Reseña Histórica – Un día como Hoy 9 de Mayo

Barbara Woodhead Winder – Decimoprimera Presidenta General de la Sociedad de Socorro 1984–1990

  • 9 de Mayo de 1931

Barbara Woodhead Winder nació el 9 de mayo de 1931 en Midvale, Utah. Fue la mayor de los cuatro hijos de Marguerite Hand y Willard Verl Woodhead. Debido a que su madre tenía que trabajar, a menudo ella cuidaba de sus hermanos. Barbara da crédito a sus padres por enseñarle compasión cuando alojaban y atendían a miembros de la familia mientras ella crecía. Aunque los padres de Barbara no eran miembros activos hasta que ella fue adulta, la alentaban para que asistiera a la Iglesia, y ella quería ir. Una maestra de la Primaria fue quien la llevó a la Iglesia y a su bautismo.

Barbara estaba estudiando economía doméstica en la Universidad de Utah cuando conoció a Richard William Winder. Se comprometieron menos de tres semanas después y se casaron el 10 de enero de 1951 en el Templo de Salt Lake. En la misma calle donde la familia Winder crió a sus cuatro hijos vivían diecinueve primos. “Fue una verdadera fuente de fortaleza el tenernos unos a otros”, dijo. Su segunda hija, Susan W. Tanner, prestó servicio como la decimosegunda Presidenta General de las Mujeres Jóvenes.

Barbara W. Winder dijo al ser llamada como la decimoprimera Presidenta General de la Sociedad de Socorro: “Deseo y anhelo que estemos unidas, que seamos una con el sacerdocio, para servir y edificar el reino de Dios aquí, en esta época, y dar a conocer el gozo del Evangelio a los que tanto lo necesitan. Éste es Su reino. Tenemos la gran responsabilidad de proclamarlo”.

Barbara aprendió pronto mediante su propia experiencia el valor del programa de maestras visitantes de la Sociedad de Socorro y cómo el centrarse en servirse unas a otras puede bendecir vidas. Llevaba casada once meses cuando nació su primer bebé. “Un día, justo después de llevar el bebé a casa”, recuerda ella, “yo tenía mucha fiebre. Richard estaba trabajando. No tenía automóvil ni teléfono y estaba muy asustada”. Por suerte, sus maestras visitantes pasaron por allí y le ofrecieron la ayuda que necesitaba.

“Es de vital importancia que cada hermana tenga maestras visitantes”, enseñó la hermana Winder, “a fin de comunicarle que se le necesita y que alguien la ama y piensa en ella. Pero igualmente importante es la forma en que la maestra visitante progresa en la práctica de la caridad. Al darles asignaciones como maestras visitantes, les brindamos la oportunidad de desarrollar el amor puro de Cristo, el cual puede erigirse en la bendición más grande de su vida”.

Durante la administración de Barbara, las oficinas generales de las Mujeres Jóvenes y la Primaria se trasladaron al Edificio de la Sociedad de Socorro. Las organizaciones auxiliares ya no trabajarían por separado sino juntas por medio del sacerdocio para tratar las necesidades de los niños, las jovencitas y las mujeres adultas de la Iglesia. Las presidentas de las organizaciones auxiliares viajaron juntas por primera vez a otros países. En circunstancias difíciles, las cartas y las llamadas telefónicas se convirtieron en métodos aceptables del programa de maestras visitantes.

En 1982, Winder acompañó a su esposo mientras él se desempeñaba como presidente de la MisiónCalifornia San Diego de la iglesia. Después de poco menos de dos años de servicio misional, Gordon B. Hinckley llamó a Winder presidente general de la Sociedad de Socorro. En la Conferencia Generalde abril de 1984 de la iglesia, Winder fue sostenida como Presidenta General de la Sociedad de Socorro, con Joy F. Evans y Joanne B. Doxey como sus consejeras. Winder sucedió a Barbara B. Smith,quien había sido Presidenta General de la Sociedad de Socorro desde 1974. Winder se convirtió en presidente después de un tiempo de gran división sobre el movimiento enmienda de igualdad de derechos. Como tal, hizo hincapié en la unidad en sus mensajes. “Es un momento para sanar”, dijo Winder, “un momento para vincular a las mujeres con las mujeres y las mujeres con los hombres. Podemos tener unidad en la diversidad y la diversidad en la unidad. No tenemos que ser como los demás para disfrutar de la hermandad”.

En abril de 1990, Winder fue relevada por Elaine L. Jack para que pudiera acompañar a su marido mientras él servía como presidente de la Misión Checoslovaquia praga de la iglesia. Sirvieron en esa asignación de 1990 a 1993. De 1999 a 2002, los Winders sirvieron en una misión de Historia familiar e histórica de la Iglesia. Los Winder prestaron servicio como líderes de los misioneros del Centro de Historia Familiar y después como el primer presidente y la primera directora de las obreras del Templo de Nauvoo, Illinois desde 2002 hasta 2004.

Winder murió a la edad de 86 años el 25 de junio de 2017, debido a complicaciones de fibrosis pulmonar.

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