La Triada de la Liahona

por el Élder Robert E. Wells
Hace algún tiempo tuve un sueño sobre un tema espiritual. Fue una alegoría centrada en el Libro de Mormón. Nunca lo había mencionado antes, pero cuando me invitaron a escribir sobre algún aspecto del Libro de Mormón, mis pensamientos se dirigieron a ese sueño tan inusual, y sentí que me lo habían dado para este propósito.
En el sueño, vi multitudes de personas deambulando sin rumbo. Unas pocas personas eran impulsadas hacia un hermoso objetivo en la distancia. La fuerza que las movía era constante e invisible, pero solo unos pocos se movían directa y rápidamente hacia el objetivo. La mayoría vacilaba, disminuía la velocidad, se desviaba o se desorientaba por completo, y aunque la fuerza que estaba allí para impulsarlas era constante y firme, la mayoría de las personas no podía aprovecharla. Pregunté: “¿Por qué no todos usan la fuerza de la misma manera? ¿Qué está pasando? ¿Qué significa todo esto?” La respuesta vino de una persona cuya presencia sentí pero no vi. Dijo: “La capacidad de aprovechar el poder que atrae a las personas a Jesucristo, el objetivo deseable, depende enteramente de la fe, la diligencia y la atención de cada persona”. Seguir leyendo













A menudo se nos enternece el corazón cuando escuchamos a alguien testificar: “Sé que la Iglesia es verdadera”. Es algo significativo que el Espíritu también nos dé testimonio de esa verdad.


























