habían perdido los cultivos… Yo los miraba durante la reunión de preparación; les costaba trabajo mantenerse despiertos; pero en vez de pensar que tenían una buena excusa para no asistir, allí estaban. Y hubo treinta y ocho personas en la sesión (una sesión completa). Fue una mañana edificante para nosotros y dimos gracias al Padre Celestial por las buenas personas que cumplen con su deber, sin importar lo que ocurra. Sentí un espíritu especial allí esa mañana. Estoy segura de que “El estaba complacido de saber que amamos Su casa y sentíamos que era un buen lugar donde estar en una mañana tan difícil”. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Por medio de la fe todas las cosas se cumplen

Conferencia General Octubre de 20122012-11-00-liahona
Por medio de la fe todas las cosas se cumplen
Por el élder Marcus B. Nash
De los Setenta

Marcus B. Nash

La fe nos ayudará a subir a salvo por el sendero del Evangelio, superar todo desafío de la vida terrenal y regresar a la presencia majestuosa de nuestro Padre Celestial.

No hace mucho tiempo, varios de nosotros de la familia Nash escalamos a la cima del Huayna Picchu, un alto pico que colinda con las antiguas ruinas incas de Machu Picchu en las montañas de Perú. Es una subida muy empinada con panoramas impresionantes y escarpados barrancos. Tristemente, algunos excursionistas han perdido la vida al caerse del estrecho y empinado sendero. Para evitar este tipo de tragedias, desde entonces se han fijado cables fuertes a la roca sólida a lo largo de la ladera de la montaña Huayna Picchu. Nos aferramos a los cables mientras ascendíamos, y nos permitieron llegar a salvo a la cumbre, donde el panorama era majestuoso.

Tal como el sendero del Huayna Picchu, nuestra jornada terrenal es una subida empinada y difícil, una que requiere la ayuda de nuestro Padre Celestial para completarse satisfactoriamente. Por esa razón, Él estableció los principios y las ordenanzas del Evangelio para conducirnos al Salvador y a Su poder salvador1. El primero de esos principios, la fe en el Señor Jesucristo2, es como los cables del Huayna Picchu: si se fija de manera fuerte y segura a “la roca de nuestro Redentor”3, la fe nos ayudará a subir a salvo por el sendero del Evangelio, superar todo desafío de la vida terrenal4, y regresar a la presencia majestuosa de nuestro Padre Celestial. Todas las cosas se cumplen por la fe5.

La fe es tanto un principio de acción como de poder6. “…no es tener un conocimiento perfecto de las cosas; de modo que si [tenemos] fe, [tenemos] esperanza en cosas que no se ven, y que son verdaderas”7. Es una convicción8 del Espíritu que se obtiene por medio del aprendizaje y que nos mueve a actuar9 para seguir el ejemplo del Salvador y guardar Sus mandamientos con espíritu de oración, incluso en momentos de sacrificio y pruebas10. La fe nos da el poder del Señor que, entre otras cosas, se manifiesta en la esperanza de las cosas buenas que vendrán11, en milagros que confirman nuestra fe12, y en la protección divina en asuntos espirituales y temporales13. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Un paso más cerca del Salvador

Conferencia General Octubre de 20122012-11-00-liahona
Un paso más cerca del Salvador
Por Russell T. Osguthorpe
Presidente General de la Escuela Dominical

Russell T. Osguthorpe

La conversión es la meta de todo aprendizaje y toda enseñanza del Evangelio. La conversión no es un evento de una sola vez. Se trata de un esfuerzo de toda la vida por llegar a ser más como el Salvador.

Este verano apareció en la revista Liahona un breve artículo que yo había escrito. Mi hijo me dijo por correo electrónico: “Papá, tal vez podrías avisarnos cuando publiques un artículo”. Yo le respondí: “Quería ver si estás leyendo las revistas de la Iglesia”. Volvió a escribirme diciendo que su hija de diez años había “pasado la prueba, pues recogió la revista Liahona del buzón de correo, entró en casa y la leyó. Entonces vino a nuestro cuarto y nos mostró tu artículo”.

Mi nieta leyó la revista Liahona porque quería aprender. Actuó por sí misma mediante el ejercicio de su albedrío. La Primera Presidencia acaba de aprobar nuevos recursos de aprendizaje para los jóvenes que servirán de apoyo al deseo innato de los jóvenes por aprender, vivir y compartir el Evangelio. Estos nuevos recursos están disponibles para verse en internet. A partir de enero empezaremos a usarlos en las clases.

Cuando el Salvador enseñaba, el albedrío de quien aprendía era esencial. No sólo nos mostró qué enseñar, sino cómo hacerlo. Él se centraba en las necesidades del que aprendía, ayudaba a las personas a descubrir la verdad por sí mismas1 y siempre prestaba atención a sus preguntas2.

Estos nuevos recursos de aprendizaje nos ayudarán a todos a aprender y a enseñar a la manera del Salvador tanto en el hogar como en el salón de clase3. Al hacerlo, estaremos respondiendo a Su invitación de “ven, sígueme”4, tal como el élderRobert D. Hales hermosamente enseñó. Durante la elaboración de estos nuevos recursos, vi a líderes y maestros de las organizaciones auxiliares y de seminario deliberar en consejo con padres y madres a fin de cubrir las necesidades de los alumnos. He visto a jovencitas en sus clases, a jóvenes en los quórumes del Sacerdocio Aarónico y a los jóvenes en la Escuela Dominical aprender a utilizar el albedrío y a actuar por sí mismos. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

El gozo de redimir a los muertos

Conferencia General Octubre de 20122012-11-00-liahona
El gozo de redimir a los muertos
Por el élder Richard G. Scott
Del Quórum de los Doce Apóstoles

Richard G. Scott

“Él plantará en el corazón de los hijos las promesas hechas a los padres, y el corazón de los hijos se volverá hacia sus padres”.

El Señor le reveló al profeta José Smith la sublime doctrina concerniente a la sagrada ordenanza del bautismo. Ese conocimiento se recibió cuando otras iglesias cristianas enseñaban que la muerte determinaba irrevocable y eternamente el destino del alma. Ellos enseñaban que a los bautizados se les recompensaba con gozo eterno mientras que los demás afrontaban un tormento eterno, sin esperanza de redención.

La revelación del Señor de que, mediante la adecuada autoridad del sacerdocio, el bautismo se podía efectuar en forma vicaria por los muertos, preservó la justicia de Su declaración: “El que no naciere de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios”1. El bautismo vicario proporciona con misericordia esa ordenanza esencial para todos los justos fallecidos que no la recibieron en la vida terrenal.

Esta gloriosa doctrina es otro testimonio de que la expiación de Jesucristo lo abarca todo. Él hizo posible la salvación para toda alma arrepentida. Su expiación conquistó la muerte y Él permite que las personas fallecidas que sean dignas reciban vicariamente todas las ordenanzas de salvación.

En una epístola que escribió hace más de ciento cincuenta años, José Smith dijo: “Los santos tienen el privilegio de ser bautizados por… los parientes muertos… que hayan recibido el Evangelio en el espíritu… por medio… de quienes hayan sido comisionados para predicárselo”2. Luego, él agregó: “Esos santos que desatiendan ese cometido en beneficio de sus familiares fallecidos ponen en peligro su propia salvación”3.

Elías el profeta confirió las llaves de la obra vicaria a José Smith en el Templo de Kirtland4 para cumplir la promesa del Señor de que “él plantará en el corazón de los hijos las promesas hechas a los padres, y el corazón de los hijos se volverá hacia suspadres”5.

Por medio de una revelación posterior a José Smith y a los profetas que le sucedieron, se llegó a obtener una mayor comprensión de ella y de las condiciones de la obra del templo y de historia familiar que la reafirman. Todos los profetas, desde José Smith en adelante, han resaltado la necesidad imperiosa de proporcionar todas las ordenanzas por nosotros mismos y nuestros antepasados fallecidos. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Ser un cristiano más cristiano

Conferencia General Octubre de 20122012-11-00-liahona
Ser un cristiano más cristiano
Por el élder Robert D. Hales
Del Quórum de los Doce Apóstoles

Robert D. Hales

Ése es el llamado de Cristo a todo cristiano hoy: “Apacienta mis corderos… Apacienta mis ovejas”.

¿Qué significa ser cristiano?

Un cristiano tiene fe en el Señor Jesucristo, en que Él es el Hijo literal de Dios, enviado por Su Padre para sufrir por nuestros pecados en el acto supremo de amor conocido como la Expiación.

Un cristiano cree que mediante la gracia de Dios el Padre y de Su Hijo Jesucristo, podemos arrepentirnos, perdonar a los demás, guardar los mandamientos y heredar la vida eterna.

La palabra cristiano denota tomar sobre nosotros el nombre de Cristo, lo cual hacemos al ser bautizados y recibir el don del Espíritu Santo mediante la imposición de manos por los que poseen la autoridad de Su sacerdocio.

Un cristiano sabe que a través de la historia, los profetas de Dios siempre han testificado de Jesucristo. Ese mismo Jesús, acompañado del Padre Celestial, se apareció al profeta José Smith en el año 1820 y restauró el Evangelio y la organización de Su Iglesia original.

Por las Escrituras y por el testimonio de José Smith, sabemos que Dios, nuestro Padre Celestial, tiene un cuerpo glorificado y perfecto de carne y huesos. Jesucristo es Su Hijo Unigénito en la carne. El Espíritu Santo es un personaje de espíritu cuya obra es testificar del Padre y del Hijo. La Trinidad está compuesta por tres seres separados y distintos, unidos en propósito.

Con estas doctrinas como fundamento de nuestra fe, ¿cabe duda o se puede disputar que seamos cristianos? Sin embargo, para cada cristiano, hay una pregunta sencilla: ¿Qué clase de cristianos somos?. En otras palabras, ¿cómo nos va en nuestro objetivo de seguir a Cristo? Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Consideren las bendiciones

Conferencia General Octubre de 2012

Consideren las bendiciones

Thomas S. MonsonPor el presidente Thomas S. Monson

Nuestro Padre Celestial está al tanto de nuestras necesidades y nos auxiliará cuando pidamos Su ayuda.


Queridos hermanos y hermanas, en esta conferencia se cumplen 49 años desde que fui sostenido, el 4 de octubre de 1963, como miembro del Quórum de los Doce Apóstoles. Cuarenta y nueve años es mucho tiempo; no obstante, en muchos sentidos el tiempo parece muy corto desde que me puse de pie ante el púlpito del Tabernáculo para dar mi primer discurso en la conferencia general.

Mucho ha cambiado desde el 4 de octubre de 1963. Vivimos en tiempos singulares de la historia del mundo. Tenemos tantas bendiciones, y sin embargo a veces es difícil ver los problemas y la permisividad que nos rodean sin desanimarnos. Me he dado cuenta de que, en lugar de concentrarnos en lo negativo, si damos un paso hacia atrás y consideramos las bendiciones que tenemos, incluso las que parecen pequeñas y que a veces pasamos por alto, hallaremos mayor felicidad.

Al examinar los últimos 49 años, he descubierto algunas cosas. Una es que incontables experiencias que he tenido no fueron necesariamente de las que se considerarían extraordinarias; de hecho, al momento de ocurrir, a menudo parecían comunes e incluso ordinarias. Y sin embargo, en retrospectiva, enriquecieron y bendijeron vidas, entre ellas la mía. Les recomiendo este mismo ejercicio, o sea, que piensen detenidamente en su vida y busquen específicamente las bendiciones grandes y pequeñas que han recibido.

Durante mi propio análisis de los años, constantemente se ha reforzado mi conocimiento de que se escuchan y se contestan nuestras oraciones. Estamos familiarizados con la verdad que se encuentra en 2 Nefi, en el Libro de Mormón: “Existen los hombres para que tengan gozo”1. Testifico que gran parte de ese gozo se recibe cuando reconocemos que podemos comunicarnos con nuestro Padre Celestial mediante la oración y que Él escuchará y contestará esas oraciones —tal vez no sea ni cómo ni cuándo esperemos que sean contestadas, pero serán contestadas por un Padre Celestial que nos conoce y nos ama de manera perfecta y que desea nuestra felicidad. ¿No nos ha prometido: “Sé humilde; y el Señor tu Dios te llevará de la mano y dará respuesta a tus oraciones”2? Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario

El primer y grande mandamiento

Conferencia General Octubre de 20122012-11-00-liahona
El primer y grande mandamiento
Por el élder Jeffrey R. Holland
Del Quórum de los Doce Apóstoles

Jeffrey R. Holland

En una palabra, tenemos una vida de discipulado devoto que dar a fin de demostrar nuestro amor por el Señor.

Casi no hay un grupo en la historia por el que sienta más compasión que la que siento por los once apóstoles que quedaron inmediatamente después de la muerte del Salvador del mundo. Creo que a veces olvidamos cuán faltos de experiencia eran y lo mucho que, por necesidad, habían dependido de Jesucristo. A ellos les había dicho: “¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me [habéis] conocido?”1.

Pero, naturalmente, les parecía que Él no había estado con ellos el tiempo suficiente. Tres años no es suficiente para llamar a todo un Quórum de Doce Apóstoles de entre un puñado de conversos nuevos, purificarlos del error de sus costumbres, enseñarles las maravillas del evangelio de Jesucristo, y después dejarlos a que continuaran la obra hasta que ellos también fueran muertos. Un panorama sumamente abrumador para un grupo de élderes recién ordenados.

Principalmente la parte acerca de quedarse solos. En repetidas ocasiones, Jesús había tratado de decirles que Él no permanecería físicamente con ellos, pero ellos no pudieron o no quisieron comprender una idea tan dolorosa. Marcos escribe:

“…enseñaba a sus discípulos y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; y después de haber muerto, resucitará al tercer día.

“Pero ellos no entendían esta palabra y tenían miedo de preguntarle”2.

Entonces, después de un breve período para aprender e incluso menos tiempo para prepararse, ocurrió lo inconcebible; lo increíble fue verdad: Su Señor y Maestro, Su Consejero y Rey fue crucificado. Su ministerio mortal había terminado y la frágil pequeña Iglesia que Él había establecido parecía condenada al desdén y destinada a la extinción. Sus apóstoles lo vieron en Su estado resucitado, pero eso sólo aumentó su perplejidad. Como seguramente se habrán preguntado: “¿Y ahora qué hacemos?”; para recibir respuesta, acudieron a Pedro, el apóstol de más antigüedad. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Aprendamos con el corazón

Conferencia General Octubre de 20122012-11-00-liahona
Aprendamos con el corazón
Por el élder Walter F. González
De la Presidencia de los Setenta

Walter F. González

Una forma de venir a Cristo es procurar aprender verdades esenciales con el corazón.

“He mandado que vinieseis a mí, a fin de que palpaseis y vieseis…”1. Éste fue un mandamiento que extendió el Salvador a los habitantes de la América antigua, quienes sintieron con sus manos y vieron con sus ojos que Jesús era el Cristo. Este mandamiento es tan importante para nosotros en la actualidad como lo fue para ellos en su época. Al venir a Cristo podremos sentir y “[saber] con certeza”2 —no con nuestras manos y nuestros ojos— sino con todo el corazón y la mente que Jesús es el Cristo.

Una forma de venir a Cristo es procurar aprender verdades esenciales con el corazón. Al hacerlo, los susurros que provienen de Dios nos otorgarán conocimiento que no podemos obtener de ninguna otra manera. El apóstol Pedro supo con certeza que Jesús era el Cristo, el Hijo del Dios viviente. El Salvador explicó que la fuente del conocimiento de Pedro no era “carne ni sangre, sino [el] Padre que está en los cielos”3.

El profeta Abinadí explicó la función de los sentimientos que vienen de Dios a nuestro corazón. Él enseñó que no podemos entender las Escrituras completamente a menos que apliquemos nuestro corazón para entender4.

Esta verdad fue bien expresada en un libro para niños:El principito, de Antoine de Saint-Exupéry. En el relato, el principito se hace amigo de un zorro. Cuando se separan, el zorro comparte un secreto con el principito al decirle: “He aquí mi secreto… sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos”5.

El hermano Thomas Coelho, de 88 años de edad, es un buen ejemplo de alguien que vio con su corazón lo esencial. Él era un miembro fiel de nuestro sumo consejo en Paysandú, Uruguay. Antes de unirse a la Iglesia, tuvo un accidente cuando andaba en su motocicleta. Mientras estaba caído en el piso, sin poder levantarse, dos misioneros nuestros lo ayudaron a pararse y a regresar a casa. Dijo que sintió algo especial cuando los misioneros acudieron a su rescate. Volvió a experimentar esos fuertes sentimientos cuando posteriormente los misioneros le enseñaron, y fue tal el impacto de esos sentimientos que leyó el Libro de Mormón de tapa a tapa en apenas unos días. Se bautizó y sirvió incansablemente de ese día en adelante. Lo recuerdo recorriendo las calles de nuestra ciudad de arriba abajo en su motocicleta, incluso en los fríos y lluviosos inviernos, para traer a otros a la Iglesia para que sintiesen, viesen y supiesen con certeza, así como él lo hizo. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Primero observa; luego sirve

Conferencia General Octubre de 20122012-11-00-liahona
Primero observa; luego sirve
Por Linda K. Burton
Presidenta General de la Sociedad de Socorro

Linda K. Burton

Pero con práctica, todos podemos llegar a parecernos más al Salvador al servir a los hijos de Dios.

Una de las grandes evidencias que tenemos de que nuestro amado profeta, el presidente Thomas S. Monson, es el siervo escogido del Señor es que ha aprendido a seguir el ejemplo del Salvador: el de servir individualmente, uno por uno. Quienes hemos entrado en las aguas del bautismo hicimos convenio de hacer lo mismo. Acordamos “[recordar] siempre [al Salvador] y… guardar sus mandamientos”1, y Él ha dicho: “Éste es mi mandamiento: Que os améis los unos a los otros, como yo os he amado”2.

Noten que las siguientes palabras del presidente Monson incluyen la misma invitación: “Estamos rodeados de personas que necesitan nuestra atención, nuestro estímulo, apoyo, consuelo y bondad… Nosotros somos las manos del Señor aquí sobre la tierra, con el mandato de prestar servicio y edificar a Sus hijos. Él depende de cada uno de nosotros”3.

¿La oyeron, la invitación a amarnos los unos a los otros? Para algunos, servir o ministrar uno por uno, siguiendo el ejemplo del Salvador, no resulta fácil. Pero con práctica, todos podemos llegar a parecernos más al Salvador al servir a los hijos de Dios. Para ayudarnos a amarnos mejor unos a otros, sugiero que recordemos cuatro palabras: “Primero observa; luego sirve”.

Hace casi 40 años, fui al templo con mi esposo para nuestra salida del viernes por la noche. Llevábamos poco tiempo de casados y estaba nerviosa porque esa era sólo la segunda vez que iba después de casarme. Una hermana sentada a mi lado debe haberlo notado. Se inclinó hacia mí y con reverencia susurró: “No te preocupes. Yo te ayudaré”. Mis temores se calmaron y pude disfrutar del resto de la sesión. Ella primero observó y luego sirvió.

A todos se nos invita a seguir las enseñanzas de Jesús y a ministrar a los demás. La invitación no se limita a hermanas angelicales. Mientras comparto ejemplos típicos de miembros que aprendieron a observar primero y luego a servir, presten atención a las enseñanzas de Jesús que las demuestran. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

La Expiación

Conferencia General Octubre de 20122012-11-00-liahona
La Expiación
Por el presidente Boyd K. Packer
Presidente del Quórum de los Doce Apóstoles

Boyd K. Packer

A dondequiera que vayan nuestros miembros y misioneros, nuestro mensaje es uno de fe y de esperanza en el Salvador Jesucristo.

Mi mensaje está dirigido a aquellos de entre nosotros que están sufriendo, que tienen que cargar con la culpa, la debilidad, el fracaso, el dolor y la desesperación.

En 1971 se me asignaron conferencias de estaca en Samoa Occidental, incluso la organización de una estaca nueva en la isla Upolu. Después de las entrevistas alquilamos una avioneta para ir a la isla Savai’i para una conferencia de estaca. La avioneta aterrizó en un campo verde en Faala y debía regresar a la tarde siguiente para llevarnos a la isla Upolu.

El día que debíamos regresar de Savai’i llovió. Sabiendo que la avioneta no podía aterrizar en un campo mojado, manejamos hasta el extremo oeste de la isla donde había una pista rudimentaria encima de una franja de coral. Esperamos hasta el anochecer, pero la avioneta no llegó. Finalmente, supimos por radio que había una tormenta y que la avioneta no podía despegar. Avisamos que iríamos por bote. Alguien nos recibiría en Mulifanua.

Al salir del puerto de Savai’i, el capitán del bote de 12 metros preguntó al presidente de misión si tenía una linterna. Afortunadamente él tenía una y se la regaló al capitán. Cruzamos los 21 kilómetros hasta la isla Upolu sobre un mar muy picado. Ninguno sabía que una feroz tormenta tropical había azotado la isla y nos dirigíamos directamente hacia ella.

Llegamos al puerto de Mulifanua; allí había un paso angosto junto al arrecife que debíamos atravesar. Una luz en el cerro arriba de la playa y una segunda luz más abajo marcaban el estrecho paso. Cuando se maniobraba el bote de tal modo que las dos luces quedaban una encima de la otra, el bote quedaba en la posición correcta para pasar entre las peligrosas rocas que bordeaban el paso.

Pero esa noche había una sola luz. En el embarcadero nos esperaban dos élderes, pero habíamos tardado mucho más de lo normal. Tras esperar horas buscando señales de nuestro bote, los élderes se cansaron y se durmieron, y se olvidaron de prender la segunda luz, la luz de abajo; por consiguiente, no quedaba claro el paso a través del arrecife. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Dónde está el pabellón?

Conferencia General Octubre de 20122012-11-00-liahona
¿Dónde está el pabellón?
Por el presidente Henry B. Eyring
Primer Consejero de la Primera Presidencia

Henry B. Eyring

El pabellón que parece interceptar la ayuda divina no cubre a Dios; a veces nos cubre a nosotros. Dios nunca está oculto, pero a veces nosotros sí lo estamos.

En las profundidades de su aflicción en la cárcel de Liberty, el profeta José Smith exclamó: “Oh, Dios, ¿en dónde estás?, ¿y dónde está el pabellón que cubre tu morada oculta?”1. Muchos de nosotros, en momentos de aflicción personal, sentimos que Dios está lejos de nosotros; sin embargo, el pabellón que parece interceptar la ayuda divina no cubre a Dios; a veces nos cubre a nosotros. Dios nunca está oculto, pero a veces nosotros sí lo estamos, cubiertos por un pabellón de motivos que nos alejan de Dios y lo hacen parecer distante e inaccesible. Nuestros propios deseos, más bien que un sentimiento que indique “Hágase tu voluntad”2, crean el sentimiento de que un pabellón bloquea a Dios. No es que Él sea incapaz de vernos o comunicarse con nosotros, pero quizás nosotros no estemos dispuestos a escuchar ni a someternos a Su voluntad ni a Su tiempo.

Nuestros sentimientos de separación de Dios disminuirán a medida que nos volvamos más como niños ante Él. Eso no es fácil en un mundo donde las opiniones de otros seres humanos pueden tener ese tipo de efecto en nuestros motivos. Sin embargo, nos ayudará a reconocer esta verdad: Dios está cerca de nosotros, pendiente de nosotros y nunca se esconde de Sus fieles hijos.

Mi nieta de tres años ilustró el poder de la inocencia y de la humildad para conectarnos con Dios. Ella fue con su familia al programa de puertas abiertas del Templo de Brigham City, Utah. En uno de los cuartos de ese hermoso edificio, ella miró a su alrededor y preguntó: “Mami, ¿dónde está Jesús?”. Su madre le explicó que no vería a Jesús en el templo, pero que podría sentir Su influencia en el corazón. Eliza se quedó pensando en la respuesta de su madre y pareció quedar satisfecha y dijo “Jesús se ha ido a ayudar a alguien”, y así concluyó.

Ningún pabellón ocultó el entendimiento de Eliza ni obstruyó su perspectiva de la realidad. Dios está cerca de ella, y ella se siente cerca de Él. Ella sabía que el templo es la casa del Señor, pero también comprendía que el Jesucristo resucitado y glorificado tiene un cuerpo y que solamente puede estar en un lugar a la vez3. Ella reconoció que si Él no se encontraba en Su casa, debía estar en otro lugar. Y por lo que sabe del Salvador, ella sabía que Él estaría en alguna parte haciendo algo bueno para los hijos de Su Padre. Era obvio que ella había tenido la esperanza de ver a Jesús, no como un milagro que confirmara Su existencia, sino simplemente porque lo amaba. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , | Deja un comentario