Paz al mundo

Paz al mundo

David O. McKaypor el presidente David O. McKay

Mis queridos hermanos y hermanas es una ver­dadera alegría poder reunirme con vosotros está mañana. Quiero aprovechar la oportunidad para agradecer vuestra amabilidad, fe y oraciones. ¡Que Dios les bendiga a cada uno de vosotros por vuestra integridad y devoción a la obra del Señor! Es un honor y un placer poder asociarme con los miembros de la Iglesia de Jesucristo.

Estamos agradecidos por las bendiciones del Señor a la Iglesia en todo el mundo, y por tener la seguridad de su dirección e inspiración. Con pro­funda gratitud testificamos de la proximidad del Señor y de su bondad, y con este espíritu de agra­decimiento proclamamos que nuestras almas res­poden en armonía a la gloriosa visión del profeta José Smith: “¡Escuchad, oh cielos, prestad oídos, oh tierra, y regocijaos, vosotros los habitantes de ellos porque el Señor es Dios, y aparte de él no hay Salvador!

“Grande es su juicio, maravillosas son sus vías, y el fin de sus obras nadie la puede saber.”

“Porque así dice el Señor: Yo, el Señor, soy mi­sericordioso y benigno para con los que me temen, y me deleito en honrar a los que me sirven en justi­cia y en verdad hasta el fin.”(Doc. y Con. 76:1-2, 5.)

Me siento incapaz de expresar con palabras el mensaje que tengo esta mañana en mi corazón. Sin­ceramente pido vuestra ayuda y comprensión y especialmente la inspiración del Señor, para que todos podarnos sentir su presencia durante esta sesión in­augural y durante esta conferencia.

Es un placer ver estos portales llenos de personas interesadas en escuchar. Es una vista que todos deberíamos guardar en nuestros corazones, una ma­nifestación de aquellos que aman al Señor y guardan sus mandamientos.

No puedo apartar de mi pensamiento el hecho de que en el mundo hay dos grandes potencias cuya fuerza es mayor que nunca, cada una de las cuales está decidida a lograr el éxito haciendo planes y proyectos activamente.

Estas dos fuerzas son el odio y el amor. El odio tuvo su origen en la pre-existencia. En Apocalipsis hay una referencia muy significativa que habla de una “batalla en los cielos”. (Apocalipsis 12:7.) No es sólo significativa sino aparentemente contra­dictoria, ya que pensamos en el cielo como la morada de la felicidad, en cuyo ambiente la guerra y la con­tención no pueden existir. El pasaje es muy im­portante porque implica libertad de elección y de acción en el mundo espiritual. En la Perla de Gran Precio se encuentra la siguiente narración: “Pues por motivo de que Satanás se rebeló contra mí, e intentó destruir el albedrío del hombre que yo, Dios el Señor, le había dado, y también quería que le diera mi propio poder, hice que fuese echado fuera por el poder de mi Unigénito.

“Y llegó a ser Satanás, sí, aun el diablo, el padre de todas las mentiras, para engañar y cegar a los hombres, aun a cuantos no escucharen mi voz. . . .(Moisés 4:3-4.) Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | Deja un comentario

El precioso don de la vista

El precioso don de la vista

Thomas S. Monsonpor Thomas S. Monson
Del Consejo de los Doce
Liahona Octubre 1965

Cuando Jesús anduvo entre los hombres y les enseñó, habló en un lenguaje fácil y compren­sible. Ora estuviese recorriendo el polvoriento camino de Perea a Jerusalén, enseñando a la multitud a orillas del mar de Galilea o deteniéndose junto al pozo de Jacob en Samaría, siempre enseñó por medio de parábolas. Jesús mencionó con frecuencia que debemos tener corazones que comprendan y sientan, oídos que oigan y ojos que realmente vean. Al con­templar esta multitud y participar del espíritu de esta conferencia, quiero dar gracias a mi Padre Celes­tial por los ojos que ven, los oídos que oyen y el cora­zón que comprende y siente.

Había un pobre ciego que para mantenerse, día tras día se sentaba en el mismo lugar, al borde de la acera en una de las calles más concurridas de una gran ciudad. En una mano sostenía un viejo som­brero lleno de lápices, y en la otra un tarrito de hoja­lata. Llamaba la atención del transeúnte en una forma sencilla y directa. “Soy ciego”, rezaba el cartelito que colgaba de su cuello. La frase en sí tenía un fin, y la acompañaba un cierto aire de tragedia.

Casi nadie se detenía a comprarle un lápiz o a dejar una moneda en el recipiente. Estaban muy ocupados con sus propios problemas. El tarrito nunca se había llenado ni siquiera hasta la mitad. Un hermoso día de primavera, un hombre se detuvo junto al ciego y con un lápiz de color agregó algunas palabras al cartel. Ya no decía solamente “Soy ciego”; ahora el mensaje decía: “Es primavera y soy ciego”. Despertó la compasión de los tran­seúntes. Muy pronto el tarrito rebozó de monedas. Quizá estas personas se sintieron conmovidas por las palabras de Charles L. O’Donnell: “Nunca he logra­do acostumbrar la vista a las sorpresas de los prime­ros días de primavera”.

Para los donantes, sin embargo, las monedas eran un sustituto inadecuado del deseo de poder restau­rarle la vista. ¿Os habéis enterado de la noticia que llegó de Sicilia hace algunos meses? “El martes, cinco hermanos, ciegos de nacimiento, por primera vez vislumbraron el mundo, y lloraron de alegría”. Los her­manos Rotolo fueron operados de cataratas congénitas. Mientras el cirujano, el doctor Luigi Picardo, cuidadosamente retiraba las vendas de sus ojos en un cuarto oscuro, ¡cómo rogaba que su trabajo tuviese éxito!

El primero en hablar fue el menor de los her­manos, Calogero, de cuatro años de edad. “¡La cor­bata—gritó, tirándole de la misma—puedo ver, pue­do ver! Al quitar las vendas de los otros hermanos, todos profirieron gritos de alegría. El padre apenas lo podía creer, cuando sosteniendo entre sus manos la carita de su hijo Carmelo de trece años le pre­guntó: “¿Puedes ver, hijito? ¿Puedes ver realmente?”

Para ese entonces, la madre, los doctores, en fin, todos, estaban llorando de alegría. El doctor Picar- do colocó nuevamente las vendas y lentamente salió de la habitación. Se sentó afuera en un banco y sollozó. “Nunca—nos dijo—he sentido tan extraor­dinaria serenidad, tanta felicidad.” Este hábil ciru­jano literalmente trajo el don de la vista a cinco niños que habían nacido ciegos.

Todos conocemos a muchas personas que no go­zan del sentido de la vista; y también conocemos a muchos otros que a pleno día caminan en tinieblas. Estos últimos nunca han usado el tradicional bastón blanco. Nunca han tenido un fiel perro que los guíe, ni llevan un cartelito que diga “Soy ciego”; pero están verdaderamente ciegos. Unos han sido cegados por la ira, otros por la indiferencia, la ven­ganza, el odio, el prejuicio, la ignorancia o el descui­do de sus oportunidades.

De estas personas el Señor ha dicho: “. . . Y con los oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y con el corazón entiendan, y se conviertan, y yo los sane”. (Mateo 13:15).

Bien se podrían lamentar diciendo: “Es prima­vera, el evangelio de Jesucristo ha sido restaurado, y aun estoy ciego.” Algunos, como el amigo de Felipe en la antigüedad, pedirán: «. . . ¿Cómo podré, (encontrar mi camino) si alguno no me enseñare?” (Véase Hechos 8:31). Otros son demasiado tímidos, demasiado temerosos de pedir ayuda para recobrar la vista.

El caso de los hermanos Rotolo estuvo en pri­mera plana en toda la nación. En miles de otros casos, la transición de la oscuridad de la desespera­ción a la luz espiritual se lleva a cabo sin alarde, sin publicidad, sin que el mundo se entere.

En Price, Utah, setenta y seis hombres, con sus esposas e hijos salieron de la oscuridad a la luz del entendimiento y la verdad, al viajar al templo de Manti para participar por primera vez en ordenanzas sagradas. Más de trescientos hombres, mujeres y niños vinieron de Denver, estado de Colorado para entrar al templo de Salt Lake City, con el mismo propósito. En Rigby, Idaho, en Alberta, Canadá, y en muchos otros lugares ha sucedido lo mismo. Cien­tos de personas han visto la primavera por primera vez.

Me referiré a dos comentarios típicos de aquellos que una vez estuvieron ciegos, pero que ahora cami­nan en la luz y la verdad, gracias a los esfuerzos de devotos maestros orientadores y a un programa lla­mado a veces “Proyecto para el Templo”, el cual tiene como fin reanimar a los hermanos inactivos.

Comentaba una familia en Utah: “Antes de ser activos en la Iglesia creíamos que llevábamos una vida normal. Teníamos nuestros problemas, nues­tros altibajos, pero había algo que faltaba en nuestro hogar: la unidad . . . unidad que sólo el sacerdocio puede traer. Ahora tenemos esta ben­dición, y el amor entre nosotros es mucho más grande de lo que pudimos haber soñado. Somos realmente felices.”

Otra familia dice: “Cada noche damos gracias por el obispado y los maestros orientadores que nos ayudaron a lograr bendiciones que parecían tan le­janas, tan imposibles de obtener. Ahora disfruta­mos de una tranquilidad mental que no admite des­cripción.”

Quienes han sentido la influencia del Maestro en sus vidas, no pueden explicar el cambio operado en ellos. Tienen el deseo de ser mejores, de servir fiel­mente, de ser humildes y vivir como el Salvador. Habiendo recibido la vista espiritual, y vislumbrando las promesas de la eternidad, se hacen eco de las palabras del ciego a quien Jesús devolvió la vista: “. . . Una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.” (Juan 9:25.)

¿Cómo podemos explicar estos milagros? ¿Por qué esa actividad repentina después del largo sueño del hombre? El poeta, hablando de la muerte dice: “Dios lo tocó, y quedó dormido.” Hablando de su nuevo nacimiento, yo diría: “Dios los tocó, y des­pertaron.”

Hay dos razones fundamentales que explican este cambio de actitud, de hábitos, de acciones.

Primero, el hombre ha vislumbrado sus posibili­dades eternas y decide lograrlas. No puede con­formarse con la mediocridad cuando ha visto algo mejor a su alcance.

Segundo, otros hombres y mujeres, o aun jóvenes, han seguido la admonición del Salvador amando a sus semejantes como a sí mismos, ayudándoles a cristalizar sus sueños y llevar a cabo sus ambiciones.

El elemento de este proceso ha sido el principio del amor, descrito por el presidente McKay como el atributo más noble del alma humana.

Frecuentemente el amor de un niño puede con­mover el corazón del hombre y producir un cambio en su vida. El invierno pasado en una gran tienda, un niñito caminaba de la mano de sus padres; iban al departamento de juguetería para ver a Santa Claus. Sus padres no se llevaban bien últimamente. Cuando el pequeño se trepó a las rodillas de Santa Claus y éste le preguntó: “¿Y tú, qué quieres para Navidad?” “Quiero que mi papá quiera a mi mamá como la quería antes”—contestó. ¿Puede un padre oír tal súplica y no sentirse conmovido? ¿Puede una madre? “. . . Un niño los pastoreará.” (Isaías 11:6)

A menudo, el amor de una esposa paciente, tole­rante y comprensiva, despierta en el hombre el deseo de vivir una vida mejor, y de ser el esposo y padre que él sabe que debe ser.

Hace poco, tuve el privilegio de sellar en el tem­plo a una familia que conozco desde hace muchos años. La escena estaba colmada de tranquilidad. Las preocupaciones del mundo exterior desapare­cieron temporalmente. La quietud y la paz de la casa del Señor henchía el corazón de cada uno de los que estaban reunidos en la sala. Yo sabía que esta pareja había estado casada por dieciocho años y nun­ca había entrado al templo. Dirigiéndome al esposo, le pregunté: “Juan, quién es responsable de que este maravilloso acontecimiento se lleve a cabo?” Son­rió y señaló a su amada esposa que estaba sentada a su lado. Yo pensé que esta encantadora mujer nunca había estado tan orgullosa de su esposo como en esos momentos. Luego Juan me señaló a uno de los hermanos que servían de testigos y me dijo que también él había influido en su vida. Cuando los tres hermosos niños quedaron sellados a sus pa­dres, noté que las lágrimas inundaban los ojos de la hija adolescente, y se deslizaban suavemente por sus mejillas hasta caer en sus manos enlazadas. Eran lágrimas sagradas, lágrimas de suprema alegría, que expresaban silenciosa pero elocuentemente la grati­tud de un corazón demasiado henchido de alegría para poder hablar.

Entonces pensé: “Oh, ¿por qué esperar dieciocho años para recibir estas inapreciables bendiciones?”

Sin embargo, hay quienes piensan que por su negligencia, sus malos hábitos o por desviarse del camino recto, Dios los abandona, y no escucha sus ruegos, no ve sus apuros ni se compadece de ellos. Tales sentimientos no son compatibles con estas palabras del Señor:

«. . . Un hombre tenía dos hijos;

“Y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les re­partió los bienes.

“No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente.

“Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a fal­tarle.

“Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos.

“Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba.

“Y volviéndose en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!

“Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.

“Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.

“Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.

“Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.

“Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies.

“Y traed el becerro gordo y matadlo, y contamos y hagamos fiesta;

“Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado . . .» (Lucas 15:11-24.)

Si acaso hay alguno que se considera demasiado débil para cambiar los altibajos de su vida, o no se anima a hacer mejor las cosas por temor al fra­caso, no hay nada que pueda ayudarle tanto como las palabras del Señor:      «. . . Basta mi gracia a todos los hombres que se humillan ante mí; porque si se humillan ante mí, y tienen fe en mí, entonces haré que las cosas débiles les sean fuertes.” (Eter 12:27.)

Hay hombres y mujeres en todo el mundo que serían mejores si les ayudásemos. Tal vez son nues­tros vecinos, nuestros amigos, nuestros consocios; todos son nuestros hermanos.

La oración de mi corazón es que tales personas en todo el mundo respondan a la bondad y gentileza del Maestro, que tan voluntariamente murió para que podamos vivir eternamente, esperando que ten­gamos ojos que realmente vean, oídos que oigan y corazones que entiendan y sientan. En el nombre de Jesucristo. Amén.

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario

Su maravillosa travesía a casa

Marzo 2013Liahona  mayo 2013
Su maravillosa travesía a casa
Por el presidente Dieter F. Uchtdorf
Segundo Consejero de la Primera Presidencia

Dieter F. Uchtdorf

Si con gozo utilizan el mapa que su amoroso Padre les ha proporcionado para el viaje, las conducirá a lugares santos y se elevarán a su potencial eterno.

Nos honra la presencia del presidente Thomas S. Monson esta noche, nuestro amado profeta. Presidente, siempre oramos por usted.

Mis queridas hermanas, gracias por la música y por sus palabras. Todo fue tan inspirado y apropiado para la Pascua, la sagrada época que celebramos esta semana.

Es un gozo estar con ustedes apreciadas hermanas jóvenes, junto con sus madres y sus maravillosas líderes. Tienes espíritus radiantes y sonrisas contagiosas. Sin duda el Señor las tiene presentes y las mira con amor desde los cielos.

Me crié en Zwickau, en la antigua Alemania Oriental. Cuando tenía más o menos once años, a mi padre lo pusieron bajo estrecha vigilancia por ser disidente político, y mis padres pensaron que lo mejor sería que nuestra familia huyera a Alemania Occidental. Se decidió que el plan más seguro era partir en momentos diferentes y seguir rutas distintas hacia el Oeste, dejando atrás todas nuestras pertenencias.

Debido a que mi padre era quien corría más peligro, tomó la ruta más rápida, o sea, por Berlín. Mis hermanos mayores se fueron hacia el norte, y cada uno encontró su propia manera de llegar al oeste. Mi hermana —que debe haber tenido la misma edad que muchas de ustedes— junto con Helga Fassmann, su maestra de las Mujeres Jóvenes, y otras personas, tomaron un tren que pasaba brevemente por Alemania Occidental. Le pagaron al encargado de las maletas para que les abriera una de las puertas, y una vez que el tren cruzó la frontera, saltaron del tren en movimiento hacia la libertad. Cuánto admiré a mi hermana por su valor.

Yo era el más pequeño, y mi madre decidió que ella y yo caminaríamos a través de una cadena montañosa que separaba los dos países. Recuerdo que preparó un almuerzo como si fuéramos a una caminata o a un día de campo en las montañas. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario

No seáis movidas!

Marzo 2013Liahona  mayo 2013
¡No seáis movidas!
Por Elaine S. Dalton
Presidenta General de las Mujeres Jóvenes

Elaine S. Dalton

Sean firmes. Sean constantes. “Defiendan la verdad y la rectitud”. Sean testigos. Sean un estandarte para el mundo. Permanezcan en lugares santos.

Esta noche, estoy en un santo lugar ante este púlpito en presencia de profetas, videntes y reveladores y de majestuosas hijas de Dios. Ésta es una magnífica época para estar en la tierra y ser mujer joven. Ustedes son las hijas escogidas de nuestro Padre Celestial. Espero que reconozcan su identidad y lo mucho que las ama nuestro Padre en los Cielos. Él ama a cada una de ustedes, y yo también.

Sobre el escritorio de mi oficina, tengo una réplica de bronce de la escultura de una joven llamada Kristina. La escultura original de tamaño real de Kristina se encuentra en un muelle de Copenhague, Dinamarca, ubicada mirando al mar, hacia Sión. La decisión de unirse a la Iglesia y dejar su hogar no fue fácil, y se puede ver que los vientos contrarios soplan ferozmente contra ella. Ella se mantiene firme, haciendo algo muy difícil, pero que sabe que es correcto. Sus descendientes colocaron la escultura allí, en ese muelle, como tributo a Kristina, porque su decisión ese día fue de importancia eterna para generaciones.

Para mí esa escultura de Kristina representa a cada una de ustedes. Como Kristina, ustedes afrontan resoluciones importantes y toman decisiones a diario, algunas de ellas difíciles y que influirán no sólo en su futuro, sino en el destino de generaciones. Ustedes también hacen frente a impetuosos vientos de oposición, adversidad, presión social y contaminación moral. Aun así, permanecen inamovibles y viven el Evangelio a pesar de las furiosas tormentas de nuestra sociedad. Como Kristina, son guiadas por el Espíritu Santo; están tomando decisiones correctas; son leales y pertenecen a la realeza.

No se me ocurre ningún consejo de un Padre Celestial amoroso más importante que Su admonición a cada una de ustedes de “[permanecer] en lugares santos y no [ser movidas]”1. Él les dice: Sean firmes. Sean constantes2. “Defiendan la verdad y la rectitud”3. Sean testigos4. Sean un estandarte para el mundo. Permanezcan en lugares santos. Por eso, mi mensaje para ustedes es sencillo: “No seáis [movidas]”. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Cuando se salva a una niña, se salva a generaciones

Marzo 2013Liahona  mayo 2013
Cuando se salva a una niña, se salva a generaciones
Por Mary N. Cook
Primera Consejera de la Presidencia General de las Mujeres Jóvenes

Mary N. Cook

Su vida virtuosa bendecirá a sus antepasados, a sus familias ahora y a familiares aún por venir.

Es un honor para mí dirigirme a ustedes, valientes mujeres jóvenes de la Iglesia. Las vemos progresar en el sendero de aquellos que honran sus convenios, y sabemos que su vida virtuosa bendecirá a sus antepasados, a sus familias ahora y a familiares aún por venir; porque como dijo el presidente Gordon B. Hinckley, “Cuando se salva a una niña, se salva a generaciones”1.

Su sendero de convenios empezó en el momento en que fueron bautizadas y recibieron el don del Espíritu Santo; continúa cada semana en la reunión sacramental, un lugar santo donde renuevan sus convenios bautismales. Ahora es el momento de que se preparen para hacer los convenios del templo. “Las ordenanzas y los convenios sagrados disponibles en los santos templos hacen posible que… [regresemos] a la presencia de Dios y que [nuestras] familias sean unidas eternamente”2.

Permanezcan en lugares santos por sus antepasados. “Todo ser humano que viene a la tierra es el producto de generaciones de padres. Tenemos un anhelo natural de conectarnos con nuestros antepasados”3. Al participar en la historia familiar y la obra del templo, ustedes entrelazan su vida a la de sus antepasados cuando realizan por ellos las ordenanzas salvadoras.

Permanezcan en lugares santos por ustedes mismas y por su familia inmediata. Su ejemplo de rectitud será una fuente de gran gozo, sean cuales sean sus circunstancias familiares. Sus decisiones rectas las habilitarán para hacer y guardar convenios sagrados que unirán a su familia por la eternidad.

Permanezcan en lugares santos por su familia futura. Comprométanse a sellarse a su esposo en el templo, mediante el santo sacerdocio, al iniciar una unidad familiar eterna. Sus hijos serán bendecidos con la verdad cuando entrelacen el ejemplo virtuoso y testimonio inquebrantable de ustedes en la vida de ellos y les muestren el camino en el sendero de los convenios. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Sus lugares santos

Marzo 2013Liahona  mayo 2013
Sus lugares santos
Por Ann M. Dibb
Segunda Consejera de la Presidencia General de las Mujeres Jóvenes

Ann M. Dibb

Ya sean [sus lugares santos] sitios geográficos o momentos en una época, son igualmente sagrados y tienen un increíble poder fortalecedor.

El lema de la Mutual de 2013 viene de la sección 87 de Doctrina y Convenios. Esta instrucción se encuentra en tres secciones distintas; obviamente, la amonestación es importante. Explica cómo podemos recibir protección, fortaleza y paz en tiempos inquietantes; la instrucción inspirada es la de “[permanecer] en lugares santos y no [ser] movidos”1.

Al meditar en ese tema, no puedo evitar preguntarme: “¿Cuáles son los ‘lugares santos’ a los que se refiere el Padre Celestial?” El presidente Ezra Taft Benson aconsejó: “Entre los lugares santos están nuestros templos, nuestras capillas, nuestros hogares y las estacas de Sión, que son ‘para defensa y para refugio’”2. Además de ellos, creo que cada una puede hallar muchos otros lugares. Tal vez consideremos la palabralugar como un entorno físico o ubicación geográfica; sin embargo, un lugar se puede referir a una condición, posición o estado mental definidos3. Eso significa que los lugares santos también pueden incluir momentos en el tiempo, momentos en que el Espíritu Santo nos testifica, momentos en que sentimos el amor del Padre Celestial o recibimos respuestas a las oraciones. Es más, creo que cada vez que demuestran el valor de defender lo correcto, especialmente en situaciones cuando nadie más está dispuesto a hacerlo, crean un lugar santo.

En la vida corta pero magnífica de José Smith, él verdaderamente “[permaneció] en lugares santos” y no fue movido. Como adolescente, le preocupó la agitación religiosa en su comunidad y quería saber cuál de todas las iglesias era la verdadera. La arboleda cerca de su hogar se convirtió en un lugar santo cuando él se arrodilló entre los árboles y ofreció su primera oración en voz alta. Su oración fue contestada, y hoy los Santos de los Últimos Días nos referimos a ese lugar como la Arboleda Sagrada. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Hasta que nos volvamos a ver

Conferencia General Abril 2013

Hasta que nos volvamos a ver

Thomas S. MonsonPor el presidente Thomas S. Monson

Ruego que el Señor los bendiga y los guarde, mis hermanos y hermanas. Que Sus promesas de paz estén con ustedes ahora y siempre.


Mis hermanos y hermanas, qué gloriosa conferencia hemos tenido. Sé que estarán de acuerdo conmigo en que los mensajes han sido inspiradores. Nuestro corazón ha sido conmovido, y nuestro testimonio de esta divina obra se ha fortalecido al sentir el Espíritu del Señor. Es mi deseo que podamos recordar siempre lo que hemos escuchado en estos dos días. Los insto a que estudien más a fondo los mensajes cuando se publiquen en la revista Liahona.

Expresamos nuestra gratitud a cada uno de los que nos han hablado, así como también a los que ofrecieron las oraciones. Además, la música nos ha elevado e inspirado. Apreciamos mucho a nuestro maravilloso Coro del Tabernáculo, y agradecemos a todas las demás personas que también nos proporcionaron la música.

Expresamos nuestra gratitud a las hermanas de la Presidencia y de la Mesa General de las Mujeres Jóvenes que fueron relevadas ayer. Su servicio ha sido excelente y su dedicación ha sido total.

Hemos sostenido, al levantar la mano, a hermanos y hermanas que han sido llamados a nuevas posiciones durante esta conferencia. Queremos que todos ellos sepan que estamos ansiosos de prestar servicio con ellos en esta causa del Maestro.

Hermanos y hermanas, somos una Iglesia mundial. Nuestros miembros se encuentran por todo el mundo. Les exhorto a ser buenos ciudadanos de la nación donde vivan y buenos vecinos en sus comunidades, extendiendo su mano a las personas de otras religiones, al igual que a los de la nuestra. Que seamos tolerantes, amables y amorosos con aquellos que no compartan nuestras creencias ni nuestras normas. El Salvador trajo a esta tierra un mensaje de amor y de buena voluntad para todos los hombres y mujeres. Deseo que siempre sigamos Su ejemplo.

Ruego que podamos estar al tanto de las necesidades de las personas que están a nuestro alrededor. Hay quienes, en especial entre los jóvenes, están trágicamente involucrados en drogas, inmoralidad, pornografía y demás. Hay también los que están solos, incluso los viudos y viudas, que desean compañía y se preocupan por los demás. Que siempre estemos listos para tenderles una mano de ayuda y un amoroso corazón.

Vivimos en un tiempo de la historia del mundo en que hay muchos desafíos difíciles, aunque también, grandes oportunidades y motivos para regocijarse. Hay también, por supuesto, esos momentos de decepciones, penas y hasta tragedias en nuestra vida. Sin embargo, si ponemos nuestra confianza en el Señor, Él nos ayudará en medio de las dificultades, sin importar cuáles sean. Como nos afirmó el salmista: “Por la noche durará el llanto, y a la mañana vendrá la alegría”1.

Mis hermanos y hermanas, deseo que sepan cuán agradecido estoy por el evangelio de Jesucristo, restaurado en estos últimos días por medio del profeta José Smith, el cual es la clave de nuestra felicidad. Que podamos ser humildes y dedicados en la oración, teniendo fe de que nuestro Padre Celestial nos guiará y bendecirá nuestra vida.

Deseo compartirles mi testimonio de que Dios vive, que Él escucha las oraciones del corazón humilde. Su Hijo, nuestro Salvador y Redentor, nos habla a cada uno de nosotros: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré… con él”2. Que podamos creer estas palabras y aprovechemos esa promesa.

Al concluir esta conferencia, invoco las bendiciones del cielo sobre cada uno de ustedes, que sus hogares puedan estar colmados de paz, armonía, cortesía y amor; y con el Espíritu del Señor. Que puedan ustedes nutrir y fortalecer su testimonio del Evangelio, y que todo eso sea una protección en contra de los bofetones de Satanás.

Hasta que nos volvamos a ver en seis meses; ruego que el Señor los bendiga y los guarde, mis hermanos y hermanas. Que Sus promesas de paz estén con ustedes ahora y siempre. Gracias por sus oraciones a mi favor y a favor de todas las Autoridades Generales. Estamos muy agradecidos por ustedes. En el nombre de nuestro Salvador y Redentor Jesucristo, a quien servimos. Amén.

Notas

  1. Salmos 30:5.

  2. Apocalipsis 3:20.

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | Deja un comentario

Redención

Abril 2013Liahona  mayo 2013
Redención
Por el élder D. Todd Christofferson
Del Quórum de los Doce Apóstoles

D. Todd Christofferson

En la medida en que seguimos a Cristo, procuramos participar y ayudar en Su obra de redención.

En la época colonial, en Estados Unidos la mano de obra era muy buscada. Durante el siglo XVIII y principios del XIX, se reclutaban posibles obreros inmigrantes de Gran Bretaña, Alemania y otros países europeos; pero muchos de los que estaban dispuestos a venir, no podían pagar el viaje. No era inusual que viajaran bajo un contrato bajo el cual prometían trabajar tras su llegada durante cierta cantidad de tiempo sin recibir salario como pago por su pasaje. Otros venían con la promesa de que familiares que ya estaban en Estados Unidos pagarían su boleto al llegar; pero si eso no ocurría, los recién llegados estaban obligados a pagarlo con su trabajo. El término que se usaba para describir a estos inmigrantes obligados a trabajar era “redimidores”; tenían que redimir el costo de su pasaje, en cierto sentido comprar su libertad, con su mano de obra1.

Entre los títulos más significativos que describen a Jesucristo está el de Redentor. Como indica mi breve relato de los inmigrantes “redimidores”, la palabraredimir significa saldar una obligación o una deuda.Redimir también puede querer decir rescatar o liberar, como cuando se paga una fianza. Cuando alguien comete un error y luego lo corrige o remedia, decimos que se ha redimido. Cada uno de estos significados sugieren diferentes aspectos de la gran Redención que realizó Jesucristo con Su expiación, la cual incluye, según el diccionario, “librar del pecado y sus castigos mediante un sacrificio que se realiza a favor del pecador”2.

La redención del Salvador consta de dos partes. Primero, expía la transgresión de Adán y la resultante caída del hombre al vencer lo que podría llamarse los efectos directos de la Caída: la muerte física y la muerte espiritual. La muerte física se entiende bien; la muerte espiritual ocurre cuando el hombre se separa de Dios. Como dijo Pablo: “Porque así como en Adán todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados” (1 Corintios 15:22). Esta redención de la muerte física y espiritual es universal y no tiene condiciones3.

El segundo aspecto de la expiación del Salvador es la redención de lo que podrían denominarse las consecuencias indirectas de la Caída: nuestros propios pecados, a diferencia de la transgresión de Adán. Por causa de la Caída, nacemos en un mundo terrenal donde el pecado, es decir, la desobediencia a la ley divinamente instituida, está en todas partes. Refiriéndose a todos nosotros, el Señor dice: Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Hermosas mañanas

Abril 2013Liahona  mayo 2013
Hermosas mañanas
Por el Élder Bruce D. Porter
De los Setenta

Bruce D. Porter

No debemos temer al futuro, ni flaquear en nuestra esperanza y alegría, porque Dios está con nosotros.

El jueves por la noche en Jerusalén, Jesús se reunió con Sus discípulos en el cuarto superior para observar la Pascua. Los hombres que lo acompañaban no sabían que a esa comida algún día se le llamaría la Última Cena. De haber sabido eso y lo que significaba, habrían llorado.

El Maestro, sin embargo, entendió perfectamente que la terrible experiencia de Getsemaní y del Gólgota comenzaría en breve. Las horas más sombrías de la historia del mundo eran inminentes, sin embargo, Jesús les dijo: “En el mundo tendréis aflicción. Pero confiad; yo he vencido al mundo” (Juan 16:33).

Hoy vivimos en una era de turbulencia e incertidumbre, una época que el Señor profetizó a Enoc que estaría marcada por “días de iniquidad y venganza” (Moisés 7:60). Quizás tengamos tribulaciones y tiempos difíciles por delante, pero también tenemos motivos para alegrarnos y regocijarnos, porque vivimos en la última dispensación, cuando Dios ha restaurado Su Iglesia y reino sobre la tierra, en preparación para el regreso de Su Hijo.

En una ocasión, el presidente Boyd K. Packer habló de sus nietos y del mundo cada vez más conflictivo en el que viven. Él dijo: “Presenciarán muchos acontecimientos durante su vida, algunos de los cuales pondrán a prueba su valentía e incrementarán su fe. Pero si buscan ayuda y orientación en oración, se les dará poder para vencer lo adverso”.

Y luego agregó: “Los valores morales de los cuales debe depender la civilización van decayendo en espiral a un ritmo cada vez más rápido. No obstante, no temo al futuro” (véase “No temas”, Liahona, mayo de 2006, págs. 77, 78). Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Ser aceptados por el Señor

Abril 2013Liahona mayo 2013
Ser aceptados por el Señor
Por el élder Erich W. Kopischke
De los Setenta

Erich W. Kopischke

El buscar y recibir la aceptación del Señor nos llevará al conocimiento de que somos escogidos y bendecidos por Él.

Cuando era niño, recuerdo que mi padre a veces me llevaba a trabajar en algunos proyectos. Teníamos una pequeña huerta a unos kilómetros de donde vivíamos y siempre había muchísimo que hacer para prepararla en cada estación. Trabajábamos en la glorieta de la huerta, o construíamos o reparábamos vallas. Recuerdo que siempre llevábamos a cabo este trabajo en medio de un frío glacial, una fuerte nevada o lluvia torrencial, pero me encantaba. Mi padre me enseñaba cómo hacer las cosas con paciencia y aceptación.

Un día me pidió que apretara un tornillo y me advirtió: “Recuerda que si aprietas demasiado el tornillo, se romperá”. Con orgullo, yo quise mostrarle lo que podía hacer. Atornillé con todas mis fuerzas y, por supuesto, rompí el tornillo. Él hizo un comentario divertido y comenzamos otra vez. Incluso cuando “cometía errores”, siempre sentí su amor y confianza en mí. Él falleció hace más de 10 años, pero aún oigo mentalmente su voz, siento su amor, disfruto de su aliento y siento su aceptación.

El sentimiento de ser aceptados por alguien a quien amamos es una necesidad humana básica. Ser aceptados por buenas personas nos motiva y aumenta nuestro sentido de valía personal y seguridad en nosotros mismos. Aquellos que no hallan aceptación de las fuentes deseadas suelen buscarla en otros lugares y quizá recurran a personas a quienes no les interesa su bienestar. Tal vez se relacionen con falsos amigos y hagan cosas cuestionables para tratar de recibir el reconocimiento que están buscando. Quizá busquen la aceptación llevando una marca de ropa en particular para tener un sentido de pertenencia o un estatus. Para algunos, el empeño por lograr un cargo o puesto prominente también puede ser una manera de buscar aceptación. Quizá definan su valor en función de un cargo que obtengan o un estatus que alcancen. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

El hogar, la escuela de la vida

Abril 2013Liahona mayo 2013
El hogar, la escuela de la vida
Por el élder Enrique R. Falabella
De los Setenta

Enrique R. Falabella

Éstas y muchas otras lecciones se aprenden en el hogar, el lugar que puede convertirse en un pedazo de cielo en la tierra.

Algunos padres se disculpan por los errores que han cometido en el hogar, afirmando que la razón de ello es que no hay una escuela para padres.

En realidad, esa escuela existe y puede ser la mejor de todas. Esa escuela se llama hogar.

Al remontarme al pasado en las alas de mi memoria, recuerdo los gratos momentos que he vivido con mi esposa. Al compartir estos recuerdos, tal vez ustedes recuerden sus propias experiencias, tanto las felices como las tristes; de todas ellas aprendemos.

1. El templo es el lugar

Cuando regresé de mi misión, conocí a una hermosa joven de pelo negro que le llegaba hasta la cintura. Tenía unos ojos grandes y hermosos color miel y una sonrisa contagiosa. Ella me cautivó desde el primer momento en que la vi.

Mi esposa tenía clara su meta de contraer matrimonio en el templo, aunque en aquel tiempo llegar al templo más cercano requería un viaje de más de 6.400 km.

Nuestra ceremonia de matrimonio civil fue de gozo y tristeza a la vez, ya que nuestro matrimonio fue establecido con una fecha de expiración. El oficiante pronunció las palabras: “Y ahora los declaro marido y mujer”, pero inmediatamente después, dijo: “hasta que la muerte los separe”.

Así que, con sacrificio compramos un pasaje de ida al Templo de Mesa, Arizona.

En el templo, arrodillados ante el altar, un siervo autorizado pronunció las palabras que yo anhelaba, las cuales nos declararon esposo y esposa por esta vida y por toda la eternidad.

Un amigo nos llevó a la Escuela Dominical. Durante la reunión, se puso de pie y nos presentó a la clase. Cuando la reunión llegó a su fin, un hermano se me acercó y me estrechó la mano, dejándome un billete de 20 dólares. Poco después, otro hermano se me acercó también, y para mi sorpresa, también me dejó un billete en la mano. Rápidamente miré a mi esposa que estaba al otro lado del salón, y exclamé: “¡Blanquy, estréchale la mano a todo el mundo!”.

Poco después ya habíamos reunido suficiente dinero para regresar a Guatemala.

“En la gloria celestial hay tres cielos o grados;

“y para alcanzar el más alto, el hombre tiene que entrar en este orden del sacerdocio”1.

Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

El Padre y el Hijo

Abril 2013Liahona  mayo 2013
El Padre y el Hijo
Por el élder Christoffel Golden Jr.
De los Setenta

Élder Christoffel Golden Jr.

La parte central del evangelio de Jesucristo y de su poder salvador es el entendimiento correcto del Padre y del Hijo.

Mis amados hermanos y hermanas, estoy agradecido por dirigirles la palabra esta tarde durante esta inspiradora conferencia general.

Al hablar de un tema que considero de lo más sagrado, deseo primero reconocer con gratitud la devoción de tantos cristianos a lo largo de la historia, incluyendo la de mis antepasados protestantes franceses y católicos irlandeses. Debido a su fe y a su adoración a Dios, muchos de ellos sacrificaron posición, pertenencias e incluso su vida en defensa de su Dios y su fe1.

Como Santos de los Últimos Días y como cristianos, nosotros también tenemos una fe firme y profunda en Dios el Eterno Padre y en Su Hijo Jesucristo. La devoción a Dios continúa siendo una cuestión sagrada entre cada uno de nosotros y nuestro Hacedor.

Nuestra búsqueda de la vida eterna no es otra cosa que nuestra lucha por entender quién es Dios y por regresar a vivir con Él. El Salvador oró a Su Padre: “Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado”2.

Incluso a la luz de esta declaración de nuestro Salvador mismo, la opinión predominante en cuanto a la naturaleza del Padre y del Hijo a través de los siglos, y de gran parte de la humanidad, es claramente incompatible con las enseñanzas de las Sagradas Escrituras.

Con respeto declaramos que la parte central del evangelio de Jesucristo y de su poder salvador es el entendimiento correcto del Padre y del Hijo3.

La importancia de este principio tan fundamental del evangelio de Jesucristo se confirma en la Primera Visión del profeta José Smith en 1820. El Profeta escribió: “Vi en el aire arriba de mí a dos Personajes, cuyo fulgor y gloria no admiten descripción. Uno de ellos me habló, llamándome por mi nombre, y dijo, señalando al otro:Éste es mi Hijo Amado: ¡Escúchalo!4. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | Deja un comentario

Seguidores de Cristo

Abril 2013Liahona  mayo 2013
Seguidores de Cristo
Por el élder Dallin H. Oaks
Del Quórum de los Doce Apóstoles

Dallin H. Oaks

Seguir a Cristo no supone un ejercicio ocasional o casual, sino una dedicación continua y una manera de vivir que se aplica en todo tiempo y en todo lugar.

Uno de nuestros himnos más preciados, que el Coro del Tabernáculo cantó esta mañana empieza con estas palabras:

“Venid a mí,” mandó Jesús.
Andemos en divina luz;
sólo así, por Su poder,
uno con Dios podemos ser1.

Esas palabras, inspiradas en la primera invitación del Salvador a Sus discípulos (véase Mateo 4:19), las escribió John Nicholson, un converso escocés. Al igual que muchos de nuestros primeros líderes, él tenía poca instrucción formal pero tenía un amor profundo por nuestro Salvador y por el Plan de Salvación2.

Todos los mensajes de esta conferencia nos ayudan a seguir los pasos de nuestro Salvador, cuyo ejemplo y cuyas enseñanzas definen el sendero de todo seguidor de Jesucristo.

Como todos los cristianos, los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días estudian la vida de nuestro Salvador como se halla en Mateo, Marcos, Lucas y Juan, en el Nuevo Testamento. Repasaré algunos ejemplos y enseñanzas que se encuentran en estos cuatro libros de la Santa Biblia, e invito a cada uno de nosotros y a todo cristiano a considerar la forma en que esta Iglesia restaurada y cada uno de nosotros califica para ser seguidor de Cristo.

Jesús enseñó que el bautismo era necesario para entrar en el reino de Dios (véase Juan 3:5). Comenzó Su ministerio mediante Su bautismo (véase Marcos 1:9), y tanto Él como Sus seguidores bautizaron a otras personas (véase Juan 3:22–26). Lo mismo hacemos nosotros.

Jesús empezó Su predicación invitando a Sus oyentes a arrepentirse (véase Mateo 4:17). Ése todavía es el mensaje de Sus siervos al mundo.

A lo largo de Su ministerio, Jesús dio mandamientos, y enseñó: “Si me amáis, guardad mis mandamientos” (Juan 14:15; véanse también los versículos 21, 23). Afirmó que el guardar Sus mandamientos exigiría a Sus seguidores dejar atrás lo que Él llamó “lo que los hombres tienen por sublime” (Lucas 16:15) y “la tradición de los hombres” (Marcos 7:8; véase también el versículo 13). Además advirtió: “Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, sino que yo os elegí del mundo, por eso os aborrece el mundo” (Juan 15:19). Como más tarde declaró el apóstol Pedro, los seguidores de Jesús habían de ser “pueblo adquirido por Dios” (1 Pedro 2:9). Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

Nunca caminamos solos

Septiembre 2013Liahona 2013-11
Nunca caminamos solos

Un día meditarán y considerarán sus tiempos difíciles y se darán cuenta de que Él siempre estuvo allí, a su lado.

Mis queridas hermanas, el espíritu que sentimos esta tarde es un reflejo de su fortaleza, devoción y bondad. Como dijo el Maestro: “Vosotros sois la sal de la tierra… Vosotros sois la luz del mundo”1.

Al reflexionar en la oportunidad de dirigirme a ustedes, he recordado el amor que mi querida esposa, Frances, tenía por la Sociedad de Socorro. Durante su vida, desempeñó muchos cargos en la Sociedad de Socorro. Cuando ella y yo teníamos sólo 31 años, fui llamado como presidente de la Misión Canadiense. Durante los tres años de esa asignación, Frances presidió todas las Sociedades de Socorro en esa amplia región, que abarcaba las provincias de Ontario y Quebec. Estableció algunas de sus amistades más estrechas como resultado de esa asignación, así como también de los muchos llamamientos que más tarde desempeñó en la Sociedad de Socorro de nuestro propio barrio. Fue una hija fiel de nuestro Padre Celestial, mi amada compañera y mi amiga más querida; la extraño más de lo que puedo expresar.

Yo también amo la Sociedad de Socorro; les testifico que fue organizada por inspiración y que es una parte fundamental de la Iglesia del Señor aquí sobre la tierra. Sería imposible calcular todo el bien que ha hecho esta organización y todas las vidas que ha bendecido.

La Sociedad de Socorro está compuesta por una variedad de mujeres; algunas de ustedes son solteras —quizás estudian, quizás trabajan— pero aun así llevan una vida cabal y rica; algunas son madres atareadas de hijos que van creciendo; y otras han perdido a sus maridos a causa del divorcio o la muerte y luchan por criar a sus hijos sin la ayuda de un marido y padre. Algunas ya han criado a sus hijos, pero se han dado cuenta de que la ayuda que necesitan de ustedes es constante. Muchas de ustedes tienen padres que han envejecido y que requieren el tierno cuidado que sólo ustedes pueden brindar. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Reclamen las bendiciones de sus convenios

Septiembre 2013Liahona 2013-11
Reclamen las bendiciones de sus convenios

Segunda Consejera de la Presidencia General de la Sociedad de Socorro

Al renovar y honrar nuestros convenios, nuestras cargas se aligerarán y seremos purificadas y fortalecidas continuamente.

Hermanas, qué maravilloso es estar con ustedes otra vez.

Hace poco conocí a una mujer que se estaba preparando para ser bautizada. Ese domingo en particular, llegó a la Iglesia después de haber caminado tres kilómetros (2 millas) en el lodo espeso. Inmediatamente entró en el baño, se quitó la ropa llena de lodo, se lavó y se puso ropa de domingo limpia. En la reunión de la Sociedad de Socorro, ella relató su conversión. Me conmovió su inmenso deseo de ser lavada y purificada mediante el arrepentimiento y el sacrificio expiatorio del Salvador y su deseo de abandonar su “vida anterior” a fin de hacer convenios sagrados con nuestro Padre Celestial. Se había separado de su novio, estaba superando adicciones para vivir la Palabra de Sabiduría, había renunciado a su trabajo del día domingo, y había perdido la amistad de sus seres queridos cuando anunció sus planes de bautizarse. Estaba ansiosa por abandonar todos sus pecados para ser limpiada y poder sentir el amor redentor del Salvador. Me sentí inspirada esa mañana por su deseo de llegar a ser limpia, tanto física como espiritualmente.

Sabemos que muchas de ustedes han hecho sacrificios similares al haber sentido el testimonio del Espíritu Santo, y que han deseado arrepentirse, bautizarse y ser limpias. Tal vez en ningún otro momento sentimos el amor divino del Salvador tan abundantemente como lo hacemos cuando nos arrepentimos y sentimos Sus amorosos brazos extendidos para abrazarnos y asegurarnos Su amor y aceptación.

Hace unos domingos, al escuchar la oración de la Santa Cena, me sentí conmovida por la manera en que el presbítero pronunció cada palabra con gran sentimiento. Más tarde, llamé a ese presbítero para darle las gracias por ayudar a que la Santa Cena fuera una experiencia profundamente espiritual para mí y para la congregación. Él no estaba en casa, pero su madre respondió: “¡Oh, él se pondrá muy contento de que haya llamado! Ésta es la primera vez que hace la oración de la Santa Cena, y nos hemos estado preparando juntos, hablando acerca de la importancia de la Santa Cena y de renovar con dignidad nuestros convenios bautismales con el Salvador”. Cuánto amo a esa querida madre por enseñar a su hijo acerca del poder de los convenios bautismales y de la oportunidad que él tiene de ayudar a los miembros del barrio a sentir ese poder. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , | Deja un comentario